El sueño de los bebés es uno de los temas que más preocupa a padres y madres primerizos, especialmente si dormir en el embarazo ya ha sido un poco problemático. Uno de los mayores retos que enfrentan los padres es adaptarse a las cambiantes necesidades de sueño de los bebés. Aparentemente, sí, el sueño del recién nacido puede convertirse en un problema.
Si te sientes abrumado por los caóticos patrones de sueño de tu nuevo miembro de la familia, no estás solo. Los ciclos de sueño de un recién nacido son muy diferentes a los de un adulto y, a menudo, generan muchas dudas entre los padres.
En este artículo, te explicaremos qué son los ciclos de sueño de un recién nacido, por qué se despierta tan frecuentemente, qué implica el sueño ligero y en qué se diferencian los ciclos de sueño de los horarios de sueño. ¡Aquí encontrarás sugerencias y buenos consejos para ayudar a dormir a tu bebé!
¿Cuánto Necesita Dormir un Recién Nacido?
Un hecho sorprendente: los recién nacidos duermen más de lo que están despiertos. De media, duermen entre 16 y 22 horas en un periodo de 24 horas. Suena de ensueño, ¿verdad? Pero la realidad de sus ciclos de sueño cortos y fragmentados puede hacer que los padres sientan que apenas han cerrado los ojos.
El recién nacido duerme prácticamente todo el día, entre 16 y 19 horas al día, despertándose cada 2-3 horas para comer. Los recién nacidos no distinguen entre día y noche y pueden dormir incluso más durante el día. Su descanso está influenciado por la señal de hambre y por sentirse incómodo.
Como puedes imaginar, durante su primer año de vida, las necesidades de sueño del bebé cambiarán de manera considerable. A no ser que a tu bebé le cueste dormirse, los recién nacidos duermen entre 14 y 18 horas al día (pero no del tirón, por desgracia, por más que los padres TAMBIÉN necesiten dormir…), con ciclos de sueño que pueden oscilar entre 30 minutos y 2 horas, o incluso más en el caso de algunos niños.
Por cierto, cada bebé es un mundo. Algunos duermen mucho... A partir de ahora, tu bebé dormirá entre 12 y 15 horas al día. Al llegar al primer año, los bebés suelen dormir entre 11 y 14 horas al día.
Es importante comenzar a establecer una rutina relajante antes de dormir para poder dormir al bebé con más facilidad en el futuro.
«Acabas de tener un hijo y, al principio, es posible que creas que has encontrado una rutina», dice Maria. «Pero es habitual que esto cambie con frecuencia. La duración de los periodos de sueño de tu bebé también puede variar, siendo más largos unos días y más cortos otros».
Las Fases del Sueño en Bebés
En general, el sueño (tanto de bebes como de adultos, se divide en las fases REM y no REM. El ciclo de sueño del bebé es muy diferente al de los adultos. Los recién nacidos tienen fases de sueño más cortas y se despiertan frecuentemente para la lactancia materna.
Los bebés emplean gran parte de sus primeros meses de vida en funciones básicas: tomar teta y dormir. En comparación con otras etapas de la infancia y con la vida adulta, los bebés duermen bastante, pero ¿tienen sueños? Al igual que los adultos, los sueños en los bebés aparecen en la fase REM (del inglés, rapid eye movement) del sueño.
El sueño de los bebés se divide en varias etapas que evolucionan a medida que crecen. Es decir, que las rutinas de sueño de los bebés no son iguales sino que van cambiando para cubrir necesidades específicas de desarrollo físico y cerebral.
Veamos las fases del sueño:
- Fase I: Es la transición desde la vigilia (estar despierto) al sueño. Se trata de un sueño ligero y, de hecho, si se despierta a la persona en este momento, no recordará que estaba dormida.
- Fase 2: sueño REM: (sueño más liviano y corto). Se llama así porque es cuando aparecen los movimientos de los ojos bajo los párpados. También son habituales los movimientos de piernas y brazos, y la respiración es irregular.
- Fase 3: sueño ligero.
- Fases 4 y 5: sueño NO REM: (sueño profundo y largo). El cuerpo utiliza esta fase para descansar físicamente. Los movimientos cesan y el bebé se va adentrando en un sueño cada vez más profundo.
El sueño REM se denomina así por los movimientos que realizan los ojos en esta fase (“Rapid Eye Movements”, movimientos oculares rápidos). Esta fase sirve sobre todo para consolidar la memoria, retener u olvidar información.
Cuando se comienza a dormir se pasa primero por las fases no REM y posteriormente por la fase REM. Después de ello se produce un “micro-despertar”, del que la persona no se acuerda al día siguiente, y se vuelve a dormir. Al realizar todas estas fases, completamos un ciclo del sueño.
