Longitud Normal del Fémur Fetal a las 28 Semanas de Gestación: Una Guía Detallada

La ecografía se ha convertido en el recurso más importante y decisivo entre las exploraciones que se han incorporado en los últimos años a la práctica obstétrica diaria. En obstetricia, se empezó a utilizar en España hacia el año 1969, y hoy día es una exploración imprescindible.

Los percentiles del feto son valores estadísticos que los especialistas utilizan para valorar la talla y el peso del bebé durante su gestación. Es decir, durante el embarazo, también existen tablas de percentiles para seguir el desarrollo del feto. Para que te resulta más fácil interpretarlos, a continuación te ofrecemos una tabla con los datos ecográficos. Sin embargo, debes tener en cuenta que estos datos se basan en medias, y que pueden variar ligeramente de un feto a otro.

En este artículo, exploraremos en detalle la longitud normal del fémur fetal a las 28 semanas de gestación, los percentiles fetales y su importancia, así como los factores que influyen en el crecimiento fetal.

SEMANA 28, EMBARAZO SEMANA A SEMANA POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

¿Qué son los percentiles fetales?

Las tablas de percentiles, también llamadas curvas de crecimiento, permiten seguir el ritmo del crecimiento de un niño. Lo importante es que el niño, sea cual sea el percentil en el que se sitúe, siga un aumento de peso y altura compensado y regular, y que la curva generada en el tiempo no muestre altibajos destacables. De esta manera, no solo se puede valorar si el peso y la talla del niño están dentro de lo normal, sino que también se puede controlar periódicamente si el desarrollo del bebé es constante y normal. Los percentiles se calculan para realizar un seguimiento del aumento de peso y estatura del bebé y el niño.

¿Qué quiere decir estar situado o situada en un percentil? Con un ejemplo, se entenderá bien. Imaginemos una niña de cuatro años que mide 100,2 cm, lo que la sitúa (en la gráfica de crecimiento) en el percentil 25 de esa edad. Los endocrinólogos pediátricos consideran que un niño debe ser estudiado en el caso de que su talla esté situada en el percentil 3, o bien cuando se sale de carril en la curva de crecimiento. Este inicio de estudio endocrinólogo se recomienda a partir de los tres años de edad.

Conclusión práctica: Las medidas fetales en la semana gestacional 32, incluida una cabeza fetal más larga pero más estrecha y un abdomen más pequeño, se asocian a una posterior presentación de nalgas en el nacimiento a término, según un estudio ecográfico detallado de 4.501 nacimientos únicos a término (≥37 semanas de gestación). Las mismas medidas en el segundo trimestre no difieren entre la presentación de nalgas y la presentación cefálica. Relevancia: La gran mayoría de los partos de nalgas (98,6 %) se realizan por cesárea.

En los hallazgos aquí presentados en la semana gestacional 32 indican que los médicos y las pacientes tienen tiempo de prepararse para una mayor probabilidad de presentación de nalgas y cesárea en el parto a término. Diseño del estudio: Estudio de cohortes retrospectivo de 4.501 nacimientos únicos a término, basado en un estudio de historias clínicas de un hospital de Viena, Austria. Las características fetales se evaluaron en el primero (11ª/12ª semana gestacional), el segundo (20ª semana gestacional) y el tercer trimestre (32ª semana gestacional) mediante ecografía. Criterio principal de valoración: presentación de nalgas (frente a cefálica). Financiación: no declarada.

Resultados fundamentales:

  • 283 nacimientos a término (6,2 % de la cohorte) con presentación de nalgas, y el 98,6 % de ellos nacieron a término mediante cesárea.
  • Ninguna característica fetal en el primer y segundo trimestres fue diferente entre la presentación de nalgas y la presentación cefálica al nacer.
  • En el tercer trimestre (semana gestacional 32), la presentación subsiguiente de nalgas (frente a cefálica) en el momento del nacimiento se asoció con:
    • Mayor edad materna: 29,9 años frente a 28,2 años (p < 0,0001).
    • Diámetro biparietal más estrecho: 86,5 mm frente a 87,1 mm (p = 0,008).
    • Diámetro fronto-occipital más largo: 110,5 mm frente a 107,8 mm (p < 0,0001).
    • Mayor perímetro cefálico: 309,9 mm frente a 306,4 mm (p < 0,0001).
    • Menor índice craneal: 78,4 mm frente a 80,9 mm (p < 0,0001).
    • Menor diámetro transverso abdominal: 84,6 mm frente a 85,9 mm (p < 0,0001).
    • Menor diámetro sagital abdominal: 86,2 mm frente a 88,7 mm (p < 0,0001).
    • Menor perímetro abdominal: 268,4 mm frente a 274,3 mm (p < 0,0001).
    • Menor longitud del fémur: 62,9 mm frente a 63,4 mm (p = 0,010).

