Tener un bebé es uno de los momentos más maravillosos en la vida de muchas mujeres. Sin embargo, las mujeres pueden no estar preparadas para los cambios que va a experimentar su cuerpo. Cada mujer vive el embarazo de una forma diferente. Algunas irradian salud y vitalidad durante el primer trimestre mientras que otras lo viven como una enfermedad. Los síntomas del embarazo son distintos en cada mujer. Además, una misma mujer puede experimentar diferentes síntomas en diferentes embarazos.
Un embarazo tiene una duración aproximada de 40 semanas desde el inicio del último ciclo menstrual hasta el momento del parto. No obstante, es importante destacar que, durante las semanas 1 y 2, la mujer realmente no está todavía embarazada. Los ginecólogos/as y el resto de profesionales de reproducción humana suelen empezar a contar las semanas de embarazo desde el inicio del ciclo menstrual. Esto se debe a que, en ocasiones, resulta complicado que la mujer sepa el momento exacto de la fecundación. Sin embargo, la mujer sí suele conocer cuándo le bajó su última menstruación. Por tanto, se considera que el "primer día de embarazo" coincide con la fecha de la última menstruación en una gestación de 40 semanas.
El primer mes de embarazo es especial, ya que es el momento en que la mujer suele descubrir que va a ser madre. Aunque físicamente todavía no se le nota la gestación, al final de este primer mes la futura madre ya empieza a sentir los síntomas iniciales y es posible hacer un test de embarazo para confirmarlo. Para que haya una gestación, es necesaria la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide.
Desarrollo del Bebé en el Primer Trimestre
El primer trimestre del embarazo está marcado por una transformación invisible, aunque sorprendente. A lo largo de las primeras 12 semanas, el bebé experimenta un rápido desarrollo:
Primer Mes de Embarazo
Durante el primer mes se forma el saco amniótico alrededor del embrión. También se forma la placenta, que es un órgano redondeado y plano que sirve para alimentar al bebé y para transferir sus desechos a la madre para que puedan ser eliminados. En este mes empieza a formarse la cara (una cara rudimentaria), con dos círculos oscuros que serán los futuros ojos. La boca, la mandíbula inferior y la garganta empiezan a desarrollarse.
- Semana 1 y 2: Aunque las semanas de gestación se empiezan a contar desde el último periodo, en realidad, el embarazo en sí se inicia en la tercera semana. El embarazo tiene una duración de unas 40 semanas que se empiezan a contar desde la fecha de la última regla. Esté es el dato que el médico-especialista tendrá en cuenta para calcular la fecha en la que sales de cuentas (posible fecha del parto). Pero la fecundación se produce normalmente unas 2 semanas después del inicio del periodo y se produce en las trompas de Falopio. Esto quiere decir que el período se cuenta como parte de tu embarazo, aunque no estuvieras embarazada en ese momento.
- Semana 3: Después de la fecundación del ovocito por parte del espermatozoide, se forma el cigoto (célula resultante de la unión de células sexuales masculinas y femeninas). El cigoto continúa desarrollándose y multiplica sus células, de forma rápida formando el blastocisto. Este blastocisto llega al útero hacia finales de la tercera semana. A partir de que el cigoto se divide en varias células ya hablamos de embrión.
- Semana 4: En esta semana se produce la implantación del embrión en el útero. Cuando el embrión llega al útero en forma de blastocisto, tiene 2 estructuras completamente diferenciadas: la parte interna que dará lugar a los diferentes órganos del bebe y la parte externa que formará la placenta. En este momento se lleva a cabo la implantación embrionaria, que es un proceso muy complejo en la que el embrión se adhiere a la pared del útero materno para poder recibir sangre y oxígeno y así poder desarrollarse.
Segundo Mes de Embarazo
Durante el segundo mes de la gestación continúa la formación de la cara. Las orejas aparecen como pequeños pliegues de piel a ambos lados de la cabeza. Se forman pequeñas yemas que al crecer darán lugar a los brazos y a las piernas. El cerebro, la médula espinal y otros tejidos neurológicos ya están formados. Comienzan a desarrollarse el tracto digestivo y los órganos de los sentidos. El hueso empieza a sustituir al cartílago. Hacia el final del segundo mes el feto mide unos 2,5 cm y pesa unos 9,5 g.
