Fábulas Cortas para Niños con Moraleja

Todos hemos oído hablar de las fábulas, ese tipo de cuentos en el que muchas veces los protagonistas son animales y que suelen ir dirigidas a los niños. Las fábulas son cuentos cortos en las que los protagonistas son animales o cosas inanimadas que presentan características humanas. Pero sin duda lo que distingue a una fábula de otro tipo de narraciones es que tienen una intención educativa: es decir que tienen moraleja, una enseñanza útil o moral.

Las fábulas destacan por transmitir enseñanzas tan importantes que, aunque la mayoría de ellas fueron escritas hace siglos, actualmente siguen siendo imprescindibles en el día a día. Por ello, del mismo modo que con los cuentos cortos infantiles, Mundo Primaria te presenta sus fábulas para niños, adaptaciones de Esopo, Samaniego y La Fontaine, además de mexicanas, chinas y de otros lugares, reuniendo de esta manera conocimiento cultural de alrededor del mundo.

A diferencia de los cuentos clásicos donde a veces los cuentos solamente tienen la función de entretener, las fábulas siempre tienen una intención didáctica de carácter ético y por tanto al finalizar el relato proporcionan una enseñanza que es conocida como moraleja. Las fábulas cortas para niños son una herramienta eficaz para la transmisión de principios y valores. Así ha sido desde los tiempos de la tradición oral y así sigue siendo en la actualidad.

Uno de los temas recurrentes en las fábulas cortas para niños es el de la moral, es decir, la capacidad que tenemos los seres humanos de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Cuando hablamos de moral, vale la pena dejarlo claro, no nos referimos a un término marcado por una ideología, una creencia religiosa o similar. No es un concepto sencillo de explicar, y mucho menos fácil de ilustrar. Las fábulas (y las historias en general) forman parte de nuestro imaginario infantil y siguen presentes aun cuando nos hacemos adultos.

Fábula de la liebre y la tortuga para niños | Fábula con subtítulos

Las Fábulas con Moraleja Más Conocidas

Lás fábulas con moraleja más conocidas te presenta Mundo Primaria están escritas de forma que los más pequeños puedan leerlas sin ningún problema y, lo más importante, comprendan y asimilen las importantes enseñanzas sobre la vida que éstas transmiten.

La presentación de situaciones en las que los protagonistas son animales principalmente, hace que los relatos sean de gran interés para éstos. Además, simplifican y ejemplifican momentos de la vida cotidiana en los que los niños podrían encontrarse, haciéndolo de una forma divertida y atractiva para ellos. Sin duda, estas moralejas para niños de primaria son un recurso educativo de lo más poderoso.

Se debe tener en cuenta que, desde el principio, la función de este recurso ha sido enseñar a los más pequeños pautas de comportamiento adecuadas, criticando actitudes incorrectas. Mientras el niño o niña disfruta de una historia divertida, en muchas ocasiones llegando a cómica, está aprendiendo valores éticos y morales gracias a la moraleja, implícitas o explícitas, de las fábulas.

Mundo Primaria ha hecho una selección especial de las fábulas infantiles más significativas, que ayudarán al niño o niña en su desarrollo como persona y con su entorno, es decir, en su proceso de socialización. Cabe destacar que éste es un proceso que se da a lo largo de toda la vida, pero que en los primeros años, cuando se está desarrollando el carácter propio de cada persona, cuando sentar unas bases morales y éticas es realmente importante, ya que éstas guiarán la forma de actuar ante distintas situaciones durante el resto de la vida del niño.

Os hemos preparado una selección de las mejores fábulas infantiles para que podáis leer con vuestros peques antes de ir a dormir, o trabajar en clase sin son educadores. Al final de cada fábula encontraréis también la moraleja. Seguro que estas primeras fábulas las conocéis porque son muy populares.

Ejemplos de Fábulas Cortas

Aquí tienes algunos ejemplos de fábulas cortas que te pueden interesar. Son narraciones breves que, a partir de elementos fantasiosos y simples, describen situaciones humanas con el propósito de mostrar alguna reflexión moral. Algunos fabulistas famosos como Esopo, Iriarte o Fedro han escrito maravillosos cuentos cortos en verso que dejan enseñanzas importantes para nuestras vidas.

Las adaptaciones de estas fábulas, según a quien se le atribuya su autoría, suelen ser más cortas y precisas dependiendo del caso. Los niños y niñas encontrarán en este tipo de fábulas una forma muy divertida de asimilar ciertas enseñanzas de la vida cotidiana y ejemplos de lecciones sobre valores para tener en cuenta.

