El Porcentaje de Falsa Paternidad: Estudios y Realidades

La prueba de paternidad es un estudio del ADN (ácido desoxirribonucleico) de la persona que tiene como objeto determinar el vínculo genético ascendente en primer grado entre un individuo y su progenitor masculino. La prueba de ADN o huella genética puede utilizarse con diferentes fines, siendo uno de ellos la verificación (o no) del vínculo en los perfiles genéticos.

Para entender mejor este fenómeno, es crucial analizar tanto los aspectos científicos como los sociales que influyen en la percepción y la realidad de la falsa paternidad.

Tipos de prueba de paternidad ¿Cuál debo solicitar?

¿Qué es una Prueba de Paternidad?

La prueba de paternidad genética se basa en comparar el ADN nuclear de ambos, y para determinar estadísticamente la exactitud de la prueba, se calculó el índice de paternidad, el cual determinaba la probabilidad de que existiera otra persona con el mismo perfil genético. Los marcadores que más se utilizan son las llamadas "huellas digitales" del ácido desoxirribonucleico, que son variaciones que se heredan en las longitudes del ADN repetitivo. Cuando no se cuenta con muestras del presunto padre, se puede obtener un índice de paternidad utilizando muestras de los padres paternos.

Aunque inicialmente se comenzó utilizando el grupo sanguíneo ABO para demostrar la paternidad, este método daba un margen de error importante por lo que servía exclusivamente para la exclusión de la paternidad pero no para la confirmación. En el ser humano, al tener reproducción sexual, se hereda un alelo de la madre y otro del padre.

Tipos de Pruebas de Paternidad

Existen principalmente dos tipos de pruebas de paternidad:

  • Paternidad con validez legal: En estas pruebas el informe de resultados es completamente válido en procesamientos judiciales ya que se sigue un estricto procedimiento en el mantenimiento de la cadena de custodia en todo momento. Para mantener dicha cadena de custodia se debe acudir al centro a tomar la muestra o a un laboratorio colaborador.
  • Paternidad informativa: Esta prueba consiste en realizar el estudio genético a partir de muestras tomadas y remitidas por el propio participante de la prueba, sin haber sido identificadas ni mantenida la cadena de custodia. El informe también tiene una fiabilidad superior al 99%, siendo el resultado informativo (no válido en procesos judiciales). Permite igualmente aislar ADN de restos biológicos mínimos o antiguos, como huesos, dientes, uñas, pelos, etc. La particularidad de estas pruebas es el hecho de ser realizadas por uno mismo desde el propio domicilio tras recibir el “kit” de toma de muestras con las instrucciones. La persona envía la prueba por correo postal al centro y recibe por correo electrónico el informe de resultados.

Resultados de una Prueba de Paternidad

¿Qué resultados puede dar una prueba de paternidad?

  • Paternidad confirmada: El hombre de la prueba no puede ser excluido como el padre de la persona a la que se le hizo la prueba, es decir, el hombre sí es el padre.
  • Paternidad no confirmada: Puesto que un niño al nacer recibe idénticas cantidades de material genético tanto de su madre como de su padre, en la prueba de paternidad se utilizan distintos marcadores en el ADN del padre y, en caso de que sean idénticos a los del hijo, no puede ser excluido como padre biológico de la persona (en cambio, si uno de los marcadores es diferente será excluido como padre biológico).

Sus resultados, en un porcentaje cercano al 25% de los casos, confirman que el padre legal no es el biológico.

El Aumento en la Demanda de Pruebas de Paternidad

La demanda no deja de crecer, ¿el motivo?

  • Motivos sociológicos: el aumento de divorcios (las pruebas buscan asegurarse la paternidad antes de aceptar el pago de la pensión alimenticia), de infidelidades reconocidas (las pruebas buscan llegar hasta el final del engaño) y de inmigración (las pruebas buscan destapar casos de atribución de falsa paternidad con el objeto de obtener la nacionalidad) se convierten en factores desencadenantes del aumento de demanda de estas pruebas.
  • Motivos tecnológicos: la gran sencillez y facilidad de llevarlas a cabo con una simple recogida de muestra (sin ser algo invasivo ni doloroso) ha promovido la mayor demanda en el mercado ya que, a veces, aunque las necesidades existen de forma previa, el hecho de acceder a ellas de manera dificultosa las convierte en poco accesibles.
  • Motivos psicológicos: bajo la premisa de “la información es poder” y el aumento de la libertad individual, nace la necesidad de llevar al acto la técnica, fruto de la sospecha, con el fin de encontrar la respuesta. El poder eximirse de la vergüenza del desplazamiento a la clínica (¿si alguien me ve entrar o salir?) es un facilitador “emocional” que desinhibe. Personas inseguras, desconfiadas o dudosas de su pareja encuentran en esta técnica la solución final a una duda con la que convivían sin respuesta. Cada vez se tolera peor el engaño y esta “caza de la mentira” comulga con las necesidades individuales emergentes, buscando probar y validar no solo la paternidad sino la propia relación de pareja. Esta paternidad lowcost, con fiabilidad del 99,99…% ha tenido una gran acogida en nuestra sociedad al encajar, precisamente, con las razones sociológicas, tecnológicas, económicas y, por supuesto, psicológicas que imperan. Cuando una persona llega a la clínica (paternidad legal) o cuando solicita la prueba para hacerlo en su propia casa (paternidad informada), es porque ya tiene claro que prefiere enfrentarse al resultado que seguir viviendo con la duda.
  • Razones personales: Cuando existen dudas acerca de la paternidad biológica, cuando la pareja es reciente, cuando se ha tenido una época de relaciones esporádicas o bien cuando se ha pasado por una separación temporal con la pareja.
  • Razones Judiciales: Problemas judiciales como peleas por hijos legítimos, divorcios, custodias, herencias, adopciones y derechos de visita suelen resolverse con una prueba de paternidad.

