Mucho se ha publicado acerca de la disminución de la fertilidad de la mujer con la edad. A pesar de ello, los actuales factores sociológicos, la disponibilidad de métodos anticonceptivos eficaces y la evolución de la sociedad del bienestar contribuyen a que las mujeres intenten tener su primer hijo cada vez más tarde.
Estamos, por tanto, ante un descenso en la tasa de fertilidad global en la sociedad occidental, especialmente en Italia, Grecia y España. De tal forma que, si en 1975 la edad media de la primera maternidad en España era de 25 años, actualmente según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la media de hijos por mujer en España es de 1,39, y la edad media de la mujer en el nacimiento de su primer hijo se sitúa actualmente en los 29,3 años.
¿Cuáles son los riesgos de un embarazo a los 50 años?
A los 49 años, las posibilidades de concebir de forma natural son muy bajas debido a la disminución natural de la reserva ovárica y la calidad de los óvulos a medida que se envejece. La posibilidad de quedar embarazada de forma natural a los 51 años es bastante baja debido a la disminución de la reserva ovárica y la calidad de los óvulos a medida que envejecemos.
La menopausia generalmente ocurre alrededor de los 50 años, con una variabilidad personal en el inicio y la duración de la transición perimenopáusica. Sin embargo, existen opciones de reproducción asistida que podrían ayudarte a cumplir tu deseo de ser madre. Te contamos todo sobre los riesgos y posibilidades.
El Reloj Biológico y la Fertilidad Femenina
¿Cuál es la mejor edad para ser madre? ¿Son los niveles de fertilidad iguales en las diferentes edades? ¿Es recomendable intentar tratamientos de reproducción asistida con óvulos propios después de los 42? ¿Cuándo es el momento de pensar en óvulos donados? Desvelamos todas las verdades del llamado “reloj biológico” de las mujeres.
Sí existe una edad límite para ser madre (con óvulos propios) No son pocas las mujeres que sostienen que ciertas famosas han tenido mellizos hace poco ¡y con 45 años! “Si lo ha conseguido ella, ¿por qué yo no?”, defienden. Pero no nos engañemos, ya que seguramente esas mujeres han realizado un tratamiento de reproducción asistida (TRA) con recepción de óvulos, es decir, con ovocitos de una chica mucho más joven.
Asimismo, hay que tener en cuenta que la fertilidad en humanos tiene unas tasas muy bajas y que en mujeres mayores de 35 años aumentan progresivamente las tasas de aborto espontáneo a medida que disminuye la fertilidad. En varones, sin embargo, y aunque se haya observado un cierto descenso de la fertilidad, en particular a partir de los 50 años, no hay una edad absoluta para que los hombres no puedan ser padres.
Algunos autores concluyen que no hay suficiente evidencia para demostrar un efecto desfavorable de la edad paterna en los resultados de tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, en las mujeres la edad para ser madre sí es un factor para tener en cuenta, especialmente a partir de los 37 años, de tal forma que los TRA pueden solucionar el problema en algunas parejas, pero no en otras, que no llegarán a tener hijos a pesar de tratamientos largos, costosos y complejos.
El Envejecimiento Reproductivo Femenino
La edad para ser madre depende del envejecimiento reproductivo El proceso de envejecimiento reproductivo femenino es debido a la disminución gradual, tanto de la cantidad como de la calidad de los ovocitos que quedan en los folículos.
Quizás de aquí a unos años se lleguen a conocer todos los mecanismos endocrinos, genéticos y metabólicos que intervienen en este proceso, pero de momento aún no se conocen completamente. Se sabe que en el ovario existen varios millones de células germinales desde el 5.º mes de gestación y que a partir de entonces disminuyen hasta la menopausia, quedando alrededor de unas 1.000 hacia los 50 años.
La disminución de dicha dotación folicular implica la pérdida de la fertilidad, de tal forma que para el 95% de las mujeres a los 30 años solo están presentes el 12% de los folículos, y a los 40 años solo el 3%. Este proceso de envejecimiento reproductivo femenino varía enormemente entre las mujeres, ya que unas perderán su fertilidad hacia los 35 años y otras cerca de los 50.
Todo esto provoca que cada vez más mujeres necesiten acudir a las técnicas de reproducción asistida para lograr su sueño de ser madre. Actualmente, un 3,1% de las mujeres en edad fértil (hasta los 49 años) han tenido su primer hijo gracias a estas técnicas y, entre las mayores de esa edad, hasta el 1,6%.
Factores que Influyen en la Fertilidad
Además de la propia edad para ser madre, también se deben tener en cuenta factores genéticos, ambientales, el estilo de vida (el tabaco y el alcohol no son buenos para la maternidad), e incluso hasta la edad de la menarquia o primera regla.
Los ginecólogos expertos en reproducción asistida se ayudan de una serie de hormonas para deducir la posible respuesta de los ovarios a una estimulación hormonal. Las más importantes son:
- La FSH basal: Hormona Foliculoestimulante, en inglés. En un día 3 de ciclo, que aumenta progresivamente con la edad y la disminución de folículos, pero que presenta una capacidad predictiva moderada para la respuesta ovárica y una capacidad predictiva baja para el embarazo.
- La Hormona antimülleriana (AMH): En cualquier día del ciclo, segregada por los folículos ováricos. Con el descenso del número de folículos antrales con la edad, disminuyen los niveles de AMH, siendo prácticamente indetectables con la menopausia.
- Recuento del número de folículos antrales: Mediante ecografía, ya que hay una disminución importante con la edad, sobre todo a partir de los 37 años.
Así pues, los niveles de esta hormona antimülleriana se relacionan con la respuesta a la estimulación en TRA, proporcionando un índice de la edad de la menopausia y constituyendo un marcador de la reserva ovárica, que también se conoce como edad ovárica, el tipo de edad más importante para saber si puedes ser madre.
Técnicas de Reproducción Asistida
En TRA, la edad para ser madre parece ser un factor más relevante que la reserva ovárica en cuanto a probabilidades de gestación. La edad sería el mejor indicador de calidad ovocitaria y la reserva ovárica de la cantidad. Ya se sabe: “vale más calidad que cantidad”.
La calidad ovocitaria está asociada además a la genética, y esta a su vez a la edad materna, es decir, ovocitos de más edad tienen más alteraciones cromosómicas. El retraso de la maternidad también tiene una mala influencia a nivel obstétrico y perinatal, aumentando, como ya se ha dicho antes, la tasa de abortos, la de síndrome de Down y otras anomalías genéticas, mayor riesgo de cesáreas, diabetes gestacional, restricción del crecimiento uterino e, incluso, un aumento del riesgo de muerte fetal.
Los resultados de los estudios realizados a nivel mundial muestran que la calidad de los óvulos entre los 40 y 42 años es muy parecida, refiriendo tasas de embarazo entre el 14% y el 22% (aborto entre el 39 y el 50%). En mujeres que buscan ser madre cuando tienen más de 43 años, las tasas de embarazo disminuyen (7,8% a 3,6%) y el aborto aumenta considerablemente (67-75%).
Óvulos Propios vs. Óvulos Donados
Sin embargo, entre las mujeres que buscan ser madre a los 40 años que recibieron ovocitos donados, la tasa de embarazo no se vio afectada, por lo que la TRA más recomendada para ser madre pasados los 40 es la ovodonación.
Hace unos años hicimos un estudio en Ginefiv de mujeres que buscan ser madre a los 42 años o más, con óvulos propios. Los resultados fueron más bien pobres, pues solo en un 6% de los ciclos se consiguió el éxito, es decir, el niño sano en casa. ¿Merece la pena? ¿Cómo vamos a recomendar a las mujeres de esta edad que no lo intenten con sus propios gametos? Aunque sea más complicado, la edad para ser madre todavía no ha pasado y con un tratamiento de reproducción asistida adecuado es posible lograrlo.
Al mismo tiempo se compararon ciclos que hicieron varias de estas pacientes con ovocitos recibidos, encontrándose diferencias entre los embarazos (15,6% vs. 75%) y los abortos (53% vs. 11%), siempre a favor de los ciclos de ovodonación.
Para la mayoría de las personas, tener hijos biológicos forma parte de su proyecto de vida. Por ello, cuando el diagnóstico indica que la única opción de conseguir el embarazo es acudir a una recepción de gametos (en este caso femeninos), la pareja se ve profundamente afectada, cambiando radicalmente el proyecto familiar inicial de la pareja.
En estos casos, el consejo y el apoyo psicológico es casi siempre necesario para valorar el impacto del diagnóstico sobre la pareja, facilitando la expresión emocional y el duelo. Es muy importante, sobre todo, ayudarlos en la difícil toma de decisiones con respecto a la aceptación o no de la donación, e incluso la posibilidad de valorar una adopción en vez de un tratamiento de reproducción asistida.
Perimenopausia y Embarazo
“Perimenopausia” es una de esas palabras que jurarías no haber oído nunca, hasta que, de repente, empiezas a oírla a todas horas. Quizá sea porque te estás haciendo mayor. Quizá porque cada vez más gente habla de la salud reproductiva de la mujer, incluida la menopausia (¡lo cual es estupendo!). O quizá sea porque cada vez se espera más para quedarse embarazada.
La menopausia se define por la ausencia de periodos menstruales durante un año. Los años previos a la menopausia se denominan “perimenopausia”, es decir, alrededor de la menopausia. Entre los signos más comunes de la perimenopausia se incluyen los cambios en el ciclo menstrual, como la duración de los periodos y la cantidad de sangrado.
Algunas mujeres se preguntan si están experimentando síntomas de embarazo o de perimenopausia. Aunque es posible que no se presenten síntomas en absoluto, los signos de la perimenopausia pueden incluir sofocos, sudores nocturnos, fatiga, trastornos del sueño, dolores de cabeza, incontinencia, cambios de humor, problemas vaginales (como sequedad y dolor en las relaciones sexuales), hinchazón abdominal, calambres, cambios en el tracto urinario y aumento de peso. Muchos de estos síntomas son similares a los síntomas comunes del embarazo.
Sin embargo, es posible que durante el embarazo experimentes algunos síntomas que no sueles experimentar en la perimenopausia. Entre ellos se incluyen la sensibilidad alimentaria, los pechos sensibles o hinchados, el aumento de la micción, el estreñimiento y las náuseas.
Mitos y Realidades sobre la Perimenopausia y la Fertilidad
El tema de la perimenopausia viene acompañado de muchos conceptos erróneos sobre la edad y la fertilidad. A continuación, aclaramos algunos de los más comunes.
- Realidad: la perimenopausia puede durar desde unos pocos meses hasta más de 10 años. Sin embargo, lo normal es que dure entre cuatro y ocho años. Aunque la mayoría de las mujeres experimentan la menopausia alrededor de los 51 años, puede ocurrir en cualquier momento entre los 40 y los 58 años. Por lo tanto, es muy posible experimentar la perimenopausia cuando todavía se es lo suficientemente joven como para quedarse embarazada. La mayoría de las mujeres experimentan la perimenopausia entre los 45 y 49 años, cuando todavía siguen ovulando.
- Realidad: aunque los embarazos son menos probables a medida que envejeces, un embarazo no planificado sigue siendo posible hasta que hayas pasado 12 meses sin el periodo (menopausia).
- Realidad: la fertilidad comienza a disminuir gradualmente a los 30 años, a menudo mucho antes de la perimenopausia. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, por sus siglas en inglés), la mayoría de las mujeres son incapaces de quedarse embarazadas en torno a los 45 años, tanto de forma natural como con tratamientos de fertilidad como la FIV. Con el tiempo, tanto la calidad como la cantidad de óvulos disminuyen gradualmente.
¿Qué hacer si estás en la Perimenopausia y Quieres un Bebé?
Si crees que estás pasando por la perimenopausia y quieres tener un bebé, habla con tu ginecólogo. Dependiendo de tu edad, tu historial médico y muchos otros factores, es posible que tus síntomas no se deban en absoluto a la perimenopausia. Los estudios demuestran que el 4,5 % de las mujeres no pueden concebir de forma natural a los 25 años, cifra que se dispara al 50 % a los 41 y al 90 % a los 45.
Pero esas estadísticas también significan que, aunque tengas más de 40 años, puedes quedarte embarazada de forma natural. Mientras tus ovarios produzcan un óvulo viable (lo que sigue siendo posible durante la perimenopausia), puedes quedarte embarazada.
La perimenopausia es una etapa de transición hacia la menopausia y está caracterizada por síntomas físicos y emocionales que tienen su origen en los cambios hormonales que se producen en el organismo de la mujer. "Durante la perimenopausia, las posibilidades de conseguir un embarazo natural son inferiores al 2%.
Opciones para Lograr el Embarazo a los 49 Años
Dado tu interés en tener otro hijo, una opción posible sería considerar tratamientos de reproducción asistida, como la fertilización in vitro (FIV) con óvulos donados. Esto se debe a que la calidad de los óvulos propios a esta edad suele ser insuficiente para lograr un embarazo viable, y el uso de óvulos de donante es una alternativa con mayor probabilidad de éxito.
La donación de óvulos es una alternativa que muchas mujeres consideran a esta edad, ya que permite utilizar óvulos de una donante más joven. Te recomiendo consultar con un especialista en fertilidad para evaluar tus opciones y recibir un asesoramiento personalizado acorde a tu situación particular.
| Edad de la Mujer | Tasa de Éxito con Óvulos Propios | Tasa de Éxito con Óvulos Donados |
|---|---|---|
| 40-42 años | 14% - 22% | No afectada |
| Más de 43 años | 3.6% - 7.8% | No afectada |
Consideraciones Adicionales
- Evaluación médica integral: Aunque tu esposa está en buena salud general, es esencial realizar una evaluación médica minuciosa.
- Consideraciones sobre la edad: Muchas clínicas establecen un límite de edad para los tratamientos de reproducción asistida.
- Consentimiento informado y apoyo psicológico: Un tratamiento de ovodonación requiere de un consentimiento informado, lo que implica que ambos padres deben estar al tanto de todos los posibles riesgos, beneficios y consideraciones éticas.
Te recomiendo que consultes con un especialista en reproducción asistida para revisar todos estos aspectos y discutir la viabilidad del tratamiento de ovodonación en vuestro caso específico.
Riesgos del Embarazo a Edades Avanzadas
Los embarazos durante la perimenopausia pueden presentar mayores riesgos, como el aborto espontáneo. Aunque cualquier embarazo, independientemente de la edad de la madre, conlleva una serie de riesgos, durante la perimenopausia estos aumentan.
A partir de los 35-40 años, aumentan las probabilidades de que, durante el embarazo y después del mismo, tanto el feto como la madre sufran problemas de salud. Provocados, sobre todo, por errores en la división cromosómica de los ovocitos (meiosis). No obstante, existen pruebas al alcance de los especialistas para diagnosticar dicha alternación antes de dar a luz.
Las mujeres embarazadas a edad avanzada tienden a tener más problemas de salud que las mujeres más jóvenes. En este sentido, los riesgos de quedar embarazada a los 40 están principalmente relacionados con dos complicaciones frecuentes: la diabetes y la hipertensión. Ambos riesgos aumentan con la edad de la madre.
En algunos casos, el riesgo se ve incrementado si las gestantes tienen sobrepeso, obesidad u otros problemas de salud que deriven en hipertensión inducida por el embarazo (preeclampsia), una condición que se caracteriza por la aparición repentina de presión arterial alta y signos de daño en los órganos durante el embarazo.
Otros riesgos incluyen:
- Placenta previa.
- Aborto espontáneo.
- Cesárea.
- Síndrome de Down.
Sin embargo, con un buen control de salud desde el inicio podemos diagnosticar a tiempo estas complicaciones.