- Semana 5: En esta semana los niveles de la gonadotropina coriónica humana (hormona que miden los test de embrazo) aumentan rápidamente. Esto envía una señal a los ovarios para que dejen de liberar ovocitos y comiencen a producir más estrógeno y progesterona. El aumento de los niveles de estas hormonas frena el período menstrual y promueve el crecimiento de la placenta. A esta altura, el embrión consta de 3 capas: La capa externa (ectodermo): dará origen a la piel del bebé, los sistemas nerviosos central y periférico, los ojos y el oído interno. Capa media (mesodermo): Dará lugar al corazón y al sistema circulatorio, huesos, ligamentos, los riñones y gran parte del aparato reproductor del bebé. Capa interna (endodermo): dará origen a los pulmones y al intestino del bebé.
- Semana 6 y 7: En la sexta semana el tubo neural se cierra. Éste es un paso muy importante, ya que a partir del tubo neural se desarrollarán el cerebro y la médula espinal del bebé. También se desarrollan las estructuras necesarias para la formación de los ojos, los oídos y aparecen pequeños bultos que pronto se convertirán en brazos. A partir de la semana 6 se empieza a poder oír el latido cardíaco del embrión y en la séptima semana se forman el cerebro y el rostro del bebé.
Tercer Mes de Embarazo
En el tercer mes de la gestación el bebé está completamente formado. Tiene brazos, piernas, manos, pies y dedos que se abren y cierran. También tiene boca. Las uñas se están desarrollando y las orejas ya están formadas. Se están formando los cimientos de los dientes. Los órganos de reproducción ya están formados aunque todavía no se puede distinguir el sexo mediante ecografía.
- Semana 9: En esta semana los brazos del bebé se desarrollan y aparecen los codos. También se forman los pies y los párpados. En esta semana finaliza lo que se llama etapa embrionaria y el embrión pasa a llamarse feto.
- Semana 10: Durante esta semana el bebé puede doblar los codos. Los dedos de las manos y los pies del bebé dejan de estar palmeados y se alargan. Se siguen formando los párpados y el oído externo y. El cordón umbilical se ve claramente.
- Semana 11: Al final de la semana 11, los genitales del bebé empiezan a desarrollarse en un pene o una vagina. La cabeza del feto tiene la mitad de su longitud final. En esta semana mucho de los órganos más importantes ya están desarrollados e incluso alguno empieza a funcionar.
- Semana 12: En esta semana los órganos internos ya están formados y la cara del feto adquiere una forma más humana.
Combatir las náuseas durante el embarazo
Síntomas Comunes en el Primer Trimestre
Durante el primer trimestre del embarazo, las mujeres experimentan una serie de síntomas que son el resultado de los cambios hormonales y fisiológicos que ocurren en su cuerpo para apoyar el desarrollo del embrión y adaptarse a las nuevas demandas del embarazo.
Estos síntomas pueden variar en intensidad y no todas las mujeres los experimentan de la misma manera. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Ausencia de menstruación: Suele ser la primera señal evidente de embarazo.
- Náuseas matutinas: Las náuseas afectan a un 85 por ciento de las embarazadas; se deben a los cambios hormonales y pueden llegar a durar todo el primer trimestre del embarazo. Las famosas “náuseas matutinas” pueden comenzar en la cuarta o quinta semana, aunque pueden ocurrir en cualquier momento. En general no se acompañan de malestar estomacal o intestinal. En algunas embarazadas las náuseas son leves, mientras que otras ya comienzan el día vomitando. Suelen ser más molestas por la mañana (de ahí el nombre de náuseas matutinas) aunque pueden aparecer en cualquier momento del día. Para aliviarlas puede intentarse ingerir una dieta blanda, en porciones pequeñas y beber a sorbitos, evitando aquellos alimentos que produzcan malestar. Las náuseas no son un problema en sí mismas, pero si son muy intensas pueden afectar la nutrición del bebé.
- Fatiga o cansancio extremo: los niveles altos de progesterona que aparecen en el primer trimestre inducen una sensación de cansancio extremo. Durante el embarazo el cuerpo trabaja de forma extraordinaria para mantener el crecimiento del feto; esto hace que la madre pueda cansarse más de lo habitual. Es normal sentir la necesidad de dormir mucho y es recomendable que el descanso nocturno sea adecuado, e incluso hacer alguna siesta durante el día. Es normal que las mujeres embarazadas se sientan cansadas o fatigadas en el primer trimestre de embarazo, es consecuencia del aumento del nivel en sangre de Progesterona. Es recomendable tomarse siestas, llevar una dieta equilibrada e incluso realizar ejercicio para aumentar la energía.
