Una vez finalizado el tratamiento de FIV (ya sea FIV convencional o ICSI), es necesario realizar una prueba de embarazo para comprobar si el resultado ha sido exitoso. Esta prueba se realiza de 12 a 15 días después de la transferencia embrionaria, por lo que existe un periodo de espera hasta conocer si la mujer está finalmente embarazada o no.
Dado que la prueba de embarazo también se conoce como prueba de la beta-hCG, a este intervalo de tiempo también se le conoce como betaespera. Este periodo de espera es angustioso para la mayoría de las parejas, aunque se recomienda intentar no pensar en si la FIV habrá tenido éxito o no.
¿Qué es el Tiempo de Espera Tras la FIV?
La FIV es una técnica de reproducción asistida muy utilizada. Brevemente, la FIV consiste en realizar una estimulación ovárica a la mujer, la extracción mediante punción folicular de los ovocitos, la fecundación de estos in vitro con semen de la pareja (o, si es el caso, con semen de un donante) y la posterior transferencia de los embriones al útero de la mujer tras unos días de desarrollo embrionario en el laboratorio.
Tras todo este proceso, queda esperar a que el embrión (o embriones) transferido logre implantar en el endometrio uterino de la mujer para conseguir la gestación. Además, la prueba de embarazo no puede realizarse hasta pasados 12-15 días de la transferencia embrionaria. Es imprescindible esperar este tiempo y no realizar la prueba de embarazo antes para que así su resultado sea más fiable y no se produzca un falso negativo.
Esta espera, o betaespera, se hace muy angustiosa para la pareja, ya que han puesto muchas ilusiones, esperanzas, tiempo y dinero en conseguir un embarazo. Cabe destacar que, tras la transferencia embrionaria y durante la betaespera, la mujer puede hacer vida normal y no necesita hacer reposo (siempre que no esté indicado expresamente por el especialista). Sin embargo, se le sugiere que no haga esfuerzos físicos muy fuertes y que no practique deporte intenso.
Consejos Para Aliviar la Betaespera
Es difícil mantener las emociones bajo control en estos días en los que se espera el resultado del tratamiento de FIV. Todo el tiempo ronda en la cabeza la misma pregunta: ¿estoy o no estoy embarazada? Es habitual que, en este momento, las mujeres estén pendientes de cada sensación o cambio en el cuerpo y lo tomen como una buena o mala señal sobre el éxito de la FIV.
Este fuerte estrés emocional no es conveniente, por lo que son útiles algunas pautas para relajarse como las siguientes:
- No cambiar la rutina diaria por realizar reposo, a menos que esté indicado por el médico. Es importante darle normalidad a estos días de betaespera y continuar con la vida normal, evitando grandes esfuerzos y el deporte intenso.
- Realizar diversas actividades y ocupar todo el día con otras cosas. Esto ayuda a no pensar constantemente en el resultado de la FIV.
- Hacer planes para 2 o 3 semanas. Tener diversas acciones que realizar es beneficioso, tanto si se consigue el embarazo como si no.
- No intentar reconocer síntomas de embarazo.
- Expresar los sentimientos y emociones a la gente más cercana, ya que hablar ayuda a disminuir el estrés. Sin embargo, el embarazo no debe ser siempre el tema de conversación.
Sin duda, la betaespera son dos semanas difíciles en las que se puede llegar a sentir mucha angustia. Lo mejor es que la pareja sea consciente de que puede haber un resultado negativo, pero eso no significa que no vayan a poder conseguir su deseo de ser padres. Además, la pareja siempre puede recurrir al apoyo psicológico si lo considera necesario.
Betaespera después de FIV, ¿qué puedo hacer?
Tipos de Pruebas de Embarazo
Un test de embarazo detecta la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG por sus siglas en inglés), también conocida como hormona del embarazo, ya sea en sangre o en orina. La gonadotropina coriónica humana es una hormona producida por el trofoblasto, un grupo de células presente ya en los primeros días de desarrollo del embrión, que originará la placenta. Esta hormona comienza a producirse tras la implantación del embrión y se mantiene en niveles elevados durante el primer trimestre de gestación.
