Desarrollo Fetal en la Semana 18 de Embarazo: Una Guía Detallada

La semana 18 corresponde a aproximadamente 4 meses y medio de embarazo. Tanto la mujer como el bebé experimentan cambios notables en esta etapa. En la ecografía de la semana 18 de gestación, es posible observar al bebé chupándose el dedo e incluso sonriendo.

Semana 18 de embarazo | 18 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana

Desarrollo del Bebé en la Semana 18

En la semana 18, el feto mide unos 18 cm y pesa alrededor de 200 gramos. Cada día, gana más peso y acumula grasa debajo de la piel. Ahora el crecimiento del bebé no es tan vertiginoso como al comienzo del embarazo, en este segundo trimestre de la gestación, el ritmo es menor. Ahora sus órganos, ya formados, empiezan a perfeccionarse.

  • Tamaño y Peso: Al final de esta semana, el futuro bebé mide unos 14-15 cm de longitud y tiene aproximadamente 150-200 gramos de peso.
  • Genitales: En la semana 18 de embarazo, en el desarrollo del feto se distinguen perfectamente los genitales externos de las niñas. Si es niño, sus genitales ya tienen sensibilidad. Sus genitales ya están perfectamente formados pero la postura en la que está colocado en la semana 18 puede hacer difícil ver claramente sus “señas de identidad”.
  • Cuerdas Vocales: En este momento del desarrollo sus cuerdas vocales ya funcionan, por lo que podría emitir sonidos como el del llanto.
  • Corazón: Su corazón ya está dividido en cuatro cámaras (dos aurículas y dos ventrículos) y cuatro válvulas (tricúspide, mitral, aortica y pulmonar). Parte de la sangre de la aurícula derecha pasa directamente a la aurícula izquierda a través de un agujero llamado foramen oval, evitando el paso por los pulmones.
  • Ovarios: En el caso de las chicas, en la 18.ª semana de embarazo, ya se han desarrollado los ovarios con todos los óvulos. Si es niña, sus trompas de Falopio ya están formadas. Estas ya cuentan en sus ovarios con todos los óvulos que tendrán al nacer, además de otros órganos como vagina, útero y trompas de Falopio.
  • Pulmones: En los pulmones se están formando los alvéolos, unos pequeños sacos que se encuentran al final de los bronquios y que cuando nazca se llenarán de aire. De momento no utiliza sus pulmones porque el oxígeno le llega a través de la placenta y el cordón umbilical. Pero es importante, que se empiecen a formar en este segundo trimestre de gestación, ya que en el supuesto de que el bebé naciera de forma prematura -antes de la semana 36 - tendría posibilidades de sobrevivir.
  • Riñones: Ese líquido amniótico que tu bebé traga lo elimina a través de la orina. De hecho, a partir de ahora el líquido amniótico está producido en un 90 por ciento por su riñón. Hasta ahora, procedía en su mayor parte del plasma sanguíneo materno que además atravesaba su finísima dermis. Pero “a partir de la semana 18 se produce un engrosamiento de la piel va a impedir ese trasudado o filtración. “Además se inicia la función de diversos órganos como el riñón.
  • Intestino: Pero además en su intestino, a partir de la semana 18 de desarrollo fetal, el bebé empieza a acumular algunos deshechos (restos epiteliales, células muertas…). “El meconio indica que el aparato digestivo ya ha empezado su motilidad y se prepara para empezar su función en el recién nacido.
  • Oído: “Sobre las 17-19 semanas de gestación el oído está parcialmente desarrollado.
  • Piel: Una característica típica de este periodo es que se puede distinguir perfectamente sobre su piel una sustancia blanquecina llamada vérnix caseosa, de la que pueden quedar aún restos en el momento de nacer. Se trata de una capa grasa que tiene una función muy concreta: proteger al máximo su aún delicada epidermis.

Además, sus músculos son ahora más fuertes, lo que le permite moverse cada vez más. Esta semana, el cerebro de tu bebé ha madurado hasta el punto de que sus movimientos ya no son simples reflejos, sino acciones voluntarias. Sus movimientos son cada vez más intensos y forman parte de su rutina diaria de «entrenamiento». Además, sigue practicando con sus pulmones, llenándolos y vaciándolos de líquido amniótico.

