El embarazo es una etapa emocionante, llena de cambios e ilusiones. Tu bebé se desarrolla mes tras mes conforme se prepara para ser recibido en este mundo, y en unas 40 semanas de embarazo, estará listo para hacer su debut. En el mundo de la reproducción, existen palabras que llevan a confusión en los futuros padres, sobre todo en aquellos que se enfrentan a un tratamiento de fertilidad.
Es muy común confundir estos 3 conceptos si no se tienen conocimientos básicos de reproducción: cigoto, embrión y feto. Todas hacen referencia al futuro bebé durante su etapa prenatal. Sin embargo, la diferencia se encuentra en los diferentes estadios del desarrollo por los que pasa el bebé durante los 9 meses de embarazo.
Estas 40 semanas de embarazo están divididas en segmentos de tres meses llamados trimestres, y cada trimestre de embarazo está lleno de impresionantes hitos de desarrollo.
Fecundación: El Comienzo De La Vida
El embarazo empieza con la fecundación, que es la unión de las células sexuales femenina y masculina: el óvulo y el espermatozoide. Para que se produzca la fecundación la mujer ha de estar en el periodo de ovulación.
Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito. A lo largo de todo el trayecto se pierde un gran número de espermatozoides, llegando al ovocito únicamente algunas decenas (menos del 1% del total).
La ovulación ocurre cuando un óvulo se desprende de uno de los ovarios, hacia la mitad del ciclo menstrual. Si en este preciso momento, un espermatozoide se encuentra con el óvulo en las trompas de Falopio, se puede producir la fecundación. El zigoto es la célula resultante de la unión del espermatozoide con el óvulo. Es una estructura celular que posee toda la información genética necesaria para desarrollarse y convertirse en un bebé.
En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé. El óvulo solo tiene cromosoma X pero el espermatozoide tiene cromosoma X o Y. Dependiendo del cromosoma que aporte el espermatozoide, el bebé será niño o niña:
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma X (espermatozoide) = NIÑA
- Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma Y (espermatozoide) = NIÑO
Cada bebé es único, con su propio ADN, que lo forman 46 cromosomas que determinarán la herencia genética del bebé.
Primer Trimestre De Embarazo
El primer trimestre del embarazo es una etapa maravillosa en la que el embrión unicelular crece rápidamente y se desarrolla para convertirse en un feto con todos los sistemas de órganos principales. En el primer trimestre del embarazo puede ser normal no incrementar o, en ocasiones, incluso puede perderse peso.
Durante los 3 primeros meses el bebé se denomina “embrión” (palabra derivada del griego embrio, “semilla”) y experimenta un crecimiento muy rápido y cambios muy importantes en su forma externa.
Mes 1 de embarazo
La concepción normalmente ocurre a mediados de tu ciclo menstrual, pero no olvides que cuando tu médico calcule tu fecha de parto, agregará 40 semanas a la fecha en la que comenzó tu última menstruación. Desde el primer día después de la fecundación, tu diminuto cigoto (creado cuando el espermatozoide y el óvulo se unen) pasa por una rápida división y multiplicación celular, baja por la trompa de Falopio y finalmente se convierte en embrión cuando llega al útero.
El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción, es lo que llamamos cigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto. A los 5 días, las células del blastocito se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre).
Al final de esta primera semana, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día. Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses.
El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado para el embarazo. La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto, necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.
Mes 2 de embarazo
En esta etapa del embarazo tu bebé ya está en el proceso de convertirse en un sorprendente pequeño ser humano. Sus órganos principales se han empezado a formar y tiene dedos en las manos y en los pies, así como pequeñas protuberancias en ambos lados de la cabeza que son el principio de sus orejas.
Se empieza a formar el embrión que mide 0.2 milímetros. En esta etapa, el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas: el endodermo y el ectodermo. Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica.
Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.
Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo, de este tejido derivará:
- El aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos)
- El sistema vascular (corazón, venas y arterias)
- Las células de la sangre
- El sistema genital y urinario (excepto la vejiga)
- El bazo y glándulas suprarrenales
Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer. Por otro lado, en el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.
Mes 3 de embarazo
Tu bebé ahora es aproximadamente del tamaño de una uva. Todos sus órganos están en su sitio y comienza a moverse. Con estimulación, podría entrecerrar los ojos, abrir la boca y flexionar los dedos de las manos y de los pies. También está comenzando la función cerebral. La cabeza de tu bebé se está volviendo más redonda, y su cerebro, nervios y músculos comienzan a funcionar.
