Rafael de Córdoba es una de las figuras más relevantes de la historia de la danza española y el flamenco. Su trabajo como bailarín y coreógrafo ha marcado y revolucionado una de las etapas más brillantes del baile español, como lo demuestran numerosas distinciones de los más exigentes escenarios y festivales nacionales e internacionales.
El flamenco es una parte integral de la cultura española.
Inicios y Formación
De padres gallegos, Rafael Ordoñez nace en Buenos Aires el primer día de 1937. Con tan solo nueve años viaja a España con una firme vocación por la danza. Formaliza sus estudios con Antonio de Triana y profundiza en ballet clásico e interpretación con Michel Paneiew en Nueva York. Desde pequeño sabía que a través del arte se sentía realizado, una vocación que Antonio de Triana, su primer maestro, supo descubrir a la temprana edad de ocho años. Un chaval que vencía su timidez al bailar. “Esto es para mi, si Dios quiere“
Éxito y Reconocimiento
En 1965 se presentó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, como bailarín y coreógrafo, y logra un señalado éxito. La crítica se rindió a sus excelentes e impecables técnica e interpretación, su elegancia y estilo varonil, el poderoso zapateado, las líneas de su figura, la cuidada plástica de los brazos y la elocuencia de sus manos y, coreográficamente, su profundidad y espíritu creativo e innovador.
Entre sus éxitos cabe destacar su interpretación y coreografía en títulos como la ópera «Carmen» junto a Plácido Domingo bajo la dirección de Franco Zeffirelli en teatro de la Ópera de Viena o sus inolvidables creaciones en el «Sombrero de tres picos» para el homenaje dedicado a Picasso en París en 1970 en el que se utilizaron los decorados y vestuario originales que el pintor malagueño realizó para los ballets rusos de Diaguilev.
Inolvidable recuerdo han dejado sus actuaciones en los teatros de toda España: Albéniz, María Guerrero, Teatro de la Zarzuela de Madrid, Grec y Poliaorama de Barcelona, así como su destacada presencia en giras y festivales de mayor prestigio internacional: Granada y Santander en nuestro país, además de Estados Unidos, Japón, México, Argentina y prácticamente el conjunto de países de Europa y América.
Además de en España, su trayectoria ha cosechado galardones en EEUU, Francia, Italia, México, Brasil, Grecia, Bélgica, entre otros países. Rafael de Córdoba ha recibido los más prestigiosos galardones del mundo de la danza, entre los que figuran el Premio «Mejor Bailarín del Año» de la critica neoyorquina, 1975. Caballero de la Courtesie Francaise. El Premio a la Popularidad otorgado por el público en Italia, 1986.
Innovación y Colaboraciones
Rafael fue un innovador en una época en la que innovar no era tan fácil, capaz de llevar a la escena a la danza clásica, como es el ballet, y fusionarlo con el flamenco. Colaboró con artistas como Picasso, Dalí y su arte lo llevó a mantener amistades como Cantinflas, Clark Gable o Johnny Weissmuller. No muchos artistas pueden presumir de haber bailado para Clark Gable, Audrey Hepburn o Jackie Kennedy, pero Rafael de Córdova lo hizo para ellos y muchos otros como una gran estrella de relevancia internacional que recorrió el mundo llevando su arte a todos los rincones del planeta.
Rafael de Córdoba colaboró con artistas de la talla de Pablo Picasso.
Primera figura, director y coreógrafo de su propia compañía, sus principales éxitos han sido El sombrero de tres picos, con decorados y vestuario de Pablo Picasso, que incluyó a más de 160 bailarines y 40 figurantes en su puesta en escena en las Termas de Caracalla y la Ópera de Roma en 1973; Amor brujo, de Manuel de Falla; Estudio, con música de Isaac Albéniz; o el vanguardista ballet Suite y Carmen, junto a Plácido Domingo, y bajo la dirección de Franco Zeffirelli en el mismísimo teatro de la Ópera de Viena.
Legado y Enseñanza
Tras su despedida en el Teatro Albéniz, Rafael se retira y pasa a transmitir todo su conocimiento y todo su arte creando su propia escuela de flamenco, homologada tras años de esfuerzo por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. “La danza española es la especialidad más creativa“En este último capítulo de Un país en danza conoceremos la labor de los docentes de la danza, maestros de la cultura base, que hacen una labor fundamental en el desarrollo de nuevos artistas.
En este programa, además, se abordará uno de los oficios más ligados a la danza: la composición de obras musicales para clases de danza española, un oficio fundamental al que se dedica Inmaculada Calvo junto al compositor y guitarrista flamenco José Antonio Rodríguez. A veces no es sencillo encontrar piezas musicales para que sean interpretadas en clases de danza española. Un hueco que Inmaculada Calvo y el guitarrista y compositor José Antonio Rodríguez se han dedicado a llenar creando obras especialmente dedicadas a esta finalidad en un oficio desconocido pero fundamental para la docencia de la danza.
De sus intervenciones en el cine y la televisión destacan sus trabajos en el «Amor Brujo» de Rovira Veleta, «Lola la Piconera» de García de la Vega, «Cabriola» de Mel Ferrer…. hasta un total de dieciocho títulos. En televisión ha participado en todos los espacios destacados del mundo del flamenco. Se le han dedicado programas especiales como «La hora de…», «trescientos millones», «Galas del Sábado», «Total ná».
Segunda temporada de ‘Un país en danza’En su segunda temporada en La 2, ‘Un país en danza’ ha vuelto a recorrer España de la mano del bailarín y coreógrafo Antonio Najarro, que presenta y charla con las más destacas figuras de la danza española. En diferentes emplazamientos, profundiza en sus carreras, sus influencias, la manera de abordar su arte y cómo sienten y hacen sentir el baile. Además, se dan a conocer los diferentes oficios vinculados a la danza y sus variedades.
Rafael de Córdova es uno de los grandes, un maestro del flamenco, pionero en trasladar el flamenco a la gran pantalla y al gran público. Bailarín y coreógrafo tremendamente innovador, también se ha adentrado en el cine con títulos como Amor Brujo (Rovira Veleta), Lola la Piconera (García de la Vega), Cabriola (Mel Ferrer), Entrega inmediata (Miguel M.
