La repostería sueca es conocida por sus sabores reconfortantes y sus ingredientes aromáticos. Desde los bollos especiados hasta las crepes ligeras, cada dulce ofrece una experiencia única. Acompáñanos en este recorrido culinario para descubrir y preparar algunos de los dulces más emblemáticos de Suecia.
Bollos Suecos de Santa Lucía (Lussekatter)
Este postre es oriundo de Suecia y prepararlo, regalarlo y comerlo el 13 de diciembre, día de Santa Lucía (la santa de la luz), es una tradición bien arraigada en el país nórdico. Es una fecha en que se organizan procesiones de jóvenes a lo largo y ancho del país. Es un postre que rivaliza con su tarta de manzana o con los famosos rollos de canela. Además al ser un postre tipo brioche su sabor es similar a nuestro roscón de Reyes.
También conocidos en Suecia por “lussekatter”, que significa “gatos de Lucía», o “lussebullar”, bolas de Lucía, la verdad sea dicha que nos da igual el nombre, lo que nos interesa es enseñaros a prepararlos para que podáis disfrutarlos tanto como nosotros. Estos bollos son deliciosos y se hacen con una masa aromatizada con azafrán, lo que le confiere un color ligeramente amarillento (más o menos dependiendo de la cantidad que le pongamos).
En Suecia, por ejemplo, es un clásico entre los postres con cardamomo que encontraréis en todas las pastelerías y cafeterías, bandejas enteras con los cinnamon rolls o rollitos de canela, los tradicionales bollos de cardamomo o los deliciosos bollos de mantequilla de Cuaresma. Y si se secan un poco, siempre podemos abrirlos por la mitad, tostarlos y untarlos con mermelada. O hacer el clásico pudin de brioche, tipo pudin de roscón que tanto triunfa en casa.
Ingredientes (para 8 personas):
- 325 ml de leche entera
- 20-25 hebras de azafrán
- 8 g de levadura seca de panadería o 24 g de levadura fresca
Elaboración:
- Calentamos en un cacito la leche, sin que llegue a hervir, y añadimos las hebras de azafrán. Si os gusta mucho el azafrán, no os cortéis a la hora de usar más. El color y el sabor será mucho más potente.
- Retiramos del fuego y dejamos templar unos 10 minutos para que infusione y la leche tome color antes de incorporar la mantequilla, que se fundirá por efecto del calor, y la levadura.
- En un recipiente hondo mezclamos la harina con el azúcar, la sal y las semillas de cardamomo molidas. Removemos con una cuchara de madera, inicialmente, y terminamos amasando sobre una superficie de trabajo limpia. No añadimos más harina, aunque se nos pegue ligeramente a la superficie, y amasamos hasta que esté suave y lisa.
- Pasamos la masa de nuevo a la superficie de trabajo y desgasificamos aplastando con el puño suavemente.
- Colocamos los bollos sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado o papel de horno.
- Terminamos los bollos de Santa Lucía cociéndolos en el horno, pre calentado a 180º C (con calor arriba y abajo, calor tradicional), durante 20 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.
Son relativamente fáciles de preparar y su masa es muy manejable y agradecida. En un par de horas estarán listos, así que si los preparáis después de comer los podéis tener para la merienda. Y menuda merienda, nada como un bollo recién horneado. Aunque esto no quita para que los preparéis cuando os plazca.
Como ocurre con la bollería casera, los bollos de Santa Lucía aguantan en buen estado durante un máximo de 24 horas si los guardamos en un recipiente hermético. Podemos terminar estos bollos esparciendo por la superficie un poco de almendra granillo o espolvoreando con azúcar. No es lo más ortodoxo, pero están riquísimos.
Rollos de Canela Suecos (Kanelbullar)
Los bollos suecos, conocidos como 'Kanelbullar' (kanelbulle, en singular), se han convertido en un tesoro culinario de la tradición sueca. Estos bollos, intrincadamente trenzados, imperfectos e individuales, capturan la cálida esencia del cardamomo del sur de la India. La canela y el cardamomo son los rellenos más populares, adornados con azúcar perlado sueco en los de canela y un toque de azúcar con cardamomo en los de esta especia.
La receta de estos bollos trenzados de canela surgió en la década de 1920, y fueron inicialmente considerados un lujo, ya que especias exóticas como el cardamomo y la canela eran escasas. Te animo a descubrir la magia de esta tradición sueca y dar rienda suelta a tu habilidad a la hora de preparar estas trenzas con la receta clásica de 'Kanelbullar'. ¡Cada bocado es un viaje a la historia y el sabor de Suecia!
