María Amparo Martínez Gil: La vida tras la leyenda de Nino Bravo

Muy pocos habrán olvidado lo que ocurrió aquel mes de abril de 1973. Hago alusión al fatídico día en el que el gran Nino Bravo, cuyo nombre de cuna era José Manuel Ferri Llopis, perdía la vida en un accidente de coche en la carretera que llevaba de Valencia a Alicante.

Ese 16 de abril, España perdió un artista, sí, pero nacía una leyenda y sus cantinelas siguen sonando en la actualidad. El 16 de abril de 1973 es una fecha marcada en el calendario de muchos españoles amantes de la música nacional, pues es el día en el que José Manuel Ferri Llopis, nombre real de Nino Bravo, perdía la vida en un accidente de coche cuando volvía de Valencia a Madrid.

El país quedó conmocionado al ver cómo quedaba truncada la vida a un hombre de 28 años que ya era un ídolo, pero que prometía un futuro estelar. Estaba casado, tenía una hija de un año y otra en camino.

Cabe destacar que Bravo falleció con apenas 28 años y dejó viuda a María Amparo Martínez Gil, su esposa, madre de su primera hija y quien en ese momento estaba embarazada de su segunda retoña. ¿Quieres saber qué ha sido de las tres mujeres de la vida del cantante?

Hablar de Maria Amparo es hablar de una mujer que eligió vivir lejos del ruido, incluso cuando su vida quedó inevitablemente conectada al interés público. Desde sus primeros años, Maria Amparo Martinez Gil se caracterizó por un perfil reservado. Nunca buscó protagonismo ni exposición mediática, algo poco común cuando se comparte la vida con una figura pública. Esa elección de vida, basada en la sencillez, fue una constante incluso en los momentos más difíciles.

En abril de 1973 España perdió a una de sus grandes voces. José Manuel Ferri Llopis, nombre real de Nino Bravo, fallecía en un accidente de coche en la carretera de Valencia a Madrid. El cantante viajaba junto a otros tres pasajeros, José Juesas y los integrantes del dúo Humo. Fue la única víctima mortal del siniestro.

Al fallecer, Nino Bravo tenía una hija, María Amparo, de solo un año, a la que siguió Eva, nacida pocos meses después de la muerte del cantante.

Su nombre real era Luis Manuel Ferri Llopis, pero todos lo conocimos por ese nombre de tremenda sonoridad, que invocaba a una voz profunda y perfectamente afinada. Nino Bravo vino al mundo un calurosísimo 3 de agosto de 1944 en Ayelo de Malferit, Valencia, y se fue de él cuando la primavera despuntaba en La Mancha. Sus temas no eran simples temas, eran himnos.


Nino Bravo en 1971

El Comienzo de una Historia de Amor

Nino Bravo y María Amparo Martínez Gil se conocieron en una discoteca, gracias al periodista Guillermo Ortigueira, quien fue el encargado de presentarles. Lo suyo fue amor a primera vista. Cupido cruzó los caminos de Nino y María Amparo en una discoteca y gracias a la intervención del periodista Guillermo Ortigueira, quien los presentó. Sobra decir que fue amor a primera vista.

El flechazo fue instantáneo. La música romántica de Nino fue la clave del romance, en el que muy pronto hubo una proposición de matrimonio. En la funda del single de 'Te quiero, te quiero', él le pidió a su novia que se casara con él.

Y es que Bravo escribió en la funda de su single 'Te quiero, te quiero' una dedicatoria que decía "Para Mari, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?". María Amparo le escribió inmediatamente la respuesta: "Sí".

“Para Mari, mi único y verdadero amor; con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?”, le dejó escrito en la funda de su disco ‘Te quiero, te quiero’. Ella tenía clarísimo qué iba contestarle de vuelta. "Para Marie, mi único y verdadero amor con propuesta de matrimonio, ¿sí o no?", escribió el artista, como se puede ver en el documental Nino Bravo: Vivir. Detrás, María Amparo le respondió que sí.

