Juan José Moreno Cuenca, más conocido como El Vaquilla, fue un personaje que marcó la España de los años 70 y 80. Famoso delincuente y actor, su vida estuvo llena de complejidades y penurias. Su historia, marcada por la delincuencia y la adicción a la heroína, lo convirtió en un símbolo del cine quinqui y en un reflejo de la marginalidad de la época.
El cine quinqui reflejaba la vida de los jóvenes marginales en España.
Orígenes y Primeros Delitos
Nacido en Barcelona en 1958, Juan José Moreno Cuenca creció en un entorno marginal. Su madre cumplía condena en la cárcel, y su padre murió de un infarto huyendo de la policía. Desde muy joven, se vio inmerso en el mundo del delito. A los 9 años ya robaba coches, y a los 12 era conocido en el barrio de La Mina como uno de los mejores ladrones de coches.
"Nací aquí, en este otro lado de la sociedad. Y nunca pude, o nunca quise, pasar al otro", así analizaba su vida El Vaquilla.
Con apenas 12 años, agarró a una mujer del bolso desde uno de ellos. Por homicida tras tirarla al suelo y atropellarla.
La Influencia de sus Hermanos
Al parecer, tuvo siempre una relación más intensa con sus hermanos mayores. Fueron ellos los que le enseñaron qué hacer para poder tener. Contó, años más tarde, que su primer robo fue en el colegio durante uno de los pocos cursos a los que asistió.
Le quitó unos lápices de colores a un compañero para poder venderlos y pagarse unas partidas al futbolín. Después, y rápidamente, llegaron los bolsos y los coches. "Veían un coche guapo, a alguien con un polo Lacoste, y querían conducir el uno o ponerse el otro. Pero no tenían dinero. Así que lo robaban", contaba a El Mundo un veterano policía sobre él y su familia.
El Vaquilla se convirtió en una figura mediática en España.
Ascenso a la Fama y el Cine Quinqui
El Vaquilla puede insertarse dentro de lo que conocemos como fenómeno quinqui. Nos referimos a ese movimiento cultural y social que surgió en España durante los años 70 y 80, principalmente en las áreas urbanas más pobres y marginadas.
Este fenómeno quinqui inspiró películas, música y otras formas de expresión artística que retrataban la vida de estos jóvenes marginales. Entre ellas clásicos como Perros callejeros o Deprisa, deprisa.
Muere Juan José Moreno Cuenca "El Vaquilla" (TVE 2003)
Su vida delictiva inspiró la película «El Vaquilla», dirigida por José Antonio de la Loma y estrenada en 1985, que narra parte de sus andanzas criminales.
A partir de ahí fue conocido por entrar y salir con bastante asiduidad de prisión y su carrera como delincuente fue tan meteórica que en 1977 José Antonio de la Loma le pidió que protagonizara la película Perros callejeros donde contaba la vida de los chicos de los barrios marginales.
Aceptó sin dudarlo pero todo se truncó cuando tuvo que volver a prisión. O no. Porque aquel film, que supuso el comienzo del género quinqui, le otorgó aún más notoriedad mediática y le hizo crecerse como personaje.
El Mito del Delincuente
La popularidad que le dio aquella película y que le daban los telediarios le provocó tal notoriedad que en la cárcel empezó a ser el protagonista y portavoz de todos los movimientos subversivos que se producían. Fue la cabeza pensante de varios motines y se encumbró en 1984 con el que dirigió en la cárcel Modelo.
Y justo un año después de este motín, que salía en las portadas de todos los periódicos, su nombre empezó a tararearse en todas las calles de España. Los Chichos, uno de los grupos más populares del momento, le dedicaron una canción.
Tenía sólo 24 años y ya era una estrella del rock quinqui de la época. Además, fue interpretado ese mismo año por Raúl García Losada en la película, también de Loma, de Yo, el Vaquilla lo que agrandó el mito.
Ejemplo de la letra de la canción de Los Chichos dedicada a El Vaquilla:
"Tú eres el vaquilla, alegre bandolero / Porque lo que ganas, repartes el dinero/ Tú eres el vaquilla de buenos sentimientos/ Si al final dependes de un simple carcelero".
Vida en Prisión y Adicciones
La primera vez que le detuvieron tenía 14 años y desde entonces, hasta que murió de una cirrosis al empezar los cuarenta, pasó 28 años encarcelado. Durante ese tiempo, entró y salió de prisión con mucha insistencia, protagonizó fugas, motines y su cara se convirtió en una habitual de los telediarios.
También en protagonista de películas y de canciones. Incluso uno de sus intentos de fuga, en el que acabó con un disparo y esposado, fue retransmitido por la televisión catalana.
Pero siguió entrando y saliendo de la cárcel y se enteró de que su adicción a la heroína le había traído el sida y la hepatitis C. Vivió asumiendo la enfermedad y su poco libre albedrío hasta que en 1999 decidió fugarse y estar en libertad cinco días completos.
En aquellas poco más de 100 horas que estuvo en la calle cometió trece delitos que le llevaron otra vez ante los tribunales y otra vez a estar entre rejas. En aquel juicio aseguró: "Robar no está bien. Yo delinquí y asumo mi responsabilidad".
Muerte y Legado
El Vaquilla falleció a los 42 años en el Hospital de Can Ruti de Badalona (Barcelona) por una cirrosis hepática fulminante provocada por el sida. Este histórico delincuente llevaba apenas una semana en libertad condicional, aunque según sus abogados tenía derecho al tercer grado y a la libertad condicional desde junio de 1999.
Los responsables de prisiones y el juez de vigilancia penitenciaria se la dieron cuando ya sólo le quedaban ocho días de vida, cinco de ellos moribundo en un hospital.
Con 42 años El Vaquilla murió por una cirrosis, cuando llevaba apenas una semana de libertad condicional, pasando cinco de ellos ingresado en el hospital.
Se cumplen dos décadas de la muerte de 'El Vaquilla', el delincuente de los 70 y 80 que conquistó a directores y músicos.
El Vaquilla fue enterrado por su propia madre en Gerona. Moreno Cuenca reposará junto a sus hermanastros. Cuatro años antes, él mismo enterró al personaje el Vaquilla .
El Vaquilla en el Arte
Con el fin de aproximarse a la figura de este icono del cine, el guionista Manolo López Roy y el dibujante Kepa de Orbe acaban de publicar un cómic de ECC y Cascaborra Ediciones bajo el título de “El vaquilla”.
Como reconocen los propios autores, el cómic está basado en las dos autobiografías que escribió desde la cárcel (Yo, el Vaquilla y Hasta la libertad) y en el propio seguimiento que los medios de comunicación hicieron de su vida.
El guion de López Roy, acompañado del dibujo en blanco y negro y detallado y de tonos sombríos de Kepa de la Orbe, ayuda a dar forma a una historia carcelaria que no busca suavizar ni justificar su vida, y que se limita a exponer cuáles fueron los momentos clave en la vida de Juan José Moreno Cuenca.
No obstante, más allá de conclusiones morales, son muy interesantes las reflexiones que se recogen en el prólogo, en las que se incluye una que hizo Manuel Vázquez Montalbán sobre la vida del Vaquilla, en la que lo definió como “víctima de su propio destino porque no ha sabido, querido, o podido aprovechar las ocasiones que se le han presentado”.
Y es que a diferencia de muchas de estas películas, no busca convertirse en una oda al personaje, o fantasear con la figura del delincuente de barrio mostrando su cara amable. Todo lo contrario, muestra la parte «poco comercial», la de la media vida que perdió entre rejas, la de las oportunidades perdidas.
Portada del cómic "El Vaquilla" de Manolo López Roy y Kepa de Orbe.
