Muchas madres desean amamantar a sus bebés, pero diversos problemas pueden surgir, llevando a algunas a abandonar la lactancia antes de lo deseado. Afortunadamente, con el apoyo adecuado y la información correcta, muchos de estos problemas tienen solución.
Recién Nacidos Adormilados y Succión Poco Vigorosa
Cuando un recién nacido no se despierta o no se alimenta de manera efectiva después de tres a cinco horas de la última toma, es crucial que la madre intente despertarlo. Se recomienda utilizar estimulación suave como quitar la manta, cambiar el pañal y masajearlo. En caso de que fuera necesario, se sugiere instilar gotas de leche materna en la boca del recién nacido para estimular y mantener la succión. La administración de estas gotas puede realizarse con jeringa, la técnica dedo-jeringa, cuentagotas o sonda adosada al pecho. Es importante explicar a las madres que el recién nacido debe de hacer tomas frecuentes, y que si es preciso hay que despertarle.
Es más adecuado poner atención cuidadosa a las señales tempranas de hambre del recién nacido y darle la oportunidad de ser amamantado cada dos o tres horas, que utilizar sistemáticamente suplementos después de seis, ocho, 12 o hasta 24 horas. Esta guía concluye que no está indicado el uso rutinario de suplementos en recién nacidos adormilados que han hecho menos de 8 a 12 tomas en las primeras 24-48 horas, si la pérdida de peso es menor del 7% y no hay indicios de enfermedad.
Hipoglucemia y Alimentación
En cuanto a la aparición de episodios de hipoglucemia, el protocolo 1 de la ABM90 indica que un recién nacido sano y a término amamantado no desarrolla hipoglucemia independientemente de que sea o no alimentado salvo que haya un problema subyacente. No es aconsejable administrar suplementos de modo rutinario ya que pueden interferir en la instauración de la lactancia, por lo tanto, se considera que teniendo en cuenta que los recién nacidos sanos que son amamantados en general no desarrollan hipoglucemia por falta de alimentación.
Pérdida Excesiva de Peso
Ante un lactante amamantado que presenta una pérdida excesiva de peso del 7% o más en los tres primeros días se debe investigar cuál es la causa de esa pérdida de peso excesiva.
Anquiloglosia (Frenillo Lingual Corto)
También señalan que los niños con posible anquiloglosia deberían ser evaluados en mayor profundidad, haciendo referencia a un «guidance» de un procedimiento publicado en 2005. En él se dice que la evidencia actual sugiere que no hay problemas de seguridad importantes con la frenotomía y que una evidencia limitada sugiere que puede mejorar la lactancia materna.
La conclusión a la que llegan los autores de la RS315 es que una pequeña cantidad de evidencia sugiere que la frenotomía puede estar asociada con una mejora de la lactancia materna (reportada por las madres) y del dolor en los pezones, aunque la fuerza de la evidencia es baja e insuficiente para evaluar el efecto de la frenotomía en la duración de la lactancia, ya que se basa en estudios pequeños de seguimiento a corto plazo y de metodología heterogénea.
La realización de una frenotomía en lactantes con anquiloglosia no reduce el dolor, pero sí aumenta la duración de la lactancia materna reportada por la madre, mejorando la eficacia de la lactancia a corto plazo. La evidencia de calidad global muy baja señala que las madres refieren una reducción del dolor y una mejora de la lactancia post-frenotomía.
Frenillo corto: ¿cuándo es necesaria la frenotomía?| AAP
Extracción de Leche Materna
La revisión de Becker et al, 2015324 señala que el método más apropiado para la extracción de la leche puede depender del tiempo desde el nacimiento, el objetivo de la extracción y de la madre y niño individuales. También indica que intervenciones de bajo coste, como la iniciación temprana cuando no hay alimentación al pecho, escuchar música relajante, masajear y calentar el pecho, la extracción manual y el uso de extractores de leche de menor coste pueden ser tan o más efectivos que los extractores de leche eléctricos grandes para algunos de los desenlaces de interés.
