El aborto espontáneo, o la detención del embarazo en el primer trimestre, es una experiencia dolorosa para la mujer y su pareja. Aunque común, afectando hasta un 20% de los embarazos, es crucial entender las causas, los síntomas y cómo afrontar esta pérdida tanto física como emocionalmente.
Causas del Aborto Espontáneo
Las causas de la pérdida de embarazo son variadas. En más del 50% de los casos, se deben a alteraciones genéticas en los embriones, lo que lleva a la detención natural del embarazo. Otras causas incluyen enfermedades maternas como el síndrome antifosfolípido o la diabetes mal controlada.
Contrario a creencias tradicionales, el ejercicio físico, los esfuerzos o la actividad laboral no suelen ser la causa del aborto. El destino del embarazo es independiente del reposo o la actividad física realizada, por lo que una mujer no debe sentirse culpable si ocurre un aborto espontáneo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios significativos. Por lo tanto, es crucial conocer qué actividades y ejercicios son seguros y cuáles deben evitarse para proteger tanto la salud de la madre como la del bebé.
Tipos de Aborto Espontáneo
- Abortos Diferidos: No hay sangrado y a menudo no hay síntomas. El diagnóstico se realiza mediante ecografía.
- Abortos Completos e Incompletos: Sangrado y dolor abdominal, con expulsión parcial (incompleto) o total (completo) del contenido uterino.
En casos de aborto completo, el tratamiento suele ser de soporte para controlar el dolor y el sangrado. En abortos incompletos, puede ser necesario un legrado uterino o tratamiento médico con pastillas para favorecer las contracciones uterinas.
Tratamientos y Manejo
Existe la posibilidad de emplear progesterona durante las primeras semanas, que ha demostrado reducir la tasa de aborto en mujeres que han presentado un sangrado durante el primer trimestre. Los abortos no tienen por qué repetirse en los siguientes embarazos. Lo que una mujer que ha tenido un aborto debe saber es que lo más probable la siguiente gestación evolucione de forma normal.
Es importante destacar que experimentar un aborto espontáneo no disminuye las posibilidades de volver a concebir. Después de un aborto espontáneo, el cuerpo suele adaptarse rápidamente, permitiendo la posibilidad de un nuevo embarazo en cuestión de semanas.
Cuándo buscar ayuda médica
Si tienes fiebre, notas un olor desagradable o un aumento en la cantidad de sangrado o secreción de color marrón, o sientes dolor en la parte inferior del abdomen, puede ser un indicio de infección en el útero. En estos casos, debes buscar asistencia médica de inmediato, ya que las infecciones deben ser tratadas con antibióticos.
Aspectos a Evitar Después de un Aborto Espontáneo
Mientras el sangrado continúe, el útero está en proceso de cicatrización, lo que aumenta el riesgo de infección. Por lo tanto, es aconsejable evitar:
- Sumergirte en bañeras, lagos, mares o piscinas
- Utilizar tampones
- Mantener relaciones sexuales sin preservativo
Consejos para Afrontar los Momentos Difíciles
- Hablar con alguien, ya sea con tu pareja, una amiga cercana o tu matrona.
- Llevar un diario.
- Participar en actividades que disfrutes (en la medida en que tu cuerpo y tu mente lo permitan) como salir a cenar, recibir un masaje o una escapada de fin de semana.
- Sé amable contigo misma.
Muchas mujeres que pasan por un aborto espontáneo tienden a sentirse culpables. Es importante recordar que no puedes provocar un aborto espontáneo por estrés, ejercicio físico o levantamiento de objetos pesados. Tampoco puedes provocarlo volando en avión. Lo único que puedes hacer mientras esperas un bebé es cuidarte lo mejor posible: alimentarte de manera saludable y variada, hacer ejercicio, descansar cuando te sientas cansada, evitar fumar, beber alcohol o consumir drogas. Tomar ácido fólico adicional puede tener un efecto protector, ya que el ácido fólico reduce el riesgo de anomalías en el embrión. Sé prudente con los medicamentos y consulta con tu matrona o médico si necesitas tomar alguna medicación. Más allá de eso, solo puedes intentar confiar en que tu cuerpo hará lo que tenga que hacer.
