Gritar a los niños ha sido, y parece que sigue siendo, una práctica bastante común en la crianza, sobre todo cuando han crecido un poquito y comienzan a ser personas más independientes. En este artículo, exploraremos las causas subyacentes de este comportamiento, sus efectos perjudiciales en el desarrollo infantil y las estrategias para abordarlo de manera constructiva.
Consecuencias Negativas de los Gritos en los Niños
Los gritos pueden generar miedo intenso en los niños, que puede derivar en estrés. Algunos de los problemas emocionales que pueden aparecer son, por ejemplo, el miedo y la ansiedad. Esto puede afectar a su capacidad para regular sus emociones y dificultar su desarrollo social y emocional, además de que puede llegar a normalizarlo, lo que puede afectar negativamente el desarrollo del cerebro e, incluso, generar depresión infantil.Además, los niños que son gritados con frecuencia son más propensos a ser agresivos con otros niños y adultos. Un grito empeora los problemas de comportamiento que de por sí ya puede tener un niño, ya que puede llegar a pensar que gritar es una manera eficaz de conseguir lo que quiere. Algunos niños se vuelven «sordos a los gritos”, porque los han normalizado.
En definitiva, gritar elimina toda la autoridad que pueda tener el padre o la madre. Que un hijo te conteste mal, te grite o te diga algo hiriente puede doler más que cualquier otra cosa. La reacción automática suele ser contraatacar, gritar más fuerte o imponer autoridad… Pero eso casi siempre termina en una escalada de enfado y desconexión.
En este artículo te explicaré por qué ocurre este comportamiento, qué está pasando en su cerebro en ese momento y cómo puedes responder sin perder la calma, para enseñar y fortalecer la relación en vez de empeorarla.
Entendiendo la Causa: No es un Ataque Personal, es una Erupción Emocional
Cuando tu hijo te grita “¡Te odio!” o te suelta un “déjame en paz” con tono de desprecio, no está haciendo una declaración real de sus sentimientos. En ese momento, su corteza prefrontal -la parte racional que regula el autocontrol y el respeto- está desconectada. Quien manda es su sistema límbico, encargado de las emociones intensas y la respuesta de “lucha o huida”.
- No es personal: es la “lava” de una emoción que no sabe gestionar.
- La intensidad viene de la frustración, rabia o sensación de injusticia.
- Su autocontrol todavía está en construcción.
Es importante recordar que el adulto es el primero que tiene que aprender a controlar su comportamiento para ser modelo del niño. “Al final los niños aprenden por imitación. Como adultos debemos buscar manejar su conducta, no descargar sobre ellos el cansancio o el malhumor acumulado. El autoconocimiento en la persona adulta es un aspecto relevante a la hora de educar sin gritos. Conocer en qué momento, ante las conductas desobedientes, estamos comenzando a perder el control y empezamos a levantar el tono de voz”.
La orientadora de Segovia recomienda alejarnos para respirar y recuperar la calma para dirigirnos a los niños y niñas con un tono de voz pausado y tranquilo. Mirarles a los ojos y explicarles el mensaje de forma clara con un vocabulario que resulte adecuado a su edad. Natalia concluye: “Para manejar las conductas de los niños hay que ser consciente de la etapa evolutiva en la que se encuentran y cuáles son los comportamientos que se ajustan a cada etapa. Recomiendo los sistemas de puntos para trabajar conductas concretas, estableciendo previamente las consecuencias de las mismas.
3 Estrategias para Educar sin GRITOS ni CASTIGOS - Marian Rojas Estapé
El Error Más Común: Echar Leña al Fuego
Responder con gritos o frases como “¡A mí no me hables así!” en pleno estallido es como echar gasolina a un incendio. En ese momento, tu propio cerebro racional se desconecta y pasas a pelear de “cerebro primitivo” a “cerebro primitivo”.
Resultado:
- Escalada de gritos
- Más reproches y portazos
- Cero aprendizaje y más distancia emocional
Regla de oro: No intentes enseñar ni razonar en medio de una erupción. El cerebro no está en modo aprendizaje, está en modo supervivencia.
Plan de Acción: Cómo Actuar Sin Perder la Calma
1️⃣ Fase 1 - Durante la Erupción: Contener, No Escalar
- Mantén un tono firme y neutro: “Veo que estás muy enfadado. Hablamos cuando estemos tranquilos”.
- Evita largas explicaciones.
- Si es necesario, sal de la habitación.
- Tu calma es el mejor modelo de autocontrol.
2️⃣ Fase 2 - Después de la Erupción: Conectar y Corregir
Espera a que ambos estéis calmados (15 minutos, una hora… lo que necesitéis). Empieza conectando: “Antes parecías furioso cuando te pedí que apagaras la tele. Cuéntame qué sentiste”.