Con el uso combinado de extractor de leche eléctrico y la técnica de «hands on pumping» se obtiene un mayor volumen de leche (aunque diferencia no significativa) en cada extracción que con el uso único de extractor de leche eléctrico. Con el extractor de leche eléctrico de Medela se obtiene mayor cambio en la producción de leche en 24 horas que con el extractor de leche eléctrico de Playtex.
Se obtiene un mayor volumen de leche en una extracción con un extractor de leche eléctrico grande que con un extractor de leche eléctrico pequeño.
Técnicas de Relajación y Masaje
En el caso de adición de técnicas de relajación a cualquier método de extracción, se incluyen dos estudios337;338. En el primer estudio337, el volumen de leche por extracción aumenta en el grupo que utiliza una cinta de relajación durante la extracción (DM de 34,70 ml ; IC95% de 9,51 a 59,89) frente al grupo en el que no se utiliza. En el segundo estudio (338), el volumen de leche producido durante el primer día es mayor en el grupo en el que se realizan tres intervenciones para escuchar música de 12 minutos de duración (DM 17 ml; IC95% de 9,27 a 24,73) frente a los que no lo hacen, diferencia que aumenta al quinto (DM de 85,10 ml; IC95% de 63,13 a 107,07) y décimo día (DM de 277,40 ml; IC95% de 207,75 a 347,05), respectivamente.
En relación a la adición o no de masaje en el pecho, en el único ECA cruzado339 identificado se encuentra que la cantidad de leche extraída (ml obtenidos en dos extracciones) es mayor cuando el método de extracción se acompaña de masaje en el pecho (DM de 4,82 ml; IC95% de 1,25 a 8,39).
Síndrome de Confusión Tetina-Pezón
Hablamos de síndrome de confusión tetina chupete cuando un bebé no quiere pecho o consigue mamar de él debido a que se ha acostumbrado a la tetina del biberón. La reticencia del bebé a mamar del pecho puede llevar a una disminución de la producción de leche materna y también puede acabar derivando en mastitis.
Tu bebé te dará algunas señales de que sufre síndrome de confusión tetina-pezón. Otra señal de que tu bebé se ha acostumbrado al biberón y no quiere ya pecho materno es que mueva la cabeza de un lado a otro, buscando el pezón, pero sin encontrarlo.
La única forma 100% efectiva de evitar la confusión tetina-pezón es no darle el biberón nunca a tu bebé y optar por la lactancia materna exclusiva durante un mínimo de seis meses. De esta manera, tu bebé no notará tanto la diferencia entre el biberón y el pecho y tendrá menos problemas para pasar de uno a otro. Para quitar la confusión tetina pezón, haz uso del contacto piel con piel.
Consejos si tu Bebé Sufre de este Síndrome
Recuerda que mamar del pezón debe ser una opción. Si tu bebé sufre del síndrome de confusión de tetina y pezón, no te pongas nerviosa. Sigue estos consejos y poco a poco tu bebé volverá a mamar de tu pecho.
Rechazo al Biberón
Es común que algunos bebés no quieran el biberón, sobre todo si están acostumbrados a la lactancia materna o si hay algún cambio en su rutina de alimentación. Si lo has amamantado, es posible que tu bebé prefiera el contacto y la experiencia emocional de la lactancia, y que rechace el biberón porque le resulta algo extraño o incluso incómodo.
Factores que Influyen en el Rechazo
- Flujo de la tetina: Si es demasiado rápido, el bebé puede sentirse abrumado y rechazar el biberón.
- Sabor: El sabor puede variar si estás usando leche de fórmula o incluso leche materna descongelada.
- Ambiente: Intenta ofrecer el biberón en un lugar tranquilo, con poca luz y sin distracciones.
- Tipo de tetina: Si tu bebé rechaza un tipo de tetina, prueba con otras formas, tamaños y materiales.
- Quién alimenta: Si tu bebé está acostumbrado a que tú lo alimentes, podría rechazar el biberón al percibir tu olor y preferir el pecho.
