El Estrés y la Producción de Leche Materna: Impacto y Soluciones

La lactancia materna es una experiencia única e inolvidable para cada madre. Sin embargo, enfrentarse a problemas con la leche materna puede ser una fuente de preocupación y estrés. El estrés influye negativamente en muchos aspectos de la vida y una situación de gran estrés es el nacimiento de un niño prematuro.

Este artículo explora cómo el estrés materno puede afectar la producción y calidad de la leche materna, así como la microbiota intestinal del bebé. Además, ofrece estrategias y recomendaciones para mitigar estos efectos negativos y promover una lactancia exitosa.

Impacto del Estrés en la Leche Materna

Algunas investigaciones muestran que transcurrir el embarazo y posparto en estado de estrés elevado puede perjudicar la lactancia. Un factor encontrado en la literatura que podría explicar esta asociación es que el estrés materno puede disminuir la liberación de oxitocina, una hormona que desempeña un papel fundamental en el proceso de eyección de leche durante la lactancia. Una alteración sostenida de la eyección y vaciado del pecho podría disminuir la producción de leche.

Otros factores se relacionan con alteraciones en los niveles de cortisol y disminución de la sensibilidad a la insulina, los cuales se asocian con una alteración en la producción de leche. El estrés materno disminuye la cantidad de leche materna extraída, sobre todo en los primeros días, aunque no modifica la calidad de sus macronutrientes. Además, la microbiota intestinal del recién nacido prematuro se ve alterada cuando la madre está más estresada. Al mismo tiempo, la microbiota de la leche materna también se modifica por el estrés de la madre.

Investigación sobre Estrés y Microbiota

El servicio de neonatología del CHUS, con la ayuda del de microbiología, realizó una investigación para comprobar cómo este puede afectar a la microbiota de la leche materna y en consecuencia a la microbiota intestinal del recién nacido. Este estudio forma parte de la tesis doctoral de Carmen Fernández Tuñas, enfermera especialista en pediatría, psicóloga sanitaria y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Enfermería Neonatal.

Participaron 45 madres y 52 pequeños prematuros -ya que algunos embarazos eran gemelares- y se midió el estrés de la progenitora a los tres, siete y quince días del nacimiento, con una escala validada a nivel internacional denominada PSS Nicu. Los resultados demostraron que el estrés cambia la microbiota. Y lo hace reduciendo la diversidad de bacterias, sobre todo aquellas que son más beneficiosas para el organismo. Al alterarse la microbiota de la leche materna se altera también la del intestino del recién nacido.

Estrés y Cantidad de Leche

Además de alterar la microbiota, también se comprobó que el estrés reduce la cantidad de leche, «cuanto más precoz es el nacimiento, más niveles de estrés y más influye en la cantidad de leche materna extraída». La investigación, que obtuvo el primer premio en el último congreso de la Sociedade de Pediatría de Galicia (Sopega), comprobó que sin embargo los macronutrientes de la leche no se ven alterados, como las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos.

Así como a lo largo de los días va disminuyendo en general el estrés, el relacionado con el vínculo madre-hijo y el efecto de la separación es el que más se mantiene. También, advierte esta tesis, se ha visto que las madres con un nivel educativo más alto son capaces de manejar mejor estos niveles.

El Apoyo Social como Buffer contra el Estrés

El apoyo social (en inglés social buffering) se estudió en numerosas especies sociales dado que la presencia de un miembro de la misma especie puede atenuar las respuestas de estrés, ante una situación que se percibe como amenazante (Avellaneda & Kamenetzky, 2021). En el contexto de la maternidad, se debe afrontar numerosas situaciones que pueden desencadenar respuestas de estrés. La lactancia puede representar un desafío, y en este contexto el apoyo social proveniente de personas cercanas (familiares, amigos y equipo de salud) desde el embarazo podría ser un factor clave para el inicio y sostenimiento de la lactancia y la salud de la madre y el bebé.

El apoyo social puede provenir de varios niveles e impactan de diversos modos en la madre y el niño. Es necesario trabajar con el núcleo cercano a la madre (familia, amigos, comunidad). Las personas cercanas cumplen un rol fundamental para brindar apoyo emocional y práctico a la madre, por ejemplo, ofreciendo ayuda en las tareas cotidianas o la atención de los hijos para disminuir la demanda que requieren estas tareas.

