Desde que nace tu pequeño, sabes que es muy bueno y tranquilo, pero no puedes evitar preguntarte: ¿Es normal que mi bebé no llore? ¿Tendrá algún problema de comunicación, audición o alguna enfermedad? Sabemos que es un tema que puede preocupar a muchos padres, y por eso analizaremos con detalle el motivo por el que tu bebé no llora.
El llanto de un bebé es su principal herramienta de comunicación. Sin embargo, perfectamente podría ocurrir que no la use aún.
¿Por Qué Mi Bebé No Lloró al Nacer?
Es una creencia muy arraigada que todos los bebés lloran nada más nacer, automáticamente o ayudados por el médico. Pero esto no es del todo cierto. Es verdad que la gran mayoría de los recién nacidos, y a través de parto natural, sufren bastante estrés, por lo que lloran automáticamente activando su sistema respiratorio.
Pero otros muchos, lo activan a través de un bostezo o tosiendo. Suele suceder en bebés que han nacido a través de cesáreas. En estos casos, el médico de neonatos, realizará el Test de Apgar.
En este test, podrá analizar entre otras cosas: los reflejos, el color de su piel, su tono muscular, la frecuencia cardiaca y, por supuesto, su esfuerzo respiratorio. Y según los resultados obtenidos, los médicos podrían decidir poner oxígeno o no al bebé.
Por lo tanto, cuando escuches a tu bebé llorar al nacer, eso es señal de que goza de buena salud, además de que pronto lo podrás tranquilizar cuando lo pongas en tu pecho.
Razones Por Las Que Mi Bebé No Llora Nunca
¿Es normal que mi bebé no llore nunca? Tranquila, lo más seguro es que tiene satisfechas todas sus necesidades. Pese a esto, cada recién nacido es diferente y podría sentir frío o hambre sin ser capaz de expresarlo con llanto.
Desde que nuestro pequeño ve la luz, ya comienza a comunicarse con un lenguaje que nos resulta difícil de descifrar y no es siempre a través del llanto. Es cierto, que llorar es la principal forma de comunicación de los recién nacidos para expresar sus necesidades y sentimientos, y en el caso de tu bebé podría no estar usándolo aun.
Si ya el médico nos ha dicho que todo está correcto, es porque nuestro pequeño está todavía aprendiendo a usarlo, por lo que tendremos que comenzar a descifrar lo que siente o quiere como el hambre o el sueño, a través de sus gestos y movimientos.
Porque que tu bebé no llore, no significa que todo esté bien, por eso debemos llevar un control sobre sus necesidades como la hora de comer, cuándo ha dormido y cuánto o la última vez que le hemos cambiado el pañal.
Es fundamental e imprescindible que los padres aprendamos a satisfacer todas las necesidades del bebé conociendo su manera de comunicación.
Las Señales Más Comunes Para Identificar Si Tiene Hambre Aunque No Lloré
El llanto es el último recurso del bebé, aunque haya tenido hambre o pasado algún tiempo. Llorar es, entonces, su manifestación violenta de tener mucha hambre. Por eso, debemos observar los movimientos del bebé y sus señales antes de llegar a este punto.
- El bebé mueve su cabeza buscando el pecho de su madre. Es una de las señales más comunes y frecuentes en los bebés, ya que por instinto tienden a buscar el pezón para encontrar su comida.
- Si el bebé hace ruido como si estuviera chupando algo o hace una mueca parecida a cuando succiona del pecho de su madre o del biberón, es otra de las formas de comunicación que podría realizar nuestro pequeño para indicarnos que es hora de comer.
- Si el bebé se agita mucho y está incómodo también nos puede indicar que no está a gusto porque le falta algo, pero no siempre quiere decir que sea hambre. Si ya ha comido, y sigue incómodo deberemos observar su pañal o sus gases.
Señales de Que el Bebé Tiene Sueño
Si notas que tu bebé está tenso y agarrotado con los puñitos cerrados y con ellos se frota los ojos, nos está diciendo que es hora de dormir.
Otra señal inequívoca es si bosteza o no puede mantener sus ojos abiertos ya que le pesan los párpados. ¿A que eso también te pasa a ti como adulto? Es hora de dormir.
Si los bebés ya más mayores, comienzan a arquear su espalda en la silla y no se relajan de ninguna manera, es que el sueño le está acechando.