El 4 de octubre es un día importantísimo en Suecia: se celebra el kanelbullens dag. O, lo que es lo mismo, el día del bollo de canela, ese dulce escandinavo que aquí solemos conocer más como rollo de canela. En realidad es una celebración muy reciente, que se instauró por primera vez en 1999, pero como comprenderéis no le ha costado nada conseguir popularidad y que se celebre a lo largo de todo el país.
Mucha gente aprovecha para hacerlos en casa siguiendo las recetas de rollos de canela familiares, pero para quienes no tienen tiempo, ganas, o habilidades reposteras, la mayoría de bageris preparan hornadas inmensas de estos bollos (algunas es lo único que ponen a la venta ese día), amplían su horario de apertura o incluso los venden a precios especiales. Y no es que los suecos necesiten de muchas excusas para ponerse a comer rollos de canela, pero no es extraño ver larguísimas colas de gente esperando para comprar.
Y aunque en Madrid también tenemos algunos sitios donde tomar rollos de canela, desde luego estamos muy lejos del nivel de los suecos. Por eso, aprovechamos esta ocasión para compartir nuestra receta de rollos de canela, una receta que hemos ido perfeccionando con los años hasta conseguir que sean lo más parecidos a los que podríamos comer en Suecia.
Kanelbullar - Bollos suecos de canela - Swedish cinnamon buns
Ingredientes (para unos 30 rollos):
Para la masa:
- 200 g de mantequilla
- 650 ml de leche
- 70 g de levadura fresca
- 200 g de azúcar
- 600 g de harina normal
- 600 g de harina de fuerza
- Una pizca de sal
- 1 cucharadita de canela
- 2 cucharaditas de cardamomo molido
Para el relleno:
- 240 g de mantequilla en pomada
- 2,5 cucharadas soperas de canela en polvo
- 1 cucharadita de cardamomo molido
- 120 g de azúcar
Para decorar:
- 1 huevo
- Azúcar perlado
Elaboración:
- Lo primero, derretimos la mantequilla en un cazo y añadimos la leche hasta que alcance una temperatura de unos 37 ºC (la temperatura corporal, vamos). Quitamos del fuego y desmenuzamos la levadura fresca en el cazo, removiendo para que se disuelva bien.
- Pasamos la mezcla a un bol (si tenéis batidora eléctrica tipo KitchenAid, mucho mejor) y añadimos el cardamomo, la canela, el azúcar y la sal. Añadimos la harina en pequeñas tandas y amasamos con el amasador de la batidora durante unos 10 minutos, o hasta que la masa quede lisa y suave. Se puede hacer también a mano perfectamente, lo único que quizá lleve un poco más de tiempo.
- Tapamos el bol con un paño limpio y dejamos reposar durante media hora más o menos para que duplique su volumen. Lo ideal es dejarlo cerca de una fuente de calor (un radiador, por ejemplo, o cerca del horno) para que crezca más rápido.
- Mientras tanto, vamos mezclando todos los ingredientes del relleno hasta que formen una pasta uniforme. Si cuando terminéis la masa aún no ha doblado, podéis guardar el relleno en la nevera, pero acordaos de sacarlo antes de empezar a extender la masa para que le dé tiempo a atemperarse o será imposible de extender.
- Una vez que la masa ha doblado, enharinamos la superficie de trabajo y, con un rodillo, extendemos la masa hasta que forme un rectángulo bastante grande. Calculad para que tenga alrededor de medio centímetro de grosor y sea uniforme; es importante que no sea muy grueso pero tampoco demasiado fino.
- Una vez hecho, extendemos el relleno por toda la masa, que quede bien repartido. Para esta última, doblamos la masa por la mitad y la cortamos en tiras de algo menos de 2 cm ancho. Cada una de esas tiras se vuelven a cortar por la mitad, pero sin llegar al final del todo. Cogemos los dos extremos y los trenzamos, para luego enrollar la trenza sobre sí misma (abajo os dejamos un vídeo que probablemente servirá de más que cualquier explicación).
- Según se vayan formando, los vamos poniendo en una bandeja con papel de horno, donde tendrán que reposar otra media hora tapados con un paño. Pasado ese tiempo, pincelamos los rollos de canela con huevo batido y espolvoreamos un poco de azúcar perlado por encima. El azúcar perlado no siempre es fácil de encontrar aquí, así que podéis omitirlo: su función es meramente decorativa, pero el huevo sí hará que los bollos queden brillantes y con un color muy bonito.
- Hornear durante 10 minutos, o hasta que veamos que empiezan a tener un color dorado oscuro.