En la edad infantil, las fábulas son un excelente recurso didáctico para dar a entender con entretenidas palabras valores que debemos tener en cuenta.

La liebre y la tortuga

La Liebre y la Tortuga

Una liebre presumida se burla de una tortuga por ser tan lenta. La tortuga trataba de no hacerle caso, pero un día se cansó y la retó a correr una carrera para ver cuál de las dos era la más rápida. Así comienza la fábula de la libre y la tortuga, probablemente una de las que primero cuentan los padres a sus hijos para hacerles ver que el exceso de vanidad y de confianza nos puede jugar malas pasadas, porque para llegar a cualquier meta lo importante es esforzarse cada día. Jamás hay que burlarse de los demás, porque todos tenemos capacidades diferentes y nadie es mejor que otro.

La Gallina de los Huevos de Oro

Érase un labrador tan pobre tan pobre que ni siquiera poseía una vaca. Era el más pobre de la aldea. Y resulta que un día, trabajando en el campo y lamentándose de su suerte, apareció un enanito que le dijo:-Buen hombre, he oído tus lamentaciones y voy a hacer que tu fortuna cambie. Toma esta gallina. Es tan maravillosa que todos los días pone un huevo de oro.

El enanito desapareció sin más ni más y el labrador llevó la gallina a su corral. Al día siguiente, ¡oh sorpresa!, encontró un huevo de oro. Lo puso en una cestita y se fue con ella a la ciudad, donde vendió el huevo por un alto precio. Al día siguiente, loco de alegría, encontró otro huevo de oro. ¡Por fin la fortuna había entrado a su casa y todos los días tenía un nuevo huevo! Fue así como poco a poco, con el producto de la venta de los huevos, fue convirtiéndose en el hombre más rico de la comarca.

Sin embargo, una insensata avaricia hizo presa su corazón y pensó:«¿Por qué esperar a que cada día la gallina ponga un huevo? Mejor la mato y descubriré la mina de oro que lleva dentro».Y así lo hizo, pero en el interior de la gallina no encontró ninguna mina. A causa de la avaricia tan desmedida que tuvo, este tonto aldeano malogró la fortuna que tenía.

Moraleja: quien se desespera por obtener riquezas se arriesga a perderlo todo.

El Elefante y el Ratón

Un día como tantos en la sabana, un gran elefante dormía la siesta. Unos ratoncitos jugaban a las escondidas a su alrededor, y a uno de ellos, que siempre perdía porque sus amigos lo encontraban enseguida, se le ocurrió esconderse en las orejas del elefante.

-¿Qué haces ratón impertinente? -Por favor elefante, no me pises. -Te soltaré solo porque me das lástima, pero no para que me debas un favor. Entonces el elefante soltó al ratón.

Sucedió que semanas más tarde, mientras el ratoncito jugaba con sus amigos, se encontró con el elefante atrapado bajo las redes de un cazador. Estaba muy débil porque había luchado mucho para liberarse, y ya no tenía fuerzas para nada más. El ratoncito se puso a roer las cuerdas y después de un rato, logró liberarlo.

Moraleja: Nunca hay que juzgar a nadie por su apariencia, sin conocerla.

Las Dos Mulas

Dos mulas caminaban cargadas por un camino. Las dos llevaban cargas muy pesadas, una en sus alforjas cargaba grano, y la otra monedas de oro. Pero mientras que la mula que cargaba el grano iba caminando tranquila por el camino, la que llevaba el oro caminaba con la cabeza erguida y la mirada altiva, moviendo su lomo para hacer tintinear las monedas de oro.

Pero de repente, desde atrás de unos arbustos en donde se habían escondido, dos ladrones les salieron al camino. La mula que llevaba el grano ayudó como pudo a la otra a levantarse, y juntas siguieron su camino.

El Lobo Disfrazado de Oveja

Un lobo que estaba cansado de fracasar al intentar cazar las ovejas de un pastor, un buen día tuvo un plan: se disfrazó cubriéndose con una piel de oveja, y se mezcló con el rebaño para pasar desapercibido. Tan bueno era su disfraz, que al final del día el pastor lo llevó junto con las demás ovejas al corral, y allí lo encerró.

El lobo estaba feliz, pues finalmente iba a poder comerse a unas cuantas ovejas; estaba a punto de llevar a cabo su plan, cuando entró el pastor al corral: tenía que procurar carne para su familia y venía a escoger una oveja para sacrificar.

El Lobo y la Grulla

Un lobo que estaba comiendo un hueso, de repente se atragantó al quedarle el hueso atravesado en la garganta. Desesperado, comenzó a correr de aquí para allá pidiendo ayuda. Se topó con una grulla y le pidió por favor que le ayudara, prometiéndole que la recompensaría por ello.