Cómo Avisa de Que Necesita un Cambio de Pañal
Evidentemente si el bebé se hace caca, el olor es una de las mejores señales que podemos recibir.
Si lleva demasiado tiempo con el pañal sucio, le notaremos incómodo y no parará de moverse. Una persona habita un cuerpo recién nacido. Minúsculo pero capaz de sentir y percibir lo que le hacen y lo que le sucede.
¿Por Qué el Bebé Llora Sin Lágrimas?
Especialmente cuando el bebé es aún recién nacido, es común que llore sin lágrimas. A medida que va cumpliendo meses esto cambia, aunque en ocasiones puede ser debido a una obstrucción del conducto lagrimal.
Cada bebé es único, no hay duda. Pero cuando se trata de llorar, posiblemente no sea tan diferente de otros bebés. A diferencia de lo que habitualmente se piensa, muchos episodios de llanto son completamente impredecibles e inesperados, y no tienen ninguna relación con cosas como los pañales mojados, o el hambre.
De hecho, en ocasiones los bebés simplemente lloran, y ya podemos volvernos locos tratando de descubrir por qué lo hacen. Por otro lado, es habitual que el llanto del bebé suela aumentar a partir del segundo mes, aunque por lo general finalmente suele estabilizarse y calmarse cuando el pequeño tiene cuatro o cinco meses.
En cualquier caso, posiblemente te hayas fijado en algo: cuando el bebé llora, en especial cuando es todavía demasiado pequeño, suele hacerlo sin lágrimas. Y aunque pueda sorprendernos, e incluso alarmarnos desde el momento en el que nos percatamos de ello, en realidad no hay ningún problema; se trata de algo absolutamente normal.
Causas Por Las Que El Bebé Llora Sin Lágrimas
- Conductos lagrimales aún no desarrollados del todo: En la mayoría de los casos es perfectamente normal que el bebé llore sin lágrimas. Debemos tener en cuenta que, después del nacimiento, los conductos lagrimales del bebé aún se están desarrollando, por lo que durante los primeros meses es común que no derramen lágrimas cada vez que lloran.
- Obstrucción de los conductos lagrimales: Por otro lado, es cierto que algunos recién nacidos tienen obstruidos los conductos lagrimales, lo que significa que, aunque puedan producir lágrimas, éstas no se drenan correctamente. Así, las lágrimas acumuladas pueden generar una secreción amarillenta pegajosa, que el pediatra puede recomendar tratar con la ayuda de una pomada ocular o unas gotas.
- Cuando el bebé está deshidratado: En bebés más mayores, en especial cuando tienen fiebre, llorar sin lágrimas puede ser una señal tardía de deshidratación, lo que puede ocurrir cuando el niño está enfermo con vómitos y/o diarrea.
Cuando esto ocurre, también es habitual que el médico indique a la mamá y al papá cómo limpiar los ojos del bebé, para hacerlo adecuadamente sin causar daños. Incluso es posible que explique cómo masajear el conducto lagrimal, siempre que fuera necesario.
En bebés más mayores, en especial cuando tienen fiebre, llorar sin lágrimas puede ser una señal tardía de deshidratación, lo que puede ocurrir cuando el niño está enfermo con vómitos y/o diarrea.
Cuando el bebé está deshidratado significa que no tiene tanto líquido en el cuerpo como en realidad necesita. Y aunque suele ser leve, y fácil de tratar y de corregir, en algunas ocasiones puede ser moderada o grave, y potencialmente mortal.
Por tanto, si el bebé tiene fiebre y/o está enfermo con vómitos y diarrea es fundamental asegurarse de que tome muchos líquidos. No obstante, cuando la fiebre no baja o existen otras señales de deshidratación, lo más recomendable es llamar al médico o acudir a urgencias pediátricas.
Además del llanto sin lágrimas, existen otros síntomas relacionados que pueden alertar si el bebé está deshidratado, o se está deshidratando:
- Orina de color más oscuro y con un olor más fuerte de lo normal.
- Letargo.
- El bebé no ha mojado el pañal durante más de 6 horas.
- Los labios se muestran secos.
Por otro lado, también existen algunas señales que indican que el bebé se encuentra seriamente deshidratado:
- Manos y pies fríos.
- Irritabilidad y somnolencia excesiva.
- Ojos hundidos.
- Fontanela hundida (parte blanda de la cabeza del bebé).
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, como te hemos comentado, es fundamental acudir al médico.
¿Qué Hacer Si El Bebé Continúa Llorando Sin Lágrimas?
Ante cualquier duda es recomendable preguntarle siempre al pediatra. Pero no te preocupes. En caso de que la causa sea la obstrucción de los conductos lagrimales, es cierto que se trata de un problema que suele ir y venir, aunque en muchos casos tiende a desaparecer para cuando el bebé haya cumplido su primer año de vida.
De lo contrario, es aconsejable visitar a un oculista pediátrico, dado que podría ser necesaria la dilatación de los conductos lagrimales, para evitar que se continúen obstruyendo.
El Llanto y El Estrés en El Bebé
Cuando el bebé llora, las glándulas adrenales secretan la hormona del estrés denominada cortisol. Si el niño es reconfortado y tranquilizado, el nivel de cortisol desciende; de lo contrario aumenta. Esta es una situación peligrosa porque, a largo plazo, el cortisol puede alcanzar concentraciones tóxicas, capaces de dañar las estructuras y sistemas cruciales del cerebro infantil en desarrollo.
Seamos claros desde el principio: no es el llanto en sí lo que afecta al cerebro del bebé, es la congoja prolongada y desconsolada. No pretendo decir que has de acudir corriendo en cuanto su labio inferior empieza a temblar o tras un breve estallido de llanto de protesta que solo dura unos minutos.
El llanto prolongado es ese llanto que cualquier madre sensible (cualquier persona sensible a la desesperación ajena) podrá reconocer como una desconsolada llamada de socorro.
Amplios estudios científicos demuestran que el estrés prematuro ocasiona alternaciones negativas permanente en el cerebro infantil. Los niños que han soportado prolongados periodos de llanto no consolado pueden desarrollar un sistema de respuesta al estrés excesivamente sensible que les afectará a lo largo de su vida.
¿Qué repercusiones tiene un sistema hipersensible de respuesta al estrés en el crecimiento del niño? Es como tener una alarma defectuosa en el cerebro, que se dispara al menor estímulo. El cerebro reacciona ante factores estresantes nimios, que otras personas superarían sin problemas.
Además, si el niño queda programado para el estrés en la infancia, será vulnerable a la depresión, la ansiedad, las dolencias físicas relacionadas con el estrés y el abuso de alcohol cuando sea adulto.
Cuando el niño llora intensa y desesperadamente, el sistema de alarma de su cuerpo, el sistema nervioso autónomo (que sigue madurando después del nacimiento) queda muy descompensado.
Cómo CALMAR A UN BEBÉ que llora 😭🙅 10 TRUCOS infalibles
Mientras dura la congoja la parte de alarma (o «simpática») de este sistema de muestra hiperactiva, y la rama tranquila y sosegada (o «parasimpática»), hipoactiva. Esto significa que el cuerpo del niño está dispuesto a la acción, «luchar o huir», a la vez que secreta altos niveles de adrenalina.
Este se encuentra en lo más profundo del cerebro inferior mamifero, y desempeña un papel importante en la capacidad de memoria a largo plazo.
Los escáneres cerebrales de niños que han sufrido angustia intensa sin recibir consuelo muestran el hipocampo un tanto encogido, debido a la muerte de neuronas en sus tejidos.
Cuando los niveles de dopamina y noradrenalina son bajos, el niño tendrá dificultades para concentrarse y prestar atención. Esto, a su vez, dará lugar a problemas de aprendizaje.
De tí depende devolverle el equilibrio. Tu sosiego activará el nervio vago, que pertenece a la parte parasimpática «relajante y tranquilizadora» del sistema nervioso autónomo.
Cuando reconfortamos al bebé que llora activamos su nervio vago, que se encuentra en el bulbo raquídeo. Este nervio regula la funcion de órganos muy importante sdel cuerpo.
Uno de los regalos más importantes que podemos ofrecer a nuestros hijos es ayudarles a establecer un buen tono vagal.
La investigación demuestra que un buen tono vagal está relacionado con el equilibrio emocional, la claridad del pensamiento, la capacidad de concentración y la eficiencia del sistema inmunológico.