Para la mayoría de las mujeres, un aborto espontáneo se asocia a una gama de emociones, todas ellas válidas. Permítete sentir el dolor si así lo necesitas. El cuerpo también puede atravesar un duelo físico tras un aborto espontáneo. Si tú o tu pareja necesitáis apoyo psicológico, generalmente hay consejeros disponibles a través de los servicios de maternidad. No dudes en buscar ayuda si la necesitas.
Abortos Espontáneos Recurrentes
En caso de enfrentarte a abortos espontáneos recurrentes, suele realizarse una investigación para determinar posibles causas y evaluar si estas pueden ser tratadas. Si has tenido uno o más abortos espontáneos antes de este embarazo, es común sentir un aumento en la ansiedad, la cual puede persistir hasta que el bebé nazca y puedas constatar por ti misma que todo está bien.
Ejercicio y Embarazo: ¿Qué es Seguro?
El ejercicio es beneficioso durante el embarazo, pero es fundamental conocer los límites y adaptar la rutina para evitar riesgos. Un buen nivel de forma física y movilidad reduce el riesgo de cesárea y facilita el control del peso. Sin embargo, las mujeres embarazadas deben tener cuidado y no realizar cualquier tipo de deporte.
Consideraciones Generales sobre el Ejercicio Durante el Embarazo
El sistema cardiovascular de la mujer embarazada ya está bajo estrés debido a los cambios hormonales y el aumento del volumen sanguíneo. Por eso, como mujer embarazada no debes excederte repentinamente. Los deportes desconocidos o una intensidad mucho más alta de lo habitual pueden provocar lesiones.
Sin embargo, hay muchas maneras de mantenerse en forma, incluso para las que no son deportistas. El ejercicio durante el embarazo tiene muchas ventajas tanto para la madre como para el bebé, por lo que incluso aquellas que son reacias a hacer ejercicio deberían hacerlo al menos por el bien del bebé.
El Primer Trimestre
En el primer trimestre, a muchas mujeres embarazadas les resulta difícil siquiera pensar en el ejercicio. El cansancio, las náuseas y el dolor de pecho no son los mejores requisitos, ni siquiera con el mayor atletismo y motivación.
El Tercer Trimestre
Cuanto más cerca esté el parto, más difícil será para muchas embarazadas el movimiento: el vientre es grande y pesado, la piel puede estar tensa, el bebé presiona la vejiga y otros órganos internos. Estar tumbado sobre la espalda puede ser muy incómodo, ya que la vena cava inferior puede bloquearse y pueden producirse lesiones con mayor facilidad debido a la flojedad de los ligamentos y las articulaciones.
Las embarazadas deportistas suelen tener que bajar de marcha ahora.
Beneficios del Ejercicio para la Madre
El ejercicio para embarazadas es muy recomendable tanto para la salud de la mamá como para la del bebé. Incorporando la actividad física a tu día a día, con ejercicios para embarazadas adaptados a tus necesidades en cada momento, vas a prevenir toda clase de dolores articulares y musculares, y a cuidar tu salud psicológica y emocional. Reducirás las probabilidades de tener una cesárea y el nacimiento será, posiblemente, más natural. Porque, a nivel estadístico, está demostrado que en las mujeres que se mueven durante el embarazo el tipo de parto es menos instrumentalizado. Generarás endorfinas, la hormona del placer.
Beneficios del Ejercicio para el Bebé
Como te decía, el ejercicio durante el embarazo también repercute de forma positiva en la salud del bebé. ¡Increíble, ¿verdad?
Cuándo Detener el Ejercicio y Consultar al Médico
Por un lado, es completamente normal que, desde que el test de embarazo da positivo, a la que subes 10 escaleras tu corazón parezca que se dispare. Pero piensa que, normalmente, lo que nos pasa a la mayoría cuando nos parece que no podemos más y debemos bajar el ritmo, es que como mucho hemos llegado al 60% de nuestras posibilidades.
