Ultrasonido y ecografía en yegua gestante
El propietario debe estar familiarizado con el ciclo reproductivo de la yegua si quiere aumentar las posibilidades de un diagnóstico de preñez certero. Por este motivo, es propicio que el propietario tenga conocimientos básicos sobre la reproducción de la yegua, ya que de esta manera llegará mucho más rápido a una conclusión sobre el estado de gravidez del animal. La reproducción de la yegua responde a un ciclo estral, y esta es un animal considerado poliéstrico estacional.
El ciclo estral puede definirse como una secuencia repetitiva de eventos que preparan al animal para la concepción. La actividad reproductiva de la yegua es gobernada por el fotoperíodo (responde a la luz solar), pero también la nutrición y el clima tienen una intervención muy importante (sobre todo la temperatura).
El ciclo estral de la yegua se divide en dos fases:
- Fase estral: se denomina estro y es la fase en la que la yegua se encuentra receptiva al semental.
Teniendo en cuenta lo antes mencionado, conocer la duración y las etapas del celo es fundamental. Otra cosa que no debe dejarse a un lado es la fecha de monta. Es prácticamente obligatorio anotar la fecha de monta para saber con mayor exactitud las posibilidades que tiene la yegua de estar en gestación.
Métodos para Diagnosticar la Gestación en Yeguas
Hay muchas maneras de indagar sobre la gestación de la yegua, sin embargo el personal que no es profesional veterinario solo podrá usar las formas inherentes al comportamiento.
El caballerizo debe tener conocimientos sobre el comportamiento del animal cuando se encuentra en celo, y los signos clínicos que nos demuestra. Existen otros métodos mucho más específicos para diagnosticar preñez en una yegua, y estos deben ser realizados por un médico veterinario.
Son los siguientes:
- Palpación transrectal: Aproximadamente 2 semanas después de la monta, un médico veterinario puede realizar una palpación para diagnosticar posibilidad de preñez. Los cambios de tamaño a nivel uterino le darán pistas al médico para saber si la monta fue efectiva.
- Ecografía: Uno de los métodos más certeros y fiables es la ecografía. A través de ondas de sonido, el médico veterinario recrea una imagen del aparato reproductor de la hembra, constatando de manera directa si hay un embrión o no en su útero. Puede realizarse aproximadamente desde el día 16 para diagnosticar gestación, y a partir del día 55 para diagnosticar el sexo del potro.
- Pruebas hormonales en sangre: En dado caso que la yegua tenga mucho brío y se imposibilite una ecografía, puede tomarse una muestra de sangre para evaluar los niveles de hormonas. Debe realizarse aproximadamente de 40 a 100 días tras la monta. La hormona que se debe medir es la gonadotropina. Se debe tener en consideración que si en este tiempo la yegua perdió el feto, los resultados pueden ser inexactos, sin embargo, se puede evaluar otra sustancia química como lo es el sulfato de estrona, que vuelve a sus niveles normales mucho más rápido tras una pérdida.
- Test de embarazo en orina: Algunos médicos veterinarios especializados en el área de reproducción, suelen tener test de embarazo para yeguas que dan resultados bastante confiables. Es una prueba de orina donde se mide sulfato de estrona y debe realizarse de 110 a 300 días tras la monta.
Determinar la preñez de una yegua no es para nada difícil si nos apegamos a las consideraciones generales.
Ecografía Transrectal: Un Diagnóstico Precoz y Preciso
Gracias a la ecografía transrectal podemos hacer un diagnóstico muy precoz de la gestación. En esta revisión ecográfica se recorre minuciosamente todo el útero, incluso dos veces. La visualización de una vesícula embrionaria de diámetro y forma acorde a su edad es diagnóstico positivo de gestación, pero se continúa revisando el útero por si existiese una segunda vesícula, que puede ser de igual tamaño cuando la ovulación es simultánea, o tener diferente tamaño si las ovulaciones ocurrieron en diferentes días. Hay que revisar ecográficamente dos días después para ver que ha sobrevivido la vesícula viable.
Existen técnicas para eliminar una segunda vesícula en gestaciones más avanzadas, pero generalmente conllevan la muerte también del otro embrión por necesitar manipulaciones más drásticas.
