Es normal tener dudas de si el parto empezó o no, sobre todo si es vuestro primer bebé. Entender el parto como un proceso normal y fisiológico, hacer una buena preparación de mano de una matrona y tener conocimiento de cómo se desarrolla el trabajo de parto, os ayudará a afrontarlo con serenidad y a poder vivirlo de forma más positiva.
Las contracciones son una parte fundamental del embarazo, pero saber cuándo es el momento adecuado para dirigirse al hospital puede generar incertidumbre. Aquí te ofrecemos una guía completa para diferenciar los tipos de contracciones y tomar la mejor decisión.
Tipos de Contracciones Durante el Embarazo
Es probable que estando embarazada pienses en el parto, y pensar en el parto, es pensar en contracciones. Pero, ¿sabes qué es una contracción y como reconocerla?
- El útero donde está creciendo tu bebé es un músculo, y como todos los músculos cuando se contrae se endurece.
- Mientras dura la contracción, su intensidad varía. Cuando empieza, notarás que tu tripa se endurece suavemente, va aumentando progresivamente su fuerza hasta llegar a su máximo para luego ir desapareciendo poco a poco. Hasta que el parto no está muy avanzado, las contracciones no duran más de 30 segundos.
- Hay dos tipos de contracciones durante el embarazo, las de Braxton Hick y las de parto. Las primeras tienen una frecuencia e intensidad muy baja. Su frecuencia es irregular, no siguen ningún ritmo. Son indoloras y no inician el parto. Las contracciones de parto, son más regulares no ceden con el reposo y progresivamente aumentan su frecuencia, su intensidad y su duración. A diferencia de las primeras, estas contracciones sí modifican el cuello uterino, lo ablandan, lo acortan y lo dilatan.
- Las contracciones no tienen porque estar asociadas al dolor. La sensación de dolor depende de cada persona y de la fase del parto en la que te encuentres.
- Antes de la semana 36, tener contracciones rítmicas puede indicar una amenaza de parto prematuro. Si comienzas con contracciones regulares que no ceden con el reposo y aumentan de frecuencia, deberás acudir al hospital para que valoren la necesidad de pararlas o no.
Contracciones de Braxton Hicks
Las contracciones de Braxton Hicks deben su nombre a John Braxton Hicks, médico obstetra inglés del siglo XIX. Las contracciones de Braxton Hicks, también conocidas como "contracciones de práctica", son contracciones intermitentes del músculo uterino que pueden comenzar desde el segundo trimestre del embarazo, aunque son más frecuentes en el tercero.
Se caracterizan por ser irregulares, de baja intensidad y no dolorosas en la mayoría de los casos. Estas contracciones ayudan al útero a prepararse para el parto, pero no indican que éste haya comenzado. Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones fisiológicas, no dolorosas, a pesar de que a veces pueden resultar molestas y no rítmicas.
Aparecen a partir de la 20-30 semana de gestación y aumentan en frecuencia e intensidad a medida que nos acercamos a la fecha probable de parto pudiendo ocasionar lo que denominamos “el falso trabajo de parto”. No son dolorosas pero sí pueden resultar molestas. El umbral del dolor es muy variable.
Su duración es alrededor de 30 segundos y su frecuencia es muy variable. Es normal tenerlas demasiado seguidas (1 cada 2 a 3 minutos) o más espaciadas, 2 a 3 contracciones durante 1 hora.
Contracciones Pródromicas
Los pródromos son signos que indican que el momento de parto se aproxima. Uno de esos signos son las contracciones prodrómicas. Según la persona, se pueden experimentar en las semanas, días u horas antes de que comience el verdadero trabajo de parto.
Suelen ser más fuertes y frecuentes que las de Braxton-Hicks, pero no son rítmicas ni regulares como las de parto.
Los síntomas que se pueden notar durante esta fase son:
- Contracciones uterinas irregulares: los niveles de oxitocina (hormona encargada de que el útero se contraiga) van aumentando en sangre y la mujer empieza a notar contracciones que son poco perceptibles, aunque pueden llegar a ser molestas y dolorosas, según cada mujer. Se suelen describir como molestias típicas de la regla o ”pinchazos” en la parte baja del vientre. Son contracciones que tienen una función importante, borrar (acortar) y madurar el cuello del útero, necesario antes de que empiece a dilatarse.
- Expulsión del tapón mucoso: suele ocurrir en esta fase, aunque también puede haber sucedido antes sin que la mujer lo haya notado. La expulsión del tapón no está por tanto relacionado con un inminente inicio del parto. Si la mujer lo nota, suele notar una cantidad de flujo mucoso que es viscoso y espeso, de color transparente o amarillento que puede contener trazos de sangre.
- Muchas mujeres notan sensación de alivio, como que pueden respirar mejor. Se debe a que el fondo uterino empieza a descender al encajarse la cabeza del bebé en la pelvis materna.
- Sensación de molestias abdominales, aunque la mujer no puede indicar dónde las siente.
Contracciones de Parto
Como explica Gloria Boal, “su función es dilatar el cuello del útero para facilitar el paso al bebé. Su frecuencia aumenta de forma gradual”. Estas contracciones se pueden dividir en contracciones tempranas y contracciones de parto activo.
Las contracciones de parto tienen una duración aproximada inicial de 20-30 segundos y de 60 segundos durante el trabajo de parto. Las contracciones de parto, son más regulares no ceden con el reposo y progresivamente aumentan su frecuencia, su intensidad y su duración.
A diferencia de las primeras, estas contracciones sí modifican el cuello uterino, lo ablandan, lo acortan y lo dilatan.