Recomendaciones para Empezar a Entrenar
Si venías haciendo ejercicio antes del embarazo, sigue con lo mismo que hacías hasta ahora. Ahora bien, si venías de una época o una vida sedentaria, ¡no pretendas ahora batir récords mundiales! Empieza, sin prisa, pero sin pausa. 😉 ¿Por ejemplo? Porque lo ideal es que llegues a entrenar como mínimo, unos 30 minutos al día. “Uffff, ¿cada día? Pues entonces intenta hacerlo la mayoría de los días de la semana. Por otro lado, es importante que la intensidad de tus entrenamientos sea moderada. ¿Y cómo puedes saber hasta qué punto puedes llegar?
Ejercicios de Conciencia del Suelo Pélvico: Kegel
Estos ejercicios deben hacerse notando que activas tu suelo pélvico de abajo hacia arriba, de forma ascendente.
- Apretar los glúteos: si cuando haces el Kegel tus glúteos se activan subiendo hacia arriba y se relajan cayendo de golpe cuando dejas de recoger el suelo pélvico, significa que estas activándolos. Intenta no hacerlo.
- Retener el aire: a veces, cogemos aire mientras activamos el suelo pélvico y nos olvidamos de soltarlo. Tampoco deberías hacerlo.
Tipos de Ejercicios Recomendados
En las clases de ejercicio para embarazadas combinamos ejercicios aeróbicos de bajo impacto con ejercicios de fuerza, posturales, de faja abdominal y de suelo pélvico.
- Caminar a paso ligero: Es una buena forma de realizar trabajo cardiovascular con poco impacto en las rodillas y tobillos.
- Nadar o practicar ejercicio en el agua: permite hacer ejercicio sin que las articulaciones deban sostener demasiada presión. ¡En el agua te sentirás menos pesada y tendrás mayor facilidad para moverte!
- Spinning o bicicleta estática: también es ideal para hacer trabajo cardiovascular sin producir demasiada presión en las articulaciones y la pelvis. Además, el riesgo de caída es bajo.
Consejos Adicionales
- Ten presente qué necesita tu cuerpo en cada trimestre del embarazo.
- Busca tu tribu para entrenar. Sabemos que cuando estamos embarazadas, compartir ratitos con otras mujeres que también lo están es terapéutico. ¡Y qué mejor que hacerlo mientras practicáis ejercicio! Sal a caminar acompañada de otras embarazadas y/o apúntate a las clases de ejercicio para embarazadas.
- No hagas sobreesfuerzos y ponte en manos de profesionales. Muévete de forma segura, sin exigirte más de la cuenta. Para asegurarte de que lo estás haciendo bien, lo mejor es que te pongas en manos de profesionales en la materia, para que te guíen en la técnica de los ejercicios.
- Protege tu diástasis abdominal mientras entrenas. La separación entre los rectos del abdomen, es uno de los efectos del embarazo y es importante que protejas esta estructura mientras practicas deporte.
- Hidrátate.
- Aliméntate bien. Acompañar tus entrenamientos de una alimentación saludable es esencial para vivir un embarazo sano. Asegúrate de seguir una dieta variada y basada en alimentos ecológicos, de temporada y de proximidad: fruta, verdura, proteína de calidad, frutos secos, etc. Deja a un lado los alimentos procesados y, si necesitas un capricho “insano”, ¡permítetelo con moderación!
Entrenamiento de Fuerza en Embarazadas
Entrenar fuerza durante el embarazo no es solo posible, sino recomendable (con el ok del médico, claro). Y, además, está demostrado científicamente. Levantar peso de forma segura es parte de la vida diaria. Entrenar fuerza en embarazadas requiere conocimiento y sentido común. Y si hablamos de mujeres embarazadas, hay que ser especialmente sensatos.
La propia Organización Mundial de la Salud recomienda a las embarazadas un mínimo de 150 minutos a la semana de actividad física, obviamente siempre que no haya contraindicaciones. Por actividad física debemos entender los entrenamientos donde, como mínimo, se alcance una intensidad moderada.
Beneficios del Entrenamiento de Fuerza
La realización de ejercicios de fuerza tiene beneficios tan relevantes como los que destacamos a continuación:
- Mejoran la postura y previenen el dolor lumbar. El fortalecimiento de los grandes grupos musculares como la espalda o los glúteos ayuda en mejorar el soporte para la columna lumbar y la pelvis, sobre todo en el tercer trimestre.
