El segundo mes de gestación es el periodo que transcurre desde la quinta a la octava semana, por lo que un embarazo de dos meses equivale a 8 semanas. Al inicio de este segundo mes de gestación, la mujer tiene un retraso menstrual que le hace sospechar la posibilidad de embarazo.
Esto ya puede confirmarse con un test de orina o sangre. Los síntomas de embarazo son más notorios en esta etapa que en el primer mes.
Desarrollo del embrión en el segundo mes
Después del primer mes de embarazo, el embrión ya se encuentra implantado en el útero de la mujer. Esto provoca que empiecen a aparecer los primeros síntomas, como las náuseas y la ausencia de menstruación.
En este momento, el desarrollo embrionario avanza de manera muy rápida y pronto será posible ver las primeras estructuras del embrión en una ecografía de ultrasonido.
Semana 5 de embarazo
La quinta semana de embarazo coincide con la tercera semana del desarrollo embrionario, es decir, han pasado ya 3 semanas desde la fecundación del embrión a partir del óvulo y el espermatozoide.
Una vez implantado en el endometrio del útero, el embrión empieza a diferenciarse en el proceso conocido como gastrulación.
Esto consiste en la formación de las tres capas embrionarias primordiales, las cuales darán lugar a todos los órganos y tejidos del futuro bebé.
Estas 3 capas embrionarias que forman el disco germinativo trilaminar son las siguientes:
- Ectodermo: es la capa más externa del embrión y se origina a partir del epiblasto. Dará lugar a distintos tejidos y órganos como el sistema nervioso y la piel.
- Mesodermo: es la capa intermedia del embrión y se origina a partir del epiblasto. Dará lugar a los músculos, los huesos, el aparato reproductor y el sistema circulatorio, entre otros.
- Endodermo: es la capa interna del embrión. Se origina a partir del hipoblasto y algunas células que migran del epiblasto. Dará lugar al aparato digestivo, el aparato respiratorio, el hígado y la mayoría de órganos internos.
Tras la gastrulación, se forma la notocorda del embrión, una estructura flexible en forma de vara que actuará de sostén hasta que se forme la columna vertebral.
En este momento, el embrión mide entre 1 y 2 mm y su cabeza empieza a ser evidente en uno de sus extremos. Sin embargo, el embrión aún no puede verse por ecografía.
El corazón primitivo en desarrollo tiene una sola cámara, aunque aún no es funcional y tampoco podrá escucharse en la ecografía.
Semana 6 de embarazo
En la sexta semana, el embrión mide entre 2 y 4 mm y su tamaño seguirá aumentando rápidamente. Sus órganos primitivos se están formando y continuarán su desarrollo y maduración a lo largo de todo el embarazo.
Uno de los grandes cambios en la semana 6 es que el corazón primitivo comienza a latir de forma espontánea. El ritmo cardiaco es mucho más rápido que en un adulto, sobre unos 150 latidos por minuto.
Por otro lado, empiezan a desarrollarse las vesículas ópticas a los lados de la cabeza, que son las estructuras precursoras de los ojos del bebé; y en su parte media se esboza un intestino, origen de todo el aparato digestivo.
Semana 7 de embarazo
El embrión ha duplicado su tamaño cuando llega a la semana 7, pues ya mide casi 1 cm de largo desde la cabeza a la cola.
La formación de todos los órganos del futuro bebé avanza rápidamente: se forman las neuronas, el hígado, el páncreas, los intestinos, los bronquios, etc. Asimismo, los aparatos respiratorio y digestivo continúan su desarrollo.
El cordón umbilical, que alimentará al feto durante todo el embarazo, aumenta su tamaño y se une al tracto digestivo. No obstante, la placenta aún no es funcional.
Semana 8 de embarazo
Al final de esta octava semana, el embrión ya mide entre 1,3 y 1,8 cm, y su cuerpo empieza a alargarse. Esta semana marca un hito fundamental: tu bebé deja de ser un embrión para convertirse oficialmente en un feto.
Aparecen las vértebras de su columna vertebral y las costillas y, poco a poco, su esqueleto se va formando. También pueden distinguirse los ojos, los párpados, la boca, las orejas, las piernas, los brazos e incluso los dedos de las manos y los pies.
