Inseminación Artificial: Proceso Detallado y Consideraciones Clave

La inseminación artificial (IA) es una técnica de reproducción asistida que consiste en introducir espermatozoides en el útero de la mujer. Por su efectividad y sencillez es una de las técnicas más utilizadas en reproducción asistida y está indicada en casos de problemas de motilidad leve en el semen, así como otros impedimentos fisiológicos tanto en el hombre como en la mujer (por ejemplo, alteraciones en el moco cervical o vaginismo) que pudieran complicar el acceso de forma natural de los espermatozoides al útero.

No hay que confundirla con la Fecundación In Vitro (FIV) ya que la inseminación pretende que la fertilización se consiga de forma natural en el interior de las trompas, que es donde normalmente se produce. Para ampliar aún más las posibilidades de embarazo, la muestra espermática se somete a un proceso de capacitación antes de introducirla en el útero, pero la fecundación sigue sucediendo de forma natural dentro del cuerpo de la mujer.

Este proceso se lleva a cabo en el momento más fértil del ciclo menstrual de la mujer, es decir, durante la ovulación. La IA no requiere de anestesia, ya que simplemente hay que introducir una cánula de inseminación y no resulta doloroso.

En el siguiente vídeo, la ginecóloga Ana Fernández nos habla de cada una de las etapas que comprende el proceso de inseminación artificial (IA).

Proceso de la inseminación artificial paso a paso

Indicaciones de la Inseminación Artificial

La inseminación artificial se indica en diversas situaciones:

  • Mujeres que quieren vivir su maternidad en solitario y cuenten con un buen estado de salud general, una edad reproductiva adecuada y su reserva ovárica sea suficiente.
  • Parejas de mujeres, cuando la paciente que va a gestar, presenta condiciones reproductivas adecuadas, como una edad y una reserva ovárica compatible con la consecución del embarazo. Se estima que el recuento es normal entre 6-12 folículos al inicio del ciclo.
  • Problemas de motilidad leve en el semen.
  • Otros impedimentos fisiológicos tanto en el hombre como en la mujer (por ejemplo, alteraciones en el moco cervical o vaginismo) que pudieran complicar el acceso de forma natural de los espermatozoides al útero.
  • También es un recurso apropiado para mujeres sin pareja o parejas de dos mujeres que desean ser madres. En este caso se recurre a semen de un donante anónimo.

Para contar con las máximas probabilidades de éxito, la inseminación artificial se recomienda solo en caso de mujeres jóvenes (hasta los 35-37 años) y con una buena reserva ovárica.

Las 5 Etapas Clave de la Inseminación Artificial

La inseminación artificial consta de 5 fases:

