La llegada de un bebé al mundo es un momento de alegría y amor inmenso. Sin embargo, también puede venir acompañada de desafíos, especialmente para los padres primerizos. Si tu bebé tiene muchos gases y no puede dormir, no estás solo.
En este artículo, te comentaré todo lo que debes saber sobre los gases en los bebés y cómo ayudar a tu pequeño a dormir mejor. Nos sumergimos juntos en el mundo de los gases en los lactantes y descubrirás cómo identificar los síntomas, entender por qué los bebés tienen gases por la noche y, lo más importante, aprenderás valiosos consejos para aliviar estas molestias y garantizar que tu pequeño tenga un sueño reparador.
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¿Qué causa los gases del bebé?
Los bebés, y especialmente los recién nacidos, a menudo tienen gases debido a la entrada de aire durante la alimentación. Ya sea que estén siendo amamantados o alimentados con biberón, tragan aire mientras se alimentan. Esto es lo que se denomina como aerofagia.
Por ello, uno de los principales causantes de los gases en el pequeño es él mismo, ya que desconoce la técnica de succión necesaria para su alimentación. Por tanto, el bebé toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. En cada una de las tomas, el lactante traga una cantidad de aire con la leche que es la que le produce los molestos gases.
Otra de las causas para los gases en el bebé puede ser que el orificio del biberón (por donde pasa la leche) no tenga el tamaño correcto. Esto provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior. En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.
Los gases también pueden ser el resultado de ciertas sensibilidades alimentarias o alergias que hacen que el cuerpo luche para descomponer ciertos alimentos. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa, por ejemplo.
No obstante, el origen de los gases en el bebé no siempre está relacionado directamente con la alimentación del recién nacido. Hay veces que el llanto hace que el pequeño trague más aire de lo normal e incluso los gases pueden surgir cuando el bebé padece algún tipo de estrés.
Síntomas de gases en bebés
Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:
- Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
- Tripa hinchada: los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
- Abdomen distendido.
- Flexión de las piernas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.
Todos estos síntomas muestran el malestar que los gases provocan en el bebé, pero también podrían ser indicativo de hambre, sueño, cambio de pañal, etc.
Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.
¿Por qué los bebés tienen gases por la noche?
Los dolores por gases en la noche pueden mantener a tu bebé despierto e inquieto. Los bebés que experimentan molestias debido a los gases tendrán dificultades para conciliar el sueño y permanecer dormidos. Si los gases aparecen durante la noche, es muy probable que despierten a tu bebé.
Prevenir los gases de tu bebé por la noche es fundamental para asegurar un sueño tranquilo y reparador, tanto para él como para nosotros, los padres. En esta guía, te proporcionaremos consejos prácticos y efectivos para reducir la acumulación de gases en tu bebé durante la noche.
Recomendaciones para aliviar y prevenir los gases
Cuando se trata de cuidar de tu bebé, aliviar los gases es una preocupación común. Aquí hay algunas recomendaciones y trucos que puedes probar:
- Realiza un suave masaje en el abdomen de tu bebé en el sentido de las agujas del reloj.
- Mueve sus piernas, como si estuviera pedaleando en una bicicleta, o levantando sus rodillas hacia el pecho.
- Mantén la cabeza de tu bebé más alta que su estómago durante la última comida antes de acostarse.
- Si amamantas, asegúrate de que tu bebé tenga un buen agarre.
- Si eres madre lactante, presta atención a tu propia dieta. Algunos alimentos que consumes pueden causar gases en tu bebé.
- Experimenta con diferentes posiciones al alimentar a tu bebé.
- Si tu bebé está demasiado cansado o irritado, adelanta un poco la hora de acostarse o modifica la rutina de la hora de acostarse para incluir un masaje para bebés con movimientos en el sentido de las agujas del reloj en su barriga.
Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:
- Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
- Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
- Bañar al bebé con agua tibia.
- Porteo.
En esta sección, te presentaremos algunos consejos efectivos para prevenir los gases en los bebés desde la fisioterapia infantil.
- Asegúrate de que tu bebé esté en una posición vertical durante las tomas.
- Si estás alimentando a tu bebé con biberón, asegúrate de que esté tomando el biberón con calma y no muy rápido.
- Si estás amamantando, presta atención a los alimentos que consumes. Algunos alimentos, como los lácteos o los alimentos flatulentos, pueden causar gases en tu bebé a través de la leche materna.
- Alimentar en exceso a tu bebé puede hacer que trague más aire y cause gases.
MASAJE ANTICÓLICOS: Alivia a tu bebé en 10 sencillos pasos
Facilita el eructo de tu bebé después de las comidas. El eructo es una forma importante de liberar el exceso de aire que se ha acumulado en el estómago de tu bebé durante la alimentación.
- Asegúrate de darle a tu bebé tiempo suficiente para eructar después de las comidas.
- Sostén a tu bebé en posición vertical mientras intentas hacerlo eructar.
- Dale suaves palmaditas en la espalda para estimular el eructo.
- Realiza suaves movimientos de balanceo mientras sostienes a tu bebé en posición vertical.
- Si tu bebé no eructa después de unos minutos, intenta cambiar su posición.
La guía de sueño seguro recomienda que los bebés duerman boca arriba hasta que cumplan un año. Esta posición reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Colocar un cojín antivuelco suavemente debajo de la sábana ajustable en la cuna de tu bebé puede ayudar a mantenerlo en una posición ligeramente inclinada durante el sueño y respetando la SMSL. Esto puede ayudar a prevenir que el gas se acumule y a facilitar su expulsión de manera más cómoda. Asegúrate de seguir las recomendaciones de seguridad para el uso de cojines antivuelcos y supervisar a tu bebé mientras duerme.
Remedios Naturales para aliviar los gases
Además de tomar medidas preventivas, existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés.
- Realiza suaves masajes en el abdomen de tu bebé para estimular el movimiento intestinal y aliviar los gases.
- Realiza suaves movimientos de las piernas de tu bebé, como si estuviera pedaleando en una bicicleta.
- Darle un baño tibio a tu bebé puede ayudar a relajar los músculos y aliviar el malestar causado por los gases.
- Algunas infusiones de hierbas suaves, como la manzanilla o el hinojo, pueden ayudar a aliviar los gases en los bebés. Sin embargo, este remedio popular contra los gases no se aconseja en los bebés puesto que podría tener efectos negativos sobre el mismo y provocarle daños neurológicos.
Otra opción como posible solución para los gases en el bebé es recurrir a fármacos específicos. Sin embargo, nunca se debe automedicar al bebé sin consultar previamente con un especialista.
¿Cuándo preocuparse por los gases en el bebé?
En la mayoría de los casos, los gases en los bebés son normales y pueden ser aliviados con medidas preventivas y remedios caseros. Sin embargo, en algunos casos, los gases pueden ser un síntoma de un problema más grave. Si tienes alguna preocupación sobre los gases de tu bebé, siempre es mejor consultar con un profesional para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Diferenciar cólicos del lactante y gases
El llanto inconsolable de un bebé puede ser angustioso para los padres, especialmente cuando no están seguros de la causa. Dos de las causas más comunes de este llanto son el cólico del lactante y los gases. La principal diferencia entre los cólicos del lactante y los episodios de gases está en el movimiento de las piernas.
El cólico del lactante se caracteriza por episodios de llanto intenso e inconsolable en un bebé sano, que generalmente ocurren al final de la tarde o por la noche. Estos episodios pueden durar varias horas y son difíciles de calmar. Cuando un bebé tiene un cólico en sus primeros meses de vida, suele encoger las piernas hacia el abdomen. Además, el llanto es de gran intensidad y no se puede consolar.
Los gases en bebés son comunes y pueden causar malestar y llanto. Los gases pueden acumularse en el sistema digestivo del bebé debido a la ingestión de aire durante la alimentación o a la inmadurez del sistema digestivo. En cambio, si el bebé tiene gases, moverá sus piernas constantemente y tenderá a estirarlas para tratar de aliviar el malestar producido por los gases.
Si tu bebé sufre de cólico o gases, en Fisioclinics Palma podemos ayudarte a encontrar alivio y mejorar la calidad de vida de tu familia.
¿Cuánto duran los gases del bebé?
Los gases en el bebé es un problema bastante habitual durante los primeros meses de vida del recién nacido. Por norma general, lo común es que el bebé tenga más gases durante los 3 primeros meses de vida, esto se debe a que el tubo digestivo y los intestinos están madurando aún.
A medida que su sistema digestivo se vaya desarrollado, el bebé irá dejando de tener gases. Generalmente, los gases en bebés tienden a disminuir después de los primeros tres o cuatro meses de vida. Esto se debe a que el sistema digestivo se va desarrollando y el bebé aprende a succionar sin tragar tanto aire.
A los 6 meses, el bebé también puede experimentar un período de gases debido a que se comienza con la dieta diversificada y, en muchos casos, se empieza a dar la leche en fórmula. Esto implica que el pequeño empieza a ingerir nuevos alimentos y que estos pueden causar algunos gases en su sistema.
Recuerda que cada bebé es único, y lo que funciona para uno puede no ser tan efectivo para otro. Prueba estos consejos con paciencia y observa cuáles son los más adecuados para tu bebé.
