Está comprobado que el estilo de vida afecta a la fertilidad masculina. Varias publicaciones hablan de una disminución de un 50-60% en el recuento de espermatozoides en los últimos años.
El estilo de vida tiene un efecto directo sobre la fertilidad. Además de una mala alimentación o de una vida sedentaria, el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol o el tabaco, pueden tener consecuencias negativas en nuestra capacidad de reproducción.
Cannabis e infertilidad: el dilema de los consumidores crónicos - UNAM Global
1. Tabaquismo y Fertilidad
El consumo de cigarrillos es un factor de riesgo en la disminución de la fertilidad masculina. El humo del tabaco contiene especies reactivas de oxígeno (ROS) que pueden superar la capacidad antioxidante del cuerpo.
Diferentes estudios han encontrado que fumar disminuye la calidad del semen, tanto en varones fértiles como infértiles. Empeora la concentración de espermatozoides, su morfología y su movilidad. Además, el tabaco aumenta la fragmentación de ADN, las aneuploidías (alteraciones en el número de cromosomas) y las mutaciones genéticas en los espermatozoides. Se ha encontrado una relación negativa entre fumadores y las tasas de éxito de las técnicas de reproducción asistida (TRA).
2. Alcohol y Fertilidad
El consumo de alcohol tiene un efecto negativo en el volumen de eyaculado y en la morfología y maduración de los espermatozoides. Parece que la causa es una interferencia en la producción de hormonas como la FSH, LH, GnRH y testosterona.
El consumo diario de 3 o 4 bebidas alcohólicas en las mujeres, aumenta el riesgo de infertilidad. Tanto la fertilidad de los hombres como el de las mujeres se ve afectado por este consumo.
3. Drogas Ilícitas y Fertilidad
La marihuana, cocaína, esteroides, opiáceos y metanfetaminas son algunos ejemplos de drogas con efecto negativo en la fertilidad masculina. Al igual que otros factores ambientales como la dieta o el estrés, el consumo de drogas puede tener efectos sobre la descendencia.
- Marihuana: El consumo regular de marihuana (más de una vez a la semana en los últimos 3 meses) disminuye la concentración y recuento de espermatozoides de los varones que la consumen. El consumo de cannabis en varones puede tener efectos negativos sobre la calidad seminal, así como alteraciones hormonales. Por otro lado, a nivel hormonal, la marihuana produce una reducción en los niveles de testosterona que se relacionan con un descenso de la libido e incluso con disfunción eréctil.
- Cocaína: El consumo de cocaína en altas dosis, de manera crónica, produce una disminución en la tasa de embarazo y en el peso del recién nacido. El consumo paterno de cocaína en el momento de la concepción induce más tarde cambios epigenéticos en las células del cerebro de los hijos varones que llevan a la aparición de trastornos en la memoria y déficits en la plasticidad sináptica.
- Esteroides: El uso de testosterona y derivados, para mejorar la apariencia física o los resultados deportivos, producen una supresión de la espermatogénesis, atrofia testicular e infertilidad.
Sin embargo, durante los últimos días los medios de comunicación se han hecho eco de una noticia sobre el posible efecto positivo de la marihuana sobre el semen, a partir de un estudio elaborado por Harvard T.H. Chan School of Public Health, escuela de salud pública graduada de la Universidad de Harvard de Boston, Massachusetts (EE. UU.).
En opinión del Dr. Miguel Ruiz Jorro, co-director de CREA, centro de reproducción asistida de Valencia especializado en andrología, “el citado estudio debe ser interpretado con cautela, ya que expone los resultados observados en un grupo concreto de pacientes que consultaban por infertilidad y a los que se les hizo una encuesta sobre su consumo habitual de drogas ilegales, entre ellas marihuana y cocaína. Al comparar los resultados del análisis de semen, los pacientes que habían respondido que consumían o habían consumido alguna vez marihuana, tenían mayor concentración de espermatozoides. Esto podría interpretarse como que el hecho de fumar marihuana mejora el semen y la fertilidad del varón y tiraría por tierra lo que tantos estudios han afirmado hasta ahora respecto al efecto deletéreo de la marihuana en el semen. Sin duda, estos estudios han tenido la misma o más repercusión científica y también han sido publicados en revistas de ámbito internacional, pero lo que no han tenido es el mismo interés mediático.
Numerosos estudios, algunos de ellos muy recientes, han demostrado el efecto perjudicial del cannabis y sus derivados sobre la espermatogénesis y la fertilidad masculina. También puede verse afectada la información genética del espermatozoide, por lo que las consecuencias no se limitarían al propio varón, sino también posiblemente a su descendencia. Por no hablar de las repercusiones a nivel neurológico.
En opinión de Minerva Ferrer, directora científica de CREA y colaboradora en estudios realizados sobre el efecto in vitro del cannabis sobre los espermatozoides, “divulgar que, de forma genérica, el consumo de marihuana mejora el semen, como podría desprenderse erróneamente de las conclusiones de un estudio concreto, puede no solo ofrecer una idea equivocada, sino tener un efecto negativo en la población, especialmente en aquella implicada en un proyecto reproductivo.
4. Obesidad y Fertilidad
La obesidad y el sobrepeso están asociados con una disminución en la calidad del semen y un riesgo incrementado de infertilidad. El exceso de adipocitos (células que almacenan grasa) produce una disminución en la producción de testosterona. Además, la acumulación de adipocitos en los testículos aumenta la temperatura escrotal, lo que produce ROS.
5. Estrés y Fertilidad
Aunque no todos los estudios encuentran efectos negativos en los mismos parámetros estudiados, coinciden en que el estrés afecta a algunos parámetros seminales porque puede alterar los niveles de testosterona y la espermatogénesis.
6. Edad y Fertilidad
El estilo de vida actual conlleva a un retraso de la búsqueda de embarazo tanto en varones como en mujeres. La edad considerada “avanzada” para la fertilidad masculina, no está bien definida ya que, dependiendo de los estudios, varía entre los 35 a los 50 años.
Otro estudio en varones sanos de 16 a 72 años, propone que, independientemente de la edad de la mujer, la tasa de embarazo se ve afectada negativamente cuando el varón sobrepasa los 34 años. Otro estudio con óvulos de donantes, observó un 26% menos de probabilidades de conseguir un recién nacido vivo con cada aumento en 5 años de la edad paterna.
7. Dieta y Nutrición
La dieta y la nutrición juegan un papel importante en la calidad del semen. La sustitución de carnes rojas por pescado puede mejorar el contaje de espermatozoides y su morfología.
8. Cafeína y Fertilidad
Aunque en los estudios publicados no hay una relación firme entre el consumo de cafeína y la infertilidad masculina, parece que el consumo elevado de cafeína (2.9 tazas/día) puede aumentar el daño en el ADN del espermatozoide y el número de espermatozoides aneuploides (con un número de cromosomas erróneo). También se ha observado una menor probabilidad de embarazo y parto por ciclo de FIV.
9. Hipertermia Escrotal
La hipertermia en el escroto es un factor de riesgo en la fertilidad masculina.
10. Dispositivos Electrónicos
El uso de dispositivos electrónicos también podría influir en la calidad del semen, aunque tampoco hay una relación clara. Un metaanálisis encontró una asociación entre la exposición al teléfono móvil y una disminución en la movilidad y viabilidad de los espermatozoides.
Si tienes cualquier duda respecto a la fertilidad masculina, en URH García del Real estaremos encantados de ayudarte. Puedes pedir cita con nosotros sin compromiso a través de nuestra web o llamando al teléfono 91 740 16 90. Dra. Dra.
