Como comentaba, las crisis de hipo en recién nacidos y en bebés se dan con relativa frecuencia. Es normal que algunos padres y madres se alarmen ante los ataques repentinos de hipo de su pequeño, ya que suelen aparecer sin causa aparente. A pesar de que nos preocupe, el hipo del bebé es más habitual de lo que parece.
Aun así, a menudo, las mamás y los papás no sabemos cómo tratar el hipo del recién nacido. En este sentido, es necesario señalar que el hecho de que un bebé tenga hipo no es preocupante.
¿Qué es el Hipo?
¿Pero qué es exactamente el hipo? El hipo es una contracción involuntaria y repetitiva del diafragma, el músculo principal de la respiración. Se trata de una especie de movimiento espasmódico que produce la emisión del característico sonido del hipo. Estas contracciones provocan un cierre breve de las cuerdas vocales, lo que produce el característico sonido del hipo.
El diafragma es un músculo situado en la zona inferior del pecho que separa la cavidad torácica de la abdominal. Este músculo se contrae y se relaja, facilitando la respiración.
El hipo se produce por la contracción del diafragma de repente. Esto conlleva a que el diafragma empuje el aire de los pulmones, provocando que las cuerdas vocales se cierren. Como resultado de este mecanismo, surge el típico sonido del hipo.
Se cree que el hipo es la reminiscencia de un reflejo primitivo que tienen los fetos en la barriga de la madre. Hay teorías que dicen que este movimiento ayuda a los pulmones a desarrollarse para respirar tras el nacimiento. Y creen que, tras el nacimiento, el hipo deja de ser funcional.
Lo que sí se sabe acerca del hipo es que se trata de algo inofensivo, y por lo tanto, no deberíamos darle mayor importancia. Estos episodios siempre suelen ser autolimitados en el tiempo. Es decir; aparecen de repente y desaparecen en un tiempo reducido.
El 80% de los recién nacidos tienen hipo de forma regular; es más, muchos de ellos ya lo tienen mientras se encuentran en el útero materno, cuando todavía están en proceso de aprender a respirar.
¿Por qué se da en los bebés más que en los adultos?
Esta situación es más habitual en los bebés que en los adultos debido a la inmadurez de su sistema digestivo y nervioso. Pues porque, por el momento, tu bebé tiene un sistema digestivo y nervioso en proceso de maduración. Aún tiene algunos desajustes que provocan que a menudo se produzca el hipo.
Debido a su corta vida, el organismo de los recién nacidos debe pasar por todo un proceso de maduración natural. A medida que el sistema digestivo del bebé vaya madurando, la frecuencia del hipo se irá reduciendo.
Sin embargo, la aparición de hipo en el bebé no suele ser un síntoma grave que indique cualquier otra enfermedad.
Causas del Hipo en el Bebé
En numerosas ocasiones, el bebé sufre episodios de hipo sin ninguna causa aparente. No obstante, existen también algunos factores que podrían ser causa de hipo en el bebé:
- Aerofagia; es decir, tragar aire mientras que el bebé está comiendo.
- Indigestión
- Demasiada cantidad de comida
- Momento de llanto intenso
- Después de regurgitar
Además, cuando hay un cambio bastante brusco en la temperatura y se pase de calor a frío, el bebé también puede sufrir hipo.
Si nos centramos en lo que respecta al recién nacido y al bebé; hay ciertas situaciones que aumentan las probabilidades de padecerlo:
- Tragar aire.
- Intentar controlar que el niño no ‘’coma demasiado’’.
- Intentar que no llegue con demasiada hambre a las tomas.
Una de las causas más recurrentes de hipo en bebés es que estos se alimentan demasiado rápido, provocando la dilatación del estómago y, como consecuencia, la estimulación del nervio frénico.
El hipo en el bebé es la contracción diagfragmática cuyo origen puede deberse a que su sistema nervioso es inmaduro o bien a que puede haber tragado algo de aire al tomar el alimento. Además, la ingesta excesiva de alimentos o la rapidez con la que el bebé come, también puede causar hipo.
¿Cómo Quitar el Hipo al Bebé?