- Facilitan el trabajo de parto. Se ha demostrado que el entrenamiento de fuerza realizado mínimo 2 veces por semana reduce la tasa de las cesáreas y acorta la segunda fase del parto natural (expulsivo). Esto se debe a mayor resistencia cardio-muscular de la mujer durante el esfuerzo del parto.
- Mejoran la recuperación postparto. El ejercicio de fuerza realizado durante toda la gestación reduce la prevalencia de la depresión postparto, mejora la autoestima de la mujer y el estado muscular de todo el cuerpo después de dar a luz.
- Se considera como una herramienta en la reducción de los niveles de glucosa en la sangre y por lo tanto previenen la diabetes gestacional.
- Ayuda en el control del peso corporal de la gestante. Previenen el sobrepeso y la baja autoestima de la mujer embarazada.
Ejercicios de Fuerza Recomendados
Os presentamos varios ejercicios con cargas (kettlebell) que pueden practicar las mujeres embarazadas sin contraindicaciones para realizar actividad física. Se deben realizar con el calzado adecuado, correcta técnica de la ejecución y respiración. Son aptos para cada trimestre de embarazo, hasta la semana 40.
- Sentadilla con press de hombros (kettlebell): En este ejercicio realizamos una sentadilla común, añadiendo la elevación de la pesa en la subida. Separamos los pies a lo ancho de los hombros. Inspirando, bajamos a la posición de sentadilla (flexionando las caderas y las rodillas), y exhalando, elevamos la pesa extendiendo los brazos y las piernas al mismo tiempo. Controlamos la zona abdominal durante la subida: expulsando el aire contraemos el transverso abdominal ´recogiendo la tripa hacia dentro y hacia arriba´. Realizamos 3 series de 10 a 12 sentadillas.
- Puente sobre hombros (kettlebell): En este ejercicio elevamos la parte inferior del tronco hasta quedarnos apoyadas sobre las escápulas y los hombros. Podemos realizarlo con una pierna elevada o apoyando ambos pies sobre el suelo. Colocamos la pesa encima de la cadera, en el lado de la pierna de apoyo. Mientras expulsamos el aire, elevamos lentamente las caderas y el tronco hacia arriba. Inspirando, bajamos al suelo. Realizamos 10-15 elevaciones con cada pierna y 3 series.
- Ejercicio abdominal isométrico en cuadrupedia (sin peso): Ejercitar la faja abdominal de forma adecuada a lo largo del embarazo es fundamental para prevenir la diástasis abdominal y prepararnos para el parto. Este ejercicio requiere una adecuada ejecución ya que si se realiza de forma incorrecta puede ser perjudicial. En cuadrupedia, cogemos el aire y, al soltarlo, activamos el abdomen hacia dentro y elevamos las rodillas del suelo unos 2 cm. Después, sin perder la activación abdominal, estiramos una pierna hacia atrás (sin que la rodilla contraria baje al suelo), luego estiramos la otra pierna y bajamos al suelo. Son dos movimientos rápidos realizados en una exhalación larga, con el control y con la correcta activación de la faja abdominal. Importante, la tripa y el ombligo en ningún momento deben salir hacia fuera. Realizamos entre 8 y 10 repeticiones a cada pierna durante 3 series.
- Peso muerto a una pierna (con kettlebell): Es un ejercicio que combina el trabajo de fuerza (la pierna, la zona lumbar de la espalda y el abdomen) y el equilibrio. En la posición inicial levantamos una pierna (flexionando las rodillas a 90º), sostenemos con la mano del lado contrario la kettlebell. Cogemos el aire y, al soltarlo, llevamos la pierna hacia atrás y al mismo tiempo inclinamos el tronco hacia delante dejando caer la pesa hacia abajo (pero sin tocar el suelo). Inspirando, volvemos a la posición inicial. Realizamos 10 repeticiones con cada pierna, en 3 series.