La pareja se casó en la más estricta intimidad y se instaló en Valencia, donde a los nueve meses después de pasar por el altar nacía Amparo, la primera hija del matrimonio. El 20 de abril de 1971, Nino Bravo se casó con su amadísima Mari en una boda secreta y de lo más discreta; un enlace que respondía a la perfección al estilo reservado de la pareja. Fue algo íntimo y pequeño; una unión sorpresa a la que, por no estar, no estuvieron invitados ni los padres de ella.

El cantante trató por todos los medios de mantener el enlace a salvo de las cámaras, orquestando un plan para escapar de la prensa. "Lo de la boda fue una odisea tremenda porque nos tocó a nosotros ir haciendo de cebo para llevárselo a los periodistas de un sitio a otro", recuerda Pepe Juesas. Llegó a contactar con dos iglesias, pero el periodista Guillermo Ortigueira le pilló.

"Un amigo común me enseño un papel diciendo qué día, dónde y a qué hora se casaban. Cuando yo voy a su casa el día en que se iba a casar, me ven. Pasaron por la terraza de un piso a otro, se cambiaron de iglesia a una próxima que había", cuenta en el documental. Al final, Nino Bravo y Mari se dieron por vencidos y se dejaron fotografiar.

La Tragedia y el Legado

La VIDA De Nino Bravo - Historia – Biografía - Documental

María Amparo era una veinteañera cuando se quedaba viuda y con dos hijas a su cargo. Las sacó adelante, sí, y siempre con un objetivo claro: que la figura de su progenitor siempre estuviera presente en sus vidas.

El 16 de abril de 1973, María Amparo, quedaba viuda, siendo tan solo una veinteañera y con dos hijas muy pequeñas. Su vida, tal y como ella la había pensado, se desvanecía en cuestión de segundos. A pesar del dolor y sufrimiento que marco su vida para siempre, la joven supo recomponerse, e intento no quedarse estancada en el dolor y en lo que podía haber sido, por el bien propio y de sus hijas.

Uno de los objetivos de la viuda de María Amparo, era mantener vivo el legado de su marido y padre de sus hijas. Desde que se quedó viuda ha mantenido viva la esencia del cantante. Tras la muerte de Nino Bravo, los homenajes se sucedieron y su discografía se reeditó varias veces. Los fans siguieron recordando sus canciones. El mito nació. Su viuda, a la que muchos recuerdan desconsolada, agarrada al féretro del cantante, sigue manteniendo viva su memoria.

Este momento marcó un antes y un después. El dolor fue profundo, pero también lo fue la necesidad de seguir adelante. Maria Amparo enfrentó el duelo lejos del espectáculo. No convirtió su dolor en discurso ni permitió que su vida se definiera únicamente por la tragedia. El nacimiento de su segunda hija, meses después de la pérdida, fue un acto de valentía.

La vida de Maria Amparo a partir de ese momento estuvo centrada en la crianza y el cuidado. Nunca utilizó el apellido ni la historia como herramienta de exposición. Al contrario, buscó normalidad, educación y valores sólidos. A pesar del interés que su historia despertaba, Maria Amparo Martinez Gil nunca se instaló en la vida pública. No concedió protagonismo a entrevistas ni convirtió su historia en espectáculo. Esa decisión habla de una ética personal poco común.

María Amparo le escribió inmediatamente la respuesta: "Sí". Maria Amparo Martinez Gil es un nombre que, para muchos, permanece en silencio dentro de la historia cultural española. Sin embargo, su vida estuvo profundamente ligada a uno de los artistas más recordados del país y, al mismo tiempo, marcada por una experiencia humana de amor, pérdida y fortaleza que merece ser contada con respeto.

Al igual que su hermana, mantiene vivo el legado de su padre a través de los clubs de fans, el museo en la localidad natal del cantante y prestando apoyo a distintas iniciativas, como un reciente documental y un podcast que quiere rendir homenaje al artista valenciano.

La más mediática quizá sea Eva, la pequeña, quien ha participado en política de la mano de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia esta pasada primavera, ciudad natal del cantante y de sus hijas.

Y volverá a hacerlo el próximo 27 de abril en el Palau de les Arts de Valencia, acompañada de la Banda Municipal. Tanto Amparo como Eva se mantienen en contacto con los clubs de fans del cantante, están al tanto de todas las actividades realizadas en Aielo de Malferitel, pueblo natal del cantante, donde hay un museo y una ruta turística llamada 'Destino Nino', y son parte necesaria e imprescindible en todos los homenajes dedicados al artista.