La grulla accedió y metió su cuello dentro de la boca del lobo, con el pico cogió el hueso y lo extrajo de la garganta del lobo.

Las Ranas Pidiendo Rey

Las ranas vivían en el caos y la anarquía, y estaban cansadas de esta situación. Las ranas se asustaron con el ruido que hizo el leño al caer, y se escondieron entre ramas y piedras. Por fin, al darse cuenta de que el leño no se movía, fueron saliendo de sus escondites.

La Rana y el Escorpión

Una rana estaba descansando a la orilla de un río, cuando ve llegar a un escorpión. -Amable rana, ¿podrías ayudarme a cruzar el río llevándome en tu lomo? Te prometo que no te picaré.

La rana duda un momento, pero después se deja convencer por la explicación del escorpión. Así que lo hace montar en su lomo y comienza a nadar para atravesar el río. A mitad de camino, la rana siente un tremendo dolor en el lomo y se da cuenta de que el escorpión la ha picado.

-¿Cómo has podido hacerme esto?

Los Montes que Gemían

Un días los montes comenzaron a temblar, sacudirse y lamentarse. Todos los lugareños se asustaron muchísimo al ver a estos montes siempre tan serenos y bonitos, en una actitud tan extraña.

Y así las personas que vivían en los alrededores, atemorizadas, fueron viendo durante todo el día cómo los montes se quejaban y temblaban, cada vez más fuerte.

La Zorra y las Uvas

En una mañana de otoño, mientras una zorra descansaba debajo de una plantación de uvas, vio unos hermosos racimos de uvas ya maduras colgando delante de sus ojos. Deseosa de comer algo refrescante y distinto de lo que estaba acostumbrada, la zorra se levantó, se remangó y se puso manos a la obra para comer las uvas.

Lo que la zorra no sabía es que los racimos de uvas estaban mucho más altos de lo que ella imaginaba. Entonces, buscó un medio para alcanzarlos. Saltó y saltó, pero no conseguía ni tocarlos.

Había muchas uvas, pero la zorra no podía alcanzarlas. Tomó carrera y saltó otra vez, pero el salto quedó corto. Aun así, la zorra no se dio por vencida. Tomó carrera otra vez y volvió a saltar, pero nada. Las uvas parecían estar cada vez más altas y lejanas.

Cansada por el esfuerzo y sintiéndose incapaz de alcanzar las uvas, la zorra se convenció de que era inútil repetir el intento y sintió una profunda frustración. Agotada y resignada, decidió renunciar a las uvas.

Cuando se disponía a regresar al bosque, se dio cuenta de que un pájaro que volaba por allí había observado toda la escena y se sintió avergonzada. Creyendo que había hecho un papel ridículo en su intento de alcanzar las uvas, la zorra se dirigió al pájaro y le dijo:-Yo habría conseguido alcanzar las uvas si hubieran estado maduras. Me equivoqué al principio pensando que estaban maduras, pero cuando me di cuenta de que estaban aún verdes, preferí desistir de alcanzarlas. Las uvas verdes no son un buen alimento para un paladar tan refinado como el mío.

Y así fue, la zorra siguió su camino, intentando convencerse de que no fue por su falta de esfuerzo por lo que ella no había comido aquellas riquísimas uvas. Y sí porque estaban verdes.

Moraleja: Si tienes interés de verdad por conseguir algo, no desistas. Esfuérzate y persevera hasta conseguirlo, sin poner excusas ni fingir.

Otras Fábulas Cortas con Moraleja

Aquí tienes una tabla con más fábulas cortas y sus respectivas moralejas:

Fábula Moraleja
El pastor y el lobo El valor de la verdad es fundamental para uno mismo y para los demás.
El león y el conejo Puedes ser poderoso y con mal genio, pero también caer vencido ante alguien más pequeño y débil pero más ingenioso.
El pato y la serpiente Es más valioso tener una sola habilidad bien aprendida que muchas a medias y encima presumir.
La cigarra y la hormiga Si solo piensas en el presente y no te adelantas al futuro, luego puedes tener problemas. Antes de disfrutar hay que trabajar.
El perro y el cocodrilo No hay que fiarse de los consejos de quien puede ser tu enemigo.
La zorra y la cigüeña Hay que tratar a los demás como deseas que te traten a ti, y si no lo haces, luego no hay que quejarse de las consecuencias.

La cigarra y la hormiga

Esperamos que esta selección de fábulas con moraleja os haya resultado interesante y amena.

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