La vida de Esther Doña ha estado marcada por momentos de gran alegría y profundas tristezas. Tras la pérdida de su esposo, Carlos Falcó, y su padre, Doña ha demostrado una notable fortaleza para seguir adelante. En este artículo, exploramos su trayectoria, sus desafíos y sus nuevos proyectos.
Un Año de Pérdidas Inimaginables
Ha pasado prácticamente un año desde que la vida de Esther Doña vivió un punto de inflexión al perder a su marido, Carlos Falcó, a causa del coronavirus, enfermedad que también tuvo ella. Tan solo ocho meses después, tuvo que despedir a su padre, víctima también de COVID. Los dos hombres de su vida la dejaban en cuestión de meses en un año terriblemente cruel.
Para hacer frente a este duelo y recomponerse con el objetivo de seguir adelante sin su gran amor y sin su padre (falleció meses después por la misma dolencia), cuenta con el completo apoyo de sus familiares y amigos, pero también ha encontrado una gran ayuda en el trabajo y en el arte, que se ha convertido no solo en su refugio sino también en su terapia de superación tal y como explicaba en nuestra revista.
El Legado de Carlos Falcó
Esther, que nació en Málaga aunque tiene su residencia fijada en Madrid, reconoce que aún le cuesta creer que Carlos no está a su lado y que le echa mucho de menos, pero tiene muy presente tanto su recuerdo como todo lo que el aristócrata y el empresario le enseñó durante los más de cuatro años que pasaron juntos (se conocieron a finales de 2015 y desde entonces fueron inseparables, dando el paso de convertirse en marido y mujer dos años después).
"Ha sido maravilloso tener a Carlos a mi lado [...] Con él aprendí sobre todo a tener ilusión por todo, me contagiaba su pasión y su alegría, me enseñó a relativizar los problemas y estaba muy orgulloso de España, de su país.
El fallecimiento del marqués de Griñón, Carlos Falcó, encontró un hondo eco. Se trataba de un hombre idealista, muy avanzado a su tiempo, noble de fondo y forma, y muy querido por todos los que le conocieron. Durante mucho tiempo, primero por su relación con Isabel Preysler y luego por su matrimonio con Esther Doña, el enólogo fue protagonista habitual de la prensa rosa. En la hora de su muerte no lo fue menos.
Los hijos mayores de Carlos Falcó manifestaron veladamente sus desencuentros con Doña en vida de su padre. La relación entre ellos y la nueva esposa del aristócrata terminó siendo nula, aunque cuando falleció el marqués, tal y como reconoció Esther en una entrevista exclusiva con 'Hola', fueron "muy cariñosos" con ella.
"Ojalá se mantenga esta cordialidad, porque es muy reconfortante", aseguraba. Aún así, todo apuntaba a que habría mucho que negociar cuando se conocieran las últimas voluntades de Falcó. Y algún que otro misterio que resolver, como los términos del acuerdo prematrimonial que Doña firmó antes de casarse o la situación de la única propiedad relevante que le quedaba (y solo parcialmente) a Falcó, el Palacio El Rincón, en Aldea del Fresno.
"Firmé un acuerdo prematrimonial en el que queda claro que nuestra relación está basada en el amor y no en asuntos materiales". Meses después de su boda, Esther Doña hizo estas declaraciones a la revista '¡Hola!', sin desvelar más detalles de ese documento. Lo cierto es que la ley no permite renunciar a una herencia cuando aún no ha fallecido la persona de la que hay que heredar.
La viuda tiene derecho al usufructo de un tercio de la herencia, el destinado a mejora, aunque la norma prevé otra modalidad para casos como el de la viuda del marqués: "Cuando el cónyuge viudo concurra con hijos solo del causante, podrá exigir que su derecho de usufructo le sea satisfecho, a elección de los hijos, asignándole un capital en dinero o un lote de bienes hereditarios".
Doña dio unas declaraciones a la revista '¡Hola!' explicando que se estaban cumpliendo los deseos del marqués en lo referente a ella ¿Pero de qué caudal hereditario estamos hablando? Lo cierto es que el marqués de Griñón dejó un capital inconmensurable como agrónomo, en el campo de la enología y como ser humano, pero no tanto en asuntos crematísticos. La única gran propiedad que le quedaba era el Palacio El Rincón, donde Carlos Falcó y su esposa tenían su hogar y se organizaban bodas y eventos en los últimos tiempos.
La intención de los herederos desde el primer momento fue poner a la venta El Rincón. Para ello, cancelaron todos los eventos que había programados, entre ellos 17 bodas, y rompieron los contratos de exclusividad que había firmado Carlos Falcó en vida con algunos proveedores.
Carlos Falcó era un hombre netamente emprendedor. Introdujo numerosas innovaciones en el mundo del vino, desde el riego por goteo hasta el cultiuvo de variedades de uva nunca vistas por aquí; montó un safari con ayuda de Félix Rodríguez de la Fuente; fue, en suma, un hombre de otro calibre. Pero a sus 83 años se había ido desvinculando de los negocios poco a poco.
Sin duda, El Rincón era la propiedad más importante del patrimonio personal del marqués, pero no la única. Carlos Falcó poseía también un 33% del Palacio de Mirabel, en Plasencia (Extremadura). Además, el marqués poseía parte de otra finca en Navalmoral de la Mata, La Barquilla.
Superar el DUELO y la muerte "llenando cada día de VIDA" con Patricia Abruña | NTNIx24
Nuevos Comienzos y Proyectos Personales
En estos meses de cambios, la andaluza ha vivido también momentos gratificantes como por ejemplo su paso por La hora de la 1. Este debut como colaboradora televisiva lo define en las páginas de nuestra revista como una experiencia gratificante de la que ha aprendido mucho. Tanto, que no descarta seguir por ese rumbo y reconoce estar valorando diferentes propuestas que le han llegado y le ilusionan. Al mismo tiempo ha reforzado su protagonismo en la esfera digital, donde comparte algunas pinceladas de su rutina, sus momentos familiares y de la intimidad de su domicilio, en el que se instaló tras dejar el palacio de El Rincón, lugar en el que vivía con su marido.
Poco después de la muerte de su marido, y ya como marquesa viuda de Griñón, dejó por voluntad propia su maravillosa finca de Aldea del Fresno y se instaló en su casa de soltera a las afueras de Madrid con la idea y la intención de empezar un nuevo camino en solitario.
En su nueva vida, buscó consuelo en la familia elegida, que son los amigos, y encontró nuevas ilusiones en nuevos proyectos profesionales, reinventándose como colaboradora televisiva en La hora de la 1.
Un Nuevo Amor: Santiago Pedraz
Esther Doña y Santiago Pedraz han reaparecido en público con motivo de un importante evento para el magistrado. La pareja acudía al enlace matrimonial de Alejandro, hijo mayor de Pedraz, y su novia Elima. Un importante paso para Esther y Santiago en el que han demostrado la gran sintonía que mantiene la viuda de Carlos Falcó con la familia de su nueva pareja.
La revista ¡Hola! ha publicado en exclusiva la imagen de Doña y Pedraz posando en la puerta de la parroquia de Santa María de la Peña en Brihuega, Guadalajara, donde se celebro el enlace entre el fisioterapeuta y la pediatra.
Esta celebración ha servido para poner de manifiesto la excelente relación que Esther mantiene con la familia de su novio. La marquesa viuda de Griñón fue muy bien acogida por todos y así lo hacía saber en una reciente entrevista con la publicación: "Sus hermanos son de lo más cariñoso conmigo y sus tres hijos totalmente adorables".
"Todos tenían muchas ganas de ver a Santi enamorado, contento...". Una felicidad que parece seguir yendo en aumento cuando los enamorados se encuentran a punto de cumplir su segundo aniversario como pareja.
Memorias de una Vida Junto a Carlos Falcó
Esther Doña ha decidido publicar sus memorias. Un libro que tendrá como principal protagonista a su difunto marido, Carlos Falcó, y que bajo el título ‘La vida de un gran hombre a través de mis ojos’ publicará la editorial Planeta. Una información que la propia Esther adelantaba en Hola y que ha sorprendido a todo el mundo. Especialmente a los hijos del Marqués de Griñón, a los que no habría hecho especial gracia enterarse de que la que fuera mujer de su padre sacará a la luz muchos detalles de su vida privada el próximo 27 de octubre.
De sobra es conocido que entre los hijos de Falcó y Doña no existe una buena relación. No la había ya cuando el marqués vivía, mucho menos después de su muerte. De hecho Esther mostró su enfado cuando no fue invitada a un homenaje que Tamara Falcó y sus hermanos hicieron a su padre hace algo más de un mes.
“En ningún momento he tenido conocimiento de este homenaje al que por supuesto hubiera asistido si hubiese sido invitada. Todos los días realizo mi propio homenaje porque para mí seguimos haciendo todo juntos”, manifestó Doña.
Un Tumor y Riesgo de Amputación
En las páginas de esta semana de la revista ¡HOLA!, Esther Doña habla por primera vez, en exclusiva, del episodio más difícil de su vida. “Me diagnosticaron un tumor de células gigantes y tuve riesgo de amputación de la pierna” comenta.
Apoyo Familiar en Tiempos Difíciles
En su familia se refugió la exmodelo tras la muerte de su marido, a causa de la misma enfermedad que ahora se ha llevado a su padre. Hace apenas varias semanas, publicaba una fotografía junto a sus hermanos para felicitar a María, la más pequeña. "Mery, sabes lo muchísimo que te quiero y lo importante que eres para mi...Muero porque se levante este estado de alarma y poder abrazarnos...Te quiero pequeñita! ".
Estos meses están siendo dificilísimos para Esther Doña. Dos años y medio después de su boda, la malagueña tuvo que despedirse de su marido el pasado 20 de marzo a causa de una neumonía producida por el coronavirus.
