Estreptococo en la Garganta durante el Embarazo: Tratamiento y Prevención

El estreptococo del grupo B (EGB), o Streptococcus agalactiae, es una bacteria que algunas mujeres presentan en el tracto gastrointestinal y/o genitourinario. Generalmente, esta bacteria no suele causar síntomas en adultos sanos, pero puede causar infecciones severas (incluso mortales) en los recién nacidos. Por ello, es importante detectar qué mujeres presentan esta bacteria con la prueba del estreptococo del grupo B en el embarazo.

Hasta 3 de cada 10 niños y 1 de cada 10 adultos con dolor al tragar tienen infección de garganta por estreptococos, también llamada faringitis aguda estreptocócica. Una enfermedad que se contrae con muuucha facilidad si no sabes cómo prevenirla.

¿Por qué se analiza el EGB en el embarazo?

El estreptococo del grupo B es una bacteria que no suele causar síntomas en adultos sanos. Por ello, algunas mujeres presentan esta bacteria en su tracto genitourinario y/o gastrointestinal y lo desconocen.

No obstante, esta bacteria sí puede causar problemas muy graves en los recién nacidos, como neumonía, meningitis o sepsis e, incluso, puede tener un desenlace fatal. Debido a esto, es importante realizar un cribado para determinar qué mujeres embarazadas presentan EGB (aunque no tengan ningún síntoma), ya que podrían transmitirlo al bebé en el momento del parto.

De esta manera, si el resultado de la prueba es positivo en la embarazada, se pondrán los medios necesarios para reducir el riesgo de que el bebé sufra tras el parto una infección por EGB.

¿Cómo se hace la prueba del estreptococo B?

La realización de la prueba de cribado del estreptococo del grupo B es muy sencilla, rápida e indolora y, además, no requiere preparación previa. Para hacer esta prueba, simplemente se toma una pequeña muestra de la vagina y del recto de la mujer con un hisopo, el cual se enviará para analizar.

Generalmente, será el ginecólogo o la matrona quien realice el procedimiento para tomar la muestra. Sin embargo, aunque no es lo habitual, en ocasiones es la propia mujer la que hace la recogida de la muestra en su domicilio.

¿Cuándo hacer la prueba del estreptococo del grupo B?

La prueba de cribado para el estreptococo del grupo B se realiza durante la etapa final del embarazo, entre las 35-37 semanas de gestación. No obstante, suele ser habitual realizar esta prueba en la semana 36.

El motivo es que esta prueba tiene una validez de 5 semanas. Por tanto, si pasan más de 5 semanas entre la realización de la prueba y el parto, sería necesario repetirla.

Sin embargo, en algunos casos, la prueba para el estreptococo del grupo B puede realizarse antes, como cuando existe riesgo de parto prematuro o algo que haga sospechar que el parto puede adelantarse.

Además, es importante que la mujer se realice la prueba para detectar la presencia de esta bacteria en cada embarazo, incluso, cuando haya dado negativa en un embarazo anterior. Pese a ello, si la mujer ha tenido infección por EGB durante el embarazo o un bebé anterior con infección por EGB, no será necesario realizar la prueba, ya que de todos modos se administrará a la mujer profilaxis antibiótica en el momento del parto.

Por otro lado, aunque esté previsto un parto por cesárea, la embarazada sí debe realizarse la prueba porque, si llega a romperse la bolsa amniótica, el bebé podría tener riesgo de sufrir la infección.

Posibles resultados

Cuando una mujer embarazada se realiza la prueba de cribado para el estreptococo del grupo B, hay dos posibles resultados:

  • Resultado negativo: significa que en ese momento no hay presencia de esta bacteria. Por tanto, no se requiere ningún tratamiento.
  • Resultado positivo: hay presencia de EGB y, en el momento del parto, la mujer recibirá antibióticos por vía intravenosa para reducir el riesgo de que el bebé padezca una infección. Las mujeres que tienen programado un parto por cesárea, no recibirán este tratamiento si el parto no ha comenzado de manera natural.

Este tratamiento antibiótico no suele administrarse antes del momento en que se va a dar a luz, a pesar de un resultado positivo, porque la bacteria podría volver a proliferar y lo que resulta más importante es mantenerla controlada en el momento del parto. Por ello, es sumamente importante que la mujer informe del resultado de la prueba del EGB al equipo médico en el momento del parto.

Por otro lado, el antibiótico más utilizado suele ser la penicilina. No obstante, si la mujer presentase alergia a la misma, se utilizará otro antibiótico alternativo.

ESTREPTOCOCO Y EMBARAZO: DETECCIÓN, PREVENCIÓN, TRATAMIENTO... - Ginecología y Obstetricia -

¿Qué es la faringitis estreptocócica?

El dolor de garganta por estreptococo es una infección bacteriana que puede provocar una variedad de síntomas molestos y, en algunos casos, complicaciones más serias si no se trata adecuadamente.

El estreptococo en la garganta es una infección bacteriana común causada por el Streptococcus pyogenes, una bacteria del grupo A de estreptococos. Esta bacteria puede propagarse fácilmente a través del contacto con gotitas respiratorias de una persona infectada, especialmente cuando tosen, estornudan o comparten utensilios o alimentos.

Se utiliza el término estreptococo para denominar a una familia de bacterias llamadas Streptococcus. Entre las especies conocidas de estreptococos que pueden causar enfermedades en las personas se encuentran:

  • Streptococcus pyogenes (grupo A) que puede causar amigdalitis e impétigo.
  • Streptococcus agalactiae (grupo B) responsable de la meningitis en recién nacidos y problemas durante el embarazo.
  • Streptococcus pneumoniae, también conocido como neumococo, que es la que provoca la neumonía.
  • Streptococcus viridans, que puede causar endocarditis y abscesos dentales.
  • Streptococcus mutans, relacionado con la caries dental.

Síntomas del estreptococo en la garganta

Los síntomas del estreptococo en la garganta pueden variar de una persona a otra y dependiendo de la gravedad de la infección. Algunos síntomas pueden manifestarse de manera más leve y otros más severos. Algunos casos pueden manifestarse con todos los síntomas mencionados, excepto la fiebre.

Por ello, si detectas estos síntomas, lo más importante es que acudas al médico, que mediante una prueba determine si es una infección por estreptococo y que te dé el tratamiento más adecuado.

Tratamientos para el estreptococo en la garganta

El tratamiento para el estreptococo en la garganta generalmente implica el uso de antibióticos para eliminar la bacteria causante de la infección. Los antibióticos más comúnmente recetados para tratar la faringitis estreptocócica son la penicilina y la amoxicilina. Si te recetan estos medicamentos, también te indicarán que debes completar el ciclo completo de antibióticos según lo recetado por un médico, incluso si los síntomas mejoran antes de terminar el tratamiento.

Además de los antibióticos, se pueden recomendar otros tratamientos para aliviar los síntomas y acelerar la recuperación, como:

  • Analgésicos de venta libre para aliviar el dolor de garganta y la fiebre.
  • Gárgaras con agua tibia y sal para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Reposo y descanso adecuado para permitir que el cuerpo se recupere.
  • Pastillas para chupar de venta en farmacia.

Prevención del estreptococo en la garganta

Como todo en lo referente a la salud, lo ideal es prevenir la infección por estreptococo para evitar la propagación y reducir el riesgo de padecerla. Aquí hay algunas medidas simples que puedes tomar para protegerte a ti mismo y a los demás:

  • Lavado de manos: con agua y jabón con regularidad, especialmente después de toser, estornudar o estar en contacto con personas enfermas. El lavado de manos adecuado puede ayudar a eliminar las bacterias y virus que pueden causar infecciones de garganta.
  • Cubrirse la boca y la nariz: al toser o estornudar, cubre tu boca y nariz con un pañuelo desechable o con la parte interna del codo para evitar la dispersión de gotas respiratorias que puedan contener bacterias como el estreptococo.
  • Evitar el contacto cercano: con personas que tienen infecciones de garganta, especialmente si presentan síntomas como dolor de garganta, fiebre o malestar general.
  • No compartir utensilios ni alimentos: evita compartir utensilios para comer, beber o fumar, así como alimentos o bebidas con otras personas, especialmente si están enfermas.
  • Mantener un sistema inmunológico saludable: Esto incluye llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente y gestionar el estrés.
  • Vacunación: en algunos casos, la vacunación puede ser una medida preventiva efectiva contra ciertas cepas de bacterias que pueden causar infecciones de garganta, como el Streptococcus pneumoniae.

Al seguir estas medidas de prevención, puedes reducir significativamente el riesgo de contraer una infección de garganta causada por el estreptococo u otras bacterias. Recuerda que la prevención es clave para mantener la salud y el bienestar de ti mismo y de quienes te rodean.

Escarlatina y embarazo

Si bien el embarazo es un momento de mucha ilusión y mucha anticipación, también supone un periodo de riesgo, tanto para la mamá como para el futuro bebé. Quizá te suene a una enfermedad de otra época y es cierto que en el pasado, esta enfermedad causaba estragos en quien la padecía y era fácil que resultase mortal.

Los síntomas de la escarlatina son los mismos durante el embarazo que en cualquier otro momento de la vida. Los síntomas aparecen entre uno y cuatro días después de haberse contagiado. La reacción empieza en la cara y el cuello, luego se va extendiendo por todo el cuerpo y suele durar entre dos y siete días.

La escarlatina en el embarazo no suele ser un problema para el bebé, porque la bacteria no pasa a través de la placenta, por lo que el contagio de escarlatina en el embarazo al bebé no es un riesgo. Aunque, la escarlatina se contagia a adultos y a niños, por lo que debes ser prudente.

Sin embargo, la fiebre alta de la mamá puede ser un factor de riesgo para algunos problemas en el desarrollo del bebé, sobre todo si ocurre en el primer trimestre de embarazo. Estas complicaciones son poco comunes, pero pueden ser graves.

Los antibióticos más usados son la penicilina y la amoxicilina, que son seguros durante el embarazo. Si se tiene alergia a estos medicamentos, se puede usar otros como la eritromicina o la azitromicina. En cualquier caso, deben estar recetados por tu médico y en conocimiento del estado de tu embarazo.

La escarlatina en el embarazo no tiene por qué ser motivo de preocupación si se detecta y se trata a tiempo. Lo más importante es ir al médico ante cualquier síntoma sospechoso y seguir sus indicaciones. Así, podrás cuidar tu salud y la de tu bebé.

Tabla comparativa: Faringitis viral vs. bacteriana

Característica Faringitis Viral Faringitis Bacteriana
Inicio Gradual Brusco
Fiebre Febrícula (37-38ºC) Alta, con escalofríos
Síntomas virales Congestión nasal, tos, disfonía Ausentes
Exudado amigdalar Puede estar presente (FAA roja) Puede estar presente (FAA blanca)
Odinofagia y disfagia Menos intensas Importantes

Publicaciones populares: