Durante siglos, a las mujeres lactantes se les ha recomendado beber alcohol como una forma de ayudar a la producción de leche y mejorar la lactancia. En encuestas recientes, el 25 por ciento de las mujeres habían informado de que sus especialistas las habían alentado a beber alcohol en el periodo de lactancia. Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? ¿Es realmente beneficioso el consumo de cerveza durante la lactancia? Vamos a explorar la evidencia científica y desmitificar algunas creencias populares.
El Alcohol y su Impacto en la Lactancia
Un estudio del Centro de los Sentidos Químicos Monell de Pensilvania, publicado en 'Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism', reveló que el consumo de alcohol altera los niveles hormonales de la oxitocina y la prolactina, hormonas clave en la producción de leche durante la lactancia.
En el estudio participaron 17 mujeres que estaban amamantando a bebés de entre 2 y 4 meses de edad. En las instalaciones en las que se desarrolló el estudio estas mujeres bebieron un día un zumo de naranja que contenía alcohol y otro día diferente tomaron sólo zumo de naranja. La dosis de alcohol fue equivalente al encontrado en uno o dos vasos de vino. Después de consumir estas bebidas, las mujeres usaron extractores eléctricos para estimular la secreción de leche. Se tomaron muestras de sangre durante el proceso que fueron analizadas en relación a la oxitocina y la prolactina, dos de las hormonas clave en el control de la lactancia.
Según los expertos, el alcohol alteró la liberación de ambas hormonas durante la secreción láctea: los niveles de oxitocina descendieron una media del 78 por ciento y los de prolactina un 36 por ciento en comparación con los niveles de estas hormonas en las mujeres que habían tomado el zumo sin alcohol. Después del consumo de alcohol, las mujeres tardaron más en producir la primera gota de leche y produjeron menos leche de forma global. Estos efectos fisiológicos se asociaron a los cambios inducidos por el alcohol en la circulación de oxitocina.
El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. Según algunos estudios, puede incluso secretar menos leche durante un par de horas.
Recomendaciones sobre el Consumo de Alcohol Durante la Lactancia
Durante la lactancia se recomienda no ingerir alcohol, o beber ocasionalmente y de forma moderada. Sobre todo en los primeros meses. No existe una cantidad concreta de alcohol que se pueda considerar segura beber mientras se amamanta. La Asociación Española de Pediatría indica que, después de los primeros meses de vida del bebé, cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky.
Es importante saber que el alcohol que toma la madre pasa muy rápido a su leche. Por suerte, no se acumula en la glándula mamaria. Y sus niveles bajan muy rápido. A pesar de esto, puede hacer que la leche huela muy fuerte. Y también que el bebé llegue a rechazarla.
Como sabéis, e-lactancia.org es una página web de referencia para conocer la compatibilidad entre medicamentos y otras sustancias y situaciones con la lactancia materna. “Aunque el alcohol, sea del tipo que sea, no es saludable, la leche materna con algo de alcohol es mejor para la salud infantil que la leche artificial. No es el caso si se produce un consumo agudo de alcohol y justo después se da el pecho, ya que ello puede provocar coma y convulsiones en el lactante si mama. Queda claro que el alcohol durante el embarazo está totalmente desaconsejado. Durante la lactancia, el mejor aliado es la prudencia. A más pequeño sea tu bebé, más cuidado debes tener. A medida que crecen -pese a que hay que continuar siendo precavidas- si quieres tomar alcohol de manera esporádica, el riesgo para tu bebé es mucho menor.
Mitos y realidades de la alimentación durante la lactancia / Bien y Saludable
Cerveza sin Alcohol: ¿Una Alternativa Beneficiosa?
Al contrario que la cerveza que contiene alcohol, la cerveza sin alcohol 0,0% podría ser beneficiosa durante la lactancia, debido, al parecer, a su efecto antioxidante. Un estudio realizado al respecto por investigadores del Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, conjuntamente con la Universidad de Valencia, asegura que la cerveza sin alcohol 0,0% puede aumentar hasta un 30% la capacidad antioxidante de la leche materna. Eso sí, hay que asegurarse que la cerveza es 0,0%, ya que algunas marcas denominadas "sin alcohol", contienen una pequeña cantidad.
La suplementación de la dieta materna con una bebida rica en antioxidantes como la cerveza sin alcohol, durante el primer mes postparto, modifica positivamente el estatus oxidativo de la leche humana. La suplementación de la dieta materna con una bebida rica en antioxidantes mejora su contenido en coenzima Q10. El estatus oxidativo de los RN a término amamantados mejora cuando la calidad oxidativa de la leche materna mejora.
Los antioxidantes son sustancias que combaten los radicales libres, que, a su vez, son perjudiciales para nuestras células. Además, los antioxidantes contribuyen a la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer y algunas enfermedades neurológicas.
Estudio sobre la Cerveza sin Alcohol y la Leche Materna
Un estudio prospectivo, analítico y de cohortes investigó los efectos de la suplementación con cerveza sin alcohol en la dieta de madres lactantes. Participaron mujeres sanas con partos a término y recién nacidos sanos, divididas en dos grupos: un grupo control y un grupo que suplementó su dieta con 660 ml de cerveza sin alcohol al día durante un mes.
Se realizaron análisis nutricionales y oxidativos para evaluar la capacidad antioxidante total, el contenido de polifenoles y coenzima Q10 en el calostro, la leche de transición y la leche madura. También se midió el daño oxidativo a lípidos, proteínas y ADN en la orina de los lactantes.
Los resultados mostraron que la capacidad antioxidante de la leche humana disminuye a lo largo del primer mes postparto si no se realiza ninguna intervención. La suplementación con cerveza sin alcohol modificó positivamente el estatus oxidativo de la leche humana y mejoró su contenido en coenzima Q10.
Alternativas para Aumentar la Producción de Leche y el Aporte de Antioxidantes
Existen diferentes estudios que han demostrado que los azúcares presentes en la cebada pueden dar lugar a un aumento de la producción de leche materna. En consecuencia, dado que la cebada es el ingrediente principal de la cerveza, se podría decir que esta bebida tendría cierto efecto a la hora de incrementar la cantidad de leche que la mamá produce.
Aumente o no la producción de leche, cosa que, como ya hemos visto, se acerca más al mito que a la realidad, tanto si contiene alcohol como si no, la cerveza no es la única bebida o alimento que contiene antioxidantes. Los antioxidantes se encuentran de forma natural en las frutas y las verduras, así como en los frutos secos, el aceite de oliva y el germen de trigo, por ejemplo. Por consiguiente, si la mamá sigue una alimentación equilibrada y variada, con un consumo abundante de frutas y verduras, además de todos los nutrientes necesarios en las cantidades adecuadas, ya tiene cubiertas todas las necesidades nutricionales que requiere una lactancia materna sin problemas.
Tabla Comparativa de Antioxidantes en Alimentos Comunes:
| Alimento | Tipo de Antioxidante | Beneficios |
|---|---|---|
| Frutas (bayas, cítricos) | Vitamina C, flavonoides | Protección celular, mejora del sistema inmunológico |
| Verduras (espinacas, brócoli) | Vitaminas A y E, carotenoides | Salud ocular, protección contra enfermedades crónicas |
| Frutos Secos (nueces, almendras) | Vitamina E, selenio | Salud cardiovascular, función cerebral |
| Aceite de Oliva | Polifenoles | Propiedades antiinflamatorias, salud del corazón |