- Cambios mamarios: El aumento de tamaño de las mamas es uno de los primeros signos del embarazo. Suele acompañarse de un aumento de sensibilidad en los pezones o de un leve dolor en los mismos. Se debe a cambios hormonales que preparan las mamas para la lactancia y puede durar todo el primer trimestre. Los pechos pueden volverse más sensibles, o hinchados debido al aumento de las hormonas del embarazo. Los senos se hinchan y aumenta la sensibilidad al roce o el dolor, esto es consecuencia de los cambios hormonales. Recomendamos utilizar ropa que no sea ajustada y sin costuras. El dolor o molestia disminuirá con el paso del tiempo.
- Necesidad de orinar con más frecuencia: El continuo crecimiento del útero ejerce una presión sobre la vejiga que aumenta las ganas de orinar. Es normal que aumenten las veces que visitas el baño. Esto ocurre por el aumento del volumen de sangre que hay en el cuerpo, esto hace que los riñones tengan que filtrar más líquido y por ende acabe traspasando parte de este líquido a la vejiga.
- Cambios del estado de ánimo: El cansancio y los cambios hormonales pueden precipitar una sensación de agobio y desdicha. Las fluctuaciones hormonales, particularmente los cambios en los niveles de estrógeno y progesterona pueden afectar los neurotransmisores en el cerebro, provocando cambios de humor, irritabilidad o sentimientos de ansiedad y tristeza.
- Antojos y repulsiones alimentarias: Los cambios en los gustos alimentarios están bien descritos durante el embarazo. Los tienen más de un 60 por ciento de las embarazadas y no es malo permitirse algún capricho, siempre y cuando se consuma comida sana. La mayoría de las embarazadas padecen las famosas ganas de comer ciertos alimentos durante la gestación, esto se debe a los cambios hormonales producidos durante el primer trimestre de embarazo. Los cambios hormonales también pueden alterar los sentidos del gusto y el olfato, lo que provoca aversiones a ciertos alimentos (que antes eran bien tolerados) y la aparición de antojos intensos por alimentos específicos.
- Aumento o disminución del apetito: De nuevo las hormonas del embarazo son las responsables de alterar la percepción del hambre y el apetito. Algunas mujeres pueden notar un aumento del apetito, mientras que otras experimentan una disminución, especialmente si tienen náuseas severas.
- Acidez de estómago: El aumento de los niveles de la hormona progesterona durante el embarazo produce la relajación del músculo que separa el esófago del estómago. Este músculo, en condiciones normales, mantiene en el estómago tanto los ácidos como la comida. Al relajarse durante el embarazo permite el paso de ácidos y comida hacia el esófago lo que se conoce como reflujo gastro-esofágico o acidez de estómago. Para reducir las molestias del reflujo gastro-esofágico se recomienda realizar comidas frecuentes y poco abundantes durante el día, evitar los alimentos grasos, los ácidos, los picantes y las bebidas gaseosas y no comer en posición tumbada. Esta acidez es consecuencia del aumento de las hormonas en sangre. Se relaja la válvula que separa el estómago y el esófago permitiendo que parte del ácido estomacal pase al esófago. Para aliviar esta sensación recomendamos realizar comidas frecuentes y de poca cantidad.
- Estreñimiento y hemorroides: Durante el embarazo disminuyen las contracciones del intestino debido al aumento de una hormona llamada progesterona. El estreñimiento y los gases producen una incómoda sensación de hinchazón que puede aliviarse, en parte, aumentando el contenido de fibra y de líquidos de la dieta, así como aumentando la actividad física. Durante el embarazo es normal sufrir estreñimiento y gases debido a que la progesterona reduce el movimiento intestinal. La sensación de hinchazón es consecuencia del estreñimiento, por ello recomendamos ingerir fibra o realizar ejercicio para mejorar esta sensación. El aumento de los niveles de progesterona relaja los músculos del tracto digestivo, lo que desacelera el tránsito intestinal. Esto, junto con los suplementos de hierro que muchas mujeres toman, puede provocar estreñimiento.
- Mareos: El aumento del volumen sanguíneo y la vasodilatación (dilatación de los vasos sanguíneos), junto con los cambios en la presión arterial, pueden provocar mareos, especialmente si la mujer se levanta de manera repentina o está de pie por largos períodos.
- Dolor abdominal: El útero comienza a crecer y los ligamentos que lo sostienen se estiran, lo que puede provocar sensaciones de tirantez leves en la parte baja del abdomen. Estos dolores son normales y generalmente no indican ningún problema. Muchas mujeres experimentan dolores, similares a los de la menstruación, durante el primer trimestre.
