Este 17 de marzo se celebra el Día de San Patricio, una festividad muy marcada por el color verde, la cerveza y la música de las gaitas. Durante estos días se están celebrando muchas actividades por todo el mundo, como el famoso desfile de la Gran Vía madrileña, que tuvo lugar el pasado sábado, pero... ¿sabes cuál es el origen de San Patricio?
Origen e historia de San Patricio
Tal y como recoge Civitatis, San Patricio, el patrón de Irlanda, fue un misionero y predicador que nació a finales del siglo IV, pero no era irlandés, sino británico (de Escocia o Gales). Se cree que fue prisionero de unos piratas y llevado a Irlanda como esclavo.
Tras una temporada de cautiverio logró escapar y una vez se hizo sacerdote, decidió marchar a Irlanda para evangelizar estas tierras, considerándole el introductor del cristianismo en este país. San Patricio, que ya conocía la lengua irlandesa por sus años como prisionero, viajó por toda la isla creando colegios, iglesias y monasterios.
San Patricio acabó sus días siendo obispo y falleció un 17 de marzo del año 461. Es comúnmente sabido que este día de marzo se conmemora el fallecimiento de esta figura histórica, hecho acaecido en el año 461.
Es por eso que San Patricio siempre es el 17 de marzo, aunque la primera celebración tuvo lugar en Dublín en 1931, con el primer desfile del Día de San Patricio en el Estado Libre de Irlanda.
Respecto al lugar de nacimiento, la fuente para determinarlo nos la aporta el propio santo en su texto conocido como Confessio. Sabemos, gracias a esta suerte de memorias, que nació en el seno de una familia pudiente. Su padre se llamaba Calpurnius, un diácono cristiano que también era decurión, cargo que implicaba facultades gubernativas en las ciudades del Imperio y que presuponía riqueza y tierras. Su abuelo, Potitus, también era religioso y presbítero, lo cual era otro indicio de poder.
Volviendo a su Confessio, san Patricio apunta ahí que nació en una pequeña villa cercana al vicus de Bannavem Taberniae pero el santo no fija el lugar concreto. Esto ha llevado a debates en los que se ha tratado de concretar cuál de las pequeñas poblaciones próximas al famoso muro de Adriano ostentaría el honor de ser la cuna de tal reputada figura sagrada.
Conviene no desconocer otras posiciones que sitúan su origen en el sur de Gales, cerca del estuario del Severn, o incluso más al oeste, ya en Pembrokeshire, en pleno centro neurálgico de las rutas marítimas de las que partirían los misioneros que establecerían los primeros monasterios en la vecina Irlanda -muchos de ellos con fábrica de cerveza-. Ubicación que habría facilitado, sin duda, el acceso al país para el que resultó clave.
Birdoswald es una auténtica joya arqueológica que nos recuerda los tiempos de esplendor del imperio. Hablar de él implica mencionar el legendario muro de Adriano que había comenzado a erigirse en el año 122 d. C. siendo este emperador.
En su construcción se aprovechaban los materiales más próximos que encontraban sus constructores a lo largo de sus casi 120 kilómetros. Es a esta gran obra arquitectónica a la que se incorpora el fuerte de Birdoswald.
No se sabe con certeza quiénes fueron los primeros ocupantes de Birdoswald pero, siguiendo la tradición, en el muro se asentaban mayoritariamente integrantes de pueblos conquistados por el imperio salvo, por razones políticas, los originarios de la propia Britania. Estas últimas era principalmente asturianas.
Britania no era una excepción: importado o cultivado, el fermentado de uva estaba presente, pero, en aquel territorio, compartía importancia con la cerveza. En menor medida, el hidromiel también estaba presente, y existen historiadores que afirman que la sidra también tendría un hueco gracias a estos astures, habitantes originarios de una región donde lleva fabricándose siglos y hasta la actualidad.
Según estos estudiosos, no habría que esperar a que los normandos introdujesen la sidra en territorio británico pues ya en el II d. C. Al fin y al cabo, si los integrantes de un pueblo que solía consumirla se habían trasladado lejos de su hogar, resulta lógico creer que, teniendo manzanas a su alcance, reprodujesen la receta aún en un territorio extraño.
