Cuando en el embarazo no se presentan complicaciones, el feto se desarrolla sin problemas y la madre no presenta complicaciones, la prueba generalizada para conocer el sexo del futuro bebé son las ecografías. Es cierto que algunas parejas toman la decisión de que no quieren conocer el sexo de su bebé durante el embarazo y, por tanto, se enteran de si es un niño o una niña en el momento del parto. No obstante, esto no es lo más habitual, sino que la pareja, tras conocer que el bebé está bien, tiene curiosidad por saber si espera un niño o una niña.
Además, muchas parejas consideran ventajoso conocer el sexo del bebé antes de que este nazca, ya que creen que se establecerá una mayor conexión al darle un nombre, planear la decoración de la habitación, etc.
Aquí te contaremos todo lo que necesitas saber sobre cuándo y cómo puedes descubrir el sexo de tu bebé, desde los métodos científicos más fiables hasta las creencias populares.
Métodos científicos para determinar el sexo del bebé
Existen varios métodos científicos que permiten determinar el sexo del bebé con mayor o menor precisión, dependiendo de la etapa del embarazo.
Ecografía
El ultrasonido o ecografía es la prueba más común para averiguar el sexo del bebé que viene en camino, ya que se trata de un método no invasivo y seguro. Sin embargo, hay que esperar pacientemente hasta la ecografía del segundo trimestre de embarazo para poder conocer el sexo de manera precisa. Por lo general, el sexo del bebé se comunica entre las semanas 18 y 22 de amenorrea (SA) durante la ecografía del segundo trimestre o ecografía morfológica. Es el método más habitual y alcanza una fiabilidad aproximada del 95-99% cuando las condiciones son óptimas.
Lo habitual es que se cite esta ecografía del segundo trimestre en la semana 20 de gestación, aunque el sexo fetal se podría desvelar unas semanas antes. Para que el especialista pueda determinar el sexo del bebé, la posición fetal debe permitir que se observen bien los genitales. Si se distingue la bolsa escrotal y el pene, se trata de un niño. Por otro lado, el ginecólogo determinará que es una niña si no observa genitales masculinos o si puede ver los labios mayores. En Clínica Camelias contamos con ecografía de alta resolución y la experiencia necesaria para que disfrutes de este momento tan especial en un entorno acogedor y te entregamos las imágenes en tu móvil o Tablet.
En la semana 17 sí es posible que puedan decirte ya el sexo del bebé por ecografía. No obstante, en la Seguridad Social, esta ecografía se realiza un poco más tarde, sobre la semana 20 de embarazo.
Test prenatal no invasivo (TPNI)
A PARTIR DE LA SEMANA 10 DE GESTACIÓN, una mujer embarazada puede saber si el feto que lleva en su vientre tiene alguna alteración cromosómica, que vaya a traer como consecuencia el nacimiento de un hijo con algún tipo de síndrome. Es un análisis de sangre materna que estima el riesgo de determinadas anomalías cromosómicas y, en muchos casos, puede informar el sexo fetal.
La explicación por la que es posible conocer el sexo del bebé a partir de la semana 8 de embarazo es que, en la sangre materna, se pueden encontrar fragmentos de ADN fetal. La muestra de sangre materna se envía al laboratorio. Allí, se analiza en busca de la presencia del cromosoma Y para determinar si se trata de un varón (si se encuentra este cromosoma) o de una niña (si el cromosoma Y no ha sido detectado). El coste del análisis es económico y su fiabilidad es mayor al 99 %.
Las ventajas del TEST PRENATAL NO INVASIVO son:
- No atraviesa el vientre materno para extraer líquido amniótico, si no que se extrae una pequeña muestra de sangre de la madre, como cualquier analítica.
- A partir de la semana 10 de gestación.
- Detecta las trisomías de los cromosomas 13, 18 y 21.
- Informa del sexo fetal y de las aneuploidías de cromosomas sexuales más comunes.
- Resultados en 4-7 días laborables.
Amniocentesis y biopsia corial
Pruebas invasivas como la biopsia corial o la amniocentesis también pueden desvelar de manera precisa el sexo del bebé. La biopsia corial se suele realizar entre las semanas 11-13 de embarazo, mientras que la amniocentesis no se realiza hasta las semanas 15-20. Es una prueba invasiva indicada por motivos médicos específicos. Hasta ahora la única prueba que se le practicaba a la mujer embarazada, bien voluntariamente en los centros privados, o bien por prescripción médica en la sanidad pública por encontrarse en un grupo de riesgo, era la amniocentesis.
No obstante, al tratarse de pruebas invasivas y que tienen, incluso, cierto riesgo de pérdida gestacional, solo se utilizan para determinar la presencia de anomalías genéticas en el feto (cuando hay riesgo de estas alteraciones) y no únicamente para saber su sexo. Esta prueba tenía como inconvenientes:
- Ser una prueba invasiva, ya que consiste en la punción con una aguja del vientre materno hasta llegar al líquido amniótico que rodea al feto dentro del útero.
- Se realiza a partir de la semana 16 de gestación.
- Tras la amniocentesis se debe guardar reposo.
- Los resultados se reciben mínimo, tres semanas después de su práctica.
- Existe riesgo de aborto, la tasa se sitúa, en torno al 1%.
Método Ramzi
El método Ramzi quizás es el más desconocido, pero se puede hacer a las 6 semanas de embarazo. Se trata de observar, mediante una ecografía, la posición de la placenta. El análisis se realiza a partir de una ecografía realizada entre las semanas 6 y 8 de gestación, antes de que sea posible determinar el sexo fetal por métodos convencionales. Si está a la derecha será niño y a la izquierda, niña.
Para aplicar el método Ramzi, primero debes solicitar información al especialista sobre la ubicación de la placenta durante la ecografía. Luego, es necesario interpretar la orientación de la imagen adecuadamente. En una ecografía transvaginal, el lado derecho de la imagen corresponde al lado derecho de la madre. En una ecografía abdominal, la orientación es inversa, lo que puede resultar confuso.
Es importante mencionar que el método Ramzi no tiene aval científico y debe ser tomado como una curiosidad sin valor diagnóstico. El creador del método afirma que tiene una precisión del 97%, pero estudios independientes no han corroborado esta cifra. Factores como el ángulo de la imagen y la experiencia del técnico pueden influir significativamente en la percepción de la ubicación de la placenta.
Tabla resumen de métodos científicos
Para facilitar la comprensión, a continuación se presenta una tabla con los métodos científicos mencionados, el momento en que se pueden realizar y su fiabilidad aproximada:
| Método | Semana de gestación | Fiabilidad |
|---|---|---|
| Ecografía | 18-22 semanas | 95-99% |
| Test Prenatal No Invasivo (TPNI) | A partir de la semana 10 | >99% |
| Amniocentesis | 15-20 semanas | >99% (pero solo se realiza por indicación médica) |
| Biopsia Corial | 11-13 semanas | >99% (pero solo se realiza por indicación médica) |
| Método Ramzi | 6-8 semanas | No científicamente comprobado |
Mitos y creencias populares
Existen muchos mitos y creencias populares sobre cómo saber si esperas niño o niña, pero la confirmación fiable llega con las pruebas médicas. Aunque los ginecólogos consideran que no existen hoy métodos naturales para determinar el sexo del bebé de antemano, te contamos algunas de las teorías más interesantes sobre el tema para que las conozcas. Existen muchos mitos y trucos caseros para adivinar el sexo del bebé mientras aún está escondido en el vientre materno y las ecografías no permiten verlo, como: La forma de la barriga de embarazo, la fecha de concepción sumada a la edad de la mamá (como en el juego de la tabla maya o la tabla china), o bien qué alimentos se le antojan más a la embarazada.
Es importante destacar que estos trucos carecen de toda base científica. Sin embargo, si quieres divertirte tratando de adivinarlo, aquí enumeramos algunas diferencias que la sabiduría popular atribuye, bien a embarazos de niña, bien a los de niño.
Entre los métodos caseros más utilizados para saber si el bebé será niño o niña se encuentran los siguientes:
- Forma de la barriga: Si el vientre de la embarazada es más redondeado, se dice que será niña. En cambio, si es puntiagudo, niño.
- Método del anillo: Consiste en atar una cuerda a un anillo, como si fuera un péndulo. La embarazada se tumba y otra persona sujeta la cuerda por encima de la barriga. Si el anillo se mueve de lado a lado, se cree que será un niño. Por el contrario, si el anillo hace círculos, una niña.
- Prueba del aceite: La embarazada se tumba y alguien derrama unas gotitas de aceite (por ejemplo, de oliva) sobre la barriga. Si el aceite no se mueve o avanza lentamente, este método dice que se espera una niña. Si el aceite cae rápidamente, un niño.
- Prueba del bicarbonato: Se debe utilizar la primera orina de la mañana de la embarazada, recogida en un vaso. Se prepara otro vaso con la misma cantidad de bicarbonato y se mezclan. Si el resultado burbujea, se supone que será niño y, si no ocurre nada, niña.
- Antojos: También se piensa que, si a la embarazada le apetecen dulces, espera una niña, mientras que, si prefiere alimentos salados, será un varón.
- Náuseas y dolor de cabeza: La creencia popular dice que, si hay muchas náuseas, el bebé es una niña. En cambio, si la mujer tiene dolor de cabeza, será un niño.
- Forma de la cara: Si la forma de la cara de la embarazada cambia y se hace más redonda, se cree que el bebé es una niña.
- Vello corporal: Si el vello corporal crece más rápido, se dice que será un niño, al igual que si la embarazada tiene el pelo más sedoso y bonito.
- Pies fríos: Si la embarazada tiene esta molestia durante el embarazo, podría estar esperando un niño.
- Latidos del bebé: También se dice que si el corazón del bebé tiene más de 140 latidos por minuto, será niña. Si el número está por debajo, niño.
- Tabla china y tabla maya: Basadas en la edad que tiene la mujer cuando se queda embarazada y en el mes en el que el bebé es concebido.
Estas pruebas caseras no suponen ningún riesgo, por lo que algunas embarazadas deciden realizarlas como entretenimiento y, así, ver qué resultado ha obtenido más puntos a favor, niño o niña. Sin embargo, los resultados deben ser interpretados como un juego, ya que estos métodos de predicción del sexo carecen de evidencia científica.
Otros mitos populares incluyen:
- Si aparece una línea oscura del ombligo para abajo (la línea Alba) será niña. En cambio, si esta línea se extiende por encima del ombligo, entonces, será niño.
- Si el vientre tiene una forma redonda, perfecta y bonita, dirigiéndose un poco hacia delante, entonces, lo que se espera es una niña. Por el contrario, si la barriga cae un poco hacia abajo y no tiene una forma tan redonda, lo que va a llegar es un niño.
- Cuando una mujer embarazada tiene el pelo brillante y su piel resplandece por la luminosidad, se dice que espera un niño.
Cuando una mujer recibe la noticia de que está embarazada, una de las primeras preguntas que surgen es: ¿cómo saber si es niño o niña en ecografía 12 semanas? La ecografía de las 12 semanas no solo es uno de los momentos más emocionantes para los futuros padres, sino también una prueba fundamental para la salud del embarazo. Aunque el deseo principal de muchas familias es averiguar el sexo del bebé, la función principal de esta ecografía es médica. En esta etapa, los genitales externos aún no están completamente formados, pero sí empiezan a mostrar diferencias. Sin embargo, esta no es una ciencia exacta. La ecografía de las 12 semanas es un momento cargado de emociones. Aunque en algunos casos puede intuirse el sexo, la certeza llegará un poco más adelante.
En resumen, antes de decorar el cuarto de tu bebé y de gastar cientos de euros en ropa rosa o celeste, ¡mejor espera a a la ecografía! Dicho esto, quédate con esto, ya sea niño o niña, lo más importante es que el bebé llegue en las mejores condiciones y que la madre se recupere de las mejores maneras.
