El 14 de marzo, se anunció el fallecimiento de una mujer brasileña de 81 años tras la extirpación de un feto calcificado que había permanecido en su cuerpo durante más de 30 años. Este fenómeno, conocido como litopedia, ha sido documentado en la literatura médica con más de 300 casos en todo el mundo.
Litopedion. Fuente: Wikipedia
Definición y origen del término
El término "litopedia" proviene del latín, combinando 'litho' (piedra) y 'pedion' (niño), significando literalmente "bebé de piedra". Este fenómeno ocurre cuando un embarazo ectópico no llega a término y resulta en la calcificación del feto.
¿Cómo ocurre la litopedia?
El problema surge cuando el óvulo de la mujer es fertilizado fuera de la cavidad uterina.
Es entonces cuando el feto comienza a crecer hasta las 12 semanas donde ya no consigue sobrevivir y muere.
Tras la muerte fetal, el cuerpo de la gestante debería comenzar un proceso de absorción, pero en lugar de ello y para evitar una infección, comienza un proceso de petrificación.
Si el feto es demasiado grande, no se expulsa ni absorbe, sino que comienza a calcificarse. La calcificación se produce por vía subcutánea y se envuelve en tejido cicatrizal. Se deshidratan los tejidos, se infiltra calcio y se inicia el proceso de petrificación. Se requiere para ello que existan condiciones asépticas y que se den las condiciones óptimas para la precipitación del calcio.
Por increíble que parezca el relato más antiguo de litopedia data del siglo X cuando un cirujano árabe llamado Albucasis narró lo sucedido en una enciclopedia.
Tipos de litopedia
Existen diferentes tipos de litopedion:
- Litokeliposis: se calcifica la membrana del óvulo. El feto puede estar en diferentes etapas de descomposición.
- Litokelitopedion: tanto el feto como las membranas del óvulo están calcificadas.
- Litopedion común: sólo el feto está calcificado.
Síntomas y diagnóstico
Los síntomas casi siempre son los mismos. Las mujeres, en su mayoría de avanzada edad, acuden al médico por un dolor abdominal que, tras ser evaluado por el facultativo, aprecia una masa pétrea de dimensiones considerables. Los síntomas pueden confundirse con un cáncer de ovario ya que ambos producen sangrado, dolor y presión abdominal por lo que una prueba de imagen es crucial para determinar de qué se trata.
Descubre feto momificado en mujer de 80 años
Ecografía Abdominal. Fuente: Clínica Mediplan
Prevalencia
Los casos de litopedia representan el 0,00045 % de las gestaciones totales, aunque gracias a los avances de la medicina cada vez son más detectables.
Tratamiento
La litopedia se trata con cirugía según el caso, ya que en algunas ocasiones el tratamiento conservador es el más adecuado si no se presentan síntomas.
Calcificación hepática fetal
Las calcificaciones hepáticas fetales son un hallazgo relativamente frecuente. Pueden ser superficiales o intrahepáticas. Su presencia se ha relacionado con múltiples patologías (peritonitis meconial, infecciones connatales, cromosomopatías, isquemia, tumores, etc.). A pesar de su alta frecuencia, su manejo no está debidamente protocolizado.
Clasificación de las calcificaciones hepáticas
Algunos autores las clasifican en dos grupos: superficiales e intrahepáticas. Estas últimas, a su vez, se pueden dividir en dos subgrupos (asociadas a otras masas y no asociadas a otras masas). Otros autores las clasifican cuantitativamente en únicas y múltiples.
- Calcificaciones superficiales: Lesiones puntiformes situadas en la superficie del hígado. Su origen más común es la peritonitis meconial, por lo que suelen verse concomitantemente con calcificaciones peritoneales.
- Calcificaciones intrahepáticas sin masa asociada: Se han relacionado etiológicamente con las infecciones intrauterinas del complejo TORCH (sobre todo con el citomegalovirus), así como con tumores primarios o metastásicos, isquemia, aneurismas de la arteria hepática, trombosis portal, anomalías cromosómicas (como las trisomías 13, 18 y 21), fibrosis quística y litiasis en la vesícula biliar.
- Calcificaciones intrahepáticas con masa asociada: Son poco frecuentes. Se han vinculado sobre todo con el hepatoblastoma (masa heterogénea con calcificaciones puntiformes gruesas), y el neuroblastoma metastático. También se ha descrito su asociación con hemangioma, hamartoma, teratoma, hepatocarcinoma, y hemangioendotelioma.
Hay autores que defienden que la clasificación (superficiales frente a intrahepáticas) no conlleva ninguna utilidad para hacer un enfoque etiológico. Por tal motivo, todo feto con dichas calcificaciones, según ellos, ha de ser evaluado en profundidad con el fin de descartar infecciones, malformaciones, anomalías cromosómicas, anomalías vasculares y tumores.
Diagnóstico y seguimiento de la calcificación hepática
En la mayoría de los casos en los que se detectan calcificaciones hepáticas aisladas, no se encuentra ninguna anormalidad subyacente y no existe repercusión clínica. El seguimiento con ecografía muestra típicamente la estabilidad o regresión de la calcificación. Los casos en los que se hallan múltiples calcificaciones suelen asociarse también con otras anomalías y por tanto con peor pronóstico, por lo que existe un riesgo notable de aborto espontáneo y muerte fetal intrauterina.