- Temperatura: Asegúrate de que la leche esté tibia, similar a la temperatura corporal.
Soluciones para el Rechazo al Biberón
- Comienza por dejar que el bebé explore el biberón con calma.
- Asegúrate de que la leche esté a la temperatura adecuada.
- No fuerces al bebé a aceptar el biberón.
Crisis de Lactancia
Si tu bebé pide pecho con más frecuencia, está inquieto o parece insatisfecho, puede tratarse de una crisis de lactancia. En esta guía encontrarás señales para reconocerla, pasos claros para superarla y cuándo pedir ayuda profesional.
Son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. Es fácil que esto te desconcierte y empieces a pensar que algo va mal, que no tienes suficiente leche y que tu bebé se queda con hambre. Nada más lejos de la realidad.
Causas de las Crisis de Lactancia
La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente. La lactancia funciona por oferta-demanda: cuando el bebé aumenta las tomas, tu cuerpo recibe la señal para producir más.
Las crisis suelen coincidir con picos de crecimiento o saltos evolutivos. Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés. La primera se da a los 15 o 20 días (2-3 semanas), la segunda al mes y medio (6-8 semanas), y la tercera hacia los 3 meses.
Señales de una Crisis de Lactancia
- Tu bebé necesita comer más, por eso aumenta su demanda de leche materna.
- Puede que no quiera soltar el pecho o que te pida mamar cada media hora.
- Solo se calma mientras está mamando.
Qué Hacer Durante una Crisis
- Ajuste fino de producción: Tu bebé puede parecer incómodo al mamar, lo que suele deberse a que su sistema digestivo ha madurado.
- Tomas más cortas: Tu bebé empieza a hacer tomas mucho más cortas de lo habitual, y se distrae con facilidad.
Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestran más inquietos. El agarre correcto es la base. Mejor tras tomas o entre tomas cuando notes pecho disponible. Planifica sesiones cortas y regulares; prioriza consistencia sobre duración.
Acude si hay dolor persistente, lesiones, rechazo sostenido, baja ganancia de peso o dudas que te generen ansiedad. Busca en los listados oficiales del IBLCE/ILCA o en asociaciones locales de lactancia.
Huelga de Lactancia
La huelga es un rechazo brusco al pecho por un factor puntual (estrés, cambios, congestión). Requiere paciencia, piel con piel y ofrecer sin presión. La introducción de tetinas o la separación pueden disminuir la estimulación.
Cuándo Buscar Ayuda Profesional
Uno de los secretos del éxito en la lactancia materna es contar con una buena información y un buen asesoramiento en el caso de que llegase algún problema. Dar el pecho es un proceso muy especial y único, pero que también puede tener su complejidad en determinados momentos.
Razones Diversas para el Rechazo al Pecho
- Sensación de dolor.
- Hipogalactia.
- Flujo de leche muy rápido.
- Embarazo de la madre.
- Lactancia mixta.
- Incorporación errónea de la alimentación complementaria.
- El bebé se ha asustado.
- Enfermedad del bebé.
Relactación o Lactancia Inducida
La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido.
Lactancia y Trabajo
Realmente no es fácil compaginar nuestra actividad laboral con la lactancia materna.
| Problema | Causa Potencial | Solución |
|---|---|---|
| Succión Débil | Recién nacido adormilado, hipoglucemia | Estimulación suave, gotas de leche materna, evitar suplementos innecesarios |
| Pérdida de Peso Excesiva | Diversas causas subyacentes | Investigar y abordar la causa |
| Anquiloglosia | Frenillo lingual corto | Evaluación y posible frenotomía |
| Confusión Tetina-Pezón | Uso de biberones | Evitar biberones, contacto piel con piel |
| Rechazo al Biberón | Flujo, sabor, ambiente, tipo de tetina | Ajustar flujo, probar diferentes tetinas, ambiente tranquilo |
| Crisis de Lactancia | Desajuste entre oferta y demanda | Aumentar la frecuencia de las tomas |