Limitaciones: Diseño observacional retrospectivo. Las características fetales se evaluaron solo tres veces durante el embarazo. Estudio unicéntrico.

Longitud del fémur fetal a las 28 semanas

La semana 28 de embarazo es la última del séptimo mes de gestación. El bebé ya presenta más parecido a un recién nacido. Al final de la semana 28, el feto mide alrededor de 38 cm de longitud desde la cabeza a los pies. Su peso oscila entorno a unos 1.050 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 700 y 1.230 gramos no hay que preocuparte, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.

Si quieres calcular la longitud del feto, también puedes hacerlo multiplicando la longitud del fémur por 7. En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.

Tabla de equivalencia para la medición del diámetro biparietal, el perímetro abdominal y el fémur.

En la mayoría de casos que el fémur es un poco más cortito de lo normal y el resto de ecografía es normal, el bebé no suele tener ningún problema o tan sólo es un poco más bajito o pequeño. La medición del tamaño de los huesos tiene un cierto grado de variabilidad y de error en una sola ecografía y por lo tanto, es correcto hacer una nueva valoración en 2-3 semanas para ver la curva de crecimiento del bebé y de los huesos. A veces en este control, los valores ya están dentro de la normalidad o siguen en el límite de la normalidad. Entonces probablemente es un bebé normal y tan sólo hay que ir haciendo controles.

¿Qué hacer ante una longitud del fémur fuera de los parámetros normales?

En algunos casos excepcionales, en el control se objetiva que el crecimiento de los huesos se ha estancado y en este caso sí se recomendaría el estudio genético del bebé, idealmente una amniocentesis con QF-PCR, array genético y estudio de mutaciones de acondroplasia e hipocondroplasia.

Cuando se detecta que un bebé es más pequeño de lo habitual, se suelen descartar causas externas que pudieran explicarlo como infecciones, tóxicos, otras malformaciones o problemas genéticos. Las infecciones y tóxicos se suelen valorar en una analítica de sangre y orina convencional, asi que quizás no te han pedido ninguna prueba adicional porque en el analisis de control del embarazo ya estaba correcto. La valoración de malformaciones se hace con una ecografía más detallada. La valoración genética se hace con amniocentesis, pero si es un caso leve y riesgo de sindrome de Down en primer trimestre fue bajo, es habitual no realizar la amniocentesis.

Lo importante es ver si hay alguna causa que explique porque el bebé es pequeño o con extremidades cortas (infecciones, tóxicos y problema placentario) mediante un análisis a la mamá y ecografía Doppler. Si se encuentra alguna causa externa, la probabilidad de enanismo es muy baja. De todas formas, en la gran mayoría de casos la amniocentesis suele ser normal, y por lo tanto lo más probable es que sea un bebé pequeñito normal.

Ecografía obstétrica: ¿Cuándo y cómo se realiza?

La sistematización de las exploraciones ecográficas durante el embarazo está perfectamente establecida desde hace años. En sus protocolos, la SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) recomienda realizar de forma sistemática 3 ecografías durante la gestación, una en cada trimestre del embarazo, más concretamente, la primera en la semana 10-14, la segunda en las semanas 16-18 y la tercera en las semanas 32-34.

La primera se debe realizar con sonda vaginal y tiene como objetivos principales la observación de la forma, la localización y el tamaño de la vesícula gestacional, así como su contenido, en el que cabe destacar principalmente la medición del tamaño del embrión, la denominada CRL (del inglés crown rump length), que es la distancia que media entre el cráneo y el cóccix, la forma y el tamaño del saco vitelino secundario, el lugar de asentamiento placentario y el espesor de la denominada translucencia nucal (TN), marcador orientativo de una posible cromosomopatía fetal.

