Como madre primeriza, es normal que te preguntes ¿cuánta leche toma un bebé recién nacido? o ¿cómo saber si el bebé se queda con hambre? Tranquila, el cuerpo de tu recién nacido ha sido diseñado para darle a tu bebé todos los nutrientes que necesita, pero quizá no está de más contar con un poco de orientación práctica y consejos de seguridad cuando se trata de saber la cantidad de leche materna necesaria para un bebé.
Ya sea que optes por la lactancia materna, en biberón, o una combinación de las dos, aquí encontrarás toda la información que necesitas saber sobre cómo obtener la cantidad adecuada de leche para recién nacidos, esencial para el crecimiento y desarrollo saludables de tu bebé.
¿SU RECIÉN NACIDO COME LO SUFICIENTE? Señales de alimentación, lactancia materna y fórmula, y más
¿Cómo saber si el bebé se queda con hambre?
Las madres tienen un instinto maravilloso, pero no somos capaces de leer la mente. Poco a poco, te familiarizarás con los gestos únicos de tu bebé para indicarte que se ha quedado con hambre. Mientras tanto, aquí te indicamos algunas de las señales más comunes de que un recién nacido tiene hambre:
- Mueve la cabeza hacia el pecho o biberón
- Aprieta las manos
- Se lleva las manos a la boca
- Arruga, golpea o se lame los labios
Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas, es posible que esté tratando de decirte que es hora de comer. Lo ideal es que el bebé se alimente a demanda, cuando tenga hambre. Si estás amamantando, es una forma muy saludable de ayudar a mantener el suministro de leche, ya que tu cuerpo responderá naturalmente a las necesidades de tu bebé y continuará produciendo la cantidad correcta de leche.
No obstante, la alimentación con biberón a demanda también puede ser beneficiosa para el bebé, ya que puede autorregular sus necesidades de alimentación.
La cantidad ideal de leche para un bebé
Entonces, ¿qué cantidad de leche toma un recién nacido? Cada bebé es único y, por ello, ningún bebé se alimentará como otro, no tienen por qué seguir un patrón ni necesitar la misma cantidad de leche materna. No te asustes si las siguientes pautas no coinciden exactamente con el plan de alimentación de tu pequeño, pero ponte en contacto con el pediatra de tu hijo si algo te preocupa.
¿Cada cuántas horas se alimenta un recién nacido?
En general, los recién nacidos suelen comer cada dos o tres horas, con un total de ocho a doce veces, cada 24 horas.
¿Cuánta leche toma un recién nacido?
Al principio, solo producirás pequeñas cantidades de leche materna, llamada calostro, una leche espesa de color amarillento. Esta leche es la fuente perfecta de nutrientes que el recién nacido necesita, con muchas propiedades inmunológicas.
¿Cuántos gramos de leche bebe un recién nacido?
Los neonatos ingieren aproximadamente de 28 a 56 gramos por toma, una cantidad que aumentará aproximadamente de 56 a 84 gramos a las dos semanas de edad. Sin embargo, no te preocupes si crees que no estás produciendo mucha leche durante estos primeros días después del parto.
Las sesiones de tomas también cambiarán en términos de duración, comenzando entre 10 y 30 minutos, y aumentando gradualmente a medida que el recién nacido crezca.
¿Cuánta leche materna dar con biberón a un recién nacido?
Si te preguntas cuál debería ser la dosis de biberón para tu recién nacido y decides alimentar con tu leche materna usando el biberón de vez en cuando, alimenta al recién nacido durante el mismo período de tiempo que lo harías amamantando. Si decides hacerlo, la extracción de leche es una opción maravillosa para alimentar a tu bebé con leche materna, mientras le das un descanso a tus pezones y obtienes más control sobre el tiempo y el horario de las tomas.
Con el extractor de leche eléctrico, la extracción de leche materna es mucho más cómoda gracias a su diseño que te permite sentarte en posición vertical, en lugar de tener que inclinar tu cuerpo hacia delante.
También es importante elegir un biberón que ayude a que dar leche materna con biberón sea lo más natural posible para ti y para tu bebé. Su tetina ultrasuave y con forma de seno fomenta un enganche natural e imita la sensación de un pezón, haciendo que el cambio entre el pecho y el biberón sea lo más suave posible para ti y para tu bebé, además de estar diseñado para reducir cólicos y molestias.
Señales de que tu bebé no se ha quedado con hambre
¿Cómo sabes cuándo tu bebé se ha quedado satisfecho y que ya no tiene hambre? Bien elijas darle el pecho o darle leche en el biberón, estos signos te pueden indicar que tu recién nacido está satisfecho:
- Cierra la boca
- Gira la cabeza lejos de tu pecho o del biberón
- Tiene las manos abiertas y relajadas
- Se queda dormido
Si tu bebé muestra signos de estar satisfecho, asegúrate de parar de darle el pecho o el biberón, incluso si el biberón todavía no está vacío.
Alimentación con leche de fórmula
Aunque nada se puede comparar con la leche materna, la mayoría de los bebés se alimentan con leche artificial algunas veces. Para algunas mujeres, amamantar a su bebé es simplemente imposible. Por ejemplo, si eres madre adoptiva o no puedes amamantar a tu hijo por razones médicas o de algún otro tipo, necesitarás conocer algunos datos sobre la alimentación con leche de iniciación.
Para algunas mamás, después de un período de amamantamiento inicial comienza la alimentación con leche de iniciación. Si estás amamantando, espera que tu bebé tenga tres o cuatro semanas de edad antes de utilizar la leche de iniciación como complemento para que continúes produciendo leche.
Los momentos en que das biberón a tu bebé son una maravillosa oportunidad para sentirse cerca de él y conocerse el uno al otro. También el padre del bebé y otros miembros de la familia pueden participar en la alimentación del niño desde el principio o cuando decidas cambiar de método. Asegúrate de que cada vez que alimentes a tu bebé, él sienta la misma cercanía, abrazos y palabras cariñosas tal como si lo estuvieras amamantando.
Sostén la cabeza del bebé en un ángulo ligeramente elevado y mantén el biberón levantado para que no aspire mucho aire.
¿Cómo elegir la leche de iniciación adecuada?
Puedes estar segura de que las leches de iniciación para bebés están especialmente preparadas para satisfacer las necesidades nutricionales de tu hijo, casi como la leche materna, en la cual se basa su elaboración. Las principales marcas de leche de iniciación son similares. A menos que tu pediatra te indique lo contrario, elige una leche de iniciación enriquecida con hierro. Las leches de iniciación vienen en dos variedades básicas:
- Listas para servir (las más costosas).
- En polvo (la más económica).
Como es de suponer, las que permiten ahorrar más tiempo y esfuerzo son las más costosas. No obstante, todas son iguales si se preparan adecuadamente. Lee cuidadosamente las instrucciones cada vez que prepares la leche de iniciación. Para prepararla, sigue las instrucciones en forma exacta.
Fuente: Organización Mundial de la Salud
Agua y leches de iniciación
No es necesario que prepares el biberón con agua embotellada, a menos que existan problemas con el agua potable en tu localidad. Después de los seis meses de edad, los bebés también necesitan flúor. Es posible que el agua embotellada no lo contenga y que el agua potable no tenga las proporciones adecuadas.
Tu pediatra te indicará si tu bebé necesita una cantidad adicional de flúor, además de la que se usa en la preparación de la leche de iniciación.
¿Qué cantidad es suficiente?
Al nacer, los recién nacidos tienen un estómago que sólo puede contener una o dos cucharaditas de café de alimento (cinco a diez ml); después de la primera semana puede contener cada vez más. Generalmente, 60-70 ml por alimentación será suficiente en este momento. Y, cuando tenga dos meses, necesitará entre 150-180 ml por toma y que lo alimenten aproximadamente cinco o seis veces en un período de 24 horas.