Cambios y Síntomas en la Madre

En el caso de la madre, en el caso de que las primeras semanas hayan sido especialmente “revueltas” a causa de las náuseas y otras molestias características del primer trimestre, la llegada al quinto mes de embarazo suele suponer una tregua. De hecho, muchas mujeres se refieren a esta etapa como la mejor del embarazo. La barriguita todavía no molesta, las hormonas se han equilibrado y el embarazo "va por su camino". Muchas embarazadas disfrutan del segundo trimestre.

La semana 18 corresponde a unos 4 meses y medio de embarazo y, tanto la mujer como el bebé, empiezan a sufrir cambios evidentes. El útero llega dos dedos por debajo del ombligo y habitualmente, la embarazada ha ganado unos 4 o 5 kg de peso. La mujer habrá aumentado unos cuantos kilos en la semana 18 de embarazo y notará que el volumen de sus pechos es mayor.

Como consecuencia de este aumento de volumen pueden presentarse una serie de síntomas que empiezan a ser más o menos evidentes a partir de las 18 semanas de embarazo. Uno de ellos es una mayor sensación de fatiga (disnea) al realizar algún tipo de movimiento: muchas mujeres notan que se quedan sin aliento y la mayoría pueden comprobar que su ritmo cardiaco se acelera. Todo ello es absolutamente normal.

Algunas mujeres notan un aumento del deseo sexual. Otras embarazadas, en cambio, perciben que su libido se encuentra muy baja.

Síntomas Comunes:

  • Tu tripa ha crecido mucho. La expansión de tu útero puede ocasionar tirones en la parte baja del abdomen o un dolor agudo e intenso al realizar ciertos movimientos.
  • Algunas mujeres comienzan a notar las contracciones de Braxton Hicks, contracciones de preparación del útero para el momento del parto que no son dolorosas, duran entre 30 y 60 segundos y desaparecen al cambiar de postura.
  • En esta semana el estreñimiento puede hacerse más notable, ya que las digestiones se vuelven más lentas. Ello te puede provocar pesadez, dolor abdominal, gases, hinchazón de tripa y hemorroides. Las hormonas del embarazo combinadas con el aumento del tamaño del útero (que comprime a los intestinos) pueden enlentecer la digestión y dificultar el vaciamiento de los intestinos. Por este motivo es frecuente el estreñimiento. El estreñimiento además, puede favorecer la aparición de hemorroides que están relacionadas con el aumento de presión en las venas rectales. La compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosa debido a la progesterona son otras causas de hemorroides durante el embarazo. La defecación puede ser insoportable llegando a producirse sangrados escasos.
  • Los cambios en tu sistema cardiovascular pueden hacer que te sientas sensación de mareo al levantarte rápido de la cama o hacer ciertos movimientos. Las causas de los mareos no están del todo claras o pueden tener diferentes motivos. Al principio del embarazo se supone que son las hormonas, como el fuerte aumento del nivel de HCG y el aumento de progesterona, lo que provocan los mareos. No obstante, en la 18.ª semana de embarazo, todavía hay aproximadamente un 10 % de las embarazadas que padece mareos y vómitos.También puede influir la glucemia. A algunas embarazadas les ayuda masticar periódicamente un tentempié rico en hidratos de carbono como un poco de pan o frutos secos. También el sistema circulatorio puede provocar malestar y vértigo. Este también cambia debido a las hormonas y al aumento del volumen de la sangre. También es posible que la falta de sueño y un estrés excesivo puedan ser factores que favorecen los mareos. Lógicamente, este estado supone una enorme carga para las embarazadas. Lo mejor es que hables con tu médico para ver los remedios que puede haber para tu situación individual. Un pequeño consuelo puede ser que las náuseas matinales no perjudican a tu hijo si se mantienen dentro de un alcance normal. Tu corazón y sistema circulatorio tienen un montón de trabajo debido al mayor volumen de sangre. Si te levantas muy bruscamente, puede ser que te marees con más facilidad. Sin embargo, muchas embarazadas se encuentran realmente bien en esta fase; el mayor volumen de la sangre y la mejor circulación sanguínea proporcionan una piel rosada. Además, puede ser que ahora tengas un pelo más fuerte y que realmente se presenta muy denso.
  • El crecimiento progresivo de tu abdomen hace que tu centro de gravedad se desplace poco a poco hacia las piernas. Los huesos de la pelvis se hacen más flexibles, lo que puede provocar dolor de espalda en la zona lumbar o ciática por la inflamación y estrangulamiento del nervio ciático. Además, es posible que la mujer tenga las lumbares cargadas o algún pinchazo en la espalda. Esto es porque has cambiado de postura para mantener el nuevo equilibrio.
  • Otro síntoma común es el picor de la piel debido al estiramiento, algo que puedes aliviar aplicándote crema hidratante. Aparte de todo ello destacar que el color de las areolas y de los pezones comienza a oscurecerse. Así el bebé lo tendrá más fácil para engancharse cuando comience el periodo de lactancia.
  • A partir de este momento, la mujer comenzará a orinar con mayor frecuencia e incluso tener que levantarse por la noche para ir al baño.Durante el embarazo aumenta la frecuencia de micción. Esto es debido a que el útero está comprimido sobre la vejiga.
  • Manchas en la cara.
  • Ardores. Una recomendación para aliviar el reflujo estomacal es comer menos cantidad de alimento y masticarlo todo bien. Además, es aconsejable evitar los alimentos grasos y picantes.
  • Ciática.
  • Flujo blanquecino.
  • Mareos.