- Emisión de líquido por la vagina: Durante el embarazo es normal descargar un líquido vaginal transparente. Para mayor comodidad puede llevarse puesta una compresa. No se recomienda utilizar tampones ya que pueden introducir gérmenes en la vagina.
- Ganancia de peso: Aunque es normal que se gane peso durante el embarazo no se debe exagerar ni hacer caso del refrán “hay que comer por dos”. Durante el primer trimestre puede no engordarse nada (sobre todo si cursa con náuseas o pérdida del apetito) o como mucho, engordar un kilo o dos. Durante este periodo solo se precisan 150 calorías diarias de más respecto a la dieta habitual.
- Hemorragia vaginal: Aproximadamente un 25 por ciento de mujeres tiene algún sangrado vaginal ligero durante el primer trimestre del embarazo. Al principio del embarazo, “manchar” un poco puede ser un signo de la implantación del embrión en el útero materno sin que ello indique anomalía alguna. El sangrado provocado por la implantación es muy ligero y de color rosado o café claro.
Complicaciones en el Primer Trimestre
El primer trimestre del embarazo es un momento crucial para el resto de la gestación. En esta etapa pueden surgir una serie de complicaciones que pueden desencadenar en la perdida del embarazo. Por ello es muy importante realizar los controles que recomienda el médico - especialista. Algunos de los siguientes factores pueden llegar a poner en riesgo el embarazo.
- Vómitos y náuseas intensas: si son muy recurrentes e intensos pueden llegar a provocar deshidratación.
- Ardor o dolor al orinar: si al orinar sientes dolor o ardor podría ser una infección de vejiga o del tracto urinario.
Además, se deben tener en cuenta las siguientes señales de alerta:
- Dolor abdominal intenso.
- Sangrado vaginal importante (similar a una menstruación).
- Fiebre igual o superior a 38°.
- Dolor de cabeza muy intenso.
Cuidados Esenciales Durante el Primer Trimestre
Tanto las mujeres que buscan el embarazo como aquellas que acaban de recibir la noticia de que esperan un bebé tienen que empezar a cuidar su organismo y su estilo de vida. Estas recomendaciones ayudan a mantener un embarazo saludable y favorecen el nacimiento de un niño sano y con el peso adecuado.
Dieta Sana y Equilibrada
Las mujeres embarazadas necesitan llevar una dieta muy completa y que cubra todos los requerimientos de vitaminas y minerales, ya que la nutrición del feto va a depender completamente de ellas, así como el aporte de oxígeno. En especial, la mujer embarazada debe empezar a prestar atención a los siguientes alimentos y aportes nutricionales:
- Ácido fólico: Es esencial para la formación del bebé, ya que ayuda a prevenir los defectos del tubo neural. Los vegetales de hoja verde y las legumbres aportan ácido fólico al organismo.
- Calcio: Un mayor aporte de calcio es necesario para el correcto desarrollo de los huesos y dientes del bebé, entre otras cosas. El calcio también es importante para prevenir la preeclampsia en la embarazada. Es aconsejable tomar leche y yogures, así como semillas de sésamo y almendras.
- Hierro: Este mineral es importante para evitar la anemia en la embarazada. La carne, las legumbres y los frutos secos son fuente de hierro.
- Fibra: La fruta, la verdura y los cereales deben consumirse diariamente.
Además, será importante que la embarazada controle el consumo de hidratos de carbono y grasas y que evite los alimentos calóricos, así como el alcohol y el café. Por otro lado, para la prevención de la toxoplasmosis y listeriosis, será necesario lavar la fruta y la verdura antes de consumirse, no comer carnes, pescados y mariscos crudos, evitar los huevos poco cocidos y el queso no pasteurizado, etc.
Al inicio del embarazo puede resultar un poco complicado adaptarse a este nuevo estilo de vida. Por tanto, puede ser recomendable que las mujeres embarazadas se apunten a grupos de apoyo donde puedan consultar todas sus dudas y hablar con otras mujeres en la misma situación.
Buenos Hábitos de Vida
Otra recomendación muy importante para las mujeres embarazadas es dejar de fumar de inmediato. Si es necesario tomar medicamentos por alguna afección como, por ejemplo, una infección de orina o una gripe, es importante consultar con el médico qué fármacos son los adecuados durante el embarazo. En general, se deben evitar las sustancias que puedan ser nocivas para el feto. En caso de trabajar en algún entorno que implique la manipulación de productos tóxicos o tareas de riesgo para el embarazo, la mujer tendrá que consultar la posibilidad de tener la baja laboral durante toda la gestación.
