El Chupete: Mecanismo de Funcionamiento, Beneficios y Consideraciones Clave

La llegada de un bebé transforma la vida por completo, trayendo consigo una inmensa alegría pero también desafíos. Uno de los elementos más presentes en la crianza de los primeros meses es, sin duda, el chupete. Lejos de ser un simple accesorio, el chupete puede convertirse en un gran aliado para calmar al bebé, proporcionarle seguridad y ayudarle a conciliar el sueño.

Durante los primeros meses de vida, los bebés tienen una necesidad imperiosa de succionar para relajarse, tranquilizarse, calmarse. Es la succión no nutritiva o succión afectiva, que no les sirve para alimentarse/nutrirse. En bebés amamantados, generalmente esta necesidad de succión se cubre con el pecho. De hecho, esta succión no nutritiva también favorece el establecimiento de lactancia materna, pues con la mayor succión la madre aumenta y regula su producción. Cuando la madre no está disponible, el chupete puede ser un aliado para cubrir esta necesidad.

En bebés alimentados con biberón, esta necesidad no se ve satisfecha, por lo que se recurre al chupete. Realmente es al revés, es el chupete el que intenta cubrir esta necesidad innata de succión no nutritiva del bebé.

El uso del chupete y su recomendación ha sido de siempre un asunto muy controvertido. Es una decisión personal y conociendo la información (sus riesgos y beneficios) y realizando un uso responsable del mismo, buena decisión será.

CHUPETE ¿SÍ o NO? 👍🏼👎🏾 ¡Conoce los pros y contras!

Beneficios del Uso del Chupete

  • Su uso durante el sueño previene el síndrome de muerte súbita del lactante, sobre todo en bebés no amamantados, debido a que activa los mecanismos cerebrales que controlan las vías respiratorias superiores y como barrera mecánica. En este sentido podría ser beneficioso en bebés no amamantados, ya que carecen del efecto protector de la lactancia materna.
  • Tranquiliza y reconforta.
  • Fuente de consuelo y calma el llanto.
  • Ayuda a relajarse y a conciliar el sueño.
  • Aporta seguridad y confianza.
  • Efecto analgésico no farmacológico (alivia el dolor, por ejemplo en vacunación).
  • Evita que se succionen el pulgar.

Su uso no es obligado, la Asociación Española de Pediatría expone sus ventajas basándose en su factor protector de síndrome de muerte súbita del lactante, pero hay otros factores protectores-de riesgo a tener en cuenta también. No hay que obsesionarse si no lo coge. Hay otros métodos de calmar al bebé y proporcionar esta necesidad afectiva.

Inconvenientes del Chupete

No todo son ventajas. Su uso precoz en bebés amamantados, su uso excesivo y su uso prolongado (sobre todo más allá de los 24 meses) puede provocar algunos ya conocidos riesgos para la salud del bebé:

  • Puede interferir en la instauración de la lactancia materna. Por ello se recomienda no ofrecer hasta que la lactancia materna esté bien establecida, aproximadamente alrededor del mes de vida.
  • Su uso durante las primeras semanas de vida incrementa los los problemas de instauración de lactancia por la confusión entre pezón y chupete (ya que su succión es diferente).
  • Si el bebé reduce las tomas de pecho porque su necesidad de succión no nutritiva se ve satisfecha con el chupete puede haber un descenso de la producción de leche y en consecuencia reducción de la ganancia de peso. También se ha asociado a un aumento de riesgo de destete precoz.
  • Problemas de maloclusión dentaria si hay un uso excesivo y prolongado. Puede alterar la mordida (mordida abierta o cruzada posterior) y puede deformar el paladar (lo hace más ojival, alto y abovedado, que puede comprometer la respiración).
  • La alteración de la mordida y el paladar favorece la malposición de la lengua, pudiendo provocar:
    • Compromiso de la respiración nasal, favoreciendo una respiración oral anómala.
    • Problemas de masticación con deglución atípica.
    • Alteración en el lenguaje
  • Aumenta el riesgo de infecciones de oído (otitis media aguda)
  • Dificulta el desarrollo del lenguaje: problemas en el habla y la articulación de las palabras.
  • Aumento de infecciones en la boca (candidiasis)
  • Caries si se endulza
  • Necesidad de chupete para dormir y re-dormirse en los despertares