El embrión crece un milímetro cada día (mide unos 5 milímetros) y se inicia el desarrollo de:
- Las extremidades (brazos, piernas, músculos y hueso)
- El corazón del embrión (amasijo de células musculares alargadas) empieza a latir a los 22 días aproximadamente. Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.
- El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes (esófago, estómago e intestino).
- Aparecen los órganos de los sentidos, es decir, se forman las cavidades oculares y las orejas.
- Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.
El embrión va adquiriendo forma humana o de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas:
- En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas.
- Los dedos no se distinguen todavía
- Los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.
El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran:
- El corazón ya tiene cuatro cavidades
- Se empiezan a formar el paladar y la lengua
- La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé
- El cordón umbilical crece mucho y se ensancha
- Se forman los pezones y los folículos pilosos
- Los codos y los dedos ya se pueden ver
- El sistema digestivo y el aparato urinario del feto (que eran una misma estructura) se separan
- Se produce la neurogénesis o producción de neuronas.
Al finalizar esta semana el embrión mide ya 1 centímetro y son las semanas más delicadas del bebé porque le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).
Oficialmente termina el periodo embrionario y el el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.
El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior.
El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. Pero los huesos no están calcificados, están formados de cartílago, es decir, son blandos.
El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos.
En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado. Ya todos los órganos fetales están prácticamente formados y empiezan a funcionar. A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo.
Segundo Trimestre De Embarazo
Durante el segundo trimestre de embarazo, los órganos del bebé están comenzando a desarrollarse y a madurar. Al llegar al segundo trimestre, las molestias que se presentaban en el primer trimestre desaparecen casi completamente. La gestante, que con frecuencia adelgaza en los primeros meses, ahora gana peso rápidamente. El abdomen aumenta visiblemente de volumen en esta época.
Ahora es aproximadamente del tamaño de una naranja y está cubierto con una sustancia blanca cremosa (vérnix caseoso) que protege su piel contra la exposición al líquido amniótico. Como muchas otras mujeres que se encuentran en este segundo trimestre de embarazo, es posible que te sientas llena de energía, fortaleza y felicidad. Quizá ya no tengas tantas náuseas y tu embarazo empieza a ser evidente.
Alrededor del cuarto o quinto mes la embarazada empieza a percibir movimientos fetales. Al principio son poco intensos, como un rozamiento suave, casi imperceptible, en el bajo vientre, que puede semejarse y ser interpretado como un simple movimiento intestinal.
Al llegar al cuarto mes el aparato digestivo (hígado, estómago, intestino) y urinario (riñón, vejiga), empiezan a funcionar claramente. En el intestino se acumula una sustancia verde, el meconio, formado principalmente por bilis.
Los miembros, tanto superiores como inferiores, adoptan su posición definitiva, dirigiéndose los codos hacia atrás y las rodillas hacia delante. Puesto que su musculatura se desarrolla rápidamente, a partir de los 4 meses es perfectamente posible que la madre perciba pequeños movimientos fetales.
El sistema circulatorio fetal es cada vez más perfecto. Las cavidades del corazón están perfectamente delimitadas y éste late con fuerza creciente.
El sistema nervioso no es aún muy perfecto, pero a medida que pasa el tiempo aumenta la coordinación de los movimientos, indicio de una progresiva maduración nerviosa.
Hasta el cuarto mes su piel es lisa y muy fina. Bajo la piel no existe todavía la grasa, por lo que el tronco, la cara y las extremidades son muy delgados. La grasa de debajo de la piel comienza a formarse a partir del quinto mes.
Por otra parte, el cuerpo del feto se adapta a los movimientos de la madre. Si ésta descansa, el feto aprovecha para moverse, pues entonces está sometido a menos presiones exteriores.
La acumulación del líquido amniótico en la parte inferior del útero, al final del embarazo, forma la “bolsa de las aguas” que, al descender, contribuye a la dilatación del cuello. “Romper aguas” equivale a la ruptura de las membranas.
La cabeza ya se puede distinguir perfectamente bien del tronco; y ya se pueden diferenciar sus ojos, nariz, boca y orejas.
El feto empieza a moverse, abrir y cerrar las manos, bostezar...
El desarrollo de la piel le da al feto un cambio importante en su aspecto.
Tercer Trimestre De Embarazo
Durante el tercer trimestre de embarazo y al llegar a los dos últimos meses, los cinco sentidos del bebé están totalmente desarrollados. En los dos últimos meses el feto cambia de aspecto, pues adquiere ya la grasa bajo la piel, y ésta se pone más tensa y de color rosado.