Plättar: Crepes Suecas
Los plättar son unas deliciosas crepes suecas que son muy populares en Escandinavia, especialmente en Suecia y Finlandia. También se conocen como panqueques suecos. Su particularidad radica en su textura ligera, su rico sabor y los pequeños agujeros que tienen en la superficie. Los plättar son unas crepes pequeñas y delgadas que están hechas de harina, mantequilla, leche, sal y azúcar.
Los plättar tienden a extenderse durante la cocción. Esta es la razón por la que generalmente se preparan en una sartén especial llamada plättpanna. Estos pequeños panqueques suecos tradicionales miden aproximadamente 4 a 5 pulgadas (entre 10 cm y 12 cm) de diámetro.
A los suecos les encantan las crepes. En Francia, las crepes son el emblema de la candelaria. Los panqueques suecos parecen crepes delgadas. Sin embargo, en términos de sabor, son diferentes. La masa es más líquida y tiende a extenderse cuando se cocina, de ahí la importancia de usar una sartén para crepes (plättpanna) para garantizar que todas las crepes sean del mismo tamaño.
En Suecia, hay una tradición de comer panqueques con mermelada los jueves a la hora del almuerzo. Esta tradición ha sido ampliamente adoptada por las escuelas suecas. A veces el desayuno a base de crepes es precedido por una sopa de guisantes llamada ärtsoppa.
Hoy en día, los panqueques se encuentran en todo el mundo. Si las crepes aparecieron por primera vez en el siglo XII en Francia, en Bretaña, los panqueques de Suecia se mencionaron por primera vez en una fuente de Olaus Petri en los años 1400.
Esta receta ha sido validada por nuestro experto en cocina sueca, el chef Stefano Catenacci. Los plättar son unos pequeños panqueques suecos tradicionales que se cocinan en una sartén especial con varios moldes.
Elaboración:
- Combine la harina, la sal y el azúcar en un tazón grande.
- Mientras bate, incorpore gradualmente la leche y luego los huevos, uno por uno. Bata hasta obtener una masa fina.
- Incorpore la mantequilla y mezcle todo con una batidora de mano durante 2 minutos.
- Cubra la masa y déjela reposar durante 2 horas a temperatura ambiente.
- Caliente una pequeña sartén para crepes.
- Unte la sartén para crepes con mantequilla derretida.
- Bata la masa durante unos segundos, luego vierta un cucharón de masa dejando una capa delgada en la sartén para crepes.
- Cocine los plättar a fuego medio hasta obtener un color dorado en la parte inferior.
Semlor: Bollos de Pascua Suecos
Los semlor son unos bollos típicos en la época de pascua en Suecia y algunos países nórdicos. El nombre en singular es semla y además de fáciles, por su elaboración, es tan delicioso como parecen. Rellenos de una crema de almendras y un poco de nata montada. Adoro la repostería sueca, son ya varias las recetas que tengo en el blog y cada cual me gusta más.
En casa es habitual que la bollería sea casera y desde hace ya algunos años en somos fans absolutos de estos bollos suecos de pascua (semla o semlor). Los semla o semlor clásicos se rellenan con nata montada, pero también se rellenan con trufa así que los hemos preparado de las dos formas para seducir también a los amantes del chocolate.
Hoy os traemos la receta para que este año los podáis preparar en vuestra casa y disfrutar de su sabor especiado y su textura blandita como una nube dulce. Con un relleno de almendra tipo mazapán, nata montada aromatizada y una cubierta de azúcar glas, los semlor se preparan con una masa similar a la de un brioche, aunque mucho mas aromatizada gracias a que se le añade el sabor característico que aporta el cardamomo en los postres.
Ingredientes:
Para la masa de los Semla o Semlor:
- 200 ml de leche
- 60 gr de mantequilla
- 450 gr de harina de fuerza
- 80 gr de azúcar
- 7 gr de levadura seca
- 5 gr de cardamomo molido
Ingredientes para la crema de almendras:
- 100 gr de almendra molida
- 60 ml de leche
- 125 gr de azúcar
Para el relleno y decoración:
- 400 ml de nata para montar (35% grasa)
- 100 gr de azúcar glas
- 20 gr de azúcar glas (para espolvorear)
Elaboración:
- Comenzamos con la masa. En un bol, ponemos todos los ingredientes en el orden establecido y unimos hasta hacer una masa; Comienza siempre con la menor expresión de la leche (170 gr) y si ves la masa un poco seca, añade un poco más, hasta los 200 gr. Como siempre, aunque nos cueste amasar porque la masa sea un poco pegajosa después compensará porque saldrá un bollo suave y esponjoso, de lo contrario puede quedarnos un mazacote seco si le añadimos harina al amasar y nos pasamos.