Factores que Influyen en la Alteración del Desarrollo Maxilofacial

Existe una relación directa entre los factores que expongo a continuación y los efectos negativos:

  • Tipo de chupete
  • Tiempo y frecuencia de uso
  • Intensidad de succión
  • Factores genéticos
  • Duración de uso

Chupete y Lactancia

El Comité de Lactancia Materna de la AEPED ha realizado una revisión del tema y lanza estas recomendaciones:

  • “En los recién nacidos amamantados se debe evitar el chupete durante los primeros días de vida. No se desaconseja cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida (fuerza de la recomendación B).
  • En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete durante el sueño es especialmente importante para reducir el riesgo del SMSL (fuerza de la recomendación B).
  • Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta los 12 meses de edad, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar (fuerza de la recomendación B).

¿Cómo Elegir el Chupete Adecuado?

El chupete, como hemos comentado, no es imprescindible ni necesario en todos los bebés. Aunque tampoco hay que demonizarlo. Si queréis usarlo debéis conocer los tipos que hay, y que os asesoréis del mejor chupete. En el mercado existe gran infinidad de tipos de chupetes, y aunque no hay chupete perfecto (todos interfieren de una manera u otra en el desarrollo maxilofacial si se realiza un mal uso), los hay más adecuados y respetuosos con la boca del bebé.

Primero vamos a ver en qué se diferencian los diferentes chupetes del mercado:

Según su talla/tamaño:

  • Talla 1: 0-6 meses
  • Talla 2: 6-18 meses
  • Talla 3: 18-36 meses

Según forma de la tetina:

  • Anatómico: la parte más superior plana y la inferior redondeada. Podría ser adecuado siempre y cuando se utilice en posición adecuada, ya que no deformaría en este caso el paladar. Sin embargo, menos recomendable porque pueden darle la vuelta.
  • De bola o cereza: el cuello se ensancha de forma gradual para acabar en una forma redondeada. Los odontopediatras coinciden en contraindicar esta forma, porque por su gran tamaño deforman mucho el paladar.
  • Fisiológicos: tetina simétrica por ambos lados, pudiéndose colocar en cualquier posición en la boca sin aumentar los riesgos. Aunque no hay evidencia científica clara, los odontopediatras recomiendan la fisiológica ya que altera menos la boca, siempre que su cuello sea fino.

Según material:

  • Látex y caucho: resistente, aunque duran menos con la pérdida de su flexibilidad. Mayor riesgo de infección, se hinchan con su uso, absorben olores y sabores, y riesgo de alergia.
  • Silicona: más resistente y elástico, aunque son vulnerables al desgarro.. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Duradero y más higiénica (menos riesgo de infección) OK: resistente y elástico. No se altera su forma. No absorbe olores ni sabores. Puede teñirse con algún alimento desgarro.

¿Qué Requisitos Debe Cumplir el Chupete que Elija para mi Peque?

No hay chupete ideal, sino menos malo. La evidencia es muy controvertida, y todavía no hay una certeza clara en la elección del chupete. La atención se focaliza principalmente en la tetina, ya que es la parte del chupete que altera el desarrollo de la boca y por tanto problemas a nivel de la succión, masticación, respiración y habla.

