Cuanto más se acerca la fecha probable del parto (FPP), más larga se hace la espera. Así que aunque te encuentres bien y estés relativamente tranquila, es posible que caigas en la tentación de poner en práctica alguna de las muchas estrategias que se aconsejan para “dar un empujoncito” al inicio de este proceso.
Muchas mujeres que esperan su tercer bebé han escuchado alguna vez que el tercer parto es el más complicado. Según este rumor popular, el nacimiento del tercer hijo suele ser más largo, doloroso y agotador que los anteriores. Esta creencia se ha transmitido durante años como una advertencia entre madres… pero ¿realmente tiene fundamento? Desde su experiencia profesional, asegura que se trata únicamente de un mito muy extendido, pero sin base médica. Además, recuerda que cada parto es diferente, incluso en la misma mujer.
Mientras algunas madres pueden vivir un tercer parto más intenso, muchas otras experimentan un proceso más rápido y llevadero. No hay una norma universal.
En esta época en la que vivimos, es atípico ser familia numerosa, es decir tener en la familia más de dos hijos. Generalmente, en el tercer embarazo hay miedos que ya no tenemos, lo vivimos de otra forma ya que además del embarazo nos tendremos que ocupar de dos niños más, que en algunos casos puede que sigan siendo muy pequeños aún. Así mismo, en un tercer embarazo, quizás seas más mayor y puede que aparezcan otro tipo de complicaciones que tendremos que tener en cuenta como la diabetes gestacional.
En resumen, no hay pruebas de que el tercer parto sea más duro, largo o doloroso. Físicamente, puede incluso resultar más sencillo. Lo que realmente puede marcar la diferencia es el estado emocional de la madre.
Meditación Guiada para el Embarazo | Visualizando tu Parto Positivo | Relajación
El Cuerpo Está Más Preparado en Partos Posteriores
Según explica la matrona, si hubiera que hablar del parto “más complicado”, ese sería el primero. Es el que “abre camino”, ya que el suelo pélvico está más firme y ofrece mayor resistencia. Tras ese primer nacimiento, el cuerpo ya ha pasado por el proceso y suele responder mejor: la dilatación puede ser más rápida y el paso del bebé resulta más sencillo. En muchos casos, los partos posteriores tienden a ser físicamente más fáciles, aunque siempre con la premisa de que cada mujer y cada experiencia son únicas.
En cuanto al momento del parto, en el tercer embarazo el tiempo suele ser más corto que los anteriores, aunque todo depende de si el bebé está colocado correctamente. Así mismo, la vagina es más elástica y está más dilatada en un tercer embarazo por lo que ayuda a que el parto sea más rápido.
Generalmente, en el primer embarazo, los movimientos o “pataditas” del bebé, que tanto esperamos, aparecen entre la semana 20-21. En los embarazos posteriores, a partir de la semana 16 ya podemos comenzar a percibir sus movimientos, esto sucede porque nuestro cuerpo se adapta más rápido al crecimiento del bebé y por estar la musculatura más distendida.
Generalmente en los primeros embarazos el parto suele retrasarse, este en la gran mayoría de las mujeres sucede en la semana 40 o después de esta. Durante los embarazos posteriores el parto puede adelantarse y generalmente ocurre entre la semana 38-40 ya que el borrado del cuello del útero es más rápido.
¿Por Qué Algunas Mujeres Creen Que el Tercer Parto Es Peor?
La explicación, según Marcos, no es física, sino emocional. El tercer embarazo suele llegar acompañado de más responsabilidades, cansancio acumulado, miedos o estrés. Estas emociones pueden influir en cómo la madre percibe el parto, haciendo que parezca más largo o más duro, aunque médicamente no lo sea.
De hecho, estudios como el publicado en BMC Pregnancy and Childbirth (2016) señalan que el miedo y la ansiedad pueden aumentar la percepción de dolor, prolongar algunas fases del parto y favorecer la intervención médica.
La matrona insiste en la importancia del bienestar emocional. Muchas mujeres liberan en el parto emociones acumuladas, lo que puede intensificar la experiencia. Por eso, recomienda trabajar la parte mental del embarazo con técnicas como:
- Preparación emocional
- Relajación y respiración
- Hipnoparto
- Acompañamiento profesional
- Apoyo psicológico si es necesario
El cuerpo de la mujer durante el embarazo cambia gradualmente para poder albergar al bebé. El útero multiplica su tamaño 7 veces, además de albergar la placenta y el líquido amniótico que le darán cobijo al bebé. La recuperación posparto en un primer embarazo es más rápida, en cambio con un segundo o tercer embarazo suele ser más lenta. Así mismo los tejidos están más laxos con más embarazos, quizás hayamos quedado con algún kilo de más y la recuperación debido a esto suele ser un poco más lenta.