Como hemos indicado anteriormente, el hipo no es peligroso para el bebé, aunque sí es molesto. Por ello, el hipo puede causar dificultad al bebé para comer o dormir.
Ante la aparición de hipo en el bebé, no hay que preocuparse puesto que no suele ser grave. El hipo en los bebés desaparece sólo en la mayorías de veces. Los primeros meses de vida del bebé son los momentos más frecuentes para que el bebé sufra hipo, pero luego disminuye su incidencia.
No existe una ciencia cierta para quitarle el hipo a un bebé. Si el hipo aparece durante la toma, es suficiente con seguir dando el pecho o el biberón al pequeño. También puedes ayudarlo a eructar para que se le pase el hipo. Tan solo tienes que colocar al bebé en tu hombro y dar unas palmaditas en la espalda.
A pesar de que cada bebé es un mundo, existen ciertos trucos que te ayudarán a aliviar el hipo de tu bebé recién nacido:
- Masajea su espalda. Para ello, tendrás que recostarlo lateralmente sobre uno de tus hombros y practicar un masaje suave.
- Dale pequeños sorbos, que pueden ser o bien de leche materna o bien de agua, dependiendo de la alimentación de tu bebé.
- Cambia de postura: uno de los métodos que más ayudan a sincronizar el diafragma con la respiración del bebé es el cambio de postura.
Existen algunos métodos que podemos emplear para ayudar a remitir un episodio de hipo en tu bebé.
- La propia lactancia materna ayuda a mitigar el hipo, ya que el efecto de la succión es un excelente aliado para disminuir las contracciones del diafragma.
- Uno de los recursos más utilizados es proporcionar ligeros masajes en la tripa al pequeño en el sentido de las agujas del reloj, y acompañados de unas palabras dulces y tranquilizadoras.
- También puedes intentar que preste atención a otros estímulos para “distraer” su sistema nervioso: un suave soplido en la cara o unas cosquillas pueden surtir efecto fácilmente.
Si se distrae al bebé con algún juguete o con una canción puede ayudar a que se relaje y se detenga el hipo.
Intenta que no coma demasiado rápido: si tu bebé tiene tendencia a comer deprisa, evita retrasar la toma más de 20 minutos. Respeta su ritmo al darle el pecho: si le das el biberón, asegúrate de que la tetina es la adecuada y que está llena de leche en el momento de introducírsela en la boca.
Adelantarse a su sensación de hambre. De esta forma reduciremos su ansiedad y le ayudaremos a succionar de forma más tranquila. Si traga aire durante las tomas; ir parando y ayudarle a expulsarlo antes de seguir dando lo que queda de leche. Utilizar biberones de flujo lento y con sistema anticólico.
¿Qué no hacer para quitar el hipo a tu bebé?
Pese a ello, no se deben seguir los mismos consejos para quitar el hipo en los bebés que en los adultos. Por este motivo, no se debe tapar la nariz del bebé ni darle un susto. Estas acciones pueden provocarle al bebé un llanto desconsolado y no va a desaparecer el hipo.
Tapar la nariz del bebé: jamás debes tapar la nariz del bebé para eliminar el hipo, ya que no servirá de nada.
Tapar la nariz del pequeño es un error muy frecuente en algunas mamás y papás cuando sus pequeños tienen hipo, este remedio no servirá de nada, de hecho, lo único que puede provocar es que el bebé se sienta incómodo y se ponga a llorar, lo que puede causar más hipo.
Las bebidas con gas tampoco son una buena solución. De hecho, estas suelen causar más hipo, incluso en los adultos. Gotas de limón en el agua es un remedio clásico que tampoco es nada recomendable porque el limón es un alimento muy ácido que puede perjudicar al bebé.
El HIPO en bebés. Trucos para intentar evitar este tipo de episodios | Guiainfantil responde
Remedios Para Evitar Que el Bebé Tenga Hipo
No hay un remedio infalible para evitar o calmar el hipo en el bebé. No obstante, como hemos comentado, el hipo no suele alargarse demasiado en el tiempo, sino que generalmente dura entre 5 y 10 minutos.
Sin embargo, existen algunas medidas que ayudan a evitar que aparezca el hipo en el bebé. A continuación, se enumeran cada una de ellas:
- Comprobar que la tetina del biberón posee el tamaño adecuado y no está dejando entrar demasiado aire.