- Dejamos reposar en un bol aceitado para que aumente de volumen durante 2 horas. Pasado el tiempo, quitamos el gas a la masa aplastando con los puños y hacemos porciones de unos 80-90 gr. Los boleamos y los ponemos encima de una bandeja de horno con papel de hornear. Dejamos que aumenten de volumen otro par de horas.
- Pasado el tiempo, pincelamos con huevo y horneamos a 220º unos 10-13 minutos. Antes de hacer la crema de almendras para el relleno, debemos vaciar los bollos. Cortaremos un triángulo en la parte superior, que nos servirá a forma de tapa y quitamos un poco de la miga. Puedes utilizar la miga para el relleno o no, yo he preferido hacerlo pero he tenido que ajustar la cantidad de leche aumentándola hasta que quedara una crema con la consistencia adecuada. A ojímetro, vamos. Si no te quieres complicar, te comes la miga y haces la crema de almendras con las cantidades que te indico.
- Comenzaremos preparando el relleno de mazapán, para eso mezclamos la leche con el azúcar y añadimos la almendra molida, removemos formando una masa espesa y reservamos. Para la masa de los bollitos, calentamos ligeramente la leche y derretimos la mantequilla en ella. Cuando esté la mezcla tibia la pasamos a un bol o el vaso de un robot amasador y añadimos el resto de los ingredientes de la masa. Amasamos durante 10 minutos hasta obtener una masa elástica y poco pegajosa. Si nos cuesta manipularla nos impregnamos las manos en aceite de girasol y así evitamos añadir más harina. Una vez amasada la dejamos en un sitio templado y sin corrientes de aire, y la dejamos levar durante una hora y media o hasta que doble su volumen. Una vez que pase el primer levado, desgasificamos la masa y la dividimos en nueve porciones, y formamos bolas, rodándolas sobre sí mismas. Las disponemos encima de una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado y las dejamos levar de nuevo unas dos horas. Mientras, precalentamos el horno a 170 grados, con calor arriba y abajo.
- Lo primero antes de montar los bollos es tener montada la nata, siempre con la mayor cantidad de materia grasa posible para que quede bien firme, al menos de un 35%. Ahora la marca de La Asturiana la hace con un 38% lo que la hace perfecta para montar y decorar. En la Receta de Ibán Yarza pone la nata montada sin azúcar pero yo he preferido ponerle un poco, a los 300 gr le he puesto 3 cucharadas de azúcar glasé.
- Una vez fríos, les cortamos una tapa con un cuchillo, la manera tradicional sería en forma de triángulo, los vaciamos un poco de su miga y les añadimos el relleno de mazapán con una cucharilla. Batimos con unas varillas de forma firme la nata con 35 gramos del azúcar glas y la disponemos en una manga pastelera con boquilla rizada, haciendo una espiral encima del mazapán. Colocamos de nuevo la tapa triangular, y espolvoreamos los semlor con el azúcar glas restante. Si queréis disfrutar los semlor como lo hacen los suecos, la mejor forma es colocándolos en un plato y bañándolos en leche. Con la miga bien húmeda, estos pastelitos se vuelven sublimes y tan originales, que seguro no va a ser la última vez que los preparéis.
Consejos Adicionales
- Precalentar el horno: Es muy importante precalentar el horno para garantizar una cocción uniforme y dorada.
- Añadir frutas secas: Considera incorporar frutas secas, como pasas o arándanos, al relleno de canela o cardamomo para añadir un toque frutal y jugoso.
- Formación de nudos: Sujeta el extremo inferior de la tira entre el índice y el dedo medio y pulgar de una mano. Coloca el pulgar de la misma mano sobre las hebras de masa superpuestas para asegurarlas. Mete el extremo suelto debajo de la parte inferior del bollo terminado al retirar los dedos.
Tabla Comparativa de Dulces Suecos
| Dulce | Ingredientes Principales | Características | Ocasión |
|---|---|---|---|
| Lussekatter | Leche, azafrán, levadura | Aromatizados con azafrán, color amarillento | Día de Santa Lucía (13 de diciembre) |
| Kanelbullar | Harina, canela, cardamomo | Rellenos de canela y cardamomo, trenzados | Kanelbullens dag (4 de octubre), cualquier día |
| Plättar | Harina, leche, mantequilla | Crepes pequeñas y delgadas | Desayuno, almuerzo (tradicionalmente los jueves) |
| Semlor | Harina, almendras, nata | Rellenos de crema de almendras y nata montada | Pascua |