Los médicos a menudo recomiendan pasar el mayor tiempo posible de esta fase en casa ya que, especialmente en el primer embarazo, esta parte suele alargarse. Las contracciones de parto activo son las más pronunciadas y son más cercanas y regulares.
¿Cuándo Acudir al Hospital?
Independientemente de la presencia o no de contracciones una futura mamá debe acudir al hospital ante la salida de líquido a través de la vagina (rotura de la bolsa del líquido amniótico). En caso de contracciones y a partir de la 37 semanas deberá hacerlo cuando éstas sean dolorosas (1 cada 3 a 5mn).
Es normal tener dudas de si el parto empezó o no, sobre todo si es vuestro primer bebé. Si acudís al hospital muy pronto puede que os recomienden regresar al domicilio (siempre y cuando no existan otros signos/síntomas de alarma) hasta que el parto esté claramente instaurado ya que, generalmente, ingresar en el hospital demasiado pronto puede aumentar el miedo, la ansiedad y la tensión , y se puede asociar con más intervenciones no necesarias.
La matrona da unas pautas generales: “Si es un embarazo a término (a partir de la semana 37), y es el primer hijo, habría que esperar a tener contracciones cada 5 minutos durante más o menos dos horas. Si es segundo hijo o siguientes, en lugar de dos horas, esperaríamos solo una”.
Lo más recomendable en cuanto a las contracciones, es esperar en casa hasta que las contracciones tengan una frecuencia de 3 cada 10 min durante 2h (en madres primerizas) o de 2 cada 10 min en madres que vayan a tener a su segundo hijo.
Es fundamental acudir al hospital en las siguientes situaciones:
- Ante rotura de membranas (bolsa rota o romper aguas). En caso de ser claras, anota la hora en que notaste la rotura. No hay que apresurarse al hospital en este caso, tenéis tiempo de prepararlo todo con calma, incluso descansar y comer algo antes de ir.
- Contracciones uterinas muy dolorosas e intensas (sensación cortante, como de apuñalamiento) mantenidas en el tiempo. La mujer suele referir a que la tripa está muy dura y no se relaja, a la vez que el dolor es muy intenso.
- Fiebre materna mayor a 38°
- Sangrado vaginal igual o mayor que una regla.
- Cuando la madre nota una disminución o ausencia en el patrón habitual de movimiento de su bebé.
Si crees que has roto aguas es bueno hacer un control del bienestar del bebé y también verificar si efectivamente eran aguas o no. Si no hay ninguna complicación y no tienes contracciones podrías volver a casa, aunque dependerá del criterio de la matrona que te atienda.
En casa tendrás que controlar tu temperatura corporal cada 4 horas por si tuvieras fiebre, observar si el líquido amniótico cambia de color y estar atenta a que el bebé no deje de moverse con normalidad. Aunque según la evidencia científica, si todo está bien, normalmente no se induciría el parto hasta pasadas 48 o 72 horas.
En España cada hospital tiene protocolos distintos y en algunos sitios querrán inducir el parto a las 12, 18, 24 o 48 horas de bolsa rota dependiendo del centro sanitario.
Si tienes 2 contracciones de 45 segundos o más durante periodos de 10 minutos y ves que esto se va repitiendo, es recomendable dirigirse al hospital.
Si has roto aguas, pero no tienes contracciones las indicaciones son las mismas que para las madres primerizas. Las puedes consultar en la sección anterior.
Consejos para primerizas: Ve al hospital si tienes 3 contracciones de 45 segundos o más durante periodos de 10 minutos, que no disminuyen en fuerza y dolor durante una hora seguida.
Consejos para no primerizas: Piensa como fue el parto anterior. ¿Cómo fue el proceso? ¿Qué te indicaba que ya estabas en trabajo de parto? ¿Cómo te diste cuenta?
Diferencias Clave entre Contracciones de Braxton Hicks y Contracciones de Parto
Para distinguir entre ambos tipos de contracciones, es importante conocer sus características principales:
Contracciones BRAXTON HICKS, ¿qué son? ¿Cuánto duran? ¿Son normales? | Reina Madre💜
| Característica | Contracciones de Braxton-Hicks | Contracciones de parto |
|---|---|---|
| Frecuencia | Irregulares, no siguen un patrón definido | Regulares y cada vez más frecuentes |
| Duración | Cortas, aproximadamente 30 segundos | Prolongadas, aumentando en duración |
| Intensidad | Leve, sin aumento progresivo | Creciente, cada vez más intensas |
| Dolor | Molestas, pero no dolorosas | Dolorosas y pueden irradiar a la región lumbar |
| Ubicación del dolor | En el abdomen | En el abdomen, pelvis y región lumbar, expandiéndose |
| ¿Desaparecen con cambios de posición? | Sí, suelen cesar con reposo o hidratación | No, persisten y aumentan de intensidad |
| Exploración | No producen modificaciones en el cuello del útero | Modifican el cuello del útero acortándolo y dilatándolo |
Consejos Adicionales
- Mantener la calma es lo primero. Si notas alguna señal que te haga pensar que el momento ha llegado, lo mejor es que acudas a urgencias, donde siempre hay un ginecólogo disponible para valorar la situación.
- Es normal estar nerviosa y agitada cuando comienzas a sentir contracciones. Sin embargo, hay que intentar controlarlo, no dejar que la adrenalina que ésto produce dificulte el trabajo de la oxitocina que está empezando a regular las contracciones uterinas.
- Ahorrar la mayor energía posible durante esta fase.
- Se observó que se produce más oxitocina en entornos agradables (poca luz, poco ruido, música suave...).