Aunque Carlos Falcó aún no se había divorciado de Fátima de la Cierva, madre de sus dos hijos menores, Duarte (26) y Aldara (23), y con la que estuvo hasta 2011 (su separación no se hizo pública hasta tres años después), a finales de 2015 comenzaba a salir con una misteriosa joven modelo, Esther Doña (42), más de cuarenta años menor que el marqués y famoso bodeguero.
La pareja se casaba en secreto por lo civil en julio de 2017 en la finca El Rincón y dos meses después organizaron una gran fiesta en el Palacio El Rincón de Aldea del Fresno (Madrid) para unos 150 invitados.
Los Hermanos de Esther Doña
La que fuera cuarta esposa del padre de Tamara Falcó nació y creció en el municipio andaluz junto a sus tres hermanos. Su padre, José, estaba casado con Marian Morales y vivieron en varios barrios de clase media de Málaga como Los Capuchinos o La Victoria, famoso porque en una época era donde vivían algunas de las modistas más conocidas de la ciudad, y donde han residido hasta ahora. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Esther, Lorena, José (que es policía local) y María, la pequeña de los hermanos, que viven también en Málaga.
De la única que se conoce a qué se dedica es de Lorena, dos años mayor que Esther. Estudió Derecho en la Universidad Oberta de Catalunya y luego llevó a cabo un máster en Dirección y Administración de Empresas en la Escuela Uniactiva, además de un curso de especialización en protocolo. A sus 44 años ha sido coordinadora provincial de la Agencia Andaluza del Voluntariado y Participación de la Junta de Andalucía, así como secretaria general de la Agrupación Socialista de Palma-Palmilla. Actualmente y desde hace dos legislaturas es concejala del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Málaga.
El pasado 26 de octubre, Esther subía una foto junto a ellos a su perfil de Instagram para felicitar a su hermana menor. “Mery, sabes lo muchísimo que te quiero y lo importante que eres para mi… Muero porque se levante este estado de alarma y poder abrazarnos, reírnos hasta caer exhaustas... y sobre todo sentir el calor de esos abrazos que solo tu sabes darme. Te quiero pequeñita”, escribía junto a dos instantáneas.
Aunque Esther salió muy joven de su tierra natal para tratar de labrarse un futuro en el mundo de la moda (llegó a desfilar en Cibeles y en Gaudí), siempre ha estado muy unida tanto a sus padres como a sus hermanos. De hecho, cuando en 2015 comenzó su relación sentimental con Carlos Falcó, sus padres fueron los que más la apoyaron. Apenas unos meses después de conocerse, Esther y el marqués de Griñón se inscribían como pareja de hecho en el juzgado y fue entonces cuando ella decidía presentar oficialmente a Falcó y sus padres.
“A vivir, que son dos días y el de en medio... está lloviendo”, le dijo su madre a Esther ante sus lógicas dudas sobre lo que las dos personas más importantes pudieran pensar de su amor por el bodeguero.
"Carlos me conquistó hace menos de un año a mí ¡y ahora ha hecho lo mismo con mi familia!”, decía una emocionada Esther poco después. Sus padres no pusieron ningún pero a su relación, ni siquiera por la diferencia de edad que separaba a la pareja (ella tenía 38 años y él 79).
"Me siento plenamente feliz de haber conocido a la familia de Esther. Los Doña son un ejemplo de familia unida, que encarna los valores de Andalucía y su cultura milenaria”, respondía cariñoso Carlos Falcó.
Este último verano, Esther decidía pasarlo en compañía de su familia en Málaga alejada de las cámaras y de todos los recuerdos que le trae Madrid de su vida junto al marqués de Griñón.
Sin duda, sus padres fueron su refugio tras perder a su gran amor y hoy es ella la que debe consolar a su madre tras la dura pérdida de su marido.
El Pasado Amoroso de Esther Doña
Esther había estado casada en dos ocasiones. Su primer marido fue un empresario español 25 años mayor que ella y su segundo matrimonio se llevó a cabo en Reino Unido, donde se casó con otro empresario español 18 años mayor que ella y con el que vivió en Londres. Doña regentó varios negocios de belleza en la capital con no demasiado éxito.
La malagueña renunció a su carrera como modelo para marcharse a vivir al campo con el marqués y en noviembre de 2016 se inscribían como pareja de hecho en el Registro Civil, un día después de que él firmara el divorcio de su anterior mujer.
Tabla Resumen de la Vida de Esther Doña
| Acontecimiento | Detalle |
|---|---|
| Pérdida de Carlos Falcó | Marzo, víctima de coronavirus |
| Fallecimiento de su padre | Ocho meses después, también por COVID-19 |
| Nuevo amor | Relación con Santiago Pedraz |
| Libro de memorias | "La vida de un gran hombre a través de mis ojos" |
| Tumor | Tumor de células gigantes con riesgo de amputación |