Esta cohorte procedía de la región vasca aquitana, en torno a la actual Gipuzkoa, donde todavía hoy existe una tradición de producción y consumo de sidra.
Es indiscutible que la llegada de los romanos a las Islas Británicas en el 54 a.C. trajo consigo importantes cambios para los pobladores originales. No obstante, algunas cosas no cambiaron. Entre ellas, la producción de cerveza que era habitual en el lugar y siguió desarrollándose durante el período de control de los conquistadores.
Generalmente se cree que la elaboración de bebidas en las Islas Británicas es parte de la tradición celta. Aunque la tradición y algunos documentos ya atestiguaban el pasado cervecero de la Britania anterior a San Patricio, fueron unos descubrimientos de la década de 1970 los que demostraron que incluso los invasores consumían una primitiva Ale.
Una serie de anotaciones escritas en las mencionadas tablillas de madera encontradas en Vindolanda -otro fuerte romano del muro de Adriano en la actual Northumbria- que datan de entre el 90 y el 130 d.C. Según arqueólogos como Edward Biddulph, las primeras guarniciones de Vindolanda, los tungrios y los bátavos, provenían de las provincias del norte del Imperio romano y claramente tenían predilección por la cerveza, bebida que consumían en grandes cantidades.
En otras anotaciones se menciona a Atrectus ceruesarius, considerado el primer cervecero profesional británico de la historia. Igualmente, los registros contables reflejan la adquisición de cereales, una parte de los cuales probablemente se destinase a la elaboración de cerveza.
De lo que no hay prácticamente ninguna duda es que, en la Britania de San Patricio, la elaboración de cerveza, tanto a escala doméstica como destinada a la venta, debió estar generalizada. Los restos de estos edificios de doble suelo con conductos subterráneos se han encontrado en granjas romanas como en la que vivía San Patricio cuando fue secuestrado por piratas escotos.
El significado del trébol de Irlanda
Uno de los iconos más utilizados en San Patricio es el trébol de tres hojas y es un símbolo en Irlanda, pero... ¿por qué?. Una vez más, es gracias al sacerdote, ya que se cree que utilizó el trébol para explicar la Santísima Trinidad a los irlandeses. Cada una de las hojas representan al Padre, Hijo y Espíritu Santo y juntos formaban el trébol que simbolizaría el principal dogma de la cristiandad: un Dios único que existe en tres formas diferentes.
Como dato curioso, al principio los irlandeses usaban el color azul para celebrar San Patricio, Con el tiempo, el color verde se fue imponiendo ya que es el color del movimiento independentista de Irlanda y el que se asocia a la República, al igual que el trébol.
San Patricio usó el trébol como una ayuda visual y ayuda de enseñanza para describir a la Santísima Trinidad de padre, hijo y espíritu santo con las tres hojas en un tallo representando esto y el trébol es ahora sinónimo de sus enseñanzas y legado.
San Patricio: Santo Patrón de Irlanda y más allá
San Patricio es el santo patrón de Irlanda y el apóstol nacional. No es muy conocido pero también es el Santo Patrón de Montserrat, Australia y Nigeria. Se le atribuye llevar el cristianismo a Irlanda.
En aquel entonces la mayor parte de los irlandeses eran paganos y seguían creencias druídicas. Una docena de veces fue hecho prisionero por los partidarios de las religiones paganas. Más de cinco veces trataron de asesinarlo. También los herejes pelagianos encontraron en Patricio un gran adversario, porque él vivía predicando que solamente seremos buenos si Dios nos concede la gracia de serlo. Pelayo negó la necesidad de la gracia para la salvación.
En sus Confesiones dejó escrito: «Cada día vivo con peligro de ser secuestrado, de ser atacado a muerte, o de ser robado. Pero confío en la misericordia de Dios y cumplo lo que dice el Salmo 55: «Coloca tus preocupaciones en manos de Dios.