Se forma la piel del embrión, aunque tan solo es una fina capa translúcida que permite ver los órganos internos. Además, su corazón ya tiene 4 cámaras y es capaz de bombear la sangre muy fuerte, sobre unos 180 latidos por minuto.
En la semana 8 de embarazo el embrión mide aproximadamente 15 milímetros. Ya se esbozan las extremidades del bebé y empieza a dibujarse su cara.
Al comienzo de la semana 8 de embarazo el embrión mide aproximadamente 15 milímetros. Ya se esbozan las extremidades del bebé y empieza a dibujarse su cara.
Ecografía a los dos meses de embarazo
En general, no se recomienda hacer una ecografía de ultrasonido antes de las ocho semanas de embarazo. El motivo es que hay riesgo de no ver el embrión dentro del saco gestacional por ser demasiado pronto, lo cual genera mucho estrés en la mujer por pensar que algo no va bien.
Los especialistas recomiendan planear la primera ecografía en la octava semana de embarazo o más adelante. En este momento, ya será posible tomar las primeras medidas del embrión para llevar el control del embarazo. También es necesario escuchar los latidos cardíacos del embrión para confirmar que la gestación es evolutiva.
La primera ecografía que se realiza a una embarazada ofrece datos muy interesantes sobre la gestación, aunque el embrión sea minúsculo.
La primera estructura detectable por ecografía es el saco gestacional. Aparece como una pequeña esfera de líquido, con los bordes muy marcados, dibujándose en el espesor del endometrio.
Es en la semana 5ª cuando ya aparecen los ecos embrionarios, que se miden cogiendo toda su longitud. Antes se visualiza el saco vitelino, que es como un aro que alimenta al embrión las primeras semanas de gestación y que se encuentra pegado al mismo.
En la semana 7 aparecen los esbozos de las extremidades del bebé. Su misión es transferir nutrientes al embrión hasta que se desarrolla la circulación entre éste y la placenta. El saco vitelino es la segunda estructura que se ve en la ecografía.
En la mayoría de los casos el embrión mide ya 2 mm (es como una semilla de una manzana y tiene forma de “C”) y al final de la misma semana ya puede objetivarse el latido cardíaco que se observará como un parpadeo en la pantalla y en aquellos ecógrafos con Doppler permitirá escucharlo.
El corazón del bebé late muy rápido y va aumentando esta frecuencia conforme pasan las primeras semanas. Pegado a él, aparecerá el saco vitelino.
Cambios en la mujer durante el segundo mes
En primer lugar, debido a los fuertes cambios hormonales y todos los procesos que están ocurriendo en el vientre, es posible notar repentinos cambios de humor o un aumento de la sensibilidad y/o irritabilidad.
El síntoma más común en el primer trimestre de embarazo es el mareo y las náuseas que provocan el aumento de la hormona beta-hCG a partir de la semana 5.
Además, la embarazada comienza a notar un ligero aumento de peso y posibles molestias como consecuencia del ensanchamiento del útero: pinchazos en el vientre, ardor, calambres en las piernas, dolor ciático, ganas frecuentes de orinar, estreñimiento, etc. También ocurre un aumento en el volumen de su sangre para poder cubrir las necesidades del bebé.
A pesar de esto, todavía es pronto para apreciar externamente el embarazo. A partir del tercer mes, se producirá la salida del útero de la pelvis y el aumento del abdomen.
Por otro lado, el cuello del útero se vuelve más blando y, por ello, es habitual tener un ligero sangrado después de mantener relaciones sexuales.
Otro cambio importante que se empieza a notar a partir de este segundo mes de embarazo es el cansancio. En el primer trimestre aumenta el sueño y es común sentirse constantemente agotada y sin energía.
Asimismo, es posible que empiecen a aparecer variaciones en el sentido del gusto, por lo que la mujer puede cambiar sus preferencias por la comida, así como un aumento del apetito y los antojos.
El pecho empieza a agrandarse y pueden aparecer molestias o dolor, ya que están más sensibles. También empezarán a distinguirse en la areola del pezón unos pequeños nódulos o granitos llamados tubérculos de Montgomery.
Cuidados y recomendaciones
En el momento en que la mujer descubre que está embarazada, debería empezar a llevar un estilo de vida más saludable y prestar especial atención a los cuidados que va a necesitar su cuerpo en este nuevo estado.