- Plancha lateral (sin peso): Es un fantástico ejercicio abdominal que pueden realizar las mujeres embarazadas hasta la recta final de la gestación. Las que tenemos más fuerza podemos ejecutarlo con ambas piernas estiradas y las mujeres con menos fuerza pueden apoyar la rodilla de la pierna inferior sobre el suelo y extender sólo la pierna superior. Inspirando llevamos el brazo superior hacia arriba, por encima de la cabeza, hasta que se quede paralelo al suelo y, al expulsar el aire, apretamos la faja abdominal hacia dentro y llevamos el brazo en dirección hacia la cadera. En cada exhalación hay que contraer el transverso del abdomen como si quisiéramos ‘abrazar al bebé’. Realizamos 15 repeticiones a cada lado, entre 2 y 3 series.
- Ejercicio abdominal en la posición de rodillas (sin peso): Otro ejemplo de un ejercicio abdominal apto para las mujeres embarazadas. En la posición de rodillas inclinamos el tronco hacia atrás mientras expulsamos el aire. La respiración (exhalación) ayuda a activar la musculatura abdominal profunda en el movimiento de la bajada del tronco. Debemos sentir que el abdomen se aplana ligeramente y que el ombligo ‘entra hacia dentro’. Hay que inclinar todo el cuerpo hacia atrás en bloque, manteniendo la rodilla, la cadera y el hombro alineados. Realizamos 10 inclinaciones, 3 series.
Precauciones y Contraindicaciones
Siempre hay que descartar las contraindicaciones generales para la práctica del deporte como por ejemplo:
- Placenta previa.
- Sangrado vaginal.
- Acortamiento precoz del cuello uterino.
- Hipertensión arterial.
- Retraso en el crecimiento fetal.
- Hematoma intrauterino.
- Infección de orina activa.
Ejercicios Prohibidos Durante el Primer Trimestre
El embarazo es una etapa en la que cuidar la salud física y emocional es fundamental. Muchas mujeres desean mantenerse activas, pero es esencial conocer los ejercicios prohibidos durante el primer trimestre para evitar riesgos tanto para la madre como para el bebé.
Ejercicios a Evitar y Por Qué
- Deportes de alto impacto y contacto: Actividades como el fútbol, baloncesto, hockey o cualquier deporte que implique riesgo de caídas o golpes directos al abdomen deben evitarse desde el inicio del embarazo.
- Levantamiento de pesas excesivas: El entrenamiento de fuerza moderado es seguro si se adapta correctamente, pero levantar pesos elevados puede generar presión abdominal, aumentar el riesgo de diástasis abdominal y afectar el suelo pélvico.
- Ejercicios en posición supina prolongada: A partir del segundo trimestre se desaconseja acostarse boca arriba por largos periodos, pero en algunas mujeres sensibles esta postura ya puede afectar la circulación en el primer trimestre.
- Buceo y deportes a gran altitud: El buceo puede provocar problemas con la oxigenación del bebé, y los deportes a gran altitud pueden aumentar el riesgo de hipoxia, lo que puede afectar el desarrollo fetal.
Alternativas Seguras al Ejercicio en el Primer Trimestre
Si bien hay ejercicios prohibidos durante el primer trimestre, también existen muchas opciones seguras que aportan grandes beneficios:
- Caminar a paso ligero.
- Nadar.
- Yoga prenatal.
- Pilates.
- Ejercicios de suelo pélvico.
Recomendaciones Generales para un Entrenamiento Seguro
- Consulta con tu médico antes de comenzar cualquier rutina de ejercicio.
- Escucha tu cuerpo: Si sientes mareos, fatiga extrema o molestias, detén la actividad.
- Mantente hidratada para evitar sobrecalentamiento o deshidratación.
- Opta por ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar o yoga prenatal.
- Evita sobrecargar la zona abdominal con ejercicios de core intensos.
Es importante recordar que cada embarazo es único, y lo que funciona para una mujer puede no ser adecuado para otra. Siempre consulta con tu médico o un profesional de la salud antes de hacer cambios significativos en tu rutina de ejercicios durante el embarazo.
En resumen, el aborto espontáneo es una realidad que afecta a muchas mujeres, pero con el cuidado adecuado y la información correcta, se puede afrontar tanto física como emocionalmente. Además, el ejercicio durante el embarazo puede ser beneficioso si se realiza de manera segura y consciente, evitando los ejercicios prohibidos y siguiendo las recomendaciones de los profesionales de la salud.
