Náuseas y Vómitos en el Embarazo: Causas, Remedios y Tratamientos

Muchas embarazadas acuden a las consultas manifestando uno de los síntomas más desagradables del embarazo: las náuseas y vómitos. Tenéis que saber que el 80 por ciento de vosotras sufriréis náuseas durante vuestro embarazo y que más de la mitad tendréis vómitos. Las náuseas y los vómitos son dos de las incomodidades más frecuentes del embarazo y a menudo uno de los primeros síntomas que nota la mujer cuando se queda en estado.

En general, las náuseas y los vómitos empiezan el primer mes de embarazo y continúan hasta la semana 14 o 16 (tercer o cuarto mes), aunque algunas gestantes los sufren durante todo el periodo. Pese a que suele decirse que estas náuseas y vómitos son matutinos, por ser lo más frecuente, lo cierto es que pueden producirse en cualquier momento del día.

20 REMEDIOS para las NÁUSEAS en el EMBARAZO 🤰

¿Qué produce las náuseas y vómitos en el embarazo?

El embarazo supone un cambio profundo en el equilibrio hormonal del organismo. Las gestantes con mayores niveles de esta hormona son las más propensas a padecer estas náuseas y vómitos; también un cuadro más intenso que denominamos hiperémesis gravídica. La causa que produce las náuseas y vómitos en el embarazo no está clara por completo. Se piensa que el motivo puede estar relacionado con los cambios hormonales propios del embarazo, ya que las náuseas pueden estar más presentes si se trata de un embarazo múltiple.

Además de los cambios hormonales, factores como el estrés y la fatiga también pueden desencadenar náuseas en las embarazadas. Las más propensas a padecer estas náuseas y vómitos incontrolables son aquellas que tienen antecedentes en embarazos anteriores, las madres primerizas, adolescentes, obesas, solteras o con bajo nivel cultural; también aquéllas cuyo feto es del sexo femenino, las que tienen embarazos múltiples, enfermedad trofoblástica gestacional o intolerancia a anticonceptivos orales.

Es importante distinguir entre las náuseas normales del embarazo y la hiperémesis gravídica, una condición más grave que requiere atención médica. Los síntomas de la hiperémesis gravídica incluyen vómitos frecuentes, pérdida de peso significativa y deshidratación.

En el 0,5-2% de los casos pueden complicarse y derivar hacia una hiperémesis gravídica caracterizada por vómitos y náuseas en exceso, pérdida de peso, desequilibrio electrolítico, deshidratación y cetosis. La hiperémesis gravídica puede ser debilitante y dar lugar a complicaciones amenazantes para la vida, tanto de la madre como del feto.

Recientemente acudió a la consulta una primigesta (primer embarazo) de seis semanas de gestación, de 21 años, procedente de Gambia, sin familiares en España y con un cuadro de hiperémesis gravídica. La ingresamos y procedimos al tratamiento endovenoso con el aporte de líquidos, iones y vitaminas. Reingresó varios días después por el mismo cuadro pero más intenso y con ausencia de respuesta a la terapia convencional. En este momento observamos que estaba deshidratada, no toleraba ningún alimento y padecía importantes alteraciones hidroelectrolíticas y pérdida de proteínas. Se instauró tratamiento con sueros cargados de iones -sodio y potasio fundamentalmente-, vitaminas B1 y B6 y otros fármacos para disminuir los vómitos. Fue alimentada con nutrición parenteral.

¿Cómo aliviar las náuseas y vómitos en el embarazo?

Es habitual que la mujer se pregunte qué puede hacer para no vomitar en el embarazo. Las náuseas y vómitos de la gestación pueden prevenirse o aliviarse si la embarazada pone en práctica algunos consejos o remedios como los que se comentan a continuación:

  • Comer poca cantidad, pero de manera frecuente.
  • Beber líquido en sorbos pequeños, pero a menudo.
  • Optar por alimentos suaves y blandos. Una buena opción son los alimentos nutritivos con proteínas y carbohidratos complejos (pan integral, cereales integrales, legumbres, patata...)
  • Evitar las grasas, los fritos y los alimentos picantes y muy condimentados.
  • No tomar las comidas ni las bebidas demasiado calientes, ya que quizá se toleran mejor los alimentos y bebidas fríos.
  • Dejar en la mesita de noche una galleta (las de tipo cracker o saladas suelen funcionar) y comérsela en ayunas antes de levantarse de la cama por la mañana.
  • Probar diferentes preparaciones de un mismo alimento. Es posible que el cambio de textura haga que ese alimento se tolere mejor.
  • Tratar de encontrar un desencadenante de las náuseas, como ciertos alimentos o, incluso, olores, para evitarlo. Si es un olor, mantener los espacios bien ventilados.
  • No tumbarse justo después de haber comido.

