Cómo Recuperar la Producción de Leche Materna Rápidamente

Amamantar es la mejor forma de alimentar a un bebé, además de ser una forma de relación especial madre-hijo que muchas mujeres desean disfrutar. A veces, un mal consejo, una separación imprevista o un problema de salud puede interrumpirlo.

La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido. Relactar es recuperar la lactancia perdida. Si lo deseas puedes conseguirlo, para ello necesitarás ayuda, tiempo, paciencia, determinación y un bebé que colabore. Algunas mujeres consiguen recuperar la lactancia por completo, otras necesitan la recuperan de forma parcial. Cualquier cantidad de amamantamiento será buena para la madre y para el bebé. Si lo deseas, merece la pena intentarlo.

Antes de comenzar con la relactación, tu matrona hablará contigo para identificar las razones por las cuáles estás considerando la relactación.

La evidencia científica sugiere que una madre que induce la lactancia puede producir entre el 25% y el 75% de las necesidades nutricionales de su bebé. Cuando las madres reciben un buen apoyo para permitirles amamantar óptimamente desde el nacimiento por parte de los servicios de salud y de la comunidad, rara vez debería ser necesaria la relactación.

Si esta es una cuestión importante para ti, busca si el hospital que has elegido para el nacimiento de tu bebé tiene la acreditación IHAN. La OMS y UNICEF promueven prácticas de apoyo a la lactancia mediante la Iniciativa de Humanización de Atención al Nacimiento (IHAN).

Lo más importante para conseguir volver dar el pecho a tu bebé cuando lo habías abandonado total o parcialmente es que confíes en ti, en tu propia capacidad para alimentar a tu bebé.

Extracción y Conservación de Leche Materna - Chile Crece Contigo

¿Cómo se produce la leche?

Durante el embarazo, la glándula mamaria se desarrolla y prepara para producir leche debido al efecto de las hormonas (prolactina y oxitocina). Una vez que se expulsa la placenta tras el parto, el cerebro materno fabrica prolactina cuando el bebé mama. Gracias a ello, el pecho comienza a fabricar leche (al principio calostro).

Después, el olor, el contacto y el chupeteo del bebé, hacen que se produzca oxitocina en el cerebro de la madre. Esta hormona también se conoce como la hormona del amor porque favorece que la madre se enamore de su bebé. Su efecto es exprimir y empujar la leche hacia el pezón. Cuanto más se vacía el pecho y más tomas hace el bebé, más leche se produce.

Así, la cantidad se adapta a lo que el bebé necesita desde las primeras gotas de calostro. Si no hay succión, ni se vacía la mama, cesa la producción de leche y el pecho vuelve al estado “durmiente” previo al embarazo. Pero si de nuevo hay succión frecuente, las mamas pueden “despertar” y volver a fabricar leche.

Factores que influyen en el éxito de la relactación

El éxito de la relactación y la cantidad de leche que se produce depende de:

  • La edad del bebé (cuanto más pequeño más fácil será conseguirlo).
  • El tiempo transcurrido tras el parto (más fácil si han pasado menos de 3 meses).
  • Que haya o no enfermedades maternas (diabetes, hipotiroidismo, hipertensión y algunas causas de infertilidad) o problemas de los pechos (poco desarrollados o cirugía mamaria).
  • Si hubo una lactancia previa con buena producción.
  • La frecuencia de las tomas o de las extracciones de leche (cuanto más frecuentes y largas, mayor probabilidad de éxito).
  • Tu deseo de amamantar, tu determinación, perseverancia, paciencia y el apoyo de tu entorno.

Pasos para la relactación

1. Estimular la producción de leche

  • Cuando el bebé se engancha al pecho pero no hay leche o hay poca: Usa un sistema de para ofrecer el alimento al pecho (relactador). Si el bebé agarra bien el pecho y tiene una buena succión, ofrecerle el alimento directamente en el pecho con mucha frecuencia es la mejor manera de estimular la producción de leche. Se hace colocando una sonda hasta unos milímetros más allá de la punta del pezón, mientras que el otro extremo se conecta al recipiente con la leche.
  • Se puede utilizar un relactador comercial o un recipiente que se llena con la leche o la fórmula y en el que se mete una sonda de alimentación para bebés. Así, el bebe obtiene su alimento mientras succiona del pecho y lo estimula para que produzca leche. Cuantas más veces mame el bebé más aumentará la producción. Ofrece siempre ambos pechos en cada toma. Si la succión del bebé es adecuada y frecuente, no es necesario utilizar el extractor de leche para estimular el pecho.
  • Cuando no se desea usar relactador o el bebé lo rechaza: Si tienes leche pero quieres aumentar tu producción, ofrece siempre el pecho antes y después de las tomas de suplemento y ofrece los dos pechos en cada toma. Ofrece los suplementos como se indica más abajo (apartado 2) pero ofrece el pecho en todas las tomas, antes y después del suplemento y los dos pechos cada vez. En este caso, es muy importante que, además, realices extracciones de leche con extractor o manual, tantas veces como toma el bebé.
  • Si el bebé no se engancha al pecho o para aumentar más la estimulación: Aplica masaje y realiza extracción manual o con un sacaleches durante al menos 10 minutos, al menos 7 veces al día. Las extracciones no tienen que ser a horas fijas, pero es recomendable que sean muchas (6 o más). Es importante que al menos 2 extracciones sean por la noche, pero también es necesario descansar al menos 4 horas seguidas todos los días. Si puedes estimular los dos pechos a la vez (con un extractor doble o con dos sacaleches), esto ayuda a recuperar antes la producción. Es recomendable no realizar la extracción mientras tienes al bebé al pecho porque puede dificultar la relación madre bebé y no siempre ayuda a estimular el pecho.
  • La técnica de extracción poderosa consiste en estimular el pecho con mucha frecuencia durante periodos de tiempo más o menos largos. La extracción poderosa durante una hora (tres tandas de extracción durante 10 minutos en cada pecho cada tanda, separadas por 10 minutos de descanso) puede ser más fácil de mantener durante una o dos semanas.

2. Favorecer que el bebé se enganche al pecho

  • Si tu bebé sigue enganchándose al pecho, la relactación es más fácil. Si hasta ahora solo se engancha para consolarse, prueba a ofrecerle el suplemento con el relactador desde el principio. Cuando te familiarices con él, verás que es más fácil, rápido y tu bebé estimulará el pecho obteniendo tu leche y el suplemento a la vez. Cuando comiences a tener más leche, conseguirás que el bebé se enganche al pecho y mame unos minutos en cada pecho sin la sonda. Déjale que lo haga antes de colocar la sonda. Cuando te parezca que quiere más, se suelte o se quede dormido, coloca la sonda para que termine la toma con el suplemento.
  • Si tu bebé no se engancha al pecho: Aplica un poco de leche extraída sobre el pecho, ofrece el pecho con el relactador desde el principio, háblale, no le obligues, ten paciencia.
  • Ofrécele el alimento tu misma siempre que sea posible, mejor cuando no esté demasiado dormido ni demasiado hambriento, puedes hacerlo en una habitación con poca luz, música suave, sin distracciones, quizá en una mecedora, en el pañuelo o la mochila de porteo, mientras paseas…
  • Aumenta el contacto con tu bebe, haz mucho contacto piel con piel, portéale, ofrece el alimento cerca del pecho desnudo, túmbate a su lado, toma baños con él.
  • Ofrécele tu leche extraída o la fórmula con un vaso o una cucharita para evitar las tetinas. Si prefieres usar una tetina, conviene que al inicio la coloques inclinada hacia abajo de modo que el bebé no obtenga leche en el primer minuto (imita el estímulo sobre el pecho de llamada de la leche). Es mejor usar tetinas que hagan que el bebé abra mucho la boca, que no sean planas ni con formas y que sean más bien largas y cilíndricas (parecidas a un pezón no aplastado). Cada bebé puede necesitar una tetina diferente, pero conviene evitar las que le permitan cerrar la boca durante la toma. Además, es recomendable no inclinar el recipiente demasiado para evitar un flujo rápido de la leche.

3. Sustancias para aumentar la producción de leche

El fenogreco, la canela, la cúrcuma o el jengibre pueden aumentar la producción de leche en algunas madres. Ciertos medicamentos utilizados para el tratamiento de las náuseas también tienen este efecto. Todos pueden tener efectos secundarios para la salud, consulta con tu médico antes de tomarlos.

¿Y si ha habido problemas de producción de leche anteriormente?

Si el abandono de la lactancia se produjo porque el bebé no obtenía suficiente leche, es importante además descartar problemas maternos y solucionarlos si se quiere tener éxito en la relactación.

¿Cuánto tiempo tardaré en tener leche (o más leche)?

Generalmente necesitarás al menos 2 semanas de compromiso intenso y, si has dejado de amamantar completamente, necesitarás al menos tanto tiempo como el que llevas sin dar el pecho. La mitad de las mujeres consiguen una lactancia completa al mes, la otra mitad pueden tardar otro mes o conseguir una lactancia materna parcial.

Una vez que empiezo a tener más leche, ¿cómo disminuir los suplementos?

Una vez que el bebé empieza a ganar peso adecuadamente, podrás empezar a disminuir poco a poco la cantidad que le ofreces de suplemento. Es mejor bajar un poco la cantidad en varias tomas que quitar una o varias tomas de golpe. Cuando empieces a retirar suplemento, lo normal es que el bebé te pida más a menudo, esto hará que tengas más leche. Otra opción es ir dejando que sea el bebé el que se deje suplementos o no ofrecerlos si ves que en una toma de pecho se ha quedado saciado. Cada bebé es diferente.

Recuerda que amamantar es una labor de equipo, si lo has intentado todo y el bebé no quiere engancharse, reconoce tu esfuerzo y sigue adelante, disfruta de tu bebé.

Querer dar el pecho no siempre es suficiente para hacerlo. Son muchas las madres que se enfrentan a diversas dificultades a la hora de amantar a su bebé. Es cierto, que en muchas ocasiones se idealiza la lactancia materna, pero por desgracia no es ni mucho menos un camino de rosas, sino que conlleva un gran esfuerzo. Son muchos los retos que es necesario afrontar, aunque por fortuna cuentas con ayuda para hacerlo.

En las siguientes líneas queremos mostrarte algunos remedios naturales para aumentar la producción de leche materna. En primer lugar, lo más importante si tienes problemas con tu lactancia es que recurras a profesionales que puedan darte el asesoramiento que necesitas. En principio, los remedios naturales para aumentar la producción de leche materna no conllevan ningún tipo de riesgo, salvo que seas alérgica a alguno de ellos. Eso sí, insistimos en la recomendación de consultar con un profesional lo que te está ocurriendo.

Remedios naturales para aumentar la producción de leche materna:

  • Leche de almendras: La leche de almendras es un gran alimento. Puedes comprarla con facilidad en cualquier supermercado y si te acostumbras, te encantará su sabor.
  • Semillas de hinojo: La razón por la que resultan útiles las semillas de hinojo es porque logran aumentar los niveles de estrógenos, una hormona que influye directamente en la producción de leche.
  • Canela: Suele resultar muy eficaz para estimular la producción de leche. Son muchas las formas en las que puedes consumir la canela. Por ejemplo, puedes añadirla a tu té o café.
  • Ajo y jengibre: Tanto el ajo como el jengibre son dos ingredientes que tienen muchos beneficios para tu salud, por ejemplo, a nivel inmunológico.
  • Zumo de granada: La granada no es solo una fruta deliciosa, también te puede resultar muy útil para conseguir aumentar la producción de leche.

Causas de la baja o ausencia de producción de leche materna

La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas.

  • Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche.
  • Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.
  • No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas.
  • Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles.
  • Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida.
  • Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.
  • Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  • Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

¿Qué pasa si un pecho produce menos leche que el otro? ¿Es normal?

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.

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