Patricio empleó unas técnicas muy especiales que le produjeron grandes éxitos en la evangelización. La primera fue: ganarse la simpatía de los jefes. La isla estaba habitada por diversas tribus. Y al jefe de cada tribu se esmeró nuestro santo por ganárselo. Si el jefe se convertía a la fe católica, se convertían también muchos de sus súbditos.
La leyenda dice también que Patricio expulsó a todas las serpientes de Irlanda. Como historia es fantástica, pero la realidad es que, tras numerosos estudios científicos, los hechos confirman que nunca hubo serpientes en Irlanda.
El santo usaba el trébol (o el shamrock) para explicar el misterio de la santísima trinidad. Utilizaba un lenguaje sencillo al evangelizar. Por ejemplo, para explicarles acerca de la Santísima Trinidad, les presentaba la hoja del trébol, diciéndoles que así como esas tres hojitas forman una sola verdadera hoja, así las tres personas divinas, Padre, Hijo y Espíritu Santo, forman un solo Dios verdadero. Todos lo escuchaban con gusto, porque el pueblo lo que deseaba era entender.
San Patricio sentó las bases para la Iglesia Católica en Irlanda y también en Europa. Hubo monasterios construidos, muchas vocaciones y muchos misioneros monjes abandonaron Irlanda y fueron por todo el mundo incluyendo Escocia, donde establecieron un monasterio en Iona; Francia, donde se estableció el monasterio de Locmine en Bretaña y en España, América del Norte y más lejos.
San Patricio murió en Armagh en el 461 después de pasar 29 años como arzobispo. Su tumba está al lado de la Catedral en Armagh.
El santo que expulsó a todas las serpientes con su fe | San Patricio
Celebración del Día de San Patricio alrededor del mundo
El Día de San Patricio se celebra en muchas comunidades de todo el mundo cada año el 17 de marzo. El Saint Patrick’s Day o Día de San Patricio es una celebración que ha ganado popularidad en todo el mundo. Conocido por sus desfiles, la vestimenta verde y la alegría contagiosa, este día tiene una rica historia y significados profundos.
Saint Patrick’s Day se celebra el 17 de marzo para conmemorar la muerte de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, en el año 461 d.C. San Patricio es conocido por haber llevado el cristianismo a Irlanda y, según la leyenda, por haber expulsado a las serpientes de la isla.
Saint Patrick’s Day o el día de San Patricio se celebra el 17 de marzo de cada año. Aunque se originó en Irlanda, hoy en día se celebra en todo el mundo. Las ciudades con grandes comunidades irlandesas, como Dublín, Nueva York, Boston, Chicago y Londres, organizan desfiles masivos y eventos especiales.
En Irlanda, el día es tanto una celebración religiosa como una festividad cultural. Las ciudades y pueblos de todo el país celebran con desfiles, festivales y eventos comunitarios. Se celebra con desfiles, música tradicional irlandesa, bailes y comidas típicas. Las iglesias también celebran misas especiales en honor a San Patricio, y en Irlanda es un día festivo nacional.
En 1903, el 17 de marzo se convirtió en fiesta nacional en Irlanda y comenzó a ser conocida como día de San Patricio. Comenzó a celebrarse también en muchos más países ajenos a la órbita de Irlanda o Estados Unidos como Canadá, Argentina, Australia, Suiza o Rusia. Hasta se celebra en algunos lugares de Asia.
La pequeña isla de Montserrat, también conocida como “La Isla esmeralda del Caribe” y la provincia canadiense de Newfoundland y Labrador son los únicos sitios del mundo donde también se celebra el día de San Patricio como fiesta nacional.
Tradiciones y simbolismo del Día de San Patricio
El día de San Patricio está lleno de simbolismo y leyendas.
- El Trébol (Shamrock): El trébol es uno de los símbolos más reconocibles del Día de San Patricio. Según la leyenda, San Patricio usó el trébol de tres hojas para explicar el concepto de la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo).
- El Leprechaun: Los leprechauns son figuras del folclore irlandés, representados como pequeños duendes con barba y vestimenta verde. Se dice que guardan una olla de oro al final del arcoíris.