Prueba de Sangre
Se realiza en un laboratorio y puede detectar el embarazo incluso antes de la primera falta de menstruación. Las pruebas cuantitativas (en sangre periférica) pueden detectar niveles de hCG tan pequeños como 1 mIU/mL, mientras que las pruebas de orina requieren de 20 a 100 mIU/mL, según la marca. Se puede obtener un resultado preciso en pocas horas.
En la mayoría de los laboratorios, se considera como embarazo valores superiores a 25 mUI/ml de B-HCG en sangre. Niveles inferiores a 5 mUI/ml, significan que no hay embarazo en curso y valores intermedios, requerirán repetir la prueba con un margen de tiempo de al menos 48 horas.
Prueba de Orina
Se puede comprar en la farmacia sin receta para realizar en casa. Consiste en una tira absorbente, normalmente presentada dentro de un cartucho plástico, que reacciona ante la presencia de la hormona gonadotropina coriónica humana en la orina. Tienen una fiabilidad de entre el 75 y el 97 por ciento si el resultado es negativo, mientras que si el resultado es positivo la fiabilidad es del 99 por ciento.
Los hay con mayor sensibilidad que otros, según la marca. Lo ideal es utilizar las que detecten la concentración más baja de hCG. Por ejemplo, una prueba que dice detectar hCG a 20 mIU/ml (miliUnidades Internacionales por mililitro de orina) será más sensible que una que dice detectarla a 50 mIU/ml.
El resultado del test de orina: cada marca tiene un sistema de lectura de resultados diferente. El más habitual es el de las dos rayas para positivo, aunque sean tenues. Una de ellas indica si se ha realizado bien la prueba y la otra indica la presencia de la hormona de embarazo en sangre. Por tanto, la presencia de una sola raya indica que el test se ha hecho bien y el resultado es negativo. Algunos test, en cambio, incorporan una pequeña pantalla digital en la que se indica el resultado y las semanas de gestación. En cualquiera de ellos, si no apareciera ningún resultado, lo más probable es que el test esté mal realizado, por lo que habrá que repetir la prueba.
¿Cuándo es el Mejor Momento Para Realizar la Prueba de Embarazo?
Ante cualquier retraso en la menstruación, la primera prueba a realizar es un test de embarazo. Sin embargo, si lo que queremos es comprobar si hay gestación tras un tratamiento de reproducción asistida, el momento oportuno dependerá del tipo de tratamiento realizado.
- Si la técnica utilizada ha sido inseminación artificial, la prueba de embarazo debería realizarse 16 días después de la inseminación, para que la sensibilidad del test sea mayor.
- Si, en cambio, el tratamiento realizado ha sido una transferencia de embriones, el test de gestación debería realizarse 14 días después, pudiéndose adelantar a 12 días si los embriones transferidos son blastos (embriones de 5 días).
Tabla de Tiempos Recomendados Para la Prueba de Embarazo
| Tratamiento | Día de la Prueba |
|---|---|
| Inseminación Artificial (IA) | 14 días después de la inseminación |
| Fecundación In Vitro (FIV) | 12-14 días tras la punción ovárica |
| Ovodonación con transferencia de embrión en día 5 | 9-10 días tras la transferencia |
| Criotransferencia de embrión en día 3 | 12 días después |
| Criotransferencia de embrión en día 5 | 9-10 días después |
¿Qué Hacer Después de una Prueba de Embarazo Positiva?
Si la prueba de embarazo es positiva, ¡felicidades! Estás en el comiendo de un camino precioso. Comunica el resultado a tu equipo médico tan pronto como sea. Programa una cita para confirmar el embarazo mediante ultrasonido u otras pruebas.
Aunque cuando estás buscando el embarazo es importante tener buenos hábitos, ahora es crucial que adoptes un estilo de vida saludable. Consulta con tu médico cualquier precaución adicional que debas tener en cuenta. Ante todo, debes saber que cuentas con profesionales médicos a tu lado para cualquier duda o necesidad que tengas.