Esto le ayudará a combatir los síntomas tan molestos que hemos comentado antes, además de favorecer el correcto desarrollo de su futuro hijo.
A continuación, vamos a comentar algunas recomendaciones para la salud materna y fetal durante el segundo mes de embarazo.
Alimentación
Al inicio del seguimiento del embarazo, el médico aconsejará a la mujer tomar suplementos alimenticios de ácido fólico, una vitamina esencial para evitar las malformaciones en el feto.
También es muy importante llevar una dieta equilibrada y rica en los siguientes nutrientes: hierro, calcio, yodo, zinc, vitamina D, fibra y ácidos grasos omega 3.
Del mismo modo, hay algunos alimentos que tendrán que evitarse durante todo el embarazo, ya que pueden poner en riesgo la gestación. Éstos son las carnes y pescados crudos, el marisco, los embutidos, la leche y los quesos no pasteurizados, etc. Todos ellos pueden causar toxoplasmosis o listeriosis en la embarazada.
El café y el alcohol están totalmente desaconsejados durante el embarazo, ya que pueden poner en peligro el desarrollo fetal.
Además de todo esto, es necesario cuidar la higiene a la hora de preparar la comida: lavarse las manos y los utensilios de cocina, limpiar bien las frutas y verduras antes de comerlas, etc.
Por otra parte, algunos hábitos de comida pueden ayudar a combatir las náuseas y otros síntomas de embarazo. Son los siguientes:
- Hacer todas las comidas.
- Picar algo entre horas para no tener el estómago vacío.
- Tomar alimentos con mucha proteína: carne, pescado y huevos.
- Beber infusiones de jengibre.
Por último, aunque es muy importante beber agua para mantenerse hidratada, es recomendable no pasarse si la mujer tiene muchas náuseas.
Ejercicio
Es importante que la mujer embarazada no abandone por completo la actividad física. No obstante, los ejercicios deberán amoldarse al estado de cada una y al tiempo de gestación.
A los 2 meses de embarazo, las mujeres que practiquen deporte de manera habitual pueden seguir con su rutina, aunque tendrán que bajar el ritmo de intensidad y evitar traumatismos.
No es recomendable hacer ejercicios que impliquen un excesivo trabajo de los abdominales ni tampoco los deportes en equipo que requieran contacto físico.
Los deportes más adecuados durante el embarazo son el pilates, el yoga, la natación, el ciclismo y caminar unos 40 minutos cada 2 días aproximadamente.
Aquellas mujeres que no practiquen ningún deporte tendrán que empezar a planteárselo, ya que el ejercicio moderado aporta muchos beneficios para el embarazo: reduce el dolor de espalda, ayuda a dormir, mejora la resistencia para un parto más sencillo, la recuperación postparto será más rápida, etc.
Control del embarazo
La primera visita al ginecólogo suele hacerse en el segundo o tercer mes de embarazo, cuando la mujer averigua que está esperando un bebé.
Durante esta primera visita médica, se tomarán las medidas que deben controlarse durante toda la gestación: el peso y la presión arterial. La primera ecografía, como hemos dicho, suele hacerse entre la semana 8 y 12 para poder ver el embrión.
El médico también examinará los pechos de la mujer y solicitará un análisis de sangre y de orina. Con ello, se comprobará si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola.
El segundo mes es aún una etapa temprana de la gestación, por lo que la embarazada debe estar atenta a cualquier señal de alarma, como pérdidas abundantes de sangre o dolores intensos. Cualquier síntoma fuera de lo normal podría ser indicativo de una amenaza de aborto o embarazo ectópico.
| Semana de Gestación | Diámetro Biparietal (DBP) | Circunferencia Cefálica (CC) | Longitud del Fémur (LF) |
|---|---|---|---|
| 16 | 3.7 cm | 13.2 cm | 2.0 cm |
| 20 | 4.9 cm | 17.4 cm | 3.3 cm |
| 24 | 6.0 cm | 21.2 cm | 4.3 cm |
| 28 | 7.1 cm | 24.8 cm | 5.2 cm |
| 32 | 8.1 cm | 28.3 cm | 6.1 cm |
| 36 | 9.0 cm | 31.6 cm | 6.9 cm |
Tabla 1: Valores de los parámetros ecográficos más habituales en diferentes semanas de gestación.