- El Color Verde: Aunque históricamente el azul también estuvo asociado con San Patricio, el verde se convirtió en el color dominante. Representa la primavera, la isla esmeralda de Irlanda, y la rebelión irlandesa.
Una de las mayores tradiciones es llevar cualquier tipo de prenda de color verde que tengas. Otra tradición muy popular es pegarse un trébol en la chaqueta. Se dice que San Patricio usaba un trébol para enseñar a la gente sobre la Santísima Trinidad.
Sin embargo, el color verde no era el color de San Patricio. De hecho, no se trata más que de un mito popular, el verdadero color de San Patricio es azul. La tradición de llevar prendas verdes es mucho más reciente, relacionado con el intento de acercarse al movimiento independentista de Irlanda.
Como podrás imaginar, el origen de esta celebración estaba basada en la religión. Lo más curioso es que hasta 1970 en Irlanda, todos los pubs estaban cerrados y no había nadie que pudiera pedir una cerveza en día 17 de marzo.
El ilustre desfile de St. Patrick’s Day en Nueva York empezó hace tiempo. La influencia de imigrandes irlandeses en Nueva York en 1.700 también trajo sus tradiciones, incluyendo la celebración del Día Nacional. El primer desfile en Nueva York tuvo lugar en 1.762 y unas 250.000 personas salieron a la calle para celebrarlo.
Se podría decir que una de las celebraciones más extravagantes es St. Patrick’s Day en Chicago. A finales de 1961, empezó vertiendo 45 kg de colorante verde en el río, aunque este escandaloso inicio ¡duró hasta una semana! El tinte que utilizaban al principio estaba destinado a detectar la contaminación. Sin embargo, debido a que era fluoresceína a base de aceite hacía más daño que lo que la gente pensó en un primer momento.
Curiosamente, España también ha querido participar en el Día Nacional de Irlanda iluminando sus calles de color verde.
La historia de los orígenes del día de san Patricio
Saint Patrick's Day se ha convertido en una celebración que poco tiene ya de religioso: pero ni la fiesta, ni la cerveza, ni el color verde estaban presentes en sus orígenes. De hecho, los orígenes de la fiesta ni siquiera se encuentran en Irlanda, sino al otro lado del Atlántico: el primer día de San Patricio se celebró el año 1600 en una guarnición española situada en Florida.
San Patricio nació a finales del siglo IV en la isla de Gran Bretaña, en el seno de una familia romana convertida al cristianismo. Cuando tenía unos 16 años su casa fue atacada por saqueadores irlandeses, que lo hicieron prisionero y se lo llevaron a Irlanda, donde transcurrió seis años como esclavo antes de poder escapar y regresar a Gran Bretaña.
Creyendo que Dios le había elegido para cristianizar Irlanda, se unió a la Iglesia y dedicó los siguientes 15 años a formarse como clérigo. En el año 432 fue consagrado como misionero y viajó de nuevo a Irlanda para convertir a la población al cristianismo. Dedicó el resto de su vida a esta labor y cuando murió, en el año 461, Irlanda ya era mayoritariamente cristiana.
Se dice que usó un trébol de tres hojas para explicar a los paganos el concepto de la Trinidad, ya que algunas deidades celtas formaban una triada.
Aunque San Patricio se celebró en los siglos sucesivos en Irlanda, era una festividad religiosa como tantas otras y sin ninguno de los elementos que caracterizan la celebración moderna. Para encontrar los orígenes de la fiesta de San Patricio, hay que hacer un salto temporal hasta el año 1600 y cruzar el Atlántico hasta Florida, por aquel entonces colonia española; concretamente hasta la guarnición de San Agustín, embrión de la actual ciudad de St. Augustine.
Allí fue donde se celebró la primera fiesta de San Patricio, por iniciativa del padre Ricardo Artur. Este hombre, nacido en Irlanda con el nombre de Richard Arthur, había sido soldado antes de redirigir su vida hacia la carrera eclesiástica. Fue nombrado capellán y viajó a América, donde castellanizó su nombre; sirvió primero en Puerto Rico antes de ser destinado al fuerte de San Agustín, donde llegó en 1597.