¿Son las fases del sueño iguales para todas las edades? No, las fases del sueño van cambiando y madurando según la edad:
- El recién nacido: duerme durante más tiempo, con breves despertares entre medias.
- A los 3- 6 meses: empiezan a regularse los mecanismos de melatonina, cortisol y temperatura. El lactante comienza a organizar el sueño en función de los paseos, baños y la comida. Tarda menos en quedarse dormido.
- A los 6-12 meses: aparece el sentimiento de extrañeza, el niño echa de menos a sus padres cuando ve que no están. En esta etapa un peluche o muñeco le pueden ayudar a dormir solo.
- A los 12-24 meses: el niño duerme generalmente entre 14 y 15 horas, divididas entre una siesta por la tarde y el sueño nocturno.
- A los 2-5 años: el sueño dura aproximadamente 11 horas.
- A partir de los 5 años: el niño ya no duerme la siesta de manera rutinaria.
- El adolescente: suele dormir menos horas, aunque sus necesidades de sueño sean las mismas que antes. Debe dormir solo sin ayuda, intentando que no asocie el dormir con “el pecho”, “el biberón” o “alguien cantándole”.
En el primer mes de vida, los recién nacidos duermen entre 14 y 17 horas al día, repartidas en ciclos de 2 a 4 horas. Su ciclo de sueño está dominado por el sueño REM (movimientos oculares rápidos), una etapa fundamental para el desarrollo del cerebro y la fase de sueño profundo, que les permite despertarse fácilmente cuando empiezan a sentir hambre.
Al llegar al primer año, los bebés suelen dormir entre 11 y 14 horas al día. Su ciclo de sueño bebé ya incluye todas las fases del sueño que tienen los adultos: REM, sueño ligero y sueño profundo. En esta etapa, es importante mantener una rutina consistente, ya que ayuda a consolidar un patrón de sueño saludable.
Un bebé hasta los 4 meses tiene un mayor porcentaje de sueño REM (o tranquilo) que en el adulto o bebés más mayores. Los bebés están todo el día captando información nueva, creando recuerdos y experiencias… sin embargo, su actividad física no es mucha. Es por esto que duermen más tiempo en sueño REM, para reorganizar sus cerebros, todos los procesos de aprendizaje y consolidar la memoria.
Primero, Sueño Activo (equivalente al sueño REM del adulto), dura unos 25 minutos, mueve los globos oculares, hace muecas, respira irregularmente, emite algún quejido y realiza pequeños movimientos con las extremidades. Aunque parezca que el niño está inquieto, este tipo de sueño es totalmente normal y no se debe interrumpir bajo ningún concepto.
La fase del sueño inquieto ocupa la mayor parte de este ciclo (entre el 50 y el 60 %). Durante este tiempo, el bebé se mueve, se chupa el dedo o el chupete e incluso puede hacer ruiditos.
El sueño ligero es una característica común en los bebés, especialmente durante los primeros meses. Esto puede ser frustrante para los padres, ya que cualquier ruido o cambio en el entorno puede despertar al pequeño.
Durante esta fase, el bebé puede moverse, hacer sonidos o incluso abrir ligeramente los ojos. El predominio del sueño ligero tiene un propósito importante: facilita la adaptación del bebé al entorno y es crucial para el desarrollo del sistema nervioso central.
Entender que el sueño ligero es una parte natural y necesaria del descanso de un recién nacido puede ayudar a los padres a gestionar mejor sus expectativas respecto al sueño del bebé.
¿Por Qué se Despierta Tan Frecuentemente?
Es completamente normal que los recién nacidos se despierten muchas veces durante el día y la noche. A diferencia de los adultos, los ciclos de sueño de los bebés son mucho más cortos, con una duración aproximada de 40 a 50 minutos.
Al final de cada ciclo, es natural que pasen por una fase de sueño ligero o incluso se despierten brevemente. Además, los bebés tienen una mayor proporción de sueño REM (Movimientos Oculares Rápidos), que es un tipo de sueño más ligero y activo en el que es más probable que se despierten.
Los despertares en los recién nacidos también pueden deberse a la necesidad de alimentarse, la incomodidad del pañal o simplemente a estímulos externos como ruidos o cambios de temperatura.
En las primeras semanas, comer y dormir dominan el mundo del recién nacido. Sus diminutos cuerpos exigen una alimentación frecuente, que consume mucha energía y a menudo les hace volver a dormirse. Cuando vuelven a despertarse, suele ser porque tienen hambre.
Un recién nacido necesita despertarse varias veces para alimentarse. Que el bebé se despierte por la noche es absolutamente normal, lo hace para que alguien satisfaga su necesidad de comer. Por eso los bebés se despiertan llorando porque es su forma de expresar que tienen hambre y que quieren comer, o que lo cojan en brazos y lo cobijen y protejan.