Ambas hermanas están detrás del documental 'Vivir', realizado por TVE con ocasión de los 50 años de la muerte del cantante, y acaban de presentar el podcast 'Querido Nino', una serie de diez capítulos que podrán en escucharse en Radiovalencia.es.


Amparo y Eva, hijas de Nino Bravo, rindiendo homenaje a su padre.

Las Hijas de Nino Bravo y su Legado

De "Mari" poco se sabe. Siempre se ha mantenido al margen y ha optado por un perfil discreto. Justo lo contrario es lo que ocurre con Amparo y Eva, siendo la segunda la que ha heredado el vozarrón de Nino, ya que están presentes en cada uno de los actos que tienen que ver con el intérprete de 'Un beso y una flor'.

Las hijas también son el estandarte del artista, pero de diferentes maneras. Eva, la hija póstuma, ha heredado el talento musical de su padre. Ha actuado en varios conciertos interpretando el repertorio musical paterno.

La vida de sus herederas ha trascurrido dedicada a promover y cuidar el legado musical de su padre, que a día de hoy siguen homenajeando con exposiciones, musicales y premios. En cambio, su progenitor siempre ha tenido un lugar muy especial en su corazón a través de los recuerdos que su madre y familiares han compartido con ella y también de su herencia artística.

Amparo, la primogénita, no canta, pero en estos años ha seguido manteniendo vivo el legado de su padre a través de distintas iniciativas. Tanto Amparo como Eva fueron conscientes desde niñas del hombre que fue su padre, de su talento y de todo lo que hizo por la música melódica. De ahí que siempre hayan estado involucradas en mantener vivo su legado.

Y es que, como dice Eva, su padre "murió hace medio siglo, pero su presencia se siente en casa, siempre ha estado con nosotras". Nino Bravo sería abuelo de tres estupendos nietos, Sergio, Marta y Luis; que también conocen sus temas y admiran con locura a su abuelo.

No es raro y la propia Amparo lo explica en una entrevista en Las Provincias: "Ha escuchado a su abuelo desde pequeño, como muchos otros niños, y ese es el motivo de que guste a tanta gente; primero, por su voz, era magnífica, y segundo por su personalidad, por la luz que desprendía. Cantaba con el corazón y eso llega a la gente y se transmite a los jóvenes de todas las épocas aunque pase el tiempo".

Amparo también es madre de un hijo que hoy cuenta con 17 años que "tiene los ojos Ferri", como ha declarado en alguna entrevista. El joven ha crecido escuchando la música de su abuelo. Ojo, que las ramas del árbol genealógico de Bravo siguen dando sus frutos. Y ya van tres. "Ha escuchado a su abuelo desde pequeño, como muchos otros niños, y ese es el motivo de que guste a tanta gente; primero, por su voz, era magnífica, y segundo por su personalidad, por la luz que desprendía.

Precisamente, en este municipio valenciano han declarado este 2023 como el año de Nino Bravo y se desarrollará un programa de actividades con distintos homenajes. De la misma manera, hasta el 31 de mayo, RENFE presentará la exposición fotográfica Nino Bravo, destino a la eternidad.

Este martes por la noche se hace un homenaje a Nino Bravo en Televisión Española debido a que se han cumplido 50 años de su fallecimiento este 2023. ‘Lazos de sangre’ recupera en La 1 ‘Nino Bravo. Vivir’, como ha compartido una de sus dos hijas en sus redes sociales.

Medio siglo después le gustaría saber que ha sido abuelo de tres nietos: Sergio, Marta y Luis Manuel, y que sus discretas hijas están unidas y le recuerdan constantemente en los numerosos homenajes que están teniendo lugar debido a este aniversario.

Sus hijas, que se presentan en público en ocasiones para recoger algunos premios o hablar de su padre, no son muy diferentes de su progenitor, al que se consideraba reservado con su vida privada. Poco se sabe de su vida personal más allá de que han hecho abuelo a Nino Bravo.

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