  • Debe cumplir las normas europeas
  • Material resistente, antialérgico y no tóxico.
  • Tetina:
    • Material: preferiblemente de SILICONA.
    • Forma: FISIOLÓGICA. Cuanto más aplanada y flexible, más fisiológica con la boca del bebé. La de cereza es la más invasiva pues deforman más..
    • Talla: PEQUEÑO. 0-6 meses. A más pequeña la tetina, menos invasiva. No aumentar el tamaño con la edad: “La boca del bebé crece, el chupete no”. Solo el escudo para que cubra toda su boca.
    • Dureza: lo más FLEXIBLE posible, para que no ejerza presión en el paladar.
  • Cuello (unión tetina-carcasa):
    • Lo más fino y flexible posible. El grosor de la unión tetina-escudo debe ser delgada, ya que es donde apoyan los dientes, y de este modo no perjudicar la posición dental.
  • Escudo:
    • Flexible (para evitar que se lo enclave si hay una caída o golpe), ligero, no debe separarse de la tetina y con nariz libre con buena ventilación (dos orificios).
  • Evitar cadenas/chupetero:
    • El peso del mismo hará que el bebé deba succionar con más intensidad para mantenerlo en la boca, y por tanto habrá más riesgo de alteraciones.
    • Si lo tiene a mano a todas horas hará un uso excesivo. Lo ideal sería limitarlo a pocos momentos (por ejemplo, para dormir o calmar el llanto).
    • No cadenas largas, por riesgo de estrangulamiento.

Otros Consejos

  • Sobre su inicio:
    • No ofrecer en amamantados hasta que la lactancia esté bien establecida. Suele ocurrir alrededor del primer mes de vida. El síndrome de muerte súbita es excepcional en menos de esta edad y la lactancia materna juega un papel protector muy importante.
    • En bebés con fórmula: se puede ofrecer desde los primeros días.
  • Sobre las características del chupete:
    • Forma fisiológica, con el cuello muy fino, flexible y talla 0-6. Preferiblemente de silicona.
  • Sobre su uso:
    • Uso responsable.
    • Limitarlo al mínimo tiempo posible, usándolo en momentos puntuales cuando no podamos sustituir la demanda de otra manera.
    • Si lo usamos para calmar al bebé, una vez calmado retirarlo.
    • No es necesario volver a colocar el chupete si se cae durante el sueño.
    • Buscar alternativas al uso del chupete.
    • No fijar a la ropa, pues así lo usará más a menudo
    • No untar el chupete en soluciones dulces ni miel.
  • Sobre sus cuidados:
    • Cambiarlo con frecuencia. Cada mes y medio, o antes si se deteriora.
    • Lavarlo con agua y jabón, y aclarar con abundante agua.
    • No es necesario esterilizar continuamente
  • Sobre su retirada:
    • Empezar a retirarlo idealmente entre los 12 y 18 meses de edad. El SMSL es excepcional por encima del año de edad. No más tarde e los 24 meses, pues las alteraciones que provoca en la dentición por encima de esta edad son más difíciles de corregir.

El Confort del Bebé y el Chupete

La clave reside en elegir el chupete adecuado, uno que priorice el confort del pequeño por encima de todo. Un chupete diseñado pensando en la comodidad no solo facilita la aceptación por parte del bebé, sino que también contribuye a su bienestar general, evitando irritaciones, molestias en la boca o problemas de desarrollo oral a largo plazo.

El confort de un chupete impacta directamente en la experiencia del bebé con este objeto. Un chupete incómodo puede ser rechazado de inmediato, causar irritación en la piel sensible alrededor de la boca o incluso interferir con la respiración nasal si el escudo no está bien diseñado. Por el contrario, un chupete que se adapta perfectamente a la anatomía facial y bucal del bebé, con materiales suaves y flexibles, proporciona una sensación agradable que facilita su aceptación y uso efectivo para la calma y el consuelo.

Uno de los aspectos fundamentales del confort reside en el material de la tetina y el escudo. Los materiales deben ser hipoalergénicos, libres de BPA y otras sustancias nocivas, y poseer la textura y flexibilidad adecuadas. El silicón, por ejemplo, es un material muy popular por su durabilidad, facilidad de limpieza y por ser inodoro e insípido, ofreciendo una superficie suave pero resistente que muchos bebés aceptan bien. El látex, por otro lado, es más blando y flexible, imitando mejor la sensación del pezón materno para algunos bebés, aunque puede tener un ligero olor y sabor, y es menos duradero que el silicón, además de presentar riesgo de alergia en algunos casos.