Pero también es fundamental el rol de los equipos de salud. El trabajo interdisciplinario con profesionales formados y actualizados permanentemente en los avances de las investigaciones sobre lactancia resulta clave, si consideramos que constituyen la fuente de información hacia las madres. El apoyo del equipo de salud debería idealmente estar presente desde etapas tempranas con programas para embarazadas adecuados, ya que en el marco de estos programas es posible brindar apoyo social a la madre, fundamentalmente apoyo emocional e información adecuada y actualizada.

Hago hincapié en brindar información actualizada y adecuada dado que existen numerosas creencias acerca de la lactancia que pueden perjudicar su desarrollo. El apoyo también debería provenir de las instituciones y de las políticas públicas. Respecto de las instituciones que producen un impacto directo podemos mencionar los servicios de salud donde la madre acude durante el embarazo, el parto y la asistencia al niño luego del nacimiento.

Cada vez hay más evidencia sobre el impacto que pueden producir las prácticas médicas durante el parto sobre la lactancia y el bienestar psicológico de la madre y el niño. Las investigaciones de nuestro equipo muestran de manera sistemática que se han incrementado los partos por cesárea y que esta práctica se asocia significativamente con una reducción de la probabilidad de amamantar. Esto podría deberse, entre otros factores, a la separación precoz de la madre y el niño y el estrés en el binomio producido por las prácticas durante el parto.

Hay suficiente evidencia acera de las consecuencias del estrés en la madre sobre la lactancia, pero está menos estudiadas las consecuencias del estrés en el bebé sobre las conductas de ingesta. Niveles elevados de estrés durante etapas tempranas podrían producir daños en el desarrollo. En modelos animales hay investigaciones que revelan que en condiciones regulares la madre funciona como apoyo para la cría, disminuyendo sus respuestas de estrés durante la ontogenia temprana.

Sin embargo, cuando la madre está estresada no puede funcionar como apoyo social para sus crías y éstas muestran respuestas de estrés con características similares a animales adultos, con consecuencias de corto y largo plazo en su crecimiento, desarrollo y las respuestas emocionales ante situaciones de peligro o las claves que las predicen (Raineki y cols. 2010). En nuestro quipo solemos referirnos al concepto de la institución como “buffer del buffer”, es decir, la institución funcionando como apoyo social a la madre brindando apoyo emocional, información y apoyo práctico cuando no lo tiene, para que ella pueda funcionar como apoyo social para su bebé.

Los espacios laborales también deberían apoyar a la madre y el niño, por ejemplo, facilitando las condiciones para el sostenimiento de la lactancia. Respecto del apoyo proveniente de las políticas públicas, algunas de las medidas que se podrían regular son las siguientes:

  1. Entorno hospitalario favorable que apoye la lactancia desde el nacimiento, como la “iniciativa hospital amigo del niño”
  2. Regulación de la comercialización y prescripción de fórmulas infantiles que restrinja las prácticas de marketing y la prescripción innecesaria
  3. Promoción y educación en lactancia desde el embarazo, con acceso a programas para embarazadas en distintos ámbitos de la comunidad. Este punto es fundamental, en nuestro equipo hemos hallado que los niños con desnutrición infantil muestran medidas de crecimiento mayores cuando sus madres asistieron durante el embarazo a programas para embarazadas (mayor puntaje z de peso para la edad, talla para la edad y peso del recién nacido). Estos resultados son acordes a los hallados por Paredes-Mondragón et al. (2019), quienes hallaron que la ausencia de apoyo social durante la gestación se asocia con el bajo peso al nacer
  4. La crianza monoparental podría representar un desafío extraordinario, especialmente en contextos de elevada vulnerabilidad social. Es escasa la literatura sobre lactancia y crianza monoparental. En nuestro equipo hallamos que mujeres casadas o en pareja alimentan a sus bebés con lactancia en mayor medida que las mujeres en situación de crianza monoparental. Se necesitan investigaciones adicionales para poder establecer las causas de esta asociación, pero podemos predecir que la crianza monoparental sumada a una red escasa de vínculos sociales cercanos podría reflejar un apoyo social insuficiente. Por eso solemos recomendar en las instituciones que asisten a familias vulnerables que fortalezcan sus programas para embarazadas y evalúen qué madres se encuentran en situación de crianza monoparental para brindar especial apoyo.

