Embarazo usando inyección trimestral: Riesgos y Efectividad

La planificación familiar es un aspecto crucial de la salud reproductiva, y la elección del método anticonceptivo adecuado es una decisión personal importante. Entre las opciones disponibles, la inyección trimestral ha ganado popularidad debido a su conveniencia y eficacia. Sin embargo, es fundamental comprender tanto los beneficios como los riesgos asociados con este método.

¿Inyección trimestral y riesgo de embarazo? - Matrona Janice Reyes - CleverSalud

Según los resultados de la Encuesta de Anticoncepción en España 2022, realizada por el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la Sociedad Española de Contracepción, la utilización del doble método va ligeramente en aumento, a pesar de que todavía son muchas mujeres españolas las que no lo utilizan. La Sociedad Española de Contracepción (SEC) explica que el doble método anticonceptivo consiste en el uso simultáneo de un método anticonceptivo de alta eficacia y el preservativo (femenino o masculino) para la prevención de un embarazo no deseado y de infecciones de transmisión sexual (ITS).

¿Qué es la inyección anticonceptiva?

La inyección anticonceptiva es un método anticonceptivo hormonal inyectable, con una eficacia del 99% si se utiliza correctamente. Se trata de una inyección, generalmente intramuscular, que debe aplicarse cada mes o cada tres meses (según el tipo de hormonas que incluya), por lo que puede considerarse un anticonceptivo práctico y eficaz.

Este método anticonceptivo debe estar siempre indicado por un médico, para garantizar que es el más adecuado para la mujer. Además, el especialista deberá evaluar previamente que la mujer no padezca ninguna afección para la que esté contraindicada la administración de esta inyección.

Por otro lado, es importante saber que la inyección anticonceptiva no protege frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Por tanto, para evitar la transmisión de ETS, es necesario utilizar preservativo en cada relación sexual.

Tipos de inyección anticonceptiva

Hay dos tipos principales de anticonceptivos inyectables. Así, la inyección anticonceptiva puede ser:

  • Mensual: es combinada, es decir, contiene tanto estrógenos como progesterona.
  • Trimestral: solo contiene progesterona y es, generalmente, la más utilizada.

Por tanto, la mujer puede quedar protegida de un embarazo no deseado durante uno o tres meses, según el tipo de anticonceptivo inyectable administrado.

La acción anticonceptiva de la inyección se basa en evitar la ovulación y dificultar el paso de los espermatozoides al útero al hacer que el moco cervical se vuelva más espeso.

¿Cómo utilizar los anticonceptivos inyectables?

Lo más habitual es que sea un especialista quien administre la inyección anticonceptiva en consulta. Pese a ello, es posible que en algunos casos se explique a la mujer cómo hacerlo correctamente y que sea ella misma quien se administre la inyección en casa, aunque no es lo ideal.

Inyección mensual

La primera aplicación de la inyección mensual suele hacerse entre el primer y el quinto día de menstruación. Puede ser recomendable el uso del preservativo en los 7 días después de la inyección, según la situación de cada mujer, por lo que deberá consultar acerca de esto al especialista.

Posteriormente, la mujer solo deberá acudir a aplicarse una nueva inyección a los 30 días y de manera independiente de cuándo le baje la siguiente regla. De este modo, es habitual que la inyección se administre siempre en el mismo día de cada mes (8 de agosto, 8 de septiembre...)

Inyección trimestral

La inyección anticonceptiva trimestral se suele aplicar entre el primer y el quinto día del ciclo. De igual modo, puede ser recomendable el uso del preservativo si la mujer mantiene relaciones sexuales en los 7-14 días posteriores a la inyección, por lo que deberá consultar al especialista.

Para lo sucesivo, es importante recordar la administración de una nueva inyección trimestral 12 semanas después (independientemente de la fecha en la que baje la menstruación). En este caso, también es habitual hacerlo el mismo día del mes, pero tres meses después (8 de agosto, 8 de noviembre...)

¿Qué hacer ante olvidos?

Para que este método anticonceptivo sea eficaz, es necesario administrar las inyecciones en la fecha indicada. Pese a ello, hay unos días de margen, que pueden variar según la inyección utilizada.

Si la mujer olvida ponerse una inyección y transcurre más tiempo del recomendado, existe riesgo de embarazo si se han mantenido relaciones sexuales. En este caso, lo mejor es consultar con el especialista sobre las diferentes opciones y acerca del mejor momento para aplicar una nueva inyección. No obstante, será necesario comprobar previamente si se ha producido o no una gestación.

Beneficios de la inyección anticonceptiva

Además de ser un método anticonceptivo eficaz, la inyección anticonceptiva puede ofrecer otras ventajas a las mujeres que la utilizan:

  • Disminución de los dolores y molestias menstruales.
  • Reducción del sangrado menstrual y de la duración del mismo.
  • Mejora del síndrome premenstrual.

Finalmente, debido a su modo de administración mensual o trimestral, la inyección anticonceptiva puede ser muy útil si la mujer tiene olvidos frecuentes a la hora de tomar un anticonceptivo oral diario.

Efectos secundarios de la inyección anticonceptiva

Los efectos secundarios más comunes de la inyección anticonceptiva son aquellos que afectan a la menstruación. Tras la aplicación de la inyección, es habitual que se produzca un sangrado más leve y de menor duración, un sangrado irregular, un sangrado más prolongado o, incluso, que no aparezca la menstruación.

También puede ser frecuente que las mujeres que utilizan este método anticonceptivo presenten:

  • Dolores de cabeza (cefalea).
  • Náuseas.
  • Dolor e hinchazón abdominal.
  • Aumento de peso.
  • Sensibilidad en las mamas.
  • Afectación al estado de ánimo.

Habitualmente, estos efectos secundarios son temporales y disminuyen gradualmente. Estos ocurren generalmente durante las primeras veces que se emplea este método anticonceptivo hormonal, hasta que la mujer se adapta a él.

En cualquier caso, se debe consultar inmediatamente con el médico en caso de dolor abdominal severo, fiebre o cualquier otro síntoma que preocupe a la mujer. Además, es muy importante acudir también a la mayor brevedad en caso de presentar síntomas de un coágulo sanguíneo, como dolor de pecho, dificultad al respirar, dolor de piernas severo, pérdida de visión o visión borrosa repentina, dolor de cabeza y mareos, debilidad y desorientación.

Osteoporosis

Por otro lado, la inyección anticonceptiva se ha asociado con una disminución en la densidad mineral de los huesos, por lo que podría aumentar el riesgo de osteoporosis.

De este modo, podría ser recomendable que la mujer que utilice este método anticonceptivo adquiera ciertos hábitos como:

  • Mantener una dieta saludable que incluya calcio y vitamina D (o su suplementación).
  • Evitar el tabaco y el alcohol.

Este efecto adverso es especialmente importante cuando la inyección se utiliza por largos periodos de tiempo. Debido a esto, a los dos años de uso de la inyección anticonceptiva el especialista deberá realizar con la mujer una evaluación de los riesgos y beneficios de seguir prolongando su utilización.

Además, podría haber cierta mejora en la densidad ósea cuando deja de aplicarse la inyección.

Por este motivo, la inyección anticonceptiva puede no ser el anticonceptivo indicado, por ejemplo, en mujeres fumadoras, con un índice de masa corporal bajo o con antecedentes de osteoporosis, ya que estos serían factores que aumentan el riesgo de osteoporosis.

¿La inyección anticonceptiva afecta a la fertilidad?

Una vez que la mujer deja de administrarse la inyección anticonceptiva, esta recupera su fertilidad en unos meses. No obstante, hay mujeres que pueden tardar cierto tiempo en recuperarla (hasta 10 o 12 meses).

En cualquier caso, la mujer deberá consultar con su ginecólogo cuánto tiempo debe esperar para buscar el embarazo tras suspender el anticonceptivo inyectable, para evitar cualquier riesgo para el feto.

De este modo, puede ser conveniente dejar la inyección y comenzar a utilizar otro método anticonceptivo como el preservativo con la suficiente antelación al momento en que la mujer desea quedarse embarazada.

Acetato de medroxiprogesterona

El acetato de medroxiprogesterona es un progestágeno sintético (estructuralmente relacionado con la hormona endógena progesterona) con acción antiestrogénica, antiandrogénica y antigonadotrópica. Inhibe las gonadotropinas hipofisarias (FSH y LH) con la consiguiente inhibición de la maduración folicular y de la ovulación. Produce disminución de los niveles de ACTH e hidrocortisona en la sangre. Disminuye los niveles de testosterona circulante. Disminuye los niveles de estrógenos circulantes, como resultado tanto de una inhibición de la FSH como de una inducción enzimática de la reductasa hepática, dando lugar a un mayor aclaramiento de testosterona y una consecuente reducción de la conversión de andrógenos a estrógenos.

El acetato de medroxiprogesterona es activo por vía oral y parenteral, 15 veces más potente que la progesterona. Los progestágenos, además de inhibir la ovulación, actúan también sobre el endometrio impidiendo la implantación e incrementando la viscosidad de la mucosa cervical, lo que dificulta la progresión de los espermatozoides en el útero.

También transforma un endometrio proliferativo en un endometrio secretor, siempre que la mujer tenga unos niveles de estrógenos endógenos adecuados. Antes de su administración, se deben realizar una historia clínica y una exploración física completa, que incluya la toma de la tensión arterial y el peso (buena práctica).

Administración intramuscular profunda:

  • Anticoncepción: 150 mg. Administrar dentro de los 5 primeros días del ciclo menstrual, cada 3 meses. Intramuscular (IM) profunda en glúteo mayor o deltoides. Debe agitarse vigorosamente antes de ser utilizada.
  • Terapia coadyuvante del carcinoma de endometrio inoperante, recurrente y metastásico hormonodependiente o carcinoma de riñón.

Hipersensibilidad al fármaco, tromboflebitis y fenómenos tromboembólicos, HTA grave, insuficiencia hepática grave, hemorragia uterina anormal (metrorragias y menorragias) o del tracto urinario no diagnosticada, aborto diferido, embarazo (riesgo de anomalías genitales en fetos masculinos y femeninos), diabetes con enfermedad cardiovascular, sospecha o evidencia de malignidad mamaria o de los órganos genitales hormonodependientes, hipercalcemia en pacientes afectos de metástasis óseas, meningioma o antecedentes de meningioma. Si se diagnostica meningioma en una paciente tratada con altas dosis de acetato de medroxiprogesterona, se debe suspender el tratamiento (indicación anticonceptiva o no oncológica) o reconsiderar la necesidad de continuar el tratamiento, evaluando caso por caso los beneficios y riesgos individuales (indicación oncológica).

HTA, antecedentes de migraña o dolores graves e inusuales de cabeza, alteraciones visuales agudas, diabetes, antecedentes de depresión endógena. Puede provocar retención de líquidos, lo que agrava la enfermedad en pacientes con historial de epilepsia, migrañas, asma, insuficiencia hepática o renal, alteraciones cardiacas. Realizar análisis de sangre o exámenes médicos cada 6 meses. Control en casos de depresión grave y antecedente de infarto de miocardio o cerebral. Interrumpir el tratamiento si se presenta exoftalmia, diplopía, trastornos tromboembólicos. Puede producir aumento del peso, pérdida de densidad mineral ósea, aumento del riesgo de cáncer de mama e irregularidades menstruales.

El acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA) disminuye los niveles de estrógenos y, por ende, reduce la densidad mineral ósea en mujeres que han alcanzado su pico de masa ósea e impide su adquisición en menores de 18 años. No se sabe si se recupera tras suspenderla. Por debajo de los 18 años, si no se puede usar otro método, las ventajas superan los riesgos y su mantenimiento deberá ser evaluado periódicamente. A partir de los 18 años no hay restricciones ni en el uso ni en la duración.

Al principio de su uso probablemente producirá menstruaciones irregulares. La cantidad de sangrado, por lo general, disminuye a medida que transcurre el tiempo. Después de 6 a 12 meses de uso, es probable que las menstruaciones sean muy escasas o desaparezcan. Es importante advertir a la paciente de estas irregularidades (motivo de abandono) y explicar con claridad que no supone ningún problema para la salud y que, incluso, la amenorrea puede constituir una ventaja si existe sangrado menstrual muy abundante o dismenorrea. Puede producir una supresión de la ovulación de hasta 1 año tras su cese (amenorrea e infertilidad).

Existe un mayor riesgo de desarrollar meningioma con dosis altas (todas las formulaciones orales de ≥100 mg y las inyectables), principalmente después de un uso prolongado de varios años. Los pacientes tratados con altas dosis de acetato de medroxiprogesterona deben ser supervisados para detectar signos y síntomas de meningioma, siguiendo la práctica clínica habitual. No se ha identificado ningún problema de seguridad relacionado con el riesgo de meningioma y el uso a dosis bajas (<100 mg) ni con combinaciones de medroxiprogesterona con otros principios activos. En algunos casos, se ha observado una reducción del meningioma tras la suspensión del tratamiento.

Vaginitis, nerviosismo, anorgasmia o disminución de la libido, depresión, insomnio, cefalea, mareos, sofocos, dolor abdominal o malestar, náuseas, erupción cutánea, alopecia o falta de crecimiento del pelo, acné, dolor de espalda, calambres en las piernas, irregularidades menstruales (hemorragia y/o amenorrea), meningioma.

Eficacia disminuida por la aminoglutetimida (inhibidor de la esterogénesis). Los fármacos que inducen las enzimas hepáticas pueden acelerar el metabolismo del acetato de medroxiprogesterona y disminuir su acción: fenobarbital, carbamazepina, oxcarbamazepina, fenitoína, primidona o rifampina. También el modafinilo, el topiramato y la troglitazona. Se debe recurrir a una forma alternativa de anticoncepción. Esta alternativa debe ser mantenida al menos 1 mes después de la retirada del agente inductor. Disminuye la eficacia de los hipoglucemiantes y anticoagulantes orales. Eleva la tiroxina T4. Aumenta los niveles de alprazolam (depresión del sistema nervioso central e hipotensión). Concomitante con succinilcolina podría producir prolongación del bloqueo neuromuscular. La hierba de San Juan puede disminuir los niveles de la medroxiprogesterona.

Aspecto Descripción
Eficacia 99% con uso correcto
Tipos Mensual (estrógenos y progesterona), Trimestral (solo progesterona)
Beneficios Disminución de dolores menstruales, reducción del sangrado, mejora del síndrome premenstrual
Efectos Secundarios Alteraciones menstruales, dolores de cabeza, náuseas, aumento de peso, riesgo de osteoporosis
Fertilidad Recuperación en unos meses, pero puede tardar hasta 10-12 meses

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