Ecografía 2D placenta joven y envejecida

Ecografía de las semanas 18-20

El objetivo principal de esta ecografía, que se realiza por vía abdominal, es procurar un diagnóstico anatómico fetal completo y temprano, que permita asegurar la integridad fetal y descartar anomalías estructurales de cualquier índole. La realiza un especialista y, si se cuenta con ecógrafos de gran resolución, pueden pormenorizarse detalles anatómicos y vasculares realmente magníficos. Si, al contrario, se ha diagnosticado una malformación, se puede iniciar la conducta más apropiada y hasta recomendar la interrupción legal del embarazo, válida en España hasta la semana 22, si la anomalía entra dentro de los supuestos legales.

Ecografía del tercer trimestre

La ecografía del tercer trimestre se realiza entre las semanas 32 y 36. Fundamentalmente, sirve para determinar la estática fetal, estimar el crecimiento, evaluar la cantidad de líquido amniótico, localizar la placenta y valorar el bienestar fetal. La estimación del tamaño y el crecimiento fetales es el punto más destacable.

Las variables ecográficas que se utilizan para el control de la talla y el peso fetales son la circunferencia cefálica (CC) o el diámetro biparietal (DBP), la circunferencia abdominal (CA) o bien el diámetro abdominal trasverso (DAT) y la longitud del fémur (LF). Estas medidas son la base de muchas fórmulas para la estimación y el cálculo del peso fetal. El mejor control se hace con mediciones seriadas a las semanas 24, 28, 32 y 36 de amenorrea, la determinación específica de estas variables entre las semanas 32 y 34 en los casos de embarazos de riesgo bajo suele ser suficiente para hacer un pronóstico de la evolución del crecimiento. Nosotros recomendamos estos 3: la CC, la CA y la LF.

Síntomas y cambios en la madre en la semana 28 de embarazo

La semana 28 del embarazo forma parte del tercer trimestre de gestación, por lo que el desarrollo fetal está bastante avanzado. Por ello, el útero de la mujer continúa estirándose. La altura del útero a las 28 semanas de embarazo oscila entorno a los 23-27 cm aproximadamente. Una de las molestias más típicas de las embarazadas con 28 semanas de gestación es una hinchazón en pies y tobillos por la acumulación de líquido. Un consejo para mejorar esta molestia es beber grandes cantidades de agua y activar la circulación con un paseo diario de al menos 30 minutos.

Además, la mujer continúa ganando peso y cada vez presenta más fatiga. También puede ocurrir que el estómago no acepte grandes cantidades de comida y surjan ardores. Otros síntomas en la embarazada al final del séptimo mes de embarazo son las estrías, los dolores de espalda, la ciática, las hemorroides, las varices, los calambres y edemas en las piernas, etc.

Consejos para la semana 28 de embarazo

Como ocurre a lo largo de todo el embarazo, seguir una dieta equilibrada y saludable es fundamental para aportar al feto los nutrientes necesarios. Además, hay que mantener una buena hidratación. Beber grandes cantidades de agua disminuirá la retención de líquidos, favoreciendo así la reducción del hinchazón en los pies. Practicar actividad física adaptada al embarazo como, por ejemplo, caminar diariamente mejoraría la circulación sanguínea. En el caso de que la embarazada presente pérdidas de orina sería recomendable comenzar a hacer ejercicios de Kegel. Gracias a estos ejercicios es posible fortalecer el suelo pélvico, mejorando la incontinencia urinaria.

También se pueden utilizar cremas para evitar la aparición de estrías en la zona de la tripa o tomar infusiones relajantes de tila o melisa para combatir el insomnio gestacional.

Control prenatal en la semana 28

Aunque depende un poco del protocolo que siga el médico, es probable que durante la semana 28 de embarazo se realice un análisis de orina que detecta la concentración de azúcar y albúmina. La prueba de la glucosa es recomendable realizarla entre la semana 24 y la 28. A través de este estudio se observa si hay riesgo de padecer diabetes gestacional. Muchas mujeres durante la gestación experimentan un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Por ello, si se detectan niveles elevados de glucosa en el análisis, entonces se realiza otra prueba más precisa denominada curva de la glucosa.

En esta semana gestacional también está indicada la aplicación de la vacuna Anti-D en mujeres con un Rh negativo para prevenir la incompatibilidad con el bebé. Si durante la primera gestación se mezcla sangre materna y sangre fetal se produce un efecto sensibilizante. En cambio, en gestaciones posteriores, podría ocurrir un aborto espontáneo porque la madre tendría anticuerpos que atacarían al feto.

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