A partir de entonces, al piel empieza a ganar grosor y descamarse, y el feto se recubre de una sustancia untuosa blanquecina, principalmente en la espalda y los pliegues de las extremidades. Otro cambio de la piel es su revestimiento velloso, principalmente a partir del quinto mes. Así, en el séptimo el feto está recubierto de un vello tenue, de color rubio, llamado lanugo.
La presión sobre los huesos de la pelvis provoca los dolores que en esta parte del cuerpo se experimentan. También, los movimientos del feto, que la embarazada nota desde meses antes, son ahora más potentes.
En el tercer trimestre del embarazo los bebés acostumbran a moverse todos los días, principalmente después de las comidas y cuando la madre está más relajada. Para objetivar si un bebé se mueve poco o mucho, se debería efectuar un control diario de los movimientos fetales. Después de las tres principales comidas y durante 1 hora se debería contar el número de movimientos que se producen.
Normalmente el 96% de los fetos se colocan en posición cefálica alrededor del séptimo mes de embarazo.
En el tercer trimestre el bienestar de la madre del trimestre anterior y la relativa ligereza que lo acompaña, disminuyen gradualmente. El útero ha aumentado notablemente para albergar al feto que crece cada día que pasa, así como el líquido que lo rodea y la placenta, cuyo desarrollo es también progresivo.
La gran ambivalencia del embarazo, alegría y temor, va a volver a hacer su aparición, la embarazada se siente cansada y con ganas de que llegue el parto, pero al mismo tiempo teme el enfrentarse a algo que desconoce. Es bueno pensar en el parto, preguntarse cómo será, pero hay que hacerlo sin angustiarse y confiando en que los profesionales nos ayudarán a pasar esas horas y nos informarán en cada momento de cómo va todo.
Se pueden notar sacudidas rítmicas que duran algo más de media hora; probablemente debidas a hipo.
La Placenta: Un Órgano Vital
La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado.
La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo. Esta estructura brinda oxígeno y nutrientes al embrión y posteriormente al feto y a través de ella se eliminan los productos de desecho.
Se forma en interior del útero y está unida a la pared uterina, brindando oxígeno y nutrientes al feto en crecimiento y eliminando los productos de desecho de su sangre. Surge a partir de las mismas células que dieron origen al embrión, y está compuesta por una porción fetal, el corion frondoso, y una porción materna o decidua basal.
La placenta se expulsa después del nacimiento del bebé, en el periodo llamado 'alumbramiento'. La placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada junto con las membranas amnióticas. Este proceso puede ocurrir entre 10 y 30 minutos después del parto, aunque en algunos casos puede tardar hasta una hora o más.
La placenta comienza a formarse desde el momento en que el trofoblasto hace contacta con el endometrio, aproximadamente a partir del quinto o sexto día después de la fecundación. Durante este proceso, el trofoblasto se diferencia en dos tipos celulares: el citotrofoblasto, formando internamente, y el sincitiotrofoblasto, formando externamente.
El citotrofoblasto es poliédrico y altamente mitótico, mientras que el sincitiotrofoblasto es una estructura multinucleada que invade y prolifera en el endometrio, formando lagunas trofoblásticas. Estas lagunas trofoblásticas son esenciales para la formación de la placenta, ya que constituyen una red compleja de vasos sanguíneos a través de los cuales el feto recibirá nutrientes y oxígeno de la madre y eliminará productos de desecho.
La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé. El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto. Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto.
A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente.
Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante. El nivel de glucosa sanguínea fetal es regulado por la placenta, hasta que el hígado del bebé pueda asumir esta función, muy al final del embarazo.
La placenta asegura la transferencia de vitaminas, en especial las del grupo B, así como las vitaminas D y E.
Considerada como una verdadera glándula, la placenta segrega sus propias hormonas, necesarias para su buena marcha del embarazo y para el correcto desarrollo del bebé. Estas hormonas tomarán el relevo de los ovarios a partir del cuarto mes.
La placenta detiene muchas bacterias o sólo las deja pasar más tarde, hacia el final del embarazo, cuando la pared de las vellosidades se vuelve extremadamente fina para aumentar aún más los intercambios entre la sangre materna y la sangre fetal. Los virus, por el contrario, la atraviesan con facilidad hasta la 20ª semana, período durante el que aparecen en el bebé sus propias inmunoglobulinas.
La placenta, junto con el cordón umbilical, establece el sistema de transporte que permite el intercambio de sustancias entre la madre y el feto durante el embarazo. Así, la placenta es un órgano esencial para la nutrición, respiración, protección y producción hormonal durante el desarrollo del feto. Su correcta formación y funcionamiento son fundamentales para asegurar un embarazo saludable y el adecuado crecimiento del bebé en gestación.
La placenta presenta un peso aproximado de 1.500 gramos durante el embarazo, y juega un papel crucial en el transporte de sustancias necesarias para el adecuado crecimiento y desarrollo fetal durante toda la etapa de gestación.
La placenta alcanza su máximo desarrollo cuando tiene una forma de disco con aproximadamente 15 cm de diámetro y un peso de alrededor de 500 g. Está dividida en cotiledones por tabiques placentarios y contiene unos 150 ml de sangre. La superficie de contacto entre la sangre materna y las vellosidades coriales es considerable, lo que favorece el intercambio de sustancias entre madre y feto.
✨🧬 Así es el proceso de FECUNDACIÓN - Fertilización Paso a paso
Tabla resumen del desarrollo embrionario
A continuación se muestra una tabla resumen del desarrollo embrionario y fetal:
| Etapa | Descripción |
|---|---|
| Fecundación | Unión del óvulo y el espermatozoide. |
| Cigoto | Primera célula resultante de la fecundación. |
| Embrión (Semanas 1-8) | Desarrollo de los principales órganos y sistemas. |
| Feto (Semana 9 hasta el nacimiento) | Crecimiento y maduración de los órganos. |
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre embrión y feto?
Conocer la diferencia entre estos dos términos es muy simple: su edad gestacional. Embrión y feto son el producto de la concepción entre el óvulo y el espermatozoide. Se considera embrión cuando la edad gestacional es menor a las 8 semanas, tomando en cuenta desde el último periodo menstrual omitido. Una vez que pasa de las 8 semanas y hasta el nacimiento se le denomina feto.
¿Es lo mismo cigoto que óvulo fecundado?
El óvulo es el gameto femenino que será fecundado por el gameto masculino, es decir, por el espermatozoide.
Los gametos son células haploides (23 cromosomas), poseen la mitad de la dotación cromosómica que el resto de las células que son diploides (46 cromosomas).
La unión de los dos gametos forma el cigoto (diploide, 46 cromosomas), en el cual observamos el pronúcleo femenino (23 cromosomas) y el masculino (23 cromosomas).
¿Cómo se escribe: 'cigoto' o 'zigoto'?
Esta palabra se puede escribir tanto cigoto como zigoto. Ambos términos están aceptados y son correctos. Coloquialmente, el cigoto también se conoce como célula huevo.
¿Qué diferencias hay entre un cigoto y un gameto?
El gameto es haploide; mientras que el cigoto es diploide. Esto significa que los gametos contienen la mitad de material genético respecto del cigoto.
Al juntarse el gameto masculino (espermatozoide) con el gameto femenino (óvulo) y producirse la fecundación, se forma el cigoto diploide.
El cigoto es muy similar al gameto femenino (el óvulo). Ambos tienen el mismo tamaño y el mismo contenido intracelular. Esta es la razón por la que el futuro hijo hereda las mitocondrias de la madre y no del padre.
¿El blastocisto es lo mismo que el cigoto?
No. El cigoto es una célula diploide originada tras la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Se trata de un estadio inicial del desarrollo embrionario y está compuesto de una sola célula.
En cambio, el blastocisto es un embrión que se encuentra en el quinto día de desarrollo y contiene múltiples células que empiezan a diferenciarse.
¿Puede darse un embarazo sin embrión?
Sí. Cuando hay una prueba de embarazo positiva, pero el saco embrionario está vacío es lo que se conoce como embarazo anembrionado o huevo huero.
Se trata de un embarazo con desarrollo anormal y considerado en numerosas ocasiones como un aborto muy temprano.
¿Qué es un blastómero o blastómera?
Un blastómero o blastómera es el término que se utiliza para referirse a cada una de las células que forman el embrión. Por ejemplo, un embrión en día 3 tiene idealmente entre 7 y 9 blastómeras o células embrionarias.
¿En qué momento o etapa del desarrollo embrionario se forman las capas embrionarias?
La gastrulación es la formación de las capas embrionarias o germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo. Ocurre a lo largo del primer mes, tras la implantación del embrión.