La forma de la tetina y el diseño del escudo son igualmente cruciales para el confort. Las tetinas pueden ser redondas, anatómicas u ortodónticas, cada una con características que se adaptan a diferentes preferencias y etapas de desarrollo. Un escudo bien ventilado, con orificios amplios para permitir el paso del aire y evitar la acumulación de saliva, previene la irritación y las erupciones cutáneas alrededor de la boca, lo que se conoce comúnmente como “dermatitis del chupete”. Además, el tamaño y la curvatura del escudo deben ser adecuados para la cara del bebé, sin presionar la nariz ni las mejillas, asegurando que el bebé pueda respirar cómodamente mientras succiona.

Entender las diferencias entre los distintos tipos de chupetes disponibles en el mercado es esencial para elegir el que mejor se adapte a las necesidades específicas de confort de tu bebé. No existe un único “mejor” chupete para todos los bebés, ya que la preferencia es a menudo muy personal.

Tipos de Chupetes y sus Características

Los chupetes con tetina ortodóntica son muy populares y están diseñados para adaptarse a la forma natural del paladar y las encías del bebé, minimizando la presión sobre el desarrollo dental y mandibular. Suelen tener una parte inferior plana y una parte superior redondeada y ligeramente curvada.

La idea es que la lengua se posicione de forma natural debajo de la tetina mientras se succiona, imitando la acción de amamantar. La ventaja principal es su potencial beneficio para el desarrollo oral. Sin embargo, algunos bebés pueden encontrar esta forma menos intuitiva o cómoda que una tetina redonda, especialmente si están acostumbrados a la forma del pezón materno o de ciertas tetinas de biberón.

Por otro lado, los chupetes con tetina redonda o simétrica ofrecen una forma tradicional que muchos bebés aceptan fácilmente. La tetina es simétrica en todas sus partes, lo que significa que no importa cómo se introduzca el chupete en la boca, siempre estará en la posición correcta. Esto puede ser una ventaja para los padres, pero sobre todo para el bebé, que no necesita ajustar el chupete para encontrar la posición cómoda.

Estos chupetes a menudo imitan la forma de las tetinas de biberón o del pezón materno cuando está extendido durante la succión, lo que puede facilitar la transición o la aceptación en bebés que alternan lactancia y biberón.

Además de la forma de la tetina, el diseño del escudo es un factor diferenciador clave en el confort. Los chupetes con escudos ventilados o “ultra-air” están específicamente diseñados para maximizar el flujo de aire entre la piel del bebé y el escudo. Cuentan con orificios de ventilación más grandes, a veces incluso con una estructura de “malla” o “panal” en la parte interior del escudo para minimizar el contacto con la piel.

La ventaja principal de estos diseños es la prevención de la irritación, el enrojecimiento y las erupciones causadas por la humedad y la saliva atrapadas bajo el escudo. Para bebés con piel sensible o tendencia a la dermatitis, estos chupetes ofrecen un nivel de confort significativamente mayor al mantener la piel seca y saludable.

Errores Comunes al Ofrecer el Chupete

Incluso con el chupete más cómodo del mundo, el uso inadecuado puede restar todos sus beneficios e incluso generar problemas. Es importante conocer los errores más comunes que cometen los padres al ofrecer chupetes a sus bebés, para poder evitarlos y asegurar que este objeto sea realmente una fuente de confort y no de complicaciones.