La ecografía transrectal del tracto reproductivo de una yegua se realiza comúnmente, y es la prueba de diagnóstico más importante disponible para evaluar la salud y el estado reproductivo del útero, el cuello uterino y los ovarios. A menudo se usa junto con la palpación rectal, que se realiza durante el mismo examen y proporciona información complementaria. Con la ecografía, se pueden tomar medidas exactas de los folículos ováricos, lo que permite una estimación más precisa de la ovulación y hace que la inseminación artificial sea más exitosa. El útero y los ovarios se pueden evaluar para determinar el estado del ciclo de calor y se puede evaluar la acumulación de líquido en el útero.
La preñez puede diagnosticarse a partir de los 10-14 días posteriores a la ovulación (después del final del ciclo de celo) y continúa siendo valioso en la evaluación del feto durante el embarazo.
El ultrasonido implica el uso de pulsos de sonido enviados a través de los tejidos por cristales en la superficie de la sonda. Estos pulsos se reflejan desde los tejidos a diferentes velocidades y una imagen se forma por análisis computarizado, que descifra y visualiza este patrón de reflexión. En este caso, se sostiene una sonda lineal alargada en la mano y se lleva cuidadosamente al recto y se orienta sobre el tracto reproductivo, que se encuentra debajo (ventral) del recto.
Desarrollo Fetal y Control Ecográfico
A los 14-18 días, el útero grávido empieza a engrosarse y aumenta su tono. A los 18 días el saco fetal es del tamaño de un huevo estándar de gallina en el primer mes. A los dos meses de edad el feto mide 10-12 cm de largo y 6-8 cm de diámetro. La duración de la gestación en la yegua presenta un rango de 320 a los 365 días. El control ecográfico aporta información sobre el crecimiento y vitalidad del feto, la integridad de la unión útero-placentaria, y el posicionamiento en el último tercio de gestación del potro.
Entre los días 13 y 17 se produce el reconocimiento materno-embrionario por parte de la yegua. Es el periodo en el que se puede realizar un el diagnóstico de gestación mediante ecografía transrectal. A partir del día 25, se puede realizar la medición del latido cardiaco del embrión y la yegua comienza a desarrollar el saco embrionario, una estructura conocida como faja embrionaria, las células de la faja coriónica invaden el endometrio materno alrededor de los días 36 y 38, donde se agrupan e hipertrofian formando los denominados cálices endometriales, los cuales secretan eCG ( gonadotropina coriónica equina), responsable de la formación cuerpos lúteos secundarios que estimulan la liberación de progesterona.
Las yeguas que pierden su gestación durante esta etapa presentan dificultades en el retorno a la ciclicidad, y no son capaces de concebir nuevamente mientras hay eCG circulante. Aunque, aproximadamente el 60% de las perdidas gestacionales se producen antes del día 40.
La unión útero-placentaria puede verse afectada por multitud de procesos patológicos produciendo el desarrollo de placentitis, que impedirán el correcto desarrollo del potro y un alto riesgo de aborto.
Entre los días 60-90 se puede realizar el diagnóstico del sexo fetal. Mediante ecografía transrectal se localiza el tubérculo genital que se sitúa entre los miembros posteriores del feto en estos días.
Hasta el final de la gestación, es recomendable la supervisión de un veterinario, tanto para el reconocimiento de posibles patologías que afecten a la gestación como a la salud de la madre.
Gestaciones Gemelares y sus Complicaciones
Una gestación gemelar parecería, en la primera impresión, una buena noticia. Tener dos potros en solo un año aparenta muy beneficioso, pero la realidad es otra. Un nacimiento doble también tiene repercusiones muy negativas en la madre. Las yeguas con mellizos presentan muy frecuentemente distocias (dificultades en el parto), retenciones de placenta, e incluso muertes perinatales.
Cuando hay gestaciones gemelares, la superficie de contacto materno-fetal se reparte entre ambos, y, por tanto, disminuye la superficie de intercambio nutricional y afecta al crecimiento de los fetos: retrasando el crecimiento de ambos o favoreciendo a alguno de ellos. El potro mayor ocupa tanto espacio que es capaz de aislar al más pequeño, que muere en gestación temprana y se momifica. El aborto se produce en gestación avanzada e incluso a término.
Hoy en día, y gracias a la ecografía transrectal, el diagnóstico de gestación gemelar puede realizarse de un modo tan temprano, que la eliminación de una vesícula embrionaria se hace con ecografía y manipulación a través del recto de modo similar a como se haría una palpación uterina.
Es esencial que los propietarios e interesados en el mundo ecuestre se mantengan informados sobre las últimas innovaciones y desarrollos en la hípica, ya que esto no solo impacta la salud de las yeguas gestantes, sino también la calidad de los futuros caballos que nacerán.