Consejos para la Semana 18

  • Recuerda que debes dormir de lado, preferiblemente sobre el lado izquierdo, para evitar que el peso del útero comprima la vena cava inferior. Para estar más cómoda, ayúdate de un cojín o almohada colocado entre tus piernas.
  • Procura comer cada dos o tres horas de forma liviana y opta por alimentos frescos y nutritivos como las frutas, las verduras, las legumbres, el pescado, los lácteos y la carne (preferiblemente cocinados al horno, a la plancha o hervidos). Evita las grasas, los fritos, el azúcar y los alimentos ultraprocesados. Es normal que a partir de esta semana notes más apetito ya que las necesidades calóricas del feto se incrementan.
  • Tan importante es ingerir alimentos sanos, como evitar aquellos que pueden resultar dañinos en el embarazo, como las carnes, huevos o pescados crudos o poco hechos.
  • Para ello se aconseja evitar el estreñimiento con una dieta rica en líquidos, vegetales y fibra, baños de asiento con agua fría y sal gorda y la utilización de pomadas locales con antiinflamatorios y anestésicos para aliviar el dolor.
  • Hay que seguir hábitos saludables a lo largo de todo el embarazo, evitando el alcohol y el tabaco.

Preguntas Frecuentes

Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la semana 18 de embarazo:

  1. ¿Cuánto tiempo de embarazo es la semana 18? La semana 18 forma parte del quinto mes de embarazo y, por tanto, del segundo trimestre de gestación.
  2. ¿Cuál es el tamaño del bebé en la semana 18 de embarazo? Cada bebé puede desarrollarse de manera diferente, pero lo habitual es que en la semana 18 de embarazo el bebé mida alrededor de 13 y 14 cm y pese unos 150-200 gramos.
  3. ¿Se puede saber si es niño o niña en la semana 18 de embarazo? Sí, pero también se puede saber desde la semana 15 de embarazo a través de una ecografía. Sin embargo, si es un embarazo gemelar es más complicado conocer el sexo de los bebés, ya que podrían taparse uno al otro. Por tanto, dependerá del momento en el que se haga la ecografía y cómo de tranquilos estén los bebés.

Desde el momento en que empieces a notar las patadas del bebé se aconseja que estés pendiente por si pasan más de 24 horas sin sentirlo. Permanece atenta pero sin obsesionarte, ya que los fetos no están siempre igual de activos y tu nivel de actividad también puede influir en que lo notes más o menos.

Aunque no puedas verlo, el interior de tu bebé trabaja sin descanso, preparándose para el momento de nacer. Hasta ahora, su hígado ha sido el principal encargado de producir los glóbulos rojos. Sus pulmones también dan un paso de gigante con el desarrollo de los alvéolos, las pequeñas bolsitas donde, después de nacer, se producirá el intercambio de oxígeno.

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