  1. Evaluación médica: Para determinar si la inseminación artificial es el procedimiento más adecuado para lograr un embarazo hay que realizar algunas pruebas diagnósticas previas. Con una ecografía comprobaremos tu reserva ovárica y detectaremos posibles patologías. También haremos un estudio de fertilidad completo.
  2. Estimulación ovárica: En un ciclo menstrual normal, generalmente madura un único óvulo, aunque varios inician ese proceso dentro de sus folículos antrales. Con la estimulación ovárica logramos que todos los folículos que inician su maduración en ese ciclo, maduren por completo. Con más óvulos maduros y aptos para ser fecundados por los espermatozoides que se utilicen en la inseminación artificial, mayores probabilidades de embarazo aunque siempre con un límite que suelen ser 2-3 folículos para minimizar el riesgo de gestación múltiple.Para hacerlo posible, se administran a lo largo de 10-12 días hormonas similares a las que regulan el ciclo menstrual. Durante ese período nuestro equipo médico te realizará el seguimiento a través de ecografías y análisis de sangre.
  3. Selección y capacitación de los espermatozoides: La inseminación artificial puede realizarse tanto con semen de la pareja como con el de un donante.
    • Con semen de tu pareja. Seleccionaremos los espermatozoides con mayor movilidad y los procesaremos para mejorar su calidad y capacidad fertilizante. Una de las técnicas más avanzadas para la selección espermática es el MACS (Magnetic Activated Cell Sorting). Este sistema se utiliza en casos de infertilidad masculina cuando existe un porcentaje de fragmentación del ADN de los espermatozoides patológico. Sucede cuando los espermatozoides mueren antes de tiempo y sin cumplir su función fecundadora. Con el MACS, los biólogos seleccionan solo aquellos espermatozoides sanos y con opciones de éxito. El MACS también se recomienda en casos de más de dos ciclos de tratamiento sin gestación o cuando hay abortos de repetición. Esta técnica mejora las tasas de fecundación en un 13%.
    • Con semen de donante. Esta opción se recomienda: con infertilidad del varón cuando sea portador de patologías de carácter hereditario en caso de mujeres solteras o parejas de dos mujeres. En Ginefiv contamos con uno de los mayores bancos de donantes de semen de Europa. Aunque el donante será siempre anónimo, tal como marca la legislación vigente, y no tendrá derechos ni obligaciones en caso de embarazo, sí se seleccionan en base a criterios fenotípicos y de raza además de la posibilidad de hacer un matching genético.
  4. Inseminación: Es el momento de depositar los espermatozoides en el útero. Para ello empleamos una cánula alargada, fina y flexible. Es importante tener en cuenta que este procedimiento no garantiza la fecundación. La inseminación artificial emula el proceso natural que tiene lugar durante el coito, pero multiplica las posibilidades de embarazo al acercar espermatozoides muy cualificados al óvulo en el momento exacto de la ovulación.La inseminación artificial se realiza en la zona de exploración de la consulta. No duele ni requiere anestesia ni analgesia. Es un procedimiento sencillo que apenas dura unos minutos. Una vez terminado, podrás abandonar la clínica y reincorporarte a tu vida cotidiana con normalidad.En Ginefiv utilizamos el sistema electrónico IVF Patrol para garantizar el seguimiento e identificación segura de todas las muestras de nuestros pacientes. Así aseguramos que el esperma elegido es el que se introduce en la cavidad uterina
  5. Confirmación del embarazo: Pasados unos 15 días desde la inseminación te realizaremos una prueba Beta-hCG. Consiste en un análisis de sangre para medir los niveles de la hormona que evidencia si hay o no gestación. Este análisis es gratuito y se incluye en el precio de la inseminación artificial.Si el resultado es positivo, 12-14 días después te realizaremos una ecografía para confirmar el embarazo. A partir de ahí, el seguimiento de la gestación se realizará de forma rutinaria con tu ginecólogo habitual.

Proceso Detallado de la Inseminación Artificial

El proceso de IA implica varias etapas, desde la estimulación ovárica hasta la confirmación del embarazo.

1. Estimulación Ovárica Controlada

Se suele comenzar en el tercer día del ciclo con una estimulación ovárica controlada mediante la administración de hormonas que estimulan el crecimiento de los folículos del ovario y siempre con un protocolo personalizado para cada caso. Durante el tratamiento de estimulación ovárica se deben realizar controles ecográficos y, en ocasiones, hormonales (análisis sanguíneos) para medir la respuesta ovárica. A lo largo de la estimulación se realizarán en torno a 3-4 ecografías para controlar la evolución. Así, cuando los folículos tengan un tamaño mayor de 18 mm, se realizará una inyección de la gonadotropina coriónica humana (HCG), para inducir la ovulación, y se programará la inseminación. En concreto, tras la inyección HCG, se rompe el folículo, de forma que la ovulación comenzará en las siguientes 36 horas.

Posteriormente, se desencadena la ovulación mediante la inyección de hormona hCG cuando comprobamos mediante ecografía la existencia de un folículo de 18- 20 mm. Se concreta día y hora de la inseminación, generalmente a las 36 horas de la administración de la hCG.

2. Preparación de la Muestra de Semen

Previamente, unas 2-3 horas antes, el cónyuge habrá obtenido una muestra de semen que será capacitada en el laboratorio para optimizar la calidad seminal. Más o menos 2 horas antes de realizar la inseminación artificial, la muestra de espermatozoides móviles será preparada en el laboratorio. Así, en este punto cabe hablar de las dos opciones que comentábamos al inicio, la IA con semen de la pareja, y la IA con semen de donante.

Es importante matizar que la donación en España es anónima lo que implica que en ningún caso la paciente o pacientes pueden elegir al donante. Una IA con semen de la pareja se indica en casos de esterilidad de origen desconocido, cuando la mujer tiene defectos en la ovulación o una endometriosis leve o cuando se observa en el hombre una alteración leve del seman.

Además, los hombres deben tener una concentración mínima de espermatozoides móviles superior a los 3 millones. Una IA con semen de donante se aconseja cuando el hombre no tiene espermatozoides, tienen pero de escasa cantidad, no tienen apenas movilidad o están muy deformados. También se indica, además, cuando el varón es portador de una enfermedad hereditaria, o cuando la mujer quiere ser madre sin pareja masculina.

3. Inseminación Artificial Propiamente Dicha

De una forma sencilla, y en consulta, se realizará la intervención, que no requiere sedación. Con el uso de un espéculo vaginal, el doctor o la doctora introducirá la muestra de esperma hasta el interior del útero. La inseminación se realiza con un catéter fino flexible en consulta.

El proceso de inseminación es fácil y no resulta doloroso. No es necesario reposo tras la inseminación, ni inmediato ni a corto o medio plazo. Habitualmente, tras la inseminación artificial indicamos un tratamiento con progesterona para favorecer el embarazo.

4. Prueba de Embarazo

Una vez finalizados los pasos de una inseminación artificial, se realizará una prueba de embarazo más o menos a los 15 días de la intervención. A los 14 días después de la inseminación, se realiza un análisis en sangre llamado B-HCG (beta) para determinar el embarazo.

Tasas de Éxito y Consideraciones Adicionales

Estadísticamente la probabilidad o tasa de embarazo tras una inseminación con semen de pareja es de un 15%. En las inseminaciones con semen de donante es algo superior, del 20-25%. Ello significa que una paciente podría tener una probabilidad acumulada en 3 ciclos del 45% en inseminaciones con semen de cónyuge y superior en inseminaciones con semen de donante.

La tasa de embarazo tras una inseminación artificial con semen de pareja es de un 20 %, lo que significa que la probabilidad acumulada en 3 ciclos es del 60% en inseminaciones con semen de cónyuge y más elevada aún en inseminaciones con semen de donante.

Las tasas de embarazo en un tratamiento de Inseminación Artificial dependen en gran medida de la edad de la mujer, de la calidad del semen y de las causas que han determinado la indicación de dicho tratamiento. Las posibilidades de aborto una vez conseguido el embarazo mediante IA son las mismas que en una gestación sin tratamiento de fertilidad.

Tasas de Embarazo
Tipo de Inseminación Tasa de Embarazo por Ciclo Probabilidad Acumulada en 3 Ciclos
Semen de Pareja 15-20% 45-60%
Semen de Donante 20-25% Superior a 60%

Riesgos Asociados

De entre los riesgos más destacados que conlleva la auto-inseminación artificial con una muestra de semen de origen incierto, se incluye la posibilidad de transmisión de alteraciones genéticas y cromosómicas a la descendencia, que pueden derivar en la generación de nacidos que sean sujeto de malformaciones o enfermedades congénitas, o sean portadores de las mismas.

Otros riesgos incluyen:

  • Embarazo múltiple.
  • Síndrome de hiperestimulación ovárica. Puede precisar hospitalización y tratamiento médico-quirúrgico y sólo excepcionalmente se hace aconsejable la interrupción del embarazo. Es una complicación iatrogénica que puede amenazar la vida de las pacientes sometidas a tratamientos de estimulación ovárica.
  • Embarazo ectópico.
  • Infección del aparato genital de la mujer.
  • Torsión ovárica.

Consideraciones Finales

En definitiva, aunque la inseminación artificial es un método mucho más sencillo que una FIV y con pocos efectos secundarios, esta no es una técnica válida para todos los casos. Solo se recomienda cuando se dan problemas de infertilidad muy concretos. Siempre que se cumplan determinados requisitos.

Publicaciones populares: