La estación de Campamento en Paterna es mucho más que un simple punto de parada en la red de transporte. Este lugar encierra una rica historia y ha sido testigo de importantes acontecimientos que han marcado el desarrollo del municipio. Desde sus orígenes hasta su transformación en un escenario cinematográfico, la estación de Campamento es un símbolo del patrimonio paternero.
Para comprender la importancia de la estación de Campamento, es fundamental conocer los orígenes históricos de Paterna. Los restos arqueológicos encontrados en las partidas de La Vallesa y Despeñaperros, como hachas de sílex y cerámica cardial, nos trasladan a los primeros asentamientos en la zona. Estos yacimientos evolucionaron en época ibérica, como se constata en el poblado de la Vallesa, y continuaron siendo relevantes durante la dominación romana, como demuestran los hallazgos de una gran villa romana en la calle del Santísimo Cristo de la Fe.
A partir de la época musulmana, Paterna adquirió esplendor gracias a su actividad cerámica y manufacturera. Tras la conquista de Jaime I, la población pasó a estar bajo el señorío de los Luna, un período de gran prestigio reflejado en la calidad y variedad de su cerámica, que llegó a distintos palacios y centros de poder europeos.
La Torre de Paterna, símbolo de la ciudad, se alza como testigo de su rica historia.
Evolución Histórica de Paterna en el Siglo XIX
Durante la segunda mitad del siglo XIX, la mayoría de los habitantes de Paterna vivían de la agricultura, con una alta tasa de analfabetismo. Sin embargo, poco a poco llegaron mejoras para los paterneros. En 1866 se canalizaron las aguas desde el Barranco de la Fuente hasta la plaza del pueblo. En 1881 se construyó el nuevo ayuntamiento, y en 1888 entró en funcionamiento la línea de ferrocarril Valencia-Llíria, con parada en el barrio de Campamento, lo que supuso una auténtica mejora en la comunicación.
A finales del siglo XIX, Paterna contaba con 3.500 habitantes y una esperanza de vida de 50 años, con una elevada mortalidad infantil. Durante las dos primeras décadas del siglo XX, se afianzó un sistema de producción artesanal, industrial y del sector servicios. En 1923, el rey Alfonso XIII visitó Paterna, un evento que marcó un hito en la historia del municipio.
El Ayuntamiento de Paterna, un edificio histórico que refleja el desarrollo social y político del municipio.
La Estación de Campamento: Un Hito Arquitectónico
En 1924 se inauguró la nueva estación de Campamento, obra del arquitecto Francisco Mora. Este edificio supuso un hito arquitectónico que reflejaba la etapa de modernidad que vivía la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de Valencia. La estación, de inspiración modernista, forma parte de la línea ferroviaria entre Valencia y Lliria que se inauguró en 1888. El edificio fue construido para sustituir al viejo apeadero durante la dictadura de Primo de Rivera, quien fue el encargado de inaugurarlo en 1929.
En cuanto a su arquitectura, el edificio presenta una planta rectangular de una sola altura, donde destaca una torre en uno de sus laterales y en cuya fachada figura en azulejería el anagrama de la Compañía de Tranvías y Ferrocarriles de València. Por su parte el cuerpo lateral opuesto a la torre finaliza en un gran frontón en ladrillo, que incluye un mural en azulejo con el año de construcción.
El 5 de septiembre de 1909 el piloto valenciano Juan Oliver hizo historia al volar en Paterna el primer biplano a motor. El avión recorrió en el aire unos 40 metros a un velocidad de 60 km/h. Levantó una gran expectación y concentró «a unos 4.000 hombres y mujeres», según describe la crónica de LAS PROVINCIAS sobre este acontecimiento, que se produjo en el contexto de la Exposición Regional de Valencia. En 1883 y 1923 Paterna recibió la visita de Alfonso XII y Alfonso XIII, respectivamente.
Desarrollo Industrial y Social en el Siglo XX
Tras el duro periodo de la Guerra Civil, a principios de los años 40 entró en funcionamiento el puente entre Manises y Paterna sobre el río Turia. Entre los años 60 y 70 nació y se desarrolló el polígono industrial Fuente del Jarro. La industria se convirtió en el pilar fundamental de la economía de la localidad, generando un importante flujo de inmigración debido a la elevada demanda de trabajo.
En 1971 la torre de Paterna y las cuevas que la rodean fueron declaradas Monumento Histórico Artístico de interés local. En 1945 se llegaron a contabilizar 509 construcciones bajo tierra, aunque en las siguientes décadas se fueron abandonando. En las últimas décadas, Paterna se ha convertido en un importante núcleo industrial y de servicios a través de los diferentes polígonos industriales que culmina con la creación del Parque Tecnológico destinado a los últimos avances en tecnología.
La estación de Campamento de Paterna, un edificio histórico que refleja el desarrollo social y político del municipio.