A continuación encontrarás una tabla general sobre la cantidad de leche de iniciación que necesita tu bebé y la frecuencia con que debes alimentarlo:
| Edad del bebé | Cantidad por comida | Frecuencia alimentación |
|---|---|---|
| Recién nacido | 60-70 ml | Cada 3 ó 4 horas |
| Un mes | 120-150 ml | Cada 4 horas |
| Dos meses | 150-180 ml | 5 a 6 veces en 24 horas |
| Cuatro meses | 210-240 ml | 5 veces en 24 horas |
| Seis meses | 240 ml | 4-5 veces en 24 horas |
| Un año | 240 ml | 2 veces en 24 horas |
La leche de iniciación avanza más lentamente por el tracto digestivo que la leche materna, de modo que puedes esperar que el tiempo entre cada comida sea un poco más largo (tres a cuatro horas) y que las heces sean un poco más grandes y secas que cuando lo amamantabas.
Recuerda, cada bebé es único, por lo que su consumo variará día a día, entre una comida y otra. No lo fuerces a tomar más de lo que quiere ni lo dejes con ganas de seguir tomando. A los bebés que suelen regurgitar, será mejor darle menores cantidades en forma más frecuente. Deja que tu bebé te guíe.
Datos útiles que conviene saber
- No te preocupes si su bebé pierde peso durante los primeros días después del nacimiento. Tu hijo tenía una "carga" adicional de agua y grasa para que pudiera resistir la "maratón" del nacimiento. Probablemente recobrará el peso con el que nació después de la primera semana. Por supuesto, si tienes alguna duda, debes consultar a tu pediatra.
- Si lavas cuidadosamente los biberones y las tetinas con agua limpia y caliente, no es necesario hervirlos ni esterilizarlos. Asegúrate de eliminar los restos de leche de iniciación, que pueden descomponerse fácilmente y afectar el estómago del bebé. Algunos lavavajillas tienen un ciclo sanitario que puede dar a los biberones una limpieza adicional y más completa. También puedes esterilizar los biberones, cuando estén vacíos, en el microondas durante cuatro minutos a temperatura media.
- Siempre lávate bien las manos antes de preparar la leche de iniciación. Asegúrate de que todos los recipientes y utensilios estén bien limpios. Limpia el envase que contiene la leche de iniciación antes de abrirlo.
- Las leches de iniciación liquidas ya preparadas pueden guardarse en el refrigerador durante 48 horas, si el bebé no ha tocado la tetina. Si lo ha hecho, limpia bien y elimina los restos que quedan después de alimentarlo.
- No es necesario que calientes la leche de iniciación. Aunque a muy pocos bebés les agrada la leche de iniciación bien fría, algunos niños tienen gustos más especiales que otros.
- Nunca calientes la leche de iniciación en el microondas. Estos aparatos lo hacen de forma desigual: la dejan demasiado fría en algunas partes y tan caliente en otras que tu bebé podría quemarse. Pon el biberón bajo agua caliente o al "Baño María" durante unos minutos para que alcance la temperatura ambiente.
- Las leches de iniciación son bastantes similares, pero si la que estás utilizando te ha dado buenos resultados con tu bebé, quédate con ella. En algunos casos, cambiar las leches de iniciación puede ayudar a solucionar pequeños problemas digestivos, pero esto generalmente no sucede. Consulta a tu pediatra antes de cambiar de leche de iniciación.
- Todas las leches de iniciación contienen leche de vaca modificada, excepto las fabricadas a base de productos de soja. Si tu familia presenta casos de alergia y optas por alimentar a tu bebé con leche de iniciación, consulta con tu pediatra sobre el uso de una leche de iniciación con soja.
¡Cuidado!
- Desecha los restos de biberón que no se acabe. La leche ya preparada se descompone fácilmente y puede afectar el delicado estómago de tu bebé. En caso de que tu bebé tenga más hambre, prepara sólo un poco más de lo que él toma normalmente en cada comida.
- Tu bebé necesita que estén con él tanto como que lo alimenten, así que no lo dejes solo tomando el biberón, pues podría atragantarse.
- Si tu bebé moja menos de seis pañales al día, consulta a tu pediatra. Podría estar comiendo demasiado poco y estar algo deshidratado.
- Limpia cuidadosamente el envase de la leche de iniciación antes de abrirlo, para evitar que ésta se contamine.
- Asegúrate de que el orificio de la tetina sea del tamaño adecuado. Si es demasiado grande, tu bebé se atragantará y se asustará con el flujo rápido de leche. Si parece que le cuesta mucho succionar, puede que el orificio sea demasiado pequeño o que la tetina sea muy dura para él.
- Hay tetinas de diversas formas y tamaños. No existe una que sea el mejor para todos los bebés. Prueba un par y así verás cuál le conviene más al tuyo.
Otras precauciones
- Posiblemente la leche evaporada fue tu primer alimento, pero no es la mejor opción en este momento. Tiene un contenido inadecuado de proteínas, minerales y grasa para los seres humanos. Contiene leche de vaca sin modificar y dilata los intestinos y los riñones del bebé.
- No se recomienda la leche de vaca, en ninguna de sus formas, para niños menores de un año. Continúa alimentando a tu hijo con leche materna o con la leche de iniciación que se encuentra en el comercio, hasta después de que cumpla un año.
- No agregues miel a ningún alimento que des a tu bebé. Puede contener esporas que producen graves enfermedades en niños menores de un año.
- No diluyas la leche de iniciación (si viene preparada) ni la licues más de lo indicado (si viene en polvo).
Artículo realizado por la Dra. [Nombre de la Dra.]
Lactancia Mixta
Se habla de lactancia mixta cuando la lactancia materna se alterna con tomas de leche de fórmula administrada con biberón.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, y complementada con alimentos distintos a la leche, de introducción progresiva a partir de los seis meses. No obstante, la leche materna continúa siendo el alimento principal del bebé hasta el año, pudiéndose prolongar la lactancia hasta los dos años, o más, si el pequeño y la mamá así lo deciden.
Se ofrece al niño, en la misma toma, tanto el pecho como el biberón. En primer lugar, se ofrece el pecho, unos 10-15 minutos por cada lado, con el fin de estimular la producción de leche. Después, si el pequeño demuestra que sigue teniendo hambre, se le da el biberón.
Qué riesgos existen para la producción de leche
En ambos casos, la situación plantea un problema. Dado que al niño le cuesta menos esfuerzo succionar la tetina del biberón que el pecho, el resultado es el posible final de la lactancia materna.
Si la lactancia es mixta, ¿hay que ofrecerle el pecho primero, y después, el biberón?
¿Es mejor comenzar la toma ofreciéndolo el pecho o el biberón? Depende. No existe una regla válida para todas las mamás y todos los bebés. En este caso, sería mejor ofrecerle un poco de biberón primero, para ayudarle a calmarse.
¿Puedes darle leche materna y de fórmula al mismo tiempo?
Si comienzas a darle a tu hijo leche materna y de fórmula en el mismo biberón, lo más probable es que empiece a rechazar ingerir leche materna, ya que la succión del biberón le supone menos esfuerzo que la del pecho.
Debes tener en cuenta que la leche de fórmula fluye mucho más rápido y con una mayor cantidad por el biberón que si toma el pecho. Así que si el bebé tiene apetito, preferirá el biberón. Por este motivo, es aconsejable darle primero leche materna y después leche de fórmula, en vez de mezclarlas.
Ten presente, por otro lado, que, al empezar a darle leche de fórmula al bebé, el bebé suele quedar más lleno, porque la leche de fórmula es más difícil de digerir que la materna, de manera que tardará más en querer comer de nuevo. Asimismo, defecará con menor regularidad y sus heces serán más oscuras.
Señales de que el bebé está bien alimentado
Tanto si tu bebé se alimenta con leche materna como con leche de fórmula, una de tus mayores preocupaciones será saber si está tomando la cantidad de leche adecuada o se queda con hambre… ¿Qué señales ofrece el bebé?