Los resultados de las investigaciones sobre este tema sugieren que es fundamental explorar los efectos del apoyo social desde las etapas tempranas de la vida, idealmente desde el embarazo. Con nuestro equipo de investigación (Grupo interdisciplinario de investigación en aprendizaje y conductas de ingesta durante el desarrollo - GINACID, CONICET-UAI, Argentina), evaluamos el efecto de los programas para embarazadas sobre las medidas de crecimiento de niños con desnutrición infantil y hallamos que los niños con desnutrición cuyas madres habían asistido a un programa para embarazadas presentaron mayor peso para la edad en el momento del nacimiento.

Asimismo, sostuvieron estas diferencias durante el ingreso a las instituciones que los asisten y en la última evaluación. También presentaron mayor talla para la edad en ambos períodos. Con respecto a los diagnósticos de desnutrición, tanto en el ponderal, estatural y psicomotor, los casos graves corresponden a niños que no han recibido lactancia materna exclusiva. va, en comparación con niños que durante los primeros 6 meses fueron alimentados con leche de fórmula.

Estos resultados son impactantes y reflejan la importancia de seguir profundizando en las investigaciones sobre el efecto del apoyo social brindado desde el embarazo, generando y fortaleciendo programas para embarazadas que contengan un amplio contenido de formación en lactancia.

Causas de la Baja Producción de Leche Materna

La producción de leche materna puede verse afectada por distintos factores y cuando esto pasa se le llama hipogalactia y te contamos algunas de las causas. Problemas de salud como infecciones, cirugías previas en el pecho o condiciones hormonales como hipotiroidismo pueden influir en la baja producción de leche. Dificultades en el agarre del bebé, uso de técnicas de lactancia inadecuadas o un uso ineficiente del sacaleches pueden reducir la estimulación necesaria para conseguir una producción adecuada de leche materna.

No se recomiendan el empleo de chupetes ni tetinas, hasta que la lactancia esté bien instaurada (al menos las primeras 4-6 semanas). Además las tetinas pueden favorecer un mal agarre y la aparición de grietas. Tampoco se recomienda el uso de pezoneras de manera sistemática. Sólo en casos especiales, y prescritas por un profesional experto en lactancia, pueden resultar útiles. Para el bebé puede ser más fácil encontrar el pezón recubierto por la pezonera, pero le será más difícil extraer la leche, sobre todo la del final de la toma, que contiene más grasa.

Mantener una nutrición inadecuada y beber poco agua puede afectar a la cantidad de leche producida. En cuanto al consumo de fármacos, la mayoría de los fármacos habituales son compatibles con la lactancia y en pocas ocasiones es necesario suspenderlos; pero si estás tomando alguna medicación, es recomendable que lo comentes con tu ginecólogo o pediatra. Se debe evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, así como de productos de fitoterapia, ya que pueden contener principios activos que pueden provocar toxicidad en el bebé.

El estrés, también puede influir. En el Hospital La Zarzuela contamos con un equipo médico especializado en postparto que te ayudará con cualquier duda relacionada con la lactancia.

Medidas para Aumentar la Producción de Leche

Algunas medidas, planificadas y recomendadas de forma personalizada por los profesionales de maternidad del Hospital Sanitas La Zarzuela pueden ayudar a mejorar la cantidad de leche y la experiencia de lactancia, pide cita con nuestro equipo médico. Aunque cada plan debe estar orientado a una paciente concreta, estas son algunas de las principales medidas a aplicar cuando se busca aumentar la producción de leche materna:

  1. Asegurarse de que el bebé tenga un buen agarre y cambiar las posiciones durante la lactancia puede mejorar la estimulación del pecho.
  2. Amamantar o extraer leche con más frecuencia puede estimular la producción de leche materna de forma natural. Lactancia a demanda significa ofrecer el pecho siempre que el bebé lo pida, (sin contar el número de tomas) y todo el tiempo que pida (sin fijarnos en la duración de cada toma).
  3. Mantener una dieta equilibrada, hidratarse adecuadamente y descansar lo suficiente son acciones esenciales para garantizar una buena producción de leche.

En cuanto a si un pecho produce menos leche que el otro, aunque no se trata de algo excesivamente preocupante, sí que conviene tener en cuenta algunas acciones que pueden volver a reactivar la lactancia de forma normal en el pecho menos productivo, como por ejemplo comenzar a alimentar al bebé con el pecho que presenta dificultades, extraer leche tras la toma con el sacaleches para aumentar la estimulación o ser paciente y constante. Por supuesto, si no se nota mejoría, lo mejor es consultar con uno de nuestros especialistas.

