Cada vez son más las mujeres que deciden ser madres solteras por elección, un camino valiente y cada vez más habitual. Los modelos familiares han evolucionado, adaptándose a las diferentes formas de vida actuales, y cada vez son más las personas que deciden tener hijos sin pareja. La sociedad ha cambiado y actualmente esta es una opción cada vez más habitual.
En los últimos años la maternidad está siendo enfocada desde un punto de vista más liberal y está rompiendo con antiguos tabúes. Con el paso del tiempo, la mujer tiene mejor posicionamiento social y nivel de independencia económica, lo que hace que muchas mujeres decidan ser madres solteras, ayudadas por técnicas de reproducción asistida.
Opciones para ser Madre Soltera
Si deseas ser madre soltera, debes saber que existen distintos tratamientos de fertilidad que pueden ayudarte a conseguir un embarazo. Cada una de las técnicas tiene sus particularidades, y puede ser más o menos adecuada en función de la situación de cada paciente. Es importante realizar una valoración previa por un especialista en una primera consulta de fertilidad donde el especialista aconsejará cual es la mejor técnica de reproducción en cada caso, valorando edad, reserva ovárica, etc.
Las opciones principales que ofrece la medicina reproductiva son:
- Inseminación Artificial con Semen de Donante (IAD)
- Fecundación In Vitro con Semen de Donante (FIV-D)
- Donación de Ovocitos y de Semen (Doble Donación de Gametos)
- Adopción de Embriones
1. Inseminación Artificial con Semen de Donante (IAD)
La inseminación artificial (IA) es el tratamiento de reproducción asistida más sencillo y económico que existe. La inseminación artificial es una opción común para mujeres jóvenes sin problemas de fertilidad. Esta opción reproductiva está indicado para mujeres jóvenes con buena reserva ovárica y las trompas de Falopio permeables. Al no contar con pareja masculina, las mujeres solteras que quieran hacerse una IA tendrán que recurrir al semen de donante.
Este tratamiento consiste en introducir en el útero de la mujer los espermatozoides seleccionados de un donante. La inseminación artificial es una técnica de reproducción asistida que consiste en depositar una muestra espermática en el útero de una mujer. Este semen puede provenir de la propia pareja de la mujer, inseminación artificial homóloga, o de un donante, inseminación artificial heteróloga. La muestra es previamente tratada en el laboratorio con el objetivo de incrementar las posibilidades de que el óvulo quede fecundado y, por lo tanto, que el embarazo se produzca.
Para ello, tu ginecóloga valorará, dentro de tu ciclo menstrual, cuál es el momento más adecuado para realizar la inseminación artificial siguiendo tu ciclo natural. En primer lugar, es recomendable someterse a un proceso de estimulación ovárica, que puede durar de diez a doce días e incrementa el porcentaje de éxito. En ese periodo de tiempo, se le administran a la mujer fármacos hormonales en pequeñas dosis para estimular el ovario de forma controlada y conseguir uno o 2 óvulos maduros.
El control del ciclo suele hacerse a través de un tipo de ecografía que controla la maduración de los folículos, que son las estructuras del ovario donde se desarrollan los óvulos. La muestra de semen de un donante suele descongelarse el mismo día que se realiza la inseminación artificial. Por último, se lleva a cabo la inseminación propiamente dicha, introduciéndose el catéter cargado de espermatozoides por la vagina hasta llegar al útero.
El proceso de la inseminación artificial no es doloroso y los espermatozoides sobreviven en el interior del aparato reproductor femenino de 3 a 5 días, frente a las 24 horas de supervivencia de un óvulo. La inseminación artificial es una técnica de baja complejidad y es ahí donde radica su principal ventaja, ya que se trata de un procedimiento sencillo y poco invasivo.
Tras cuatro intentos, puede conseguirse una tasa acumulada del 60%. En general, se suelen recomendar de tres a cuatro inseminaciones cuando la mujer tiene menos de 38 años. Después de una inseminación artificial, la mujer permanece en reposo 10 minutos, aunque este reposo no ha demostrado beneficio. Asimismo, hay que evitar grandes esfuerzos físicos, como cargar peso o practicar deportes de alta intensidad (se pueden sustituir por otros deportes más suaves). Lo habitual es no tener síntomas en los primeros siete días, tras la inseminación artificial. A los diez días puede haber algún pequeño sangrado vaginal, dolor abdominal como el de la regla y un incremento de la frecuencia miccional.
En cuanto al sexo del bebé, las probabilidades de tener un niño o una niña son prácticamente las mismas y no hay evidencia científica que sugiera que se puede influir en este aspecto. Asimismo, si la gestación de gemelos o más se da en hasta un 2% de todos los embarazos, esta probabilidad aumenta hasta un 15% en embarazos conseguidos por reproducción asistida.
2. Fecundación In Vitro con Semen de Donante (FIV-D)
La fecundación in vitro con semen de donante (FIV). Los óvulos de la mujer se obtienen mediante una punción folicular tras la estimulación ovárica y son inseminados en el laboratorio con semen de donante. La FIV es una técnica que permite la fertilización de los óvulos por los espermatozoides fuera del cuerpo de la mujer. Los embriones creados en el laboratorio son posteriormente transferidos al útero materno para favorecer su implantación y establecer una gestación. En la técnica FIV, la más utilizada actualmente, la fecundación de los óvulos con los espermatozoides del donante se produce en el laboratorio.
Aquellas mujeres que no cumplen los requisitos para realizar una inseminación artificial o que no han conseguido el embarazo tras varios ciclos de IAD, pueden recurrir a la fecundación in vitro (FIV). Posiblemente este sea el caso de mujeres solteras de mayor edad o con algún problema de fertilidad. El tratamiento de FIV es un poco más caro y complejo en comparación con la inseminación artificial, pero la tasa de embarazo de la FIV es más elevada. Pese a ello, hay varios factores que afectarán a la tasa de éxito de la FIV como, por ejemplo, la calidad de los óvulos, la edad de la mujer, la causa de infertilidad, la receptividad endometrial, el estado del útero, etc.
Puesto que estamos hablando de mujeres que han decidido ser mamás en solitario, la FIV también tendrá que realizarse con semen de donante. Sin embargo, en función de la procedencia de los óvulos, diferenciamos entre los siguientes tipos de FIV: FIV con semen de donante y FIV con doble donación de gametos.
A continuación, vamos a detallar los pasos de todo este proceso:
- Estimulación ovárica controlada.
- Control de la estimulación con ecografías y análisis de estrógenos para valorar el desarrollo folicular.
- Punción folicular para extraer los óvulos maduros del ovario.
- Descongelación y capacitación del semen del donante asignado.
- Fecundación de los óvulos obtenidos con el semen del donante.
- Cultivo de los embriones que han logrado fecundar.
- Selección de los embriones de mejor calidad y transferencia embrionaria al útero materno.
Al igual que para la IAD, el donante de semen será anónimo y lo elegirá el centro de reproducción asistida en base a las características inmunológicas y físicas de la futura mamá.
3. Donación de Ovocitos y de Semen (Doble Donación de Gametos)
En este caso, podemos recurrir a los óvulos de una donante que se fertilizan con el esperma de un donante. Ovodonación. Consiste en fecundar los óvulos de una donante con esperma también de un donante. El embrión resultante se transfiere al útero de la mujer receptora. En este caso, tanto los óvulos como los espermatozoides necesarios para realizar la fecundación provienen de donantes anónimos que han pasado todos los controles necesarios para poder donar sus gametos. La doble donación es el tratamiento de medicina reproductiva que ofrece mejores resultados. Habitualmente transferimos el embrión en fase de blastocisto, es decir, en torno al quinto o sexto día tras la fecundación, ya que esto nos ofrece mayor garantía de lograr el embarazo.
En caso de presentar una baja reserva ovárica o no poder utilizar los propios óvulos por algún motivo, las mujeres en solitario pueden recurrir a la FIV con doble donación de gametos para conseguir el embarazo. El procedimiento de la FIV con donación de óvulos y semen es muy similar a la ovodonación. La futura mamá solamente tendrá que pasar por un tratamiento hormonal de preparación endometrial para poder hacer la transferencia embrionaria con las máximas garantías de éxito.
La paciente se administrará estrógenos y progesterona para conseguir que el endometrio adquiera un aspecto trilaminar y un grosor de 7-9 mm, las características ideales que favorecen la implantación del embrión en el útero. En una FIV con doble donación, la estimulación ovárica y la punción folicular se realizan a la donante de óvulos, por lo que la mujer receptora apenas siente molestias o efectos secundarios de la medicación.
Como ya hemos dicho, el semen de donante siempre provienen de un banco y, por tanto, se encuentra congelado. Sin embargo, los óvulos de donante pueden estar en fresco o vitrificados. En caso de utilizar óvulos donados en fresco, será necesario coordinar el ciclo de la donante con el de la receptora.
4. Adopción de Embriones
Otra opción adecuada para lograr una maternidad en solitario consiste en recurrir a los embriones donados por otra mujer o pareja. La adopción de embriones es mucho más económica que la FIV con doble donación de gametos. El tratamiento de FIV con adopción de embriones es otra opción posible cuando la mujer no puede usar sus propios óvulos para conseguir el embarazo.
Los embriones donados para este procedimiento son embriones sobrantes procedentes de tratamientos de fertilidad de otras mujeres o parejas, los cuales ya no desean tener más hijos y deciden donarlos. Estos embriones se encuentran criopreservados en nitrógeno líquido, por lo que simplemente hay que descongelarlos y transferirlos al útero de la mujer.
Previamente, la paciente tendrá que haber recibido un tratamiento hormonal para la preparación del endometrio, al igual que en el caso de la ovodonación. Tal y como ocurre con la donación de óvulos y semen, la donación de embriones es anónima. El centro de fertilidad elige los embriones en base a las características inmunológicas y físicas de la pareja o mujer que los ha donado para que concuerden con los de la futura madre.
Precios Aproximados de los Tratamientos
Principalmente, el coste para ser madre en solitario dependerá del tratamiento de fertilidad necesario y del centro de reproducción asistida en el que se realice.
A continuación, se detallan unos precios aproximados de todas las técnicas de reproducción asistida que hemos comentado a lo largo de este artículo:
| Tratamiento | Precio Aproximado (€) |
|---|---|
| Inseminación Artificial con Semen de Donante (IAD) | 1.000 - 1.700 |
| FIV con Semen de Donante | 3.900 - 5.900 |
| FIV con Doble Donación | 5.000 - 9.500 |
| Adopción de Embriones | 1.900 - 4.000 |
La mujer debe tener en cuenta que en estos precios no está incluida la medicación hormonal para estimular los ovarios y preparar el endometrio. Esto supone un incremento del coste de entre 200 y 300 euros en el caso de la inseminación artificial. Sin embargo, la FIV requiere más cantidad de medicación, lo que puede llevar a unos 1.000-1.200€ de fármacos para la estimulación ovárica y de 300€ para la preparación endometrial.
Requisitos y la Seguridad Social
Según la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida toda mujer mayor de 18 años y con plena capacidad de obrar puede ser receptora o usuaria de las técnicas de reproducción asistida, con independencia de su estado civil y orientación sexual. Sin embargo, que la Seguridad Social cubra o no un tratamiento de fertilidad depende de cada Comunidad Autónoma, y eso preocupa mucho a las mujeres que se plantear ser madres solas.
Por norma general, para que la Seguridad Social cubra un tratamiento de fertilidad se tiene particularmente en cuenta la edad de la futura madre. No pueden acceder los tratamientos de reproducción asistida por la Seguridad Social aquellas mujeres que en su día se sometieron a una ligadura de trompas y ahora desean hacer reversible tal intervención.
Los intentos también están limitados: generalmente se fijan en 4 para las inseminaciones y 3 para fecundaciones in vitro, aunque todos estos requisitos son variables en función de la Comunidad Autónoma.