¿Cómo Saber Si el Parto Está Acercándose?
Una vez que comienza el tercer trimestre de embarazo, las mujeres pueden sentir contracciones. Sin embargo, estas contracciones no siempre indican que el parto va a comenzar. Lo más habitual es que al inicio del tercer trimestre sucedan contracciones de Braxton Hicks. Se trata de contracciones irregulares y de menor intensidad en comparación con las contracciones de parto.
Además, las molestias del final del embarazo, en ocasiones, se pueden confundir con el parto. Por ello, es importante conocer cuáles son los síntomas que se producen antes del parto. A continuación, se detallan algunos de ellos.
Síntomas Comunes Antes del Parto
- Descenso del bebé: Unas semanas antes de que se produzca el parto, la embarazada puede sentir unas molestias en la pelvis o la vagina. Al mismo tiempo, se aliviará la tensión en la caja torácica, por lo que la mujer podrá respirar mejor.
- Contracciones de Braxton Hicks: Estas contracciones empiezan a partir del tercer mes de embarazo, pero la futura mamá no podrá sentirlas hasta que estás en un estado más avanzado. A diferencia de las contracciones verdaderas de parto, las de Braxton Hicks son contracciones esporádicas del útero.
- El cuello del útero madura: La maduración cervical o del cuello uterino es una etapa donde se producen cambios en la forma, en la posición y en la consistencia del cérvix. El ginecólogo determina el momento del parto a través de la dilatación uterina.
- Expulsión del tapón mucoso: El desprendimiento del tapón mucoso es el reflejo de la cercanía al parto, aunque no tiene que ser una señal de parto inminente. El tapón mucoso se advierte como un flujo muy espeso y viscoso que puede tener una coloración transparente, amarillenta e incluso levemente sanguinolento.
- Contracciones de parto: Al contrario de las de Braxton Hicks, las contracciones verdaderas de parto son siempre dolorosas y se producen cada vez con mayor frecuencia durante al menos una hora. Se debe ir al hospital cuando se produzcan contracciones uterinas cada 5 minutos durante más de una hora.
- Romper aguas: El saco de líquido amniótico, el fluido que recubre al bebé y gracias al cual puede sobrevivir, se rompe en el momento del parto. Tras su ruptura, el líquido amniótico es eliminado por la vagina.
Falsas Alarmas de Parto
Cuando la embarazada está llegando al final de esta etapa se encuentra pendiente de cualquier signo que le haga sospechar de que se está poniendo de parto. Sin embargo, muchas veces ocurren falsas alarmas. Por este motivo, es importante diferenciar entre el trabajo de parto verdadero y falso. A continuación, se enumeran algunos puntos a tener en cuenta y que ayudarán a distinguir un posible parto de una falsa alarma:
- Contar los intervalos de tiempo en el que suceden contracciones para valorar la regularidad.
- Describir si hay un aumento en la fuerza de las contracciones.
- Si la embarazada no es capaz de caminar durante las contracciones, seguramente sea señal de parto.
- Sensación de presión en la espalda.
En cualquier caso, si la mujer no está segura de lo que está notando en ese momento, lo mejor es informar al especialista. Así podrá determinar si va a comenzar el trabajo de parto o si ha sido una falsa alarma.
Factores Que Influyen en la Duración del Parto
Incluso si eres una mamá primeriza, puedes tener un parto rápido para dar a luz a tu bebé. Los factores que determinan la duración del parto son muchos. Los parámetros cambian mucho dependiendo de si se trata del primer o del segundo hijo.
La primera vez, la duración media de trabajo y parto es de ocho horas. La dilatación del cuello uterino es lenta (aumenta a la velocidad de un centímetro por hora) y el tiempo empieza a calcularse desde que el cuello del útero está completamente plano y las contracciones se presentan a intervalos regulares, cada cinco minutos. En estos casos, se considera rápido un parto que dura menos de cuatro horas. Esta duración, en cambio, puede ser normal para las mujeres que ya han tenido otros hijos: en este caso, la dilatación va mucho más rápida (2 o 3 centímetros por hora).
¿De qué depende la posibilidad de que el mecanismo del parto se acelere? No se conoce la respuesta con precisión, pero es probable que se deba, sobre todo, a condiciones metabólicas y localizadas, como la tonicidad de las fibras uterinas, sobre todo, a nivel del cuello del útero. La calidad de las contracciones también desempeña un papel importante.
Tabla comparativa de la duración del parto:
| Factor | Primer Parto | Partos Posteriores |
|---|---|---|
| Duración media del trabajo de parto | 8 horas | Más corto (variable) |
| Dilatación del cuello uterino | 1 cm por hora | 2-3 cm por hora |
| Parto rápido | Menos de 4 horas | Normal |
