La ecografía de las 20 semanas, también conocida como ecografía morfológica, es un control crucial que se realiza en el segundo trimestre del embarazo, alrededor de la semana 20 de gestación. Esta prueba permite a tu ginecólogo observar con detalle la anatomía del bebé para descartar posibles malformaciones fetales. Es uno de los controles más importantes de todo el embarazo.
Esta ecografía implica altos conocimientos de diagnóstico fetal y es más laboriosa que las demás. Tu ginecólogo deberá interpretar pormenorizadamente todos los órganos y estructuras fetales y así comprobará que el feto se está desarrollando con normalidad. Además, se valorarán los movimientos y el bienestar fetal.
¿Qué se busca en la ecografía de la semana 20?
En la ecografía rutinaria de la semana 20, el objetivo principal es descartar cualquier anomalía inesperada en el feto. Para ello, el ecografista sigue un esquema predefinido para explorar de manera reglada y meticulosa todas las estructuras fetales.
Durante la ecografía de las 20 semanas, se evalúan los siguientes aspectos:
- Mediciones (biometría) fetales: Para conocer el tiempo de embarazo y poder determinar alteraciones en el crecimiento. Las medidas más habituales son el diámetro biparietal (DBP), el perímetro o circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF).
- Evaluación de la placenta, el cordón y el líquido amniótico.
- Corazón: Se debe determinar su orientación, el corte de cuatro cámaras, las válvulas y tabiques, la salida de los grandes vasos y el retorno venoso. La ecografía Doppler color es opcional.
- Abdomen: Se visualiza el estómago, el hígado, el intestino delgado y grueso, los riñones y la vejiga urinaria.
- Extremidades superiores e inferiores: Se evalúan los huesos largos y se visualizan las manos y los pies.
- Estudio detallado de la placenta: Se valora el tamaño, la madurez y la localización de la placenta, así como la inserción placentaria y fetal del cordón, su longitud y el número de vasos que contiene.
Además de comprobar las medidas fetales, el aspecto de la placenta y la cantidad de líquido amniótico, se practica un detallado estudio de todos los órganos fetales, con la finalidad de descartar el mayor número de malformaciones. La ecografía anatómica detallada permite detectar casi el 90% de las malformaciones fetales.
En la semana 20 de embarazo el desarrollo de los genitales ha finalizado y, en general, para un ecografista experto, es posible distinguir el sexo en la mayoría de los casos con una fiabilidad superior al 98%. Con los ecógrafos actuales se puede ver el aparato genital del bebé.
¿Cuándo se realiza la ecografía de la semana 20?
La ecografía de la semana 20, también conocida como ecografía morfológica, representa uno de los momentos más relevantes del embarazo. Realizada idealmente entre las semanas 18 y 22, esta prueba ofrece la posibilidad de estudiar los órganos y estructuras del feto, evaluando su desarrollo y detectando posibles malformaciones.
La conocida como ecografía de la semana 20 tiene una importancia muy especial y se debe realizar entre las semanas 18 y 22 de embarazo por varias razones:
- El líquido amniótico, imprescindible para una buena visualización ecográfica, va disminuyendo a lo largo del embarazo, pero en esta fase la cantidad todavía es bastante alta.
- En esta semana, el grado de osificación fetal no dificulta tanto la exploración como al final del embarazo.
- El feto es todavía inviable, y la legislación de muchos países permite la interrupción del embarazo hasta la semana 20 o 24.
Factores que pueden influir en la calidad de la ecografía
Varios factores pueden dificultar la obtención de imágenes claras durante la ecografía de la semana 20:
- La posición fetal.
- La escasez de líquido amniótico.
- La obesidad materna.
- La presencia de gas intestinal.
Debido al tamaño del feto, la ecografía de la semana 20 se realiza por vía abdominal, aunque en algún caso determinado puede ser necesario el uso de la vía vaginal para ver con más detalle alguna estructura determinada, que obligatoriamente tiene que estar cerca de la sonda vaginal. El tiempo de realización de la ecografía es variable.
Es importante recordar que, en ocasiones, alguna estructura no se puede estudiar de forma adecuada debido a la posición fetal o a alguna condición materna que dificulte el estudio de manera transitoria. Por tanto, el hecho de tener que repetir la ecografía no significa que se haya encontrado alguna anomalía.
Limitaciones de la ecografía de la semana 20
Si bien la ecografía de la semana 20 tiene una alta capacidad diagnóstica, no permite detectar todas las posibles anomalías. No todos los problemas son visibles por ecografía, y en muchos casos el desarrollo del órgano afectado aún no ha concluido para esta semana. Una ecografía normal aporta tranquilidad a la familia, pero no garantiza que el bebé no tenga ninguna patología.
Es importante comunicar que hay problemas que pueden aparecer más adelante o que simplemente no son visibles por imagen. A través de la ecografía se pueden detectar anomalías físicas, pero no defectos de otra naturaleza, como enfermedades hereditarias o alteraciones cromosómicas.
Algunas malformaciones no tienen expresión directa en ningún momento del embarazo, y muchas anomalías, aunque ya estén presentes en la semana 20, son indetectables en esta ecografía y pueden ponerse de manifiesto en ecografías posteriores.
Aunque la ecografía es la mejor técnica diagnóstica disponible en la actualidad, una ecografía normal no excluye de forma definitiva la presencia de anomalías. La tasa de detección ecográfica de malformaciones varía dependiendo del centro y del año del estudio. Por término medio se diagnostican el 60%.
La precisión diagnóstica de la eco 20 depende de varios factores, como la edad gestacional, la posición fetal, el tipo de anomalías y las condiciones de la gestante. En pacientes con poco líquido amniótico o en embarazos gemelares disminuye la fiabilidad diagnóstica.
Tecnología 5D en la ecografía de las 20 semanas
En algunas clínicas, como Clínica Mencía, se dispone de un ecógrafo en 5 dimensiones que cuenta con la tecnología más avanzada en el diagnóstico por imagen (Fetal Realistic View). Esto permite una mayor calidad de las imágenes y es de gran ayuda al profesional a la hora de emitir un diagnóstico más preciso y acertado, pues permite una mejor visualización de la anatomía del bebe, visión más real, capturas de imágenes más amplias y un campo de visión de hasta 210º.
La ecografía en 5D permite, gracias a la última tecnología, desarrollada para mejorar los detalles, por un lado ver al bebé de una forma mucho más real y por otro lado, mejorar el diagnóstico.
Además, algunas tecnologías como Hello Mom se vinculan con los sistemas de ultrasonido para transferir imágenes de ultrasonido del feto y registros de crecimiento directamente al teléfono móvil de la madre.
La importancia de la ecografía 3D y 4D
En la actualidad la ecografía 3D o 4D no se considera imprescindible en ninguna exploración obstétrica. Existen muchas dudas sobre si mejora el diagnóstico de anomalías fetales. En general, una malformación no "aparece" en una ecografía 3D. Lo habitual es que se detecte por ecografía 2D y se utilice la ecografía 3D para intentar clarificar el hallazgo. Una de las aplicaciones más popular de la ecografía 3D es la posibilidad de ver la superficie fetal.
Al ser una reconstrucción del feto tridimensional (o también en cuatro dimensiones con la 4D), permite ver estructuras superficiales como la cara, las extremidades etc. para detectar alteraciones. La ecografía 3D, además permite ver el feto en volumen y con ello analizar estructuras internas con mayor detalle como el cerebro. Ciertos ecógrafos, permiten incluso obtener imágenes en forma de cortes similar a una tomografía axial o ver los huesos como una radiografía. Por supuesto que da a los padres una visión más real de su bebé.
Recomendaciones adicionales durante el embarazo
Además de realizarse la ecografía de la semana 20, es importante tener en cuenta otras recomendaciones durante el embarazo:
- Cuidar la salud dental: Se recomienda realizar una visita al odontólogo a fin de evitar posibles caries, ya que durante el embarazo éstas evolucionan muy rápidamente.
- Estar atenta a los movimientos del bebé: Durante la semana 20 de embarazo se puede empezar a notar algún movimiento del bebé.
- Evitar el cansancio excesivo: Muchas mamás empiezan a notar cansancio cuando permanecen un largo rato de pie, debido al incremento de peso del feto y del útero.
- Prevenir los mareos: No es extraño notar mareos, especialmente al levantarse de la cama o incorporarse con rapidez tras llevar un buen rato sentada. La causa es una bajada de la tensión arterial, o hipotensión.
Recibir la noticia de que estás embarazada es habitualmente motivo de una enorme felicidad para las parejas. Sin embargo, inherente a ella, viene la eterna inquietud de que todo se encuentre dentro de la normalidad y de que nuestro bebé esté bien. Durante la gestación se realizan una serie de controles para confirmar que así sea.
Existen unos controles mínimos e imprescindibles durante el embarazo, como son la ecografía del primer trimestre, donde se realiza el cribado de trisomías. La ecografía de la semana 20, es uno de los controles más importante de todo embarazo. Se realiza por un ginecólogo experto en ecografía obstétrica y con un ecógrafo de alta definición, que permita una gran resolución de imagen.