“Del susto se le cortó la leche”. Es una frase bastante popular, sobre todo entre las mujeres de edad avanzada, cuando se habla de lactancia y maternidad. Aunque la creencia popular exagera por lo repentino, sí que está demostrado científicamente que las hormonas que generan las situaciones de estrés afectan directamente al suministro de leche de una madre. La importancia de que una madre de parto esté tranquila y en un entorno en el que se sienta segura no es cuestión de modas.

Algo parecido sucede con la lactancia. Cuando una persona se encuentra en una situación de estrés, su cuerpo segrega cortisol, adrenalina y norepinefrina, tres hormonas que están diseñadas para ayudar al cuerpo a superar ese momento, pero que también tienen un efecto secundario negativo en la lactancia. La lactancia materna tiene una gran ventaja frente a la leche de fórmula, y es que permite a la madre transmitir los beneficios de su sistema inmunitario al bebé. Si la madre está sometida a un estrés continuo, su leche también portará esas hormonas del estrés y pasarán a través de la lactancia al bebé.

Controlar el estrés durante la lactancia no solo beneficia al bebé; sobre todo, beneficia a la madre. Seguro que has escuchado multitud de frases relacionadas con la lactancia materna: “si le das cada vez que pide lo malcrías”, “debes interrumpir la lactancia si te quedas embarazada de nuevo”, “beber más leche hace que produzcas más leche”… Otra creencia habitual es que “los sustos, disgustos o impresiones fuertes cortan la leche”. Pues bien, todas estas frases son mitos.

La prolactina es la responsable de la producción de la leche materna. Estimula, principalmente a través de la succión, a la glándula mamaria para que produzca leche para el recién nacido. Por otro lado, la oxitocina o la “hormona del amor” es la responsable del reflejo de eyección y del sentimiento de apego. Se puede segregar por estímulos emocionales, visuales o sonoros. Esto lo que quiere decir es que si la madre tiene un susto o disgusto, sigue teniendo la misma leche, no se corta, ni desaparece, ni deja de producirla. Lo que pasa es que puede que no salga a través del pezón debido a que la oxitocina se ha visto inhibida.

Cuando el bebé succiona la leche saldrá más despacio y con mayor dificultad. Además, el vínculo entre la madre y el niño hace que en ocasiones el niño perciba el estado de la madre y si ella está estresada o agobiada el bebé puede notar un cambio. A pesar de que una situación así pueda ocurrir, no es motivo para destetar. Algunos consejos para superar esos momentos serían tratar de relajarse y seguir ofreciendo el pecho a demanda. Es conveniente apartarse a un lugar tranquilo con el niño para acariciarlo, mecerlo, olerlo, susurrarle, etc.

Tenerlo en los brazos, respirar y pasar tiempo en calma con él puede ayudar a evadirnos. De este modo la inhibición de la oxitocina será algo temporal. La lactancia materna puede presentar dificultades debido a una variedad de factores, pero como explica la Dra. Carolina Sanz, coordinadora del servicio de pediatría del Hospital Vithas Medimar, “es importante tener en cuenta que muchas de estas dificultades pueden superarse con el apoyo adecuado de profesionales de la salud, como consultores de lactancia o médicos especializados en lactancia materna”.

Los factores que más problemática ocasionan suene ser “los problemas de agarre, un agarre inadecuado del pecho por parte del bebé puede causar dolor en los pezones y dificultar la transferencia de leche”, explica la especialista. Por otro lado, “ la baja producción de leche, la causa más frecuente es una mala técnica de amamantamiento. La edad materna mayor de 35 años en el primer embarazo también es un factor de riesgo”.

En tercer lugar, “problemas de succión del bebé, dado que algunos bebés pueden tener dificultades para succionar correctamente debido a problemas como el frenillo lingual corto, problemas de coordinación o debilidad por ser prematuro”, y en último lugar, “factores emocionales como el estrés, la ansiedad o la falta de apoyo pueden afectar negativamente la lactancia materna”, concluye la doctora.