Deporte
Si la mujer practica deporte de alta intensidad, en este momento deberá empezar a moderar el ejercicio físico. Los deportes como el pilates, el yoga o la natación son una buena opción tanto para las mujeres a las que les gusta mantener su cuerpo en forma como para aquellas que no suelen hacer deporte. Es importante no abandonar completamente la actividad física durante el embarazo, mientras no lo haya contraindicado el especialista. Una opción es realizar paseos diarios para ejercitarse y ayudar a relajar el cuerpo.
Además, es recomendable descansar el tiempo que la mujer necesite, mantener buenos hábitos de sueño, acostarse y levantarse todos los días a la misma hora, etc. En general, todo aquello que ayude a la mujer a sentirse bien durante todo el embarazo.
Controles prenatales en el primer trimestre
La primera visita prenatal se debe concertar desde el momento en que se sospeche que se puede estar embarazada. La mayoría de las pruebas de embarazo que se compran en la farmacia pueden detectar si se está o no embarazada desde la primera semana de retraso menstrual. El mejor momento para la primera visita al ginecólogo es a las seis semanas de embarazo, contando desde la última menstruación. En la primera visita prenatal se confirma el embarazo y se determina el estado de salud de la madre. Determina la fecha probable de parto. Para ello debe conocer la fecha del primer día de la última menstruación y a partir de ahí sumar 40 semanas.
La primera consulta se dice que es la más importante, puesto que va a permitir situar el embarazo en su adecuado nivel de riesgo. Después se programarán visitas cada 4-6 semanas. Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo.
Procedimientos en la primera visita prenatal:
- Realiza la historia clínica de la futura madre. Le pregunta sobre embarazos previos, cirugías, enfermedades y exposición a enfermedades contagiosas. También sobre tratamientos médicos, medicinas y suplementos nutricionales que se hayan tomado desde la última menstruación. Investiga el historial médico de otros miembros de la familia para saber si existen enfermedades crónicas o defectos genéticos en cualquiera de las dos ramas familiares (paterna y materna).
- Examen físico completo. Se pesa a la embarazada y se le determina la presión arterial.
- Examen ginecológico. Se toma una muestra de células del cuello del útero con un bastoncillo de algodón llamado hisopo para saber si hay células anormales que podrían indicar la existencia de un cáncer de cuello de útero y para la detección de enfermedades de transmisión sexual (test de Papanicolau).
- Doppler. Mediante este instrumento se escucha el latido del corazón del bebé.
- Ecografía. La primera ecografía suele realizarse entre las semanas 11 y 14 para ver si hay un solo embrión o más de uno correctamente implantados en el útero, para confirmar el tiempo aproximado de embarazo y para medir el pliegue nucal que, si está aumentado, puede ser indicativo de alteraciones cromosómicas.
- Análisis de sangre y de orina. En los análisis de sangre se solicitará un hemograma (para detectar posibles anomalías en la sangre y anemias), análisis bioquímicos, pruebas para detectar infecciones latentes o pasadas (VIH, sífilis, rubéola, varicela, hepatitis B, hepatitis C, toxoplasma, citomegalovirus, etc.) y el grupo sanguíneo y Rh de los padres.
- Test combinado o cribado (Triple screening). Mediante determinados parámetros ecográficos y pruebas bioquímicas del primer trimestre (gonadotropina corionica y proteína A) se ajusta el riesgo de anomalías cromosomicas con una elevada fiabilidad (85-90 por ciento).
- Advierte sobre los peligros de fumar, beber alcohol y tomar drogas o algunas medicaciones (ver medicaciones prohibidas en para saber más).
Los Beneficios de los Probióticos en la Primera Etapa del Embarazo
Como hemos visto anteriormente es necesario la suplementación de algunos nutrientes, ya porque sean imprescindibles en el desarrollo del embrión y/o feto o bien porque incrementa mucho su demanda en las embarazadas. Además, tener una microbiota vaginal equilibrada o favorable ayuda a prevenir algunas infecciones como la vaginosis bacteriana o infecciones en el tracto urinario, que podrían originar complicaciones en el primer trimestre de embarazo. Algunos probióticos pueden ayudar a aumentar la absorción de algunos de los nutrientes esenciales en la embarazada.