Las Cuevas de Paterna: Un Legado Cultural Único
Las cuevas de Paterna, excavadas en un terreno con características geológicas especiales, son un tipo de vivienda singular. Se cree que fueron introducidas por los moriscos y se desarrollaron durante el siglo XVIII y principios del XIX, coincidiendo con la crisis económica del Antiguo Régimen. En 1824 se censaron 38 cuevas, y a mediados del siglo XIX había alrededor de 200 cuevas ocupadas por un 35% de la población.
A partir de los años cincuenta del siglo pasado, se produjo un progresivo abandono de las cuevas, paralelo a la edificación de nuevas construcciones. Actualmente, se pueden visitar las Coves del Batà, un espacio cultural conformado por ocho cuevas rehabilitadas que mantienen las particularidades de estas construcciones. El Parque de la Torre y el Palau, inaugurado en 2003, también evoca el diseño natural de las cuevas con recorridos longitudinales y transversales.
CAPÍTULO 5 - LOS BARRIOS DE CUEVAS - APUNTES HISTÓRICOS Y ARQUEOLÓGICOS DE PATERNA
El terreno sobre el que se ha diseñado el Parque constituyó en el pasado todo un espacio de sociabilidad en el que los vecinos desarrollaban sus vidas. El 30 de julio de 1746 el duque de Segorbe y Medinaceli vende la villa de Paterna a D. Antonio Pando y Bringas, primer conde de Villa Paterna, el cual mandaría construir el Palau en 1760. El proyecto fue obra del arquitecto D. Antonio Gilabert, director de la Academia de Bellas Artes de San Carlos.
El ingenio popular y el terreno configuraron dos maneras de realizar las cuevas. Una de ellas, las coves de façana (con fachada), aprovechan un talud o desnivel del terreno para abrir una puerta y una ventana como las de las casas tradicionales, siendo enlucidas con mortero o sencillamente encaladas. La otra manera de hacerlas es la de las coves enclotades (en agujero), que se hacían excavando un patio comunal, para que entrase la luz del día, accesible por una rampa.
En la calle Pérez Galdós, uniendo ocho de ellas, se ha creado el Espacio Cultural Coves del Batà. Es un conjunto de ocho cuevas-vivienda que fueron adquiridas por el Ayuntamiento y están excavadas directamente en un terreno que ocupa una superficie de 450 metros cuadrados. En su interior se conocen las tradiciones de las cuevas.
Paterna en el Cine: Un Nuevo Atractivo Turístico
Recientemente, las Cuevas de Paterna han sido elegidas como escenario de rodaje, lo que ha despertado un gran interés turístico. El Ayuntamiento de Paterna ha ampliado las visitas guiadas gratuitas a estas cuevas y ha construido una rampa de acceso para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida. El director de cine que trasladó su infancia manchega a este enclave dijo que el entorno de las cuevas "es arte en vivo, que se puede ver en plena calle".
En la antigua estación de tren del Campamento de Paterna, ahora convertida en la estación de Metro Campament, es donde se desarrolla el momento en el que Penélope Cruz llega a Paterna con su hijo. De este modo, el edificio, que seguirá funcionando como estación de la parada de metro de Campamento, contendrá una recreación del vestíbulo que aparece en la película y se sumará así a la Torre y las Cuevas como escenarios en los que se basa buena parte de la película.
Desafíos Actuales y Futuro de la Estación de Campamento
A pesar de su valor histórico y cultural, la estación de Campamento enfrenta desafíos en términos de seguridad y accesibilidad. La plataforma ciudadana «Paterna Accesible» ha elaborado un informe que concluye en que cinco de las seis estaciones de Metro que pertenecen al término municipal de Paterna no están bien dotadas en términos de seguridad y accesibilidad para peatones y personas con movilidad reducida (PMR).
La asociación vecinal de Campament ha presentado escritos dirigidos a Ferrocarriles de la Generalidad Valenciana (FGV) y a la Agencia Valenciana de Seguridad Ferroviaria (AVSF), solicitando que el paso sobre las vías se adapte a la normativa sobre la seguridad ferroviaria. El presidente de la asociación vecinal, Isabelo Juárez, indica: “Las nuevas tecnologías permiten mejorar las condiciones de seguridad y accesibilidad en los pasos peatonales sobre las vías, es necesaria la instalación de barreras peatonales, la señalización sonora y luminosa de advertencia, incluso colocar iluminación led en el suelo que advierta de la llegada del ferrocarril”.
El Ayuntamiento de Paterna ha comenzado el reasfaltado de 14 calzadas del barrio de Campamento con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la movilidad en todo el vecindario. El Alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, ha anunciado que se rehabilitará este histórico edificio y se pondrá en valor, recuperando así una parte de la historia y el patrimonio de todos los paterneros y paterneras.
El Metro de Valencia, un medio de transporte esencial que conecta Paterna con el resto de la ciudad.
En conclusión, la estación de Campamento de Paterna es un lugar emblemático que ha sido testigo de importantes acontecimientos históricos y que sigue siendo un punto clave en la vida del municipio. Su valor arquitectónico, su conexión con el pasado y su reciente protagonismo en el cine la convierten en un atractivo turístico único que merece ser preservado y promovido.