¿Qué Muestras se Pueden Utilizar?

Para confirmar la paternidad se pueden utilizar diversos tipos de muestras que puedan contener ADN del presunto padre e hijo. Para los test informativos el interesado puede llevar desde uñas cortadas a pelos arrancados con raíz, manchas de sangre en tiritas, semen (preservativos), dientes de leche, pañales, ropas con resto de sudor, pañuelos con mucosidades, cepillos de dientes, pinzas de ombligo y cualquier muestra que contenga saliva: recipientes de bebidas como vasos o latas, tazas, sellos, sobres, colillas, caramelos, chupas de bebé…

En el caso de los test probatorios, la toma de la muestra debe ser en el laboratorio. La manera más sencilla e indolora para obtener muestras biológicas es realizar un frotis bucal utilizando bastoncillos de algodón, para recoger células del epitelio bucal o saliva. También es frecuente recoger manchas de sangre periférica en papel absorbente. Y en determinados casos se pueden usar restos cadavéricos y tejidos biológicos (biopsias en parafina).

Mitos y Realidades de las Pruebas de Paternidad

Hay que desterrar mitos. Cuando se habla de pruebas de paternidad, a muchas personas les viene inmediatamente a la cabeza las palabras infidelidad, promiscuidad y falta de responsabilidad. Si bien es cierto que, en algunos casos, la infidelidad marital es la responsable de encontrarse en esta situación, en la mayoría de los casos hay en juego temas económicos y relaciones mal asentadas (desconfianza, mala comunicación, celos, rencor, etc.). Por lo tanto, el aumento de este tipo de pruebas es un reflejo (siempre entendido a gran escala) de la evolución, mala evolución, de la sociedad en la que todo se cuestiona porque nada se respeta.

Consideraciones Legales

Las pruebas son legales siempre que las solicite un adulto que tenga la patria potestad del menor, aunque no cuente con la autorización del otro progenitor (no pudiendo ser solicitadas por otros familiares cercanos). Lo que ocurre en la práctica es que, los laboratorios privados no piden identificación a los portadores de las muestras y por lo tanto, la mayoría de las pruebas tan solo determinan si el propietario de la muestra “X” es o no es el padre de la muestra “Y”.

El Tribunal Constitucional enumeró las causas que podrían legitimar una negativa, entre ellas las siguientes: el grave riesgo para la salud del que ha de soportarla, la inexistencia evidente de indicios serios de la conducta que se atribuye al demandado, o la absoluta falta de necesidad de la misma cuando existen otros medios probatorios fácilmente utilizables que pueden producir el mismo bien.

El Impacto Emocional en los Niños

Es fundamental tener en cuenta algo muy obvio pero muy cierto y, a la vez, muy desatendido: los niños no viven ni encajan las noticias como los adultos. No tienen sus recursos, son frágiles emocionalmente y necesitan protección y soporte afectivo. El impacto que puede ocasionar la renuncia del padre es de dimensiones estratosféricas. Para un niño, sus pilares son sus padres. Ellos son su referente, su modelo, su vida. Desmontar en un momento los roles de las personas más importantes para él es dejarle completamente desprotegido, totalmente indefenso y prácticamente al límite de un estado de ruptura interna. El niño construye y da forma a su personalidad dentro del seno familiar. Cuando se produce una separación o una renegación paterna en dicho entorno, el niño pierde sus marcos de referencia, se desubica y aparecen los desajustes emocionales y madurativos, llegando a ser estos de carácter grave en un 60% de los casos.

Factores emocionales que se modifican en el niño por la renuncia del padre: inseguridad, baja capacidad para regular sus emociones, disminución del rendimiento académico, pobre auto-concepto y deterioro de autoestima, dificultades en relaciones sociales, problemas de conducta y sintomatología clínica del tipo depresiva, fóbica, ansiosa, etc..

Reacciones Según la Edad

  • De tres a cinco años (infancia temprana): Culpabilidad. Se sienten culpables de lo ocurrido atribuyéndolo a no haber hecho alguna tarea o no haber comido. Su pensamiento mágico les lleva a desarrollar una atribución de responsabilidad imaginaria. Miedo al abandono y a la soledad. En estas edades los padres son el universo entero del niño y la relación de pareja es el medio en el que ellos están cuidados y mantenidos. La separación también es su separación.
  • De 6 a 12 años: Consciencia de problema. Se dan cuenta de que tienen un problema y que duele pero no saben cómo reaccionar ante ese dolor. De ahí que los problemas de conducta sean maneras de comunicar ese sufrimiento no verbal. Deseo de unión. Creen que los padres pueden volver a juntarse y presionan o realizan actos que no llevan más que a un sentimiento de fracaso o a problemas adicionales en la pareja.
  • En la adolescencia: Desajustes emocionales mayores. Soledad, depresión, culpa crónica, trastornos de personalidad, adicciones,etc. Baja autoestima. Dudan de su habilidad para casarse o para mantener su relación.

Estudios y Estadísticas sobre Falsa Paternidad

La creencia popular sostiene que hay un significativo porcentaje de hombres que podrían estar criando a hijos que no son biológicamente suyos sin saberlo. Pero esta idea no tiene base científica.

Sin embargo, los datos de las poblaciones contemporáneas que han aparecido en la última década como resultado de estudios complementarios médicos no respaldan la idea. Maarten Larmuseau et al."Cuckolded fathers rare in human populations".

En los laboratorios de LGS Análisis se realizan cada año unos 50 test de paternidad, entre aquellos solicitados por orden judicial y los informativos sin validez jurídica. De todos ellos más del 30% revelan que el hijo es de otro padre.

Más concretamente, del total de test realizados, el 70% son informativos o no probatorios, es decir, que lo realizan personas interesadas (madre, padres, abuelos…). De ellos el 40% niegan el vínculo de paternidad analizado. El 30% de los test restantes son realizados con validez judicial y el 25% de ellos demuestran que el hijo es de otro padre.

Aunque los datos varían de un estudio a otro, la horquilla de porcentaje de resultados negativos en la prueba de paternidad está entre 15 y 30% de los casos. Quizás hayas oído alguna que vez el 10% (o más) de los niños y niñas no son hijos o hijas del padre que los cría. Pero diversos estudios genéticos más recientes rebajan bastante esa cifra a entre un 1 y un 3%, al menos, en países occidentales industrializados. Esta cifra se mantiene en las poblaciones estudiadas antes incluso de los métodos anticonceptivos modernos.

Los metaanálisis en países occidentales sitúan la cifra hasta en un 3,1%

Un metaanálisis del año 2008 analizó 31 estudios publicados entre 1932 y 1999. La conclusión es que se ha ido reduciendo el porcentaje de “no paternidad” (la discrepancia entre la paternidad biológica y quien se considera socialmente el padre) con el tiempo. La media que encontraron fue del 3,1%. La razón que, según los autores, podría explicar el declive en la cifra son los métodos anticonceptivos.

En 2019 se publicó en Current Biology un estudio a gran escala que analizó cómo el contexto socioeconómico afectó a la paternidad fuera de la pareja durante siglos en Europa occidental. Para ello utilizó técnicas genéticas gracias a que el cromosoma sexual Y lo transmite el padre y no la madre a su descendencia.

Sus resultados indican que solo el 1,6% de los niños de cada generación son de un padre biológico distinto al registrado. Su análisis encontró que en granjeros y clases sociales medias y altas la tasa de “no paternidad” eran bajas (1 y 1,1% respectivamente). Eran mucho más altas en clases bajas (4,1%).

El estudio de 2019 también analizó el efecto de la densidad de la población: en ciudades densamente pobladas la tasa de paternidad fuera de la pareja fue mayor (2,3%) frente a zonas rurales escasamente pobladas (0,6%).

Las tasas de “no paternidad” estimadas en las poblaciones humanas son alrededor del 1% o el 2%, explicó el coautor de este estudio, Maarten Larmuseau, biólogo de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) a El País en 2016, tras publicar otra investigación que concluía que esta ratio ha permanecido baja también en el pasado, sin que la contracepción moderna lo haya cambiado.

Tabla comparativa de estudios sobre falsa paternidad:

Estudio Periodo Población Porcentaje de "No Paternidad"
Metaanálisis (2008) 1932-1999 Varios países occidentales 3.1%
Estudio Current Biology (2019) Siglos en Europa Occidental Flandes (Bélgica) y Países Bajos 1.6% (general), 4.1% (clases bajas)
Laboratorios LGS Análisis Anual España 30% (de los test realizados)

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