- Hace caca y pis con regularidad. La orina debe ser clara y sebe hacer pis entre 6 y 8 veces al día. Las cantidades y número de cacas con lactancia materna es muy variable, pero los primeros días serán bastantes. A partir de las 3 o 4 semanas puede variar y unos bebés hacen caca todos los días, mientras que otros la hacen cada varios días. Por lo general, las deposiciones son blandas y pasan, en los primeros cinco días, de un color negro (meconio) a marrón y después a amarillo mostaza.
Fuente: Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed.
Cantidad de leche según la edad del bebé
Es fundamental recordar que las necesidades de cada niño son únicas y que no se puede establecer a ciencia cierta cuándo necesita recibir alimento y en qué cantidad. Lo más importante es fijarse en lo que el bebé pida cuando llore o cuando notes que tiene hambre, pues la leche hay que darla a demanda según las necesidades que tenga en cada momento.
Seguramente ya sabías que las cantidades de biberón que le damos a nuestros bebés varía en función de su peso y edad pero, ¿conocías la importancia de tener en cuenta la demanda de leche del bebé?
- Durante los primeros días de vida del bebé la cantidad de mililitros (ml) que vamos a darle en su biberón es ínfima: no más de 20 ml por toma con una frecuencia que puede rondar entre seis y siete ingestas durante todo el día.
- A medida que el bebé vaya creciendo también lo harán sus ganas de comer, por lo que la cantidad de leche de fórmula que podremos darle cuando haya cumplido los dos meses será de entre 120 y 150 ml en cada seis tomas durante 24 horas.
- A partir de los tres meses de edad tu bebé irá reduciendo el ritmo de ingestas y lo hará cinco veces al día con cantidades de biberón que llegarán a los 180 ml por toma.
- La cantidad orientativa de biberón que debes darle a un bebé de cuatro meses es de entre 180 y 210 ml por toma.
- El quinto mes de vida de un recién nacido es muy especial tanto para la madre como para el bebé porque es posible que el pediatra te recomiende que empieces a darle cereales al bebé. En esta fase tu hijo ya puede estar tomando más de 210 ml en cada ingesta que haga.
- Una vez que el bebé cumple los seis meses, su alimentación empezará a cambiar significativamente porque estará tomando más o menos un litro de leche de fórmula al día con aproximadamente cuatro tomas de 240 ml. Hay que tener en cuenta que a partir de los seis meses el bebé ya empieza a tomar comida sólida, por lo que la ingesta de leche de fórmula o de vaca (se puede introducir a partir del primer año), se irá reduciendo poco a poco hasta los 500 o 600 ml hasta que cumpla un año porque se verá saciado con los alimentos que tome a lo largo del día.
Preparación y administración del biberón
- Lavar concienzudamente en agua jabonosa caliente todos los utensilios que se vayan a utilizar para preparar y administrar el alimento.
- Sumerja en el agua los utensilios una vez limpios.
- Proceda a lavar y secarse las manos antes de manipular el material esterilizado. Se recomienda utilizar pinzas esterilizadas para manipular dichos utensilios. Si los extrae del esterilizador antes de que los necesite, manténgalos cubiertos en un lugar limpio.
- Hierva agua potable limpia. Si utiliza un hervidor automático, espere hasta que se desconecte.
- Lea las instrucciones que figuran en el envase del sucedáneo en polvo para saber qué cantidad de agua y de producto necesita.
- Con cuidado de no quemarse vierta la cantidad apropiada de agua hervida en un biberón limpio y esterilizado.
- Agregue la cantidad exacta de producto al agua contenida en el biberón (cacito raso por cada 30cc de agua).
- Enfríe inmediatamente el contenido hasta la temperatura apropiada para alimentar al bebé, colocando el biberón bajo el chorro del grifo o sumergiéndolo en un recipiente con agua fría o con hielo.
- Compruebe la temperatura de la toma vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. La toma estará tibia, no caliente.
- Alimente al bebé.
Advertencia: Nunca utilice el horno microondas para calentar tomas.
Tanto el número de tomas como la cantidad de leche que debe tomar un bebé puede ser diferente en función de cada lactante, no hay normas fijas ya que ésta deberá ajustarse acorde a la demanda.
