Francisco de Quevedo: Vida y Obra de un Genio del Barroco Español

Francisco de Quevedo y Villegas, figura cumbre del Barroco español, nació en Madrid el 14 de septiembre de 1580 y falleció en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) el 8 de septiembre de 1645. Su vida, marcada por la nobleza, la política y la literatura, refleja el esplendor y la decadencia del imperio español en el siglo XVII.

Orígenes y Formación

Quevedo nació en el seno de una familia hidalga montañesa. Su padre, Pedro Gómez de Quevedo, era secretario de la princesa María y, posteriormente, de la reina doña Ana. Su madre, María de Santibáñez, era dama de honor de la reina. Esta cercanía a la corte le proporcionó una visión privilegiada del poder y sus intrigas.

Se formó en el Colegio Imperial de los jesuitas y en la Universidad de Alcalá, donde desarrolló un profundo interés por las cuestiones filológicas y filosóficas, así como una gran afición a Séneca y los estoicos. Durante sus años de estudio, mantuvo correspondencia con el famoso humanista belga Justo Lipsio.

Enemistad con Góngora

Una estancia en Valladolid, mientras esta ciudad era sede de la corte, parece iniciar la interminable enemistad con Góngora, probablemente atizada por celos profesionales entre dos de las mentes más agudas de la época. Posiblemente, las hostilidades entre ellos empezaron cuando Francisco de Quevedo empezó a imitar, en tono burlón, los poemas del cordobés. Góngora, ya era un poeta consagrado por entonces y no pudo tolerar semejante humillación.

Se cuenta que Quevedo compró la casa en la que vivía Góngora para poder cobrarle un alquiler. Y, con toda la saña imaginable, Góngora agregaba a estos cargos los de borracho, alcahuete y sodomita.

Vida Política y Exilio

Quevedo sirvió a Felipe III y a Felipe IV en misiones secretas. Fue protegido del duque de Osuna y sufrió los rigores del valido del segundo de los monarcas, el conde-duque de Olivares. Corrió la suerte de sus protectores: así, tras cumplir desde 1613 a 1616 varias embajadas en Niza y Génova, volver a Madrid y recalar en Nápoles, el duque de Osuna lo utiliza para acabar con la camarilla del duque de Lerma y lograr convertirse en virrey de Nápoles.

Estas actividades numerosas y agitadas terminaron bruscamente con la caída de Osuna, conseguida por sus enemigos de la Corte: Quevedo fue desterrado a la Torre de Juan Abad, y luego encarcelado en Uclés, para ser reintegrado a la Torre, en donde hacía tiempo que mantenía un pleito por sus derechos de señorío sobre la misma.

Regresa después a la Corte y se relaciona con los nuevos favoritos, especialmente con Olivares, con quien establece complejas ligaduras. En 1639 fue encarcelado en San Marcos de León hasta poco antes de su muerte por razones todavía no aclaradas del todo.

Quevedo Vs Góngora: más rivalidad que en un Madrid - Barça

Obra Literaria

La obra de Quevedo abarca todos los géneros literarios y se caracteriza por su ingenio, su dominio del lenguaje y su visión crítica y moral del mundo. Sus escritos son críticos y morales, concebidos a partir de un prisma diferente. Quevedo cultivó todos los géneros literarios y perteneció a la corriente conceptista (contra el culteranismo gongorino), pero sobre todo destacó por una gran maestría en el dominio desafiante del lenguaje.

Entre sus obras más destacadas se encuentran:

  • Prosa:
    • Historia de la vida del Buscón (1603)
    • Los Sueños (1605-1622)
    • Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de Satanás (1626)
    • La cuna y la sepultura (1635)
    • Marco Bruto (1646)
  • Poesía: Son numerosos los sonetos, letrillas y romances divulgados por los juglares, recogidos póstumamente.

Clasificación de las Poesías Quevedianas

Las clasificaciones que podemos tomar en consideración a propósito de la poesía quevediana, son fundamentalmente de dos tipos: la moderna, representada en la edición «canónica» de Blecua, que responde a criterios temáticos, y que distingue poemas metafísicos, amorosos, morales, religiosos, poemas líricos a diversos asuntos, satíricos y burlescos, etc.

La poesía de Quevedo puede clasificarse en:

  • Poesía moral y filosófica
  • Poesía amorosa
  • Poesía satírica y burlesca
  • Poemas políticos

El estilo poético de Quevedo es versátil y ágil. Aunque se asocia con el conceptismo, Quevedo también produjo composiciones cercanas al culteranismo.

Poesía Satírica y Burlesca

De estas tres tradiciones, la satírica es la más representada cuantitativamente, con 363 poemas, más del 40%. Cada uno de estos tres grupos muestra fuerte cohesión, pero ello no se debe a razones estrictamente temáticas. Por el contrario, ciertos temas seminales de la obra de Quevedo atraviesan todos los subgéneros poéticos cultivados: la brevedad de la vida, el paso inexorable del tiempo, el cuerpo como sepulcro, son motivos que configuran tanto un soneto amoroso como un soneto moral o un poema satírico.

Uno de los tantos falsos problemas con que a menudo nos encontramos en las historias de la literatura y en la crítica literaria es el de la «incongruencia» entre los ataques misóginos de la poesía satírica, y los poemas de amor de Quevedo. Un crítico cuyo nombre piadosamente callaré, afirmó que los poemas de amor Quevedo los escribía «para despistar».

En un territorio se mueve dentro del código amoroso vigente; en el otro dentro de las modalidades de la sátira.

Quevedo no libró a nadie de su insulto: cultos, judíos, mujeres y, por supuesto, Góngora, fueron blanco de su ingeniosa y artística burla. Muestran abierta, masiva e incluso arbitrariamente su descontento hacia algo o alguien.

Poesía Amorosa

La poesía amorosa de Quevedo se inserta en la tradición del Canzoniere de Petrarca, que Boscán, Garcilaso, Herrera y Lope habían adaptado a la lírica española. Quevedo revitaliza sus motivos y códigos de manera personal.

El marco semántico central de esta lírica amorosa parece de raigambre neoplatónica. Ocurre que el neoplatonismo acogió sintéticamente elementos provenientes de la poesía cortés y del petrarquismo: se observan rastros de estos sistemas literarios en obras neoplatónicas, que reaparecen en algunos poemas de Quevedo.

Principales Etapas en la Vida de Quevedo
Año Acontecimiento
1580 Nace en Madrid
1596 Estudia Teología en la Universidad de Alcalá de Henares
1613-1616 Embajadas en Niza y Génova
1619 Regresa a España
1620 Desterrado en Torre de Juan Abad
1639 Encarcelado en San Marcos de León
1645 Fallece en Villanueva de los Infantes

Legado

Francisco de Quevedo ha pasado a la historia como uno de los más destacados de la literatura española. Su obra, caracterizada por su ingenio, su dominio del lenguaje y su visión crítica del mundo, sigue siendo relevante en la actualidad.

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