- Asegurarse de que la inclinación del biberón es la adecuada en cada una de las tomas.
- Dar de comer al pequeño cuando esté calmado y sin que esté con demasiada hambre.
Además, ayudar al bebé a expulsar los gases a mitad de la toma, ya sea en lactancia materna o artificial, también puede ser beneficioso para evitar que sufra hipo.
¿Qué hacer para prevenir el hipo en bebés?
El hipo es una causa natural de la contracción del diafragma, pero hay algunos consejos que puedes utilizar para reducir las probabilidades de que tu bebé lo sufra:
- Darle la toma cuando esté relajado, puesto que su respiración estará mucho más controlada y regulada.
- No dejar que el pequeño llore desconsoladamente, por el hecho de que en estas ocasiones suele tragar demasiado aire.
- Darle de comer antes de que tenga demasiada hambre, pues cuando la criatura se encuentra hambriento, come mucho más rápido y con más ansia, lo que puede provocar la aparición del hipo.
- Sentar erguido al bebé después de la toma o darle suaves golpecitos en la espalda para que eructe.
- Cuando le des la toma o el biberón, asegúrate de que la boca del bebé esté bien aferrada al pezón para que no le entre más aire de la cuenta.
Es una buena idea que el bebé esté calmado cuando lo vaya a alimentar. Esto quiere decir que no se debe esperar a que el bebé esté demasiado hambriento y enfurecido o llorando antes de comer. Si el bebé se alimenta con biberón, deténgase a sacar los gases del bebé cuando el biberón esté a la mitad.
¿Cuándo Recomendamos la Consulta con un Pediatra?
El único hipo que debe preocuparnos es aquel que no para o que se presenta en ataques muy recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas. Si son episodios puntuales que vienen y van pero que realmente no se prolongan en el tiempo, entonces, insisto; se trata de algo completamente normal e inofensivo.
En caso de que detectemos que el hipo de nuestro bebé se presenta con una frecuencia tan elevada que le impide comer y/o dormir con normalidad, o también si su frecuencia no disminuye pasados los doce meses de edad.
Como siempre, si vemos que somos incapaces de controlar la situación, debemos acudir al pediatra. En este caso, debemos esperar un tiempo tras haber probado los métodos anteriores.
¿Cuándo debes acudir al pediatra por el hipo de tu bebé?
- Si te ves incapaz de controlar la situación, debes acudir al pediatra.
- En el caso de la aparición del hipo deberías acudir a la atención médica si el bebé lleva más de tres horas y el hipo no cesa.
- Si el niño además de tener hipo, está inquieto, llora demasiado o aparece la fiebre.
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) también aconseja acudir al pediatra si el bebé rechaza el alimento o el hipo provoca vómitos frecuentes.
Aunque el hipo frecuente es normal, en ciertos casos puede estar asociado a otros factores, como el reflujo gastroesofágico. Si el hipo se repite muy a menudo o no sabes cómo gestionarlo, puedes realizar una consulta puntual con nuestras especialistas.
Preguntas de los usuarios
¿Los bebés pueden tener hipo mientras están en la barriga de la madre?
Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga). Lo más frecuente es que el hipo durante el embarazo comience a partir del segundo trimestre de gestación. Es lo que se conoce como hipo fetal.
¿El hipo en los bebés prematuros es peligroso?
Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga). No. Los bebés que nacen antes de llegar a término son más delicados, pero el hipo no les supone ningún inconveniente. Las molestias del hipo en bebés prematuros son las mismas que en los bebés que llegan a término. Por tanto, se pueden aplicar las mismas medidas para intentar quitarle el hipo al recién nacido.
¿El bebé puede tener hipo en la semana 32 de embarazo?
Por Silvia Azaña Gutiérrez (embrióloga). Sí. Es posible que la embarazada note cómo el bebé tiene hipo dentro de su vientre, lo que puede ocurrir de manera más frecuente en el tercer trimestre de gestación.
No obstante, el hipo fetal es algo normal en el desarrollo del bebé, ya que estas contracciones involuntarias del diafragma sirven como entrenamiento para la respiración.