- Ayúdale a poner nombre a la emoción: “¿Sentiste que era injusto? ¿Te dio rabia?”.
- Luego establece el límite: “Entiendo tu enfado, pero no es aceptable hablar así. Busquemos otra forma de decirlo”.
3️⃣ Fase 3 - Prevención: Enseñar Habilidades Emocionales
- Hablar de emociones en momentos de calma.
- Usar cuentos o ejemplos para trabajar la empatía.
- Practicar técnicas de relajación como la respiración profunda.
- Asegurar momentos de conexión positiva diarios.
Ejemplo Práctico
Situación: Le pides que deje el videojuego y te contesta mal.
Respuesta equivocada: “¡A mí no me hables así! ¡Se acabó la consola por una semana!”.
Respuesta eficaz: “Veo que estás muy enfadado. Hablamos luego” → más tarde: “Entiendo que querías seguir jugando, pero no es aceptable contestar así. ¿Cómo podrías decirlo la próxima vez?”.
Niños con Alta Sensibilidad (PAS)
Las personas con alta sensibilidad (PAS) presentan alta empatía y una intensa emotividad ante las situaciones de la vida. Se relaciona con mayor actividad cerebral en las áreas relacionadas con las neuronas espejo y la autoconciencia (Acevedo et al,). Los estudios actuales nos muestran la posibilidad de que exista una correlación entre la sensibilidad en el procesamiento sensorial y la salud mental. Estos mayores niveles de sensibilidad son un factor de riesgo a padecer estrés, ansiedad o depresión, e influyen en el desarrollo de pensamientos obsesivos, conductas compulsivas y trastornos del sueño (Pérez, Chacón y De la Serra, 2021).
Método BABA para niños PAS:
- Entender: comprender por parte de los padres qué está ocurriendo, cuáles son estos rasgos e identificarlos.
- Limitar: especificar cuales son las reglas y que comportamiento es el adecuado.
- Establecer alternativas: unido al punto anterior, no es eficaz simplemente establecer el límite si no que es necesario crear alternativas, explicar al niño cual es la conducta adecuada para esa situación y qué es lo que puede hacer cuando se sienta de esa forma.
Espasmos del Llanto: Causas y Manejo
Un espasmo del llanto puede constituir una experiencia aterradora para los padres, porque el niño se queda inerte y sin respuesta. Existen dos formas: cianótica, la más frecuente, y pálida, pudiendo darse las dos formas en el mismo niño.
- Crisis cianóticas: siempre se desencadenan por una reprimenda o por una emoción del lactante.
- Crisis pálidas: En general se trata de una situación de dolor (por ejemplo, un traumatismo, incluso leve) o una emoción desagradable y brusca: temor intenso, frustración, sorpresa desagradable...
Lo más importante es mantener la calma. Conviene recordar que tienen una naturaleza benigna y que se resuelven sin complicaciones en unos segundos, por lo que no habrá que llevar a cabo ninguna maniobra de resucitación o de otro tipo que podría conllevar, por sí misma, un riesgo mayor de lesiones. Es recomendable situar al niño en la postura de decúbito supino (tumbado boca arriba) para favorecer el flujo cerebral y prevenir accidentes. Debe mantenerse la calma en todo momento, evitando golpear, gritar o zarandear al niño.
En estos niños es especialmente importante establecer unas normas de conducta claras y coherentes, dado que, una vez que conocen sus límites, las situaciones de frustración que podrían conducir a crisis de llanto y espasmos de sollozo se reducen, como ocurre con las rabietas.
Consecuencias de los Gritos en el Cerebro Infantil
Según un estudio de la Universidad de Pittsburgh, los gritos emitidos con regularidad hacia el cerebro infantil conllevan riesgos para su desarrollo psicológico. Las formas de crianza que recurren habitualmente a los gritos están asociadas con la aparición de síntomas depresivos y problemas conductuales durante la adolescencia. Además, la Escuela de Medicina de Harvard afirma que el maltrato verbal, el grito y la humillación alteran de forma permanente la estructura cerebral infantil, reduciendo el cuerpo calloso y afectando la estabilidad emocional y la atención.
Tabla Resumen de Estrategias para Evitar los Gritos
| Estrategia | Descripción |
|---|---|
| Evitar Momentos Estresantes | Identificar y prevenir situaciones que puedan desencadenar la frustración. |
| Calmarse Antes de Actuar | Utilizar técnicas de relajación para mantener la calma en momentos de tensión. |
| Expectativas Realistas | Tener expectativas adecuadas a la edad y capacidades del niño. |
| Comunicación Asertiva | Sustituir los gritos por una comunicación respetuosa y firme. |
| Establecer Normas Claras | Definir límites claros y coherentes para reducir la frustración y los conflictos. |