El 17 de marzo del año 1600, Ricardo Artur organizó un desfile en honor al santo para pedir una buena cosecha de maíz. Se hizo una procesión llevando la imagen del santo, una celebración festiva pero seguramente contenida, ya que se trataba del periodo de Cuaresma y la bebida y los excesos de comida habrían estado fuera de lugar. A partir de 1631, la Iglesia fijó el 17 de marzo como fiesta de san Patricio de manera oficial.
Pero para hallar los orígenes de la celebración moderna de Saint Patrick's Day hay que dar un nuevo salto temporal hasta el siglo XVIII, en las colonias británicas que al cabo de unas décadas se convertirían en los Estados Unidos de América. Los colonos irlandeses de varias ciudades, como Boston o Nueva York, empezaron a organizar desfiles más festivos en honor a san Patricio. Curiosamente, por aquel entonces en Irlanda esa seguía siendo una fiesta estrictamente religiosa.
Uno de los primeros elementos novedosos de la moderna festividad fue la introducción del color verde. Hasta 1798 san Patricio era representado por el azul, que era el color heráldico de Irlanda. "The Wearing of the Green" es una balada irlandesa que se convirtió en el himno de la rebelión irlandesa de 1798.
A lo largo del siglo XIX la celebración fue ganando popularidad en Estados Unidos, debido al gran número de inmigrantes irlandeses, pero seguía siendo una tradición propia de la diáspora más que de la tierra patria. Esto se debía a la combinación de la estricta observancia de la tradición católica en Irlanda junto con el hecho de que la fiesta cayera en plena época de Cuaresma, con las consiguientes restricciones morales en cuanto a la comida y a la bebida.
En Estados Unidos el día de san Patricio se hacía una excepción respecto a las obligaciones religiosas, aunque a las autoridades eclesiásticas no les entusiasmara la idea.
En Irlanda, en cambio, las cosas eran bastante más conservadoras. Al tratarse en origen de una fiesta religiosa, y del santo patrón nada menos, la Iglesia no estaba dispuesta a permitir los excesos y menos aún en tiempo de Cuaresma. Incluso existía una ley que establecía ese día como festivo, con lo cual todos los negocios debían permanecer cerrados, incluyendo por supuesto los pubs; una ley que no fue derogada hasta finales del siglo XX.
De hecho, como otras festividades religiosas convertidas en oportunidades comerciales, fue la presión empresarial, y en particular de la industria de la cerveza, la que terminó convirtiendo el día de san Patricio en lo que es hoy: una fiesta más internacional que nacional, y mucho más popular que religiosa.
Datos curiosos sobre San Patricio y su día
- ¿Quién inventó el Día de San Patricio? Luke Wadding, un fraile franciscano irlandés de Waterford, fue quien convirtió el 17 de marzo en día festivo.
- ¿Qué pasó el 17 de marzo? Es el día en que murió San Patricio, exactamente un 17 de marzo del año 461 en Saul, en el Condado de Down.
- ¿San Patricio era irlandés? No, se cree que nació en Britania, en Gales o Escocia, donde fue secuestrado y llevado a Irlanda del Norte como esclavo.
- ¿Qué tiene que ver una serpiente con un santo? Según la tradición, San Patricio es el responsable de que no haya serpientes en Irlanda. Cuenta la leyenda que él mismo las ahuyentó hasta el mar.
- ¿Siempre fue verde? No, antes del siglo XIX, el color que se asociaba con San Patricio era el azul.
- ¿El primer desfile de San Patricio fue en… EEUU? Sí, el primer desfile del Día de San Patricio tuvo lugar en Boston en 1737.
- Es una fiesta (también) gastronómica: En ningún festival que se precie puede faltar un buen banquete de comida irlandesa.
La historia de San Patricio está llena de mitos, pero su relación con la cerveza y la sidra nos recuerda que estas bebidas han acompañado a la humanidad durante siglos.
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