Una estrategia eficaz para aliviar las náuseas en el embarazo es optar por comer pequeñas porciones de alimentos con mayor frecuencia a lo largo del día. Los alimentos grasos y picantes suelen ser más difíciles de digerir, lo que puede exacerbar las náuseas durante el embarazo.

El jengibre es ampliamente reconocido por sus propiedades antieméticas, lo que lo convierte en un remedio natural eficaz contra las náuseas. Se ha comprobado que ayuda a reducir las náuseas. Hay que eliminar la piel, y rallarlo por encima de ensaladas y otros platos, como cremas.

Además, entre las medicinas complementarias ha obtenido bastante predicamento el jengibre, como extracto o en forma de cápsulas. Esta especia o saborizante es muy utilizada en numerosas culturas, quizás no tanto en occidente.

La vitamina B6 (piridoxina) también se ha utilizado para aliviar las náuseas. De hecho, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología considera la piridoxina como la primera línea de tratamiento. Se encuentra en las semillas de girasol, en los pistachos y también en el pescado azul. Hay que consumir diariamente alguno de estos alimentos, pero siempre con precaución. Se recomienda tomarla de manera segura siguiendo las indicaciones de un profesional de la salud.

Tratamientos médicos para las náuseas y vómitos

Volviendo a nuestras náuseas y vómitos simples del embarazo, diremos que el tratamiento de primera línea está formado por la tiamina (vitamina B1), la piridoxina (vitamina B6), la doxilamina y la metoclopramida (categorías gestacionales A o B). Los cuatro están comercializados en España y son seguros durante el embarazo, aunque su eficacia es muy variable.

En la hiperémesis gravídica persistente o severa la vía parenteral y rectal puede ser necesaria y más eficaz que otros regímenes. Piridoxina y diazepam no están recomendados. Antagonistas dopaminérgicos: metoclopramida. El tratamiento con metoclopramida no debe prolongarse más de 5 días, a una dosis de 10 mg hasta tres veces al día. Las soluciones glucosadas no son apropiadas a menos que los niveles de sodio en suero sean normales y se haya administrado tiamina.

Si las náuseas y vómitos son intensos y no mejoran con estos remedios, o si hay pérdida de peso, la embarazada deberá acudir al especialista. En este caso, puede tratarse de hiperémesis gravídica, pero se realizará una valoración para descartar también otras posibles causas.

De igual modo, la embarazada debe acudir cuanto antes al especialista si hay presencia de sangre en el vómito o si las náuseas se producen junto a otros síntomas como fiebre o dolor abdominal.

Recomendaciones adicionales

  • Hidratación: La hidratación adecuada es fundamental durante el embarazo para mantener el bienestar de la madre y el bebé, ya que ayuda al funcionamiento adecuado del organismo y ayuda a eliminar toxinas del cuerpos.
  • Evitar ciertos alimentos: Evita los guisos muy contundentes, elaborados con productos muy grasos. Los platos muy olorosos suelen acentuar las náuseas. Elimina de la dieta los alimentos que por su textura o su olor te resulten desagradables. Los cambios hormonales pueden hacer que alimentos que antes nos gustaban no nos apetezcan o al revés. En general, se aconseja no comer alimentos picantes o muy aderezados con especias, ni los que desprenden olores fuertes, como la cebolla, el queso, el pescado o la leche (puede pasar en algunos casos). Evita los alimentos ricos en grasas, como los quesos muy curados, fritos, rebozados, alimentos procesados, bollería y repostería industrial.
  • Comer con regularidad: "Es mejor hacer muchas comidas, pero equilibradas. Distribuir las ingestas diarias en 4 o 5 comidas poco abundantes pero continuadas (cada 2 o 3 horas) equilibradas y suficientes. Y nunca correr después de haber comido o por el contrario, tumbarse, suele aumentar la sensación de náuseas.
  • Acupresión: Dentro de las primeras se cree que una modalidad de acupuntura, la acupresión, puede ser eficaz si se aplica sobre el punto Neiguan o pericárdico 6, situado tres traveses de dedo por encima de la muñeca, en la cara palmar del antebrazo.
  • No automedicarse: Finalmente, es muy importante que la embarazada no se automedique nunca y que consulte con el médico la situación antes de tomar cualquier medicamento. Importante: nunca te automediques en caso de náuseas y vómitos en el embarazo. Estos síntomas podrían revestir gravedad tanto para tu salud como para la del bebé. No esperes a que los síntomas empeoren para comunicarle a tu médico, ginecólogo/a o matrona tu problema con las náuseas y vómitos en el embarazo.

Además, está demostrado que seguir un tratamiento temprano para las náuseas es beneficioso para evitar que se agraven los síntomas, y puede ayudar a evitar complicaciones como la hiperemesis gravídica.

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