El Segundo Hijo del Mercader de Sedas: Una Crónica Apasionante de la Granada del Siglo XVII

"El segundo hijo del mercader de sedas" es una novela histórica ambientada en la Granada de principios del siglo XVII. La novela cuenta, a modo de autobiografía, los recuerdos de un viejo Alonso sobre su vida en la antigua capital del reino Nazarí.

La obra, escrita por Felipe Romero, es una crónica apasionante, cargada de lirismo y efectividad narrativa, en torno a la decadencia de Granada, un reino que no tuvo Edad Media cristiana y que en poco más de noventa años pasó de ser el último bastión islámico en Europa a padecer la férrea intolerancia de La Inquisición.

Historia de los MORISCOS [MUSEOS GRANADA]

Un Protagonista Inmerso en la Tragedia de su Ciudad

Su protagonista, Alonso de Granada Lomellino, interioriza la tragedia de su ciudad, viviendo con intenso fervor ese declive, las maniobras de algunos moriscos iluminados, en torno a los célebres "Libros Plúmbeos" del Sacromonte, la subsiguiente represión y el empobrecimiento irreparable de la que fuese la más próspera urbe de la Península Ibérica, acabando por refugiarse en el misticismo humanista de la poesía de San Juan de la Cruz.

Sacromonte, Granada

Autenticidad y Ósmosis entre Autor y Realidad

A diferencia de otras novelas que han tratado la historia de Granada desde una perspectiva exotista y llamativa, "El segundo hijo del mercader de sedas" —aparte de su exquisita validez como texto literario—, goza de una ventaja incuestionable: su radical autenticidad, la perfecta y a menudo deslumbrante ósmosis tendida a lo largo de los siglos entre el autor y una realidad magníficamente descrita y magistralmente interpretada.

La Historia Detrás del Manuscrito

El escritor recurre a la técnica del manuscrito encontrado y se supone que los viejos papeles que componen la historia son el pago con que una anciana mujer corresponde al autor por unos trabajos “que como abogado le había realizado. Esta mujer era biznieta de un albañil que en 1892 encontró los manuscritos entre los muros del Convento de los Mártires, de los carmelitas descalzos, al derruirlo”.

Un Estilo Narrativo Sobrio y Fluido

Lo que no esconde artificio y comprueba el lector desde las primeras páginas es la capacidad narrativa de Felipe Romero, que nos presenta los sucesos que nutren su novela con un estilo sobrio, fluido, y con una sencillez y naturalidad tales que una vez comenzada es imposible de abandonar. No apuesta el autor por las graves fórmulas expresivas, por los juegos lingüísticos rebuscados, por el lujo verbal Ni siquiera tiende a la imitación arcaizante que pudiera imprimir un mayor verismo a su relato: es el suyo un estilo próximo a la confidencia cálida y a aquella norma de noble llaneza que reclamaba el propio Fray Luis como ideal para sus escritos.

El Conflicto Central: La Expulsión de los Moriscos

El conflicto central que vertebra la obra trata de dar respuesta al hecho insólito de la expulsión de los moriscos a más de un siglo de la rendición de Granada. Y la respuesta que ofrece el novelista es clara y tiene que ver con el problema religioso en el que se debate el imperio. Frente a la riqueza, a la prosperidad, al progreso que supone la convivencia y entrecruce de culturas; frente a la diversidad y al mestizaje real “era preferible un reino en la miseria que un reino de herejes, como en la mayor parte de Europa”.

Núcleos Narrativos de la Obra

Los hechos se suceden y se articulan en torno a cinco grandes núcleos narrativos:

  1. Las primeras páginas se detienen en la atmósfera de la casa familiar en la calle de Lepanto; la casa del poderoso mercader entregado al negocio de la seda y a la pasión por el oro; ganar dinero, acumular riquezas son los afanes diarios de la familia en la que vive el niño Alonso, que contempla el fasto de la gran casa repleta de criados y servidores.
  2. Un mundo aparte se nos ofrece al margen de cuanto encarna la disciplina anterior: es el espacio de la libertad, de la naturaleza, del amor, que se asienta en la huerta de Gójar, en donde vive la niña Aisca. Allí pasa los veranos el joven Alonso de Granada y allí conocerá la pasión entre los brazos de la hermosa morisca, cuyo recuerdo le aguijoneará de por vida.
  3. Paralelo a este espacio narrativo, el de la casa de su maestro Alonso del Castillo, en la Cuesta de María la Miel, desencadena registros emotivos, sentimentales e intelectuales. Allí se forjará ideológicamente la heterodoxia del futuro monje, al amparo del maestro, también morisco, que compone en secreto los libros plúmbeos del Sacromonte. convicción de un monoteísmo, de la fe en un Dios único y solo para todos los pueblos, para todos los hombres. protagonista con la pureza de la tradición árabe que contrasta llamativamente con los ámbitos anteriores, en donde persisten las claves cristianas. enfrentamiento de los dos universos en la novela dará pie al conflicto entre ideologías, al producirse el choque entre las dos formas de concebir el mundo que aportan ambas culturas.
  4. El último tramo narrativo que enlaza con los primeros compases de la novela se refiere a los últimos años de la vida del monje que, como tal, ingresa en la Orden del Carmelo y descubre la obra y la tradición carmelitana de San Juan de la Cruz. El referente en esta ocasión será el convento de los Mártires, ejemplo del avance de un cristianismo que va borrando las huellas del Islam, el peso de cientos de años de una cultura que se ve desplazada por otra en su afán de autoafirmarse.

Ficha Técnica del Libro

DatoValor
TítuloEl Segundo Hijo del Mercader de Sedas
AutorFelipe Romero García
EditorialEditorial Comares
ISBN9788490456699
IdiomaCastellano
Número de páginas368
EncuadernaciónTapa dura
Fecha de lanzamiento24/05/2018

Hermosa historia de la pasión por un territorio que sabe mantener en vilo al lector desde sus comienzos y que se nos transmite con el humor y el desparpajo de un estilo envolvente, ágil, directo, abonado por la añoranza y sostenido por un profundo y documentado estudio de la época que le sirve de marco.

Publicaciones populares: