Patti Smith, la icónica cantante punk-rock y artista multidisciplinaria, ha expandido su creatividad durante cinco décadas como cantante, compositora, poeta, escritora, fotógrafa, actriz y dibujante. Sin embargo, es importante recordar que durante una década y media, en los años 80 y la primera mitad de los 90, prácticamente anuló su expresividad, prefiriendo concentrarse en su familia y apenas grabar, actuar o escribir. Tras la pérdida de su marido, el guitarrista de MC5 Fred Sonic Smith, en 1994, retomó su actividad artística con renovado ímpetu.
En los últimos años, Smith ha encontrado una nueva forma de expresión a través de la escritura, publicando tres libros de memorias que exploran su vida, sus relaciones y su visión del mundo. Estos libros, Éramos unos niños (2010), M Train (2015) y El año del Mono, son testimonios íntimos de una mujer que lucha por capturar el momento y detener el paso del tiempo.
Patti Smith, una figura icónica en la música y la literatura.
Éramos unos niños: Un homenaje a Robert Mapplethorpe
En Éramos unos niños, Smith cumple una promesa hecha a su amigo, el fotógrafo Robert Mapplethorpe, antes de su muerte. El libro narra la vida de Smith junto a Mapplethorpe, describiendo su relación con sinceridad y profundidad. Smith escribe a tumba abierta y con la sinceridad de alguien como ella que nunca se esconde ante nada ni nadie, el relato de una vida junto a Robert Mapplethorpe. Casi nada. Le costó lo suyo empezar con el proyecto, ha tenido que ver claro el momento de coger lápiz y papel, pero una vez se puso manos a la obra, supo darle forma a aquella aventura incumplida hasta entonces. Muy bien narrado, con documentación de primera mano y el buen corazón de quien puede presumir y presume de ser amiga de sus amigos. Y a los hechos se remite.
El libro es un homenaje a la amistad sin trabas, y sus páginas, cargadas de vitalidad y humor, nos devuelven el sabor de esa gran ciudad donde hubo un tiempo en que casi todo era posible. El libro cuenta el viaje de Patti Smith desde su juventud más precaria hasta convertirse en lo que acabaría siendo: música, poeta, escritora, icono cultural. Pero no lo hace desde el mito, sino desde el hambre literal, las habitaciones compartidas, los trabajos mal pagados y esa sensación tan reconocible de no encajar en ningún sitio mientras intuyes -sin pruebas- que algo te espera. Patti no escribe para impresionar, escribe como quien recuerda. Y ahí está buena parte de su magnetismo.
Cuando Patti y Robert se conocen en Nueva York son, efectivamente, unos niños: pobres, ambiciosos, confundidos y profundamente unidos. Su relación -que fue romántica, amistosa, creativa y todo a la vez- es el corazón del libro. Patti escribe sobre él con una ternura desarmante, sin edulcorar las contradicciones, sin esconder las heridas. Lo acompaña en su proceso artístico y vital, igual que él la empuja a creer que su voz importa.
La visión que sobre él ofrece la biografía que publicó Patricia Morrisroe (Robert Mapplethorpe, Circe, 1996) la animó a escribir un texto autobiográfico donde el fotógrafo fuese el coprotagonista. Como ocurriría en posteriores ocasiones, la muerte de Mapplethorpe no irrumpió de manera aislada en la vida de Smith. Unos meses después fallecía Richard Sohl, que fue junto a Lenny Kaye uno de los músicos con los que se acompañó en los recitales donde guitarra y piano se sumaban al ritmo de sus torrenciales declamaciones poéticas.
Éramos unos niños Patti Smith. ¿Leíste esta maravilla? | Compañía Lectora
El impacto y el legado de "Éramos unos niños"
Éramos unos niños ha tenido un impacto significativo en la carrera de Patti Smith, brindándole una nueva vida creativa en la etapa final de su vida. El libro ha sido traducido a 43 idiomas y ha conectado a Smith con una audiencia global de lectores. Este éxito literario ha sido una fuente de inspiración para Smith, quien ha encontrado en la escritura una poderosa forma de expresarse y comunicarse con el mundo.
Portada del libro "Éramos unos niños" de Patti Smith.
Éramos unos niños es un libro que celebra la amistad, el arte y la búsqueda de la identidad. La obra de Patti Smith nos invita a reflexionar sobre nuestras propias vidas, nuestras relaciones y nuestros sueños. En una época obsesionada con llegar, Patti Smith recuerda lo importante que fue no saber adónde iba.