Lactancia Feliz: Cómo reducir el estrés y la depresión postparto

Consulta Específica de Lactancia Materna

“Las dudas más preguntadas en consulta sobre lactancia materna por parte de nuestras pacientes guardan relación con el dolor en el pecho de la madre y baja producción de leche”, explica la doctora Sanz. En este sentido, “en nuestra consulta, la madre puede recibir una variedad de consejos y apoyo para abordar las dificultades que pueda enfrentar. Algunas de las ayudas comunes que puede obtener incluyen:

  • Evaluación, diagnóstico y tratamiento individualizado: un profesional especializado en lactancia, como una consultora de lactancia certificada (IBCLC), puede evaluar la situación individual de la madre y el bebé. Se realiza una historia clínica completa, un examen físico de la madre y del bebé y se evalúa el agarre, la posición del bebé al amamantar y otros factores relevantes en función del caso.
  • Se proporciona asesoramiento personalizado sobre cómo solucionar el problema concreto de cada caso, como, por ejemplo, mejorando la técnica de lactancia, prescribiendo tratamiento adecuado de las grietas del pezón, o enseñando estrategias para aumentar la producción de leche, entre otros.
  • Educación y orientación: el profesional de lactancia puede proporcionar educación y orientación completa sobre la lactancia materna. Esto puede incluir información sobre la importancia de la lactancia materna, cómo establecer una buena producción de leche, la frecuencia y duración adecuadas de las tomas, la alimentación a demanda, la introducción de la lactancia mixta o el destete, entre otros temas.
  • Apoyo emocional: la consulta de lactancia también puede brindar un espacio seguro para que la madre exprese sus preocupaciones y emociones relacionadas con la lactancia. El profesional puede brindar apoyo emocional, tranquilizar a la madre y ofrecer estrategias para manejar el estrés y la ansiedad relacionados con la lactancia.
  • Recursos y referencias adicionales: además de brindar asesoramiento directo, el profesional de lactancia puede proporcionar a la madre recursos adicionales, como folletos informativos, libros, referencias a grupos de apoyo a la lactancia o en línea, y otros materiales útiles”.

Cada consulta de lactancia es única y adaptada a las necesidades individuales de la madre y el bebé. Es fundamental buscar el apoyo de un profesional capacitado en lactancia para obtener la ayuda adecuada y promover una experiencia positiva de lactancia materna”, detalla la doctora Carolina Sanz.

Recomendaciones Finales

El estudio no solo pretende analizar los efectos del estrés en la leche materna sino buscar herramientas para disminuirlo, ya que esta leche es el mejor alimento y el más completo para los recién nacidos, sobre todo si son prematuros. «Los padres no se esperan una prematuridad y se quedan completamente descolocados», apunta Fernández Tuñas. Pero hay mecanismos que ayudan, como conocer la unidad en la que van a estar sus hijos si es un parto programado, o centrar los cuidados en la familia cuando el pequeño está hospitalizado, «está demostrado que el método canguro, piel con piel, disminuye muchísimo el estrés, sobre todo en los primeros días».

Finalmente esta investigación también comprobó que los antibióticos modifican la microbiota intestinal del prematuro perdiendo bacterias muy beneficiosas. Hemos observado cómo el hecho de recibir antibióticos o la forma en la que nacemos va a influir en el establecimiento de la microbiota intestinal del recién nacido, de forma que en partos vaginales se adquiere una microbiota más sana que cuando el parto se produce por cesárea y los antibióticos cambian la dominancia de los filos en la microbiota.

Es importante que la madre reciba apoyo social desde el embarazo. En una entrevista a madres les preguntamos acerca del apoyo y colaboración que recibieron de familiares y amigos durante el embarazo y en la actualidad. Las madres podían responder en una escala de 1 (mínima colaboración) a 5 (máxima colaboración). Se observó una disminución considerable en la percepción del nivel de apoyo a la madre una vez nacido el niño (disminuye el nivel de máxima ayuda y aumenta el de mínima colaboración).

Tabla Resumen: Impacto del Estrés y el Apoyo Social en la Lactancia

Factor Impacto en la Lactancia Posibles Soluciones
Estrés Materno Disminución de la producción de leche, alteración de la microbiota intestinal del bebé, inhibición de la oxitocina. Técnicas de relajación, apoyo emocional, consulta con especialistas en lactancia, método canguro.
Apoyo Social Atenúa las respuestas de estrés, promueve el inicio y sostenimiento de la lactancia, mejora la salud materna e infantil. Involucrar a familiares y amigos, buscar apoyo en equipos de salud, participar en programas para embarazadas, políticas públicas de apoyo a la lactancia.
Cesárea y Antibióticos Alteración de la microbiota intestinal del bebé. Fomentar el parto vaginal cuando sea posible, uso prudente de antibióticos.

Publicaciones populares: