Embarazo a los 43 Años: Riesgos y Posibilidades

La sociedad española ha experimentado cambios significativos en las últimas décadas, impactando en la edad en que las mujeres deciden ser madres. Cada vez más mujeres postergan la maternidad, convirtiendo el embarazo a edad avanzada en un fenómeno creciente en las consultas ginecológicas.

¿Cuándo Empieza a Reducirse la Fertilidad en la Mujer?

Mucho se ha publicado acerca de la disminución de la fertilidad de la mujer con la edad. Estamos, por tanto, ante un descenso en la tasa de fertilidad global en la sociedad occidental, especialmente en Italia, Grecia y España. Asimismo, hay que tener en cuenta que la fertilidad en humanos tiene unas tasas muy bajas y que en mujeres mayores de 35 años aumentan progresivamente las tasas de aborto espontáneo a medida que disminuye la fertilidad.

El proceso de envejecimiento reproductivo femenino es debido a la disminución gradual, tanto de la cantidad como de la calidad de los ovocitos que quedan en los folículos. Se sabe que en el ovario existen varios millones de células germinales desde el 5.º mes de gestación y que a partir de entonces disminuyen hasta la menopausia, quedando alrededor de unas 1.000 hacia los 50 años.

A partir de los 35-40 años, aumentan las probabilidades de que, durante el embarazo y después del mismo, tanto el feto como la madre sufran problemas de salud, provocados, sobre todo, por errores en la división cromosómica de los ovocitos (meiosis). No obstante, existen pruebas al alcance de los especialistas para diagnosticar dicha alternación antes de dar a luz.

Fertilidad a los 43 Años

A los 43 años, la calidad de los óvulos ha disminuido considerablemente. Aunque una mujer puede seguir ovulando, la posibilidad de que ese óvulo sea genéticamente normal es mucho menor que en edades más tempranas.

Uno de los datos más preocupantes a partir de los 38-39 años es que no solo cuesta más quedarse embarazada, sino que también aumentan de forma muy significativa las probabilidades de sufrir un aborto espontáneo. Esto se debe a que, con el paso del tiempo, los óvulos acumulan alteraciones genéticas que dificultan el desarrollo embrionario normal.

La buena noticia es que, gracias a los avances en reproducción asistida, hoy existen alternativas para mujeres que desean ser madres en etapas más tardías de su vida fértil. Ser madre a los 43 años es posible, pero requiere una visión realista, información clara y acompañamiento médico especializado.

No son pocas las mujeres que sostienen que ciertas famosas han tenido mellizos hace poco ¡y con 45 años! “Si lo ha conseguido ella, ¿por qué yo no?”, defienden.

Opciones Reproductivas

Con 40 años, lo más probable es que la mujer tenga una reserva ovárica más disminuida que en años anteriores. Esto significa que el número de óvulos disponibles para dar lugar a un embarazo es cada vez menor y, además, su calidad también se encuentra afectada por el envejecimiento de los ovarios.

A todo esto, hay que sumar la acumulación de mutaciones genéticas y aneuploidías en los óvulos debido a la edad, lo cual aumenta el riesgo de aborto espontáneo o, lo que es peor, el nacimiento de un niño enfermo.

Para evitar que esto suceda y poder tener un hijo sano con más de 40 años, la reproducción asistida cuenta con las técnicas más adecuadas: preservación de la fertilidad, FIV con DGP y FIV con óvulos de donante.

Preservación de la Fertilidad

Gracias a la técnica de vitrificación de óvulos, hoy en día es posible retrasar la maternidad sin que la probabilidad de éxito se vea seriamente afectada. Después de una estimulación ovárica controlada, es posible obtener un número elevado de óvulos que serán congelados para su futuro uso. Estos óvulos pueden permanecer vitrificados durante largos periodos de tiempo sin que su calidad se vea afectada.

La preservación de la fertilidad es la técnica más sencilla y adecuada para poder tener un hijo biológico una vez pasados los 40 años. Lo más recomendable para todas aquellas mujeres que deseen aplazar la maternidad a una edad más avanzada es congelar sus óvulos antes de los 30 años, cuando su reserva ovárica aún es óptima.

FIV con DGP

En caso de no haber congelado los óvulos a una edad más temprana, las mujeres con 40 años o más todavía tienen la posibilidad de convertirse en madres gracias a la fecundación in vitro (FIV). Para ello, es necesario contar con una reserva ovárica que aún permita obtener suficientes óvulos después de una estimulación ovárica.

No obstante, la tasa de éxito de la FIV con óvulos propios con más de 40 años es baja, ya que es probable que los óvulos sean defectuosos y den lugar a embriones no viables.

Por esta razón, es muy recomendable hacer un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) que permita seleccionar y transferir solamente los embriones que sean sanos.

Ovodonación

Si la reserva ovárica de la mujer ya es muy baja y, aunque se haga una estimulación con medicación hormonal, no se consiguen suficientes óvulos de calidad para hacer una FIV, será necesario recurrir a una ovodonación.

Las donantes de óvulos son chicas sanas y jóvenes que no tienen enfermedades genéticas ni sistémicas. Sus óvulos son de muy buena calidad y permiten a las mujeres con edad avanzada cumplir su sueño de ser madres.

La tasa de éxito de la ovodonación en mujeres de 40 años es significativamente mayor que cuando se utilizan óvulos propios.

¿El bebé se parecerá a la madre en una ovodonación?

Riesgos del Embarazo Tardío

El riesgo de sufrir complicaciones durante el embarazo con esta edad es elevado, tanto para la madre como para el feto. Los ginecólogos expertos en reproducción asistida se ayudan de una serie de hormonas para deducir la posible respuesta de los ovarios a una estimulación hormonal. Hormona Foliculoestimulante, en inglés. En cualquier día del ciclo, segregada por los folículos ováricos. Con el descenso del número de folículos antrales con la edad, disminuyen los niveles de AMH, siendo prácticamente indetectables con la menopausia.

Algunos de los riesgos más importantes son:

  • Tasa de aborto espontáneo superior al 30%
  • Embarazo ectópico
  • Diabetes gestacional
  • Preeclampsia
  • Complicaciones tromboembólicas
  • Parto prematuro
  • Retraso del crecimiento fetal
  • Muerte fetal intrauterina
  • Tasa de parto por cesárea superior al 35%
  • Hemorragia postparto

Además, como hemos dicho, si el embarazo se ha producido con óvulos propios, el riesgo de alteraciones cromosómicas es elevado. Por ejemplo, el nacimiento de niños con síndrome de Down, síndrome de Edwards o síndrome de Patau son más frecuentes en mujeres de 40 años.

Por ello, es muy importante hacerse todas las pruebas prenatales indicadas, como el triple screening, la biopsia corial o la amniocentesis.

Cuidados Durante el Embarazo Tardío

Cuando una mujer con más de 40 años se queda embarazada, generalmente su gestación se considera como “de riesgo” y los controles y pruebas médicas suelen ser más frecuentes. Además, se recomienda que durante la gestación sea atendida no en las consultas ginecológicas de los ambulatorios, sino en maternidades o unidades de Obstetricia de los hospitales.

Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas.

Como explica el Dr. Bosch, “además de las pruebas de salud general previas, el seguimiento de la gestación debe ser más estrecho, prestando especial atención al control de la tensión arterial y la glucemia, y anticipándose a cualquier signo de amenaza de parto prematuro, como por ejemplo la medición frecuente de la longitud cervical”.

Riesgo Descripción
Hipertensión Arterial Mayor riesgo de desarrollar hipertensión durante el embarazo.
Diabetes Gestacional Aumento en la probabilidad de desarrollar diabetes gestacional.
Prematuridad Mayor riesgo de parto prematuro.
Bajo Peso al Nacer Mayor incidencia de bebés con bajo peso al nacer.

Es importante saber que muchas de las complicaciones se previenen con un correcto control prenatal y cumpliendo rigurosamente las indicaciones médicas.

Ventajas de Ser Madre a Partir de los 45 Años

La maternidad tardía, como apunta la psicóloga de ifeel, también tiene sus ventajas. Como recalca esta experta, “la maternidad a los 45 puede resultar muy satisfactoria pues es un periodo en el que la mujer ha alcanzado su plena madurez emocional y probablemente goce de una mayor estabilidad económica y de pareja, así como facilidades para conciliar”.

Una relación estable y feliz también hace mucho y, a esta edad, solemos estar más seguros de nuestra situación personal. “Además, al tratarse de una decisión muy meditada, se tiene mayor conciencia de lo que supone la crianza de un hijo y, aunque no resulte fácil, la mujer puede sentirse más preparada para afrontarla”, añade.

Consideraciones Finales

Ser madre después de los 40 es algo tan maravilloso como a los 20, 25, ó 35 años. Aunque hoy en día las mujeres gozan de una salud excelente a los 45 años, la maternidad tardía conlleva riesgos para la salud del bebé y de la madre, pero esto no tiene por qué ser un motivo para descartar la maternidad. Eso sí, esta psicóloga recalca que debes ser conscientes de lo que implica tu decisión y tomar las precauciones necesarias. “Cuidarse física y psicológicamente será la clave para vivir esta etapa de una forma positiva”. Así que cuídate del agotamiento emocional, además del físico.

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