Durante el embarazo, el cuerpo de una mujer experimenta una serie de cambios significativos. Uno de los síntomas que algunas mujeres experimentan, especialmente al principio de la gestación, es la sensación de frío. Aunque no es tan común como las náuseas o los cambios en la piel, los escalofríos y la sensación de frío en el embarazo son síntomas experimentados por algunas mujeres.
Sentir frío al principio del embarazo puede ser sorprendente, pero suele estar relacionado con cambios hormonales o en la circulación, a medida que el cuerpo se adapta al crecimiento del bebé. Aquí exploraremos las posibles causas y ofreceremos consejos útiles para mantenerte abrigada y cómoda.
Causas Comunes del Frío Durante el Embarazo
Sentir frío al principio del embarazo puede ser sorprendente, pero suele estar relacionado con cambios hormonales o en la circulación, a medida que el cuerpo se adapta al crecimiento del bebé.
Cambios Hormonales
Los cambios hormonales que ocurren al principio del embarazo, en particular el aumento de estrógeno y progesterona, pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.
Aumento del Volumen Sanguíneo
Tu volumen sanguíneo aumenta significativamente durante el embarazo para suministrar oxígeno y nutrientes al bebé en crecimiento. Dado que tu circulación sanguínea se centra en el apoyo del feto, es posible que tus extremidades estén más frías de lo habitual.
Náuseas y Vómitos
Si experimentas náuseas y vómitos, comunes al principio del embarazo, es posible que tu cuerpo no pueda retener suficientes alimentos. Esta falta de nutrición puede dejarte sin energía suficiente para generar calor, lo que te provoca frío. La combinación de un metabolismo lento y la falta de nutrientes puede dificultar el mantenimiento del calor corporal.
Hipotiroidismo
El hipotiroidismo es otra posible causa de sentir frío durante el embarazo. La glándula tiroides ayuda a regular el metabolismo y, cuando está hipoactiva, puedes experimentar fatiga, piel seca y una sensación de frío constante.
Deficiencia de Hierro (Anemia)
La deficiencia de hierro, o anemia, es común durante el embarazo. Sin suficiente hierro, el cuerpo tiene dificultades para producir suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno, lo que provoca sensación de frío, debilidad y cansancio.
Consejos para Combatir el Frío Durante el Embarazo
Si sufres de frío al principio del embarazo, hay algunas cosas sencillas que puedes hacer para mantenerte abrigada:
- Abrigarse: Usar varias capas de ropa, especialmente en las extremidades, puede ayudar a mantener el calor.
- Mantente activa: Ejercicios ligeros como caminar o yoga prenatal pueden mejorar la circulación y ayudarte a calentar.
- Consuma alimentos ricos en hierro: Incluya más alimentos ricos en hierro en su dieta, como verduras de hoja verde, legumbres y cereales fortificados.
- Evita los cambios bruscos de temperatura: Aunque sientas frío, a la hora de ducharte o bañarte no uses agua demasiado caliente para evitar grandes contrastes de temperatura al entrar y salir del agua.
- Opta por platos de cuchara: Que te mantendrán caliente. Las infusiones después de comer también son buenas y dan calor.
Precauciones Adicionales
Es importante que las embarazadas que tienen hipertensión arterial se cuiden de exponerse al frío. Esta enfermedad puede ser provocada por el embarazo, acentuarse con el embarazo o ser previa al mismo (crónica). La presión arterial es medida en cada consulta médica ya que es importante que no esté alta, y ésta puede ser una enfermedad silenciosa, es decir, que no presente síntomas claros. Se considera normal la presión en la embarazada cuando es 120/80 (o menor) y se debe estar alerta cuando sube a 140/90.
Estudio Reciente Sobre la Temperatura y el Embarazo
Un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha investigado la relación entre la exposición a la temperatura ambiente y el tamaño y crecimiento del feto durante el embarazo. El estudio utilizó datos de 23.408 mujeres embarazadas de tres cohortes de nacimiento europeas.
Los resultados mostraron una asociación entre la exposición a temperaturas más cálidas y un mayor perímetro cefálico al final del embarazo. El equipo observó periodos específicos de vulnerabilidad al frío durante el primer trimestre del embarazo, cuando tienen lugar varios procesos de desarrollo cerebral del feto.
¿Cómo combatir los sofocos del embarazo?
Sofocos en el Embarazo
Más del 20 % de las mujeres sufren unos calores repentinos durante el periodo de gestación. Son los más comúnmente conocidos como sofocos del embarazo. El hecho es que es muy habitual que, sobre todo en el último trimestre de embarazo, te sofoques y tengas una sudoración más intensa de lo habitual. Es una circunstancia completamente normal, por lo que no debes alarmarte.
Los sofocos son el resultado, a veces de forma concatenada y por una relación causa-efecto de una serie de cambios en el tu organismo. En primer lugar, durante el embarazo hay un mayor volumen de sangre circulando por tu cuerpo, los niveles de la hormona conocida como progesterona aumentan con el objeto de que los vasos sanguíneos se dilaten y se llenen de sangre para, de esta forma, garantizar la llegada al bebé del oxígeno necesario y otros nutrientes.
La consecuencia de todo ello es que se genera calor extra en el cuerpo, que demanda más oxígeno para colmar las exigencias del bebé que llevas dentro. Y además también puede que te cambie la forma de respirar, por lo que es lógico que tengas la sensación de que te falta el aire y te acalores de forma repentina.
Debes tomarte los sofocos como esas nuevas sensaciones que vas a notar conforme transcurren los meses de embarazo. Aunque son más comunes durante el día, algunas mujeres tienen tendencia a sufrirlos por la noche y eso les impide dormir o hace que se levanten completamente empapadas de sudor.
¿Cuándo Debes Acudir al Médico?
Al ponerte el termómetro observas que tu temperatura alcanza los 37.7 grados. Los sofocos en el tercer trimestre del embarazo se relacionan con el aumento de trabajo del metabolismo de la mujer.
Cómo Prevenir los Sofocos
La mejor forma de prevenir de manera natural los sofocos del embarazo es mantener una buena hidratación que ayude a la futura mamá a reponerse cuanto antes de los sudores y el acaloramiento. Otra forma de combatir los sofocos en el embarazo y bajar la temperatura corporal de forma natural es sustituir los baños de agua caliente por agua tibia tanto en verano como en invierno.
Recomendaciones Adicionales
- Utilizar ropa cómoda, preferiblemente de algodón o lino.
- Mantener los pies frescos con baños refrescantes y calzado cómodo.
- Evitar hacer ejercicio físico extenuante.
- Tener una botella de agua y una toalla en la mesita de noche si sufres sofocos nocturnos.
- Utilizar un mini ventilador o una botella de spray con agua a mano.
Tabla Resumen: Causas y Soluciones para el Frío y los Sofocos en el Embarazo
| Síntoma | Causa Posible | Soluciones |
|---|---|---|
| Frío constante | Cambios hormonales, anemia, hipotiroidismo | Abrigarse, dieta rica en hierro, consultar al médico |
| Sofocos | Aumento del volumen sanguíneo, cambios hormonales | Hidratación, ropa ligera, evitar comidas picantes |
Aunque sentir frío al principio del embarazo suele deberse a cambios hormonales o deficiencias nutricionales leves, es importante estar atenta a cualquier síntoma adicional. Si sientes frío al principio del embarazo, recuerda que suele ser temporal, pero si lo acompañas de fatiga o mareos, podría ser una señal de que necesitas consultar con tu médico.