  • Usar un chupete de tamaño o forma incorrecta: Los fabricantes diseñan los chupetes con diferentes tamaños y formas de tetina y escudo, adaptados a las distintas etapas del desarrollo bucal y facial. Usar un chupete demasiado grande puede ser incómodo, dificultar la succión adecuada e incluso representar un riesgo de asfixia. Usar uno demasiado pequeño puede no proporcionar el estímulo de succión necesario para calmar al bebé y tampoco se adaptará correctamente a su boca.
  • Ofrecer el chupete como la única solución para calmar al bebé: Los bebés lloran por muchas razones: hambre, sueño, pañal sucio, necesidad de contacto, frío, calor, o simplemente porque necesitan descargar energía. Ofrecer el chupete automáticamente puede enmascarar la causa real del llanto y no satisfacer la necesidad subyacente del bebé. Además, puede generar una dependencia excesiva del chupete para calmarse.
  • Descuidar la higiene del chupete: Los chupetes caen al suelo, son tocados por manos no siempre limpias y están constantemente en la boca del bebé, donde se acumulan bacterias y saliva. Un chupete sucio puede ser una fuente de infecciones orales o intestinales.
  • Permitir el uso constante e indiscriminado del chupete: El uso prolongado y excesivo, particularmente después de los 18-24 meses, puede empezar a tener un impacto en el desarrollo del lenguaje y la alineación dental.

Consejos Adicionales para un Uso Efectivo del Chupete

Elegir y usar un chupete de confort de manera efectiva implica observar a tu bebé, entender sus señales y aplicar algunas pautas prácticas. Aquí te ofrecemos consejos adicionales basados en la experiencia para ayudarte a aprovechar al máximo los beneficios del chupete para la calma y el bienestar de tu pequeño, siempre priorizando su confort y desarrollo saludable.

  • Observa las preferencias de tu bebé: Algunos bebés muestran una clara preferencia por una forma de tetina (redonda vs. ortodóntica) o un material (silicona vs. látex) sobre otro. Prueba diferentes tipos de chupetes de marcas reconocidas por su calidad y diseño enfocado en el confort.
  • Ofrece el chupete en el momento oportuno: El chupete es más efectivo para calmar al bebé cuando se ofrece al inicio de la inquietud o el llanto, antes de que el bebé esté completamente alterado.
  • Utiliza el chupete principalmente para dormir o para calmar el llanto intenso: No es necesario que el bebé lleve el chupete enganchado a la boca durante todo el día mientras está despierto y tranquilo.
  • Mantén una higiene impecable: Además de la esterilización inicial y la limpieza regular, inspecciona los chupetes con frecuencia. Busca signos de desgaste, grietas o pegajosidad en la tetina.
  • Sé consciente de las señales de tu bebé cuando ya no necesita el chupete: A medida que crecen, muchos bebés empiezan a usar el chupete con menos frecuencia de forma natural, o lo usan solo en momentos muy específicos.

Finalmente, recuerda que el chupete es una herramienta, no un sustituto de la interacción, el afecto y la atención de los padres. El mayor confort para un bebé proviene del contacto físico, las caricias, las palabras suaves y la seguridad que le transmiten sus cuidadores.

Cuándo Quitarle el Chupete

Muchas papás se plantean cuándo quitar el chupete a su bebé, y lo ideal es, a partir de la erupción del primer diente, entre los 6-8 meses, podrías intentar comenzar a retirarlo. Como ya hemos comentado, el uso del chupete puede provocar alteraciones en la dentición y en la mordida, que pueden ser reversibles si retiras el chupete antes de los 24 meses.

Lo ideal es que no coincida con cambios importantes en la vida del bebé, como puede ser la llegada de un hermanito/a, el inicio de la escuela infantil, mudanzas, etc…Procuraremos hacerlo de manera progresiva, respetando sus tiempos, ya que ha sido un objeto de apego muy importante para el bebé. Podemos explicarle la situación, recurriendo a métodos como cuentos o historias.

Tabla resumen de recomendaciones sobre el uso del chupete

Edad del bebé Recomendaciones
Recién nacidos amamantados Evitar el chupete durante los primeros días de vida.
A partir del mes de vida No se desaconseja el chupete si la lactancia está bien establecida.
Niños lactados artificialmente Recomendable el uso del chupete durante el sueño para reducir el riesgo del SMSL.
Hasta los 12 meses Limitar su uso para evitar efectos adversos.
Entre 12 y 24 meses Considerar la retirada gradual del chupete.

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