Dios creó a la mujer, el cine al mito erótico y Brigitte Bardot se completó a sí misma. Brigitte Bardot nació en París (Francia) el 28 de septiembre de 1934, en el seno de una familia burguesa. Su padre era ingeniero, pero cultivaba la poesía, y la madre había estudiado danza y teatro, de modo que inculcaron a su hija el amor a las artes.
BB, como era apodada, ha sido una de las figuras que más ha contribuido al erotismo y la emancipación femenina en múltiples facetas como la danza, el modelaje, la música y, sobre todo, el cine. Su extraordinaria belleza, que ya destacaba cuando tenía quince años, la llevó también a probar a ser modelo. Y por supuesto, al cine.
Inicios en el Cine
En 1952, sin haber cumplido aún los dieciocho años, debuta en la pantalla con un pequeño papel en Le trou normand. La pantalla se enamora inmediatamente de B.B., que en su segundo film, de ese mismo año -Manina, la fille sans voiles-, ya tiene el protagonismo. Es una película mediocre, pero el camino está asfaltado para convertirse en reina de la pantalla; incluso en Estados Unidos se fijan en ella, y trabaja junto a Kirk Douglas en 1954 en Acto de amor.
René Clair la dirigirá en Las maniobras del amor (1955), y estuvo ese mismo año en la saga del doctor Sparrow junto a Dick Borgarde, en la entrega Un médico en la marina. Luego, en la adolescencia, Brigitte Bardot estudiaba en el Conservatorio Nacional de Danza con Boris Kniaseff. Apenas con 15 años conoció a un joven guionista y ayudante de dirección, Roger Vadim, con quien vivió su primer y apasionado amor.
Fue una historia difícil la que vivieron los dos. Ella quería casarse antes de los 18 años y su padre se lo impidió. Se sabe que el día en que Roger fue a pedirle la mano, el padre de Brigitte lo esperó con un revólver en su escritorio y lo echó de su casa. Finalmente se casaron un 20 de diciembre de 1952 en el Registro Civil del distrito de Auteuil en París.
El Ascenso al Estrellato
En 1952 se había casado con el cineasta Roger Vadim, que la dirigirá en uno de sus filmes más populares y escandalosos, Y Dios... creó a la mujer (1956), título que contribuyó a cimentar su imagen de sex-symbol. Trabajó en la película Ladrones al claro de luna, polémica por sus escenas de desnudez. A ella siguieron películas como El gran seductor y Dichosa muchacha.
A principios de los 60 ya cobraba cerca de un millón de francos para rodar su primer película protagónica, Y Dios creó a la mujer..., junto a su marido como director. Este film la consagró con muchísimo éxito, pero le acarreó grandes problemas en su vida matrimonial, lo que significó la ruptura con Vadim. Su primer matrimonio fue con Roger Vadim, que la descubrió cuando tan solo tenía 16 años, para después pedirle matrimonio y lanzar su carrera en la gran pantalla.
Con la desaprobación de su familia, Bardot dio el 'sí, quiero' a Vadim en 1952 y también a los proyectos que él tenía en mente para ella. El amor les duró cinco años, hasta que llegó un sonado divorcio. La relación se volvió complicada cuando el padre fue llamado a filas para combatir en la Guerra de Argelia.
Lo que no cimentó fue su matrimonio, pues se separó de Vadim en 1957; lo que no impidió que volvieran a trabajar juntos en El descanso del guerrero en 1962, en uno de los segmentos de Historias extraordinarias (1968), que adapta relatos de Edgar Allan Poe, y en uno de sus últimos filmes, Si Don Juan fuese mujer (1973), donde ella encarna el cambio de sexo del famoso paradigma de la seducción masculina.
Desde su debut con 18 años, los directores que trabajaron con Bardot la mostraron en pantalla como un verso libre capaz de hipnotizar con sus movimientos y encandilar a todo el mundo, tanto que hasta la filósofa Simone de Beauvoir la definió como el arquetipo de la Lolita.
BB compaginó la vida como actriz con la grabación de más de 60 canciones. Pese a que Bardot tenía una voz débil y no tan melódica, sus pinitos en la película Estrellas del Futuro (1955) le motivaron a lanzarse en varios proyectos personales. Una vez más, su capacidad para atraer, en este caso al oyente, se impusieron.
Bardot llegó a publicar cinco álbumes en la década de los 60, muy centrados en su figura desde el título: Brigitte Bardot, Brigitte, B.B., Brigitte Bardot Show y The Lost 70's Album.
Otro de los romances extramatrimoniales que marcaron la carrera de BB fue el que mantuvo con el cantante Serge Gainsbourg en 1967. Bardot le pidió "la canción de amor más bella que pudiese imaginar". En una sola noche, Gainsbourg escribió la erótica Je t'aime... moi non plus (Te quiero... yo tampoco) que grabaron en dúo. Bardot estaba casada entonces con el tercero de sus cónyuges, el alemán Gunter Sachs, y tras una primera difusión en la radio que lo enfureció, la canción se quedó en el cajón.
Los gemidos con los que la actriz interpreta la canción fueron tachados de "obscenos" por el Vaticano. Por ello, la versión más conocida sería la que Gainsbourg hizo con Jane Birkin en 1968. En 1986, BB accedió a que Serge Gainsbourg publicara su versión inédita con la condición de que las ganancias se donaran a organizaciones protectoras de animales.
Vista por parte de la prensa tradicional y conservadora de Francia como "una gran pecadora e incluso una prostituta", los cineastas Jean-Luc Gordard y François Truffaut, dos figuras de primer plano de la 'Nouvelle Vague', salieron en su defensa. Su monólogo, desnuda, al comienzo de El desprecio (1963) de Godard, es la otra gran escena que la carrera cinematográfica de Bardot deja en la historia.
Brigitte Bardot en "El Desprecio" (1963)
Vida Personal
Aún pasaría por otras tres bodas: con el actor Jacques Charrier, que le daría a su único hijo, Nichola, que a su vez le ha dado dos nietas; con el playboy Gunter Sachs; y con el potentado industrial Bernard d'Ormale, con quien está desde 1992. En una entrevista con motivo de su 50 cumpleaños declaró: “He sido muy feliz, muy rica, muy hermosa, muy adulada, muy famosa y muy desgraciada”.
BB seducía de inmediato por la mezcla única de sensualidad e ingenuidad que emanaba de ella, que hacía que el espectador masculino cayera inmediatamente rendido a sus pies. Ello puede observarse incluso en títulos menores como El hijo de Nerón (Steno, 1956), donde era Popea, que aspira a casarse con el emperador; ya antes había hecho otra de época, Helena de Troya, a las órdenes de Robert Wise.
Más allá de las pantallas, B.B. era también un fenómeno sociológico, con su melena salvaje y aire felino, sus dotes de seductora condujeron a que intelectuales como Simone de Beauvoir y Marguerite Duras la consideraran digna de atención en sus artículos.
Sus momentos más oscuros están marcados por intentos de suicidio o abortos, aunque la negación de los médicos a uno de ellos originaron el odio a su propio hijo. En 1959, BB quedó embarazada fruto del matrimonio con el segundo de sus maridos: el actor Jacques Charrier. La continua negativa a tener hijos (abortó dos veces previamente en su relación con Vadim) no fue escuchada esta vez y dio a luz a Nicolas el 11 de enero de 1960 en un apartamento de París asaltado por los paparazzi.
"Mi embarazo fueron nueve meses de pesadilla. Era un poco como un tumor que se había alimentado de mí, que había llevado en mi carne hinchada, esperando el momento bendito en que finalmente me libraría de él", dijo Bardot sobre su hijo en su autobiografía. A Charrier le describió como "violento, machista, impresentable y borracho".
Cuando tenía 45 años, la prensa francesa le contabilizaba 42 amantes. Entre estos podemos nombrar al cantante Gilbert Becaud (al dejarla por su esposa intentó suicidarse), el músico Sacha Distel o el actor Jacques Charrier (con quien se casó y tuvo un hijo el 11 de enero de 1960 llamado Nicholas). Al poco tiempo estuvo con el actor Sami Frey, por quien estuvo al filo de la muerte cuando se separaron, al igual que el mismo Sami, que intentó quitarse la vida.
En poco más de un mes ya estaban casados con una boda en secreto en Las Vegas. Con él llevó una vida tranquila en las últimas décadas, refugiada en su palacete del sur de Francia, apartada de los focos y haciendo pocas apariciones públicas.
Retiro del Cine y Activismo Animalista
Sin haber cumplido los 40 años, Brigitte Bardot tomó la decisión de abandonar las pantallas de cine. Pero no dejaría de estar bien presente en la escena pública. Tras retirarse del cine, en 1973, Brigitte Bardot se volcó en la defensa de los animales.
Pero la artista parisina aprovechó su influencia para retirarse con solo 40 años y dedicarse a la causa animalista. En 1986 creó la Fundación Brigitte Bardot y subastó objetos de su antigua fama: joyas, efectos personales, vestidos, fotografías y carteles, la mayoría autografiados.
Este compromiso con el activismo le dio otra dimensión: de icono del glamour a símbolo de conciencia medioambiental. Su lucha por los derechos de los animales marcó una segunda etapa de su vida, muy distinta a la del estrellato.
Ese mismo año, fundó la Fundación Brigitte Bardot (Fondation Brigitte Bardot pour la protection et le bien-être des animaux), cuya misión es denunciar la crueldad animal en múltiples formas: caza, comercio de pieles, abandono de mascotas, entre otros.
Tan combativa ha sido en este campo, que hasta se permitió reprochar públicamente a Sophia Loren lucir un abrigo de pieles. Siendo una defensora de la causa animal, pienso que tiene interés saber que ella se comparaba con un gato, decía que de sí misma que era un gato convertido en mujer: “Maúllo. Araño. Y algunas veces muerdo.” Precisamente en 2003 escribió un libro de memorias, "Un cri dans le silence", que sorprendía por su sinceridad, y en el que insiste en que las bestias le merecen más confianza que muchos seres que se llaman a sí mismos humanos.
Pero nada se improvisa, y tuve que aprender esta nueva vocación, para la que mi amor y mi corazón no fueron suficientes. Cualquiera verdaderamente comprometido con la protección animal sabe lo difícil que es adquirir la experiencia necesaria en este vasto campo, en el que, al principio, me encontré sola, completamente perdida, despreciada, ridiculizada.
Brigitte Bardot defendiendo los derechos de los animales
Controversias
Por la boca 'vive' el pez. Pero no todo son luces. Sus últimos años están marcados por controversias de todo tipo. Desde los años 90, BB ha mantenido un discurso antiinmigración y xenófobo contra lo que considera la islamización de Francia, hasta el punto de apoyar al partido ultraderechista de Marine Le Pen, a quien tachó de "la Juana de Arco del siglo XXI".
Frases como que "la población musulmana está destruyendo el país e imponiendo sus actos" motivaron que Bardot fuera juzgada hasta cinco veces por discriminación e incitación al odio racial. Pero Bardot no se hundía en el fango, sino que nadaba de forma deliberada en busca de lo controversial.
Un ejemplo es su ataque al movimiento "Me too", nacido en 2018 por varias denuncias de acoso sexual contra mujeres por parte de hombres poderosos del mundo del cine. Para BB, varias de esas acusaciones eran "hipócritas", puesto que muchas artistas "calientan a los productores para conseguir un papel" y ocupaban tiempo de debate necesario para otros temas, según ella, más importantes.
"Yo nunca he sido víctima de acoso sexual. Y me parecía encantador que me dijeran que era guapa o que tenía un buen culito. Ya octogenaria avanzada cuando estalló la pandemia de la COVID-19, la artista se negó a vacunarse, alegando que era "alérgica a todos los productos químicos" y defendió que el coronavirus era bueno como "autorregulación de una superpoblación que no podemos controlar".
De hecho, su cuarto y último marido ha sido Bernard d'Ormale, asesor de Jean-Marine Le Pen en los años 90, y con el que ha pasado sus últimos instantes: "Él la oía respirar con normalidad. Y después, a las 05:55, ella le dijo muy bajito su pequeña palabra de amor, que es 'piou piou' ('pío, pío'). Y todo terminó", ha explicado el jefe de prensa de la Fundación Brigitte Bardot, Bruno Jacquelin.
Legado
Brigitte Bardot es una leyenda cinematográfica del cine europeo con medio centenar de títulos en dos décadas, de 1952 a 1973. La música fue otra de sus debilidades, grabó cinco álbumes y otras tantas compilaciones, de 1981 a 2004.
Bardot logró combinar un fuerte magnetismo cinematográfico con una actitud de libertad poco habitual en su época. Tras dejar el cine en 1973, Bardot cambió radicalmente su vida: dedicó sus últimos años a la defensa de los animales.
A pesar de retirarse del cine, su imagen sigue viva: su figura inspira campañas de moda, arte y cultura hasta hoy. Brigitte Bardot será recordada por su talento, su belleza, su descaro y su activismo. Fue -y seguirá siendo- un ícono complejo, debatido, admirado y polémico. Ha fallecido una estrella.
La actriz y musa francesa y defensora de los animales conquistó al mundo con 'Y Dios creó a la mujer' (1956). Rodó media centenar de películas. La niña rubia que soñaba con la danza, la adolescente que a los 15 años fue portada de la revista Elle y la joven que a los 18 debutó en el cine con Le trou normand a los 22 se convirtió en un símbolo de la pantalla y en un mito erótico. Fue gracias a la película Y Dios creó a la mujer (1956). Las siguientes dos décadas fue la musa del cine francés e icono internacional de la seducción.
Cuando cumplió 50 años dijo: "Lo difícil no es vivir; lo difícil es sobrevivir". En 1962 accedió a contar su vida en televisión. Estallaron las mediciones de audiencia. El mito, pese a los años, no había muerto.
En los tiempos del covid se posicionó en contra de las vacunas, y en general no era amiga de ir a los médicos. En las últimas décadas, Brigitte Bardot vivió refugiada en su palacete del sur de Francia, apartada de los focos y haciendo pocas apariciones públicas. Su extraordinario legado cinematográfico y su ferviente activismo la mantendrán viva en la memoria colectiva.
La legendaria actriz francesa ha muerto a los 91 años de edad, según reza el comunicado que ha emitido la fundación que lleva su nombre este mismo domingo. La operación se complicó y tuvo que permanecer dos semanas en el centro hospitalario Saint-Jean de Tolón. Ella misma tuvo que salir a desmentir los rumores que decían que había fallecido. El periódico Le Figaro confirmó, una vez que la actriz pudo volver a su casa, que había sido operada de una "enfermedad grave". La francesa aseguraba estar bien y no tener ninguna intención de "marcharse pronto".
Al poco tiempo estuvo con el actor Sami Frey, por quien estuvo al filo de la muerte cuando se separaron, al igual que el mismo Sami, que intentó quitarse la vida. A los 39 años se retiró del cine. Para entonces había filmado más de 60 películas, y su figura entera había sido fotografiada unas 60 mil veces. Sus gestos, tan personales, estaban llenos de una sensualidad diferente, que no dejaba a nadie afuera; parecía buscar complicidad y picardías en el espectador. Brigitte representó un movimiento hacia la libertad femenina que acaparó los años 60 en Francia. Pero claro, Brigitte sentiría un abismo de libertad que le producía manifestarse graciosa, simpática, hasta sensual, para no sentirse tan sola. Todo provenía de una gran necesidad de afecto, lleno de desgarradoras depresiones que ocasionalmente la llevaron a intentar varias veces quitarse la vida.
Brigitte poseía en su casa, La Mandrague, en la costa del Mediterráneo, una colección de animales recogidos o comprados a sus expropietarios, que los maltrataban: un asno, siete perros, sesenta gatos, tres cabras... Hasta hace poco contribuían a paliar su soledad. "Sé lo que es vivir sin amor", dijo. Hoy, con 67 años, ya no está sola por las noches.
Era Brigitte Anne-Marie Bardot, fallecida, en París, el 28 de diciembre de 2025, a los 91 años.
| Título | Director | Año |
|---|---|---|
| Y Dios creó a la mujer | Roger Vadim | 1956 |
| El Desprecio | Jean-Luc Godard | 1963 |
| Shalako | Edward Dmytryk | 1968 |
| Si Don Juan fuese mujer | Roger Vadim | 1973 |