Si te preguntas si tiene hambre, conviene que sepas que antes de los seis meses, tu bebé puede despertarte porque necesita que lo amamantes o le des un biberón, en función de la opción de alimentación que hayas elegido. Y si no tiene hambre, ¿por qué llora? Si no necesita que le cambies el pañal, si no le están saliendo los dientes y no hay nada más que le moleste (por ejemplo, si tiene piel atópica y le pica o si hace demasiado calor), es posible que el bebé se despierte simplemente porque está entre dos ciclos de sueño.
Si bien todo el mundo sabe que los recién nacidos y los bebés desvelan a sus padres por la noche, muchos se preguntan por qué su bebé se despierta por la noche, incluso llorando. ¿Tendrá hambre? ¿Tendrá frío? ¿Se sentirá solo? ¿Tendrá ansiedad por separación? ¿Le dará miedo la oscuridad? ¿Querrá que le cambien el pañal porque está sucio?
A veces el bebé se despierta llorando, mama cinco segundos y se queda dormido.
El hambre rige el horario del sueño. María señala que este ritmo empieza a cambiar entre las 4 y las 7 semanas, a medida que los bebés sienten más curiosidad por lo que les rodea. Llegados a este punto, los padres pueden verse en la necesidad de calmar a su bebé para que se duerma más a menudo.
Por supuesto, y es muy bueno hacerlo», dice Emmanuelle Rigeade. «Durante los primeros meses de vida, el bebé está perdido e intenta encontrar lo que ha conocido durante nueve meses: cercanía, calidez, movimiento, sujeción y contacto humano. Le resultará más fácil dormirse en brazos de su madre o padre.
¿Cómo Establecer una Rutina de Sueño?
A los cinco meses, la evolución del sueño del bebé empieza a mostrar patrones más definidos. En esta etapa, muchos bebés ya son capaces de dormir 5-6 horas seguidas por la noche. A los seis meses, el sueño de los bebés comienza a parecerse más al de los adultos. En esta etapa, las horas de sueño para un bebé recomendadas se mantienen en torno a 12-15 horas diarias.
Entre las ocho y las diez semanas de vida, el bebé ya es capaz de diferenciar el día de la noche. Y cuando tenga entre cinco y seis meses, podrás empezar a aplicar una rutina de sueño para ayudarlo a dormirse más fácilmente.
En esta etapa un peluche o muñeco le pueden ayudar a dormir solo. Al llegar al primer año, los bebés suelen dormir entre 11 y 14 horas al día. Su ciclo de sueño bebé ya incluye todas las fases del sueño que tienen los adultos: REM, sueño ligero y sueño profundo. En esta etapa, es importante mantener una rutina consistente, ya que ayuda a consolidar un patrón de sueño saludable.
Para ayudar al bebé a quedarse dormido, iniciar una rutina de sueño puede ser de ayuda, como explica Emmanuelle Rigeade: «Asegúrate de que el bebé se sienta seguro y tranquilo en su ambiente, en todas las edades. En los primeros meses, procura tenerlo en brazos y que te sienta cerca, y luego establece rutinas y crea un entorno seguro».
A partir de los seis meses, más o menos, un niño puede sentirse seguro con un peluche o con las rutinas que le marques. Mediante los intentos repetidos de quedarse dormido en su cuna y la presencia tranquilizadora de papá o mamá, el bebé irá descubriendo poco a poco cómo quedarse dormido de manera más autónoma.
Es importante comenzar a establecer una rutina relajante antes de dormir para poder dormir al bebé con más facilidad en el futuro.
Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer.
Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse. Antes de acostarlo, puedes darle un baño y un masaje (recuerda que no conviene que sea «demasiado largo» porque tendrás que dárselo cada noche), luego ponle el pijama y mételo en su saco de dormir.
Consejos Adicionales
- Enséñale la diferencia entre la noche y el día: Cuando el bebé duerme durante el día, deja las luces encendidas y el sonido a niveles normales. En cambio, por la noche, apaga las luces o usa una luz nocturna y cámbiale lo más tranquilamente posible, limitando tus interacciones con él a abrazarle con delicadeza. Pronto observarás que los periodos más largos de sueño de tu bebé se producen por la noche.
- Crea una rutina para dormir: Nuestra rutina de 3 pasos de JOHNSON’S® incluye la hora del baño y el masaje, dos rituales esenciales para que tu bebé crezca sano y feliz.
- La hora de la siesta... también para mamá: Aprovecha la hora de la siesta del bebé para recuperar el sueño atrasado. Por muy tentador que resulte usar el tiempo de la siesta para hacer cosas, serás capaz de salir adelante si te echas la siesta tú también al mismo tiempo que el bebé.
¿Qué Hacer Cuando el Bebé Llora y No Se Duerme?
Es por la noche, el bebé está limpio y ha comido, notas que está cansado, pero, aun así, nada parece calmarlo. Esta situación, muy conocida y generalizada entre padres y madres (no te quepa duda), es completamente normal: es el llanto nocturno, también conocido como «descarga nocturna» porque suele ser más estridente cuando se hace de noche.
Durante los primeros meses de vida, el llanto es el único medio que tu bebé tiene para comunicarse contigo. Y a medida que os vais conociendo te será más fácil distinguir lo que significan sus diferentes tipos de llanto. Si te estás preguntando “por qué mi bebé llora de sueño, pero no se duerme”, esto puede tener una sencilla explicación. No todos los bebés saben qué deben hacer para dormirse.
El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.
Retrocesos en el Sueño
Veamos... Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.
Esta fase es perfectamente normal en un bebé y sucede en torno a los ocho meses de edad. Como los adultos (¡o los padres jóvenes!), los bebés pueden sufrir una falta de sueño que puede acumularse a lo largo de días o incluso semanas. Si es el caso, notarás que a tu hijo cada vez le costará más quedarse dormido: puede parecer contradictorio, pero cuanto más cansado está un niño, más le cuesta dormirse.
Tal vez te preguntes si es probable que un bebé duerma menos por la noche si ha dormido más de lo habitual durante el día. ¿Tendrías que despertarlo? Según Emmanuelle Rigeade, «No se recomienda privar a un niño de sueño durante el día para que duerma mejor de noche, porque lo que se consigue es justo lo contrario: cuando un niño está demasiado cansado le cuesta más dormirse por la noche.
Posición para Dormir al Bebé
Todos los expertos coinciden en una cos: recomiendan poner a dormir a los recién nacidos tumbados boca arriba durante los primeros pocos meses de vida (esta posición reduce el riesgo de muerte súbita infantil en un 50 %) aunque te parezca que tu bebé está más cómodo bocabajo cuando lo tienes en brazos. A partir de los seis meses de edad, el bebé será capaz de girarse por sí solo y es posible que lo encuentres durmiendo bocabajo, aunque tú lo pongas en la cuna boca arriba.
Para reducir las probabilidades de muerte súbita del lactante, coloca siempre al bebé boca arriba para dormir, no sobre la barriguita. El recién nacido debe dormir sobre un colchón firme, sin ropa de cama acolchada u holgada, sin peluches y sin almohada.
¿Cuándo Empezará a Dormir Toda la Noche?
¡Es la pregunta del millón que se formula todo padre y toda madre! El tercer mes de vida de un bebé suele ser un acontecimiento que los padres y las madres con falta de sueño esperan impacientes. Y es que, a esta edad, un bebé normalmente pesa cinco o más kilos, lo suficiente para poder esperar entre dos tomas.
Por este mismo motivo, llegados a este punto, algunos bebés empiezan a dormir más durante la noche que durante el día, y a intervalos más largos.
Lo sentimos, pero no hay una hora milagrosa en la que poner al niño en la cama para que duerma toda la noche.
Importancia del Sueño para el Desarrollo del Bebé
Dormir es esencial para todo el mundo, pero es especialmente relevante en los bebés ya que el sueño es crucial para su correcto desarrollo. Así pues, es lógico que los bebés necesiten más horas de sueño que los adultos. Seguro que has podido comprobar que tu peque duerme la mayor parte del día y también de la noche. En general, los bebés de 0 a 3 meses duermen un total de 8 a 9 horas durante el día y un total de 8 horas por la noche en los primeros meses de vida. A pesar de que eso significa que la mayor parte del día tu bebé se lo pasa durmiendo, a medida que crece las horas de sueño que necesita van disminuyendo.
Pensemos algo… pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo y necesitamos dormir para vivir. Así que imaginemos qué ocurre cuando los bebés no descansan lo suficiente… la deficiencia de sueño afecta a su capacidad de aprendizaje y memoria. Los estudios demuestran que los bebés y niños que sí duermen lo que necesitan, son bebés que se relacionan mejor y están de buen ánimo.
Ya sabes todo lo que tienes que saber para entender mejor el sueño del niño, desde el momento que nace hasta el año de edad.
Dominar el sueño del recién nacido es uno de los retos más difíciles para los nuevos padres, pero es una fase temporal. Con los consejos de experta de Maria y un poco de paciencia, superarás estas noches insomnio. Recuerda que el sueño de tu bebé mejorará con el tiempo, al igual que el tuyo.
Las primeras semanas de vida de tu bebé son un periodo de adaptación, tanto para tu bebé como para ti. Es demasiado pronto para esperar patrones de sueño regulares, así que estate atenta a las señales que te dé el bebé.
