Patxi Andión: Biografía de un artista polifacético

Francisco José Andión González, conocido artísticamente como Patxi Andión, nació en Madrid el 6 de octubre de 1947 y falleció trágicamente el 18 de diciembre de 2019 en Cubo de la Solana (Soria).

Siempre se definió como un hombre de izquierdas, comprometido con la cultura y con las causas sociales. Su vida se apagó en diciembre de 2019, pero su voz sigue resonando en cada una de sus canciones.

Patxi Andión durante la presentación del libro 'El viaje es la recompensa', de Francisco Luzón, en 2017.

Primeros años y formación

Sus primeros años transcurrieron en Azpeitia y Ondárroa, pero siendo aún niño se trasladó a Madrid con sus padres y sus tres hermanos mayores. Nació en Madrid, en octubre del 47 y a los dos meses le llevaron al País Vasco, la cuna de su familia. Y nació en la capital porque su padre estaba exiliado por ser hombre republicano y liberal. Como decía, “esto me marcó profundamente mi vida y mi ideología”.

La afición a cantar se le despertó a muy temprana edad, con sólo cinco años ya se presentó en público. Cuando aún era un adolescente, formó un grupo que interpretaba tonadas populares del folclore vasco. Más tarde se integró en algunos conjuntos de la primera hornada del pop español como Los Silvers y Los Camperos, aquellos que tenían su primera -y a veces única- oportunidad en las matinales del Price.

Al acabar el bachillerato empezó la carrera de Ingeniería de Caminos que dejó abandonada en el tercer curso. Más tarde, se doctoró en Sociología por la Universidad Pontificia de Salamanca en el Instituto Social León XIII, en Madrid, con una tesis sobre "El cambio social en España y la prensa del corazón entre 1975 y 1985".

Desde muy joven, la música se convirtió en su refugio y en su bandera. Criado en un entorno humilde, encontró en la guitarra y en la composición un vehículo para expresar las injusticias de su tiempo. Su compromiso con las luchas sociales y su participación en movimientos antifranquistas lo convirtieron en una figura incómoda para el Régimen.

Etapa en París y primeros éxitos musicales

De la música no se podía vivir y pasó una temporada trabajando en un barco antes de recalar en París, en 1967. En 1968, junto a su amigo Ángel Alcalde, Patxi decidió poner tierra de por medio y marchó a París, epicentro cultural y revolucionario de la época. Allí, fue acogido por Ismael Peña, un cantautor español que ya gozaba de reconocimiento en la capital francesa.

A la ciudad del Sena llegó en auto-stop, sus primeros recitales -por llamarlos de alguna manera- fueron en una estación de metro, cerca del Boulevard Saint Michel, donde cantó dos semanas. Cuando se le acabó el dinero entró a trabajar como “hombre de la limpieza” en una especie de “meublé” gay -no se llamaban así entonces-, el ambiente era demasiado sórdido y buscó algo más acorde con sus inquietudes artísticas.

Lo encontró en un especie de cabaret llamado “La Candelaria” donde se cantaba canción sudamericana, allí actuó un tiempo haciendo tres pases diarios y lo curioso es que le dejaron interpretar sus propias creaciones. La bohemia parisina le abrió las puertas del legendario cabaret La Candelaria, un punto de encuentro de la intelectualidad hispano-francesa y latinoamericana.

El destino quiso que un día el dueño del local, un vasco llamado Miguel, enfermara y tuviera que suspender su actuación. Patxi se ofreció a sustituirlo, y aquella noche su destino cambió para siempre. Su voz, profunda y desgarrada, impregnó La Candelaria de un nuevo matiz de autenticidad.

En aquella sala Patxi Andión cosechó sus primeros éxitos con testigos de excepción como su admirado Jacques Brel, con el que incluso tuvo la oportunidad de charlar largamente una noche de alta graduación etílica o Philips Vitri -director del célebre “Bobino”, que tantos astros de la “chanson” acogía entonces- que le ofreció a Patxi el papel protagonista en una revista que debía estrenarse próximamente asegurándole, de paso, un contrato con la editora Barclay con la única condición de que fijara su residencia en París.

Con aquella magnífica propuesta, Patxi ya tuvo suficiente para convencerse de que tenía un talento verdadero y rechazó la oferta para volver a su país con el sueño de triunfar en su propia tierra.

Regreso a España y consolidación musical

Ya en Madrid intentó colocar sus canciones a otros intérpretes. Por esa época Mari Trini -a la que conoció por mediación de Luis Eduardo Aute, artista con el que compartía estudio en París- grabó temas suyos en su primer L.P. con la RCA, compañía que, viendo la valía del compositor, quiso ficharle como cantante a lo que él se negó pues el contrato coartaba demasiado su preciada libertad.

Finalmente pudo plasmar -en unas condiciones más favorables- sus composiciones en un single que incluía los temas “Canto” y “La Jacinta”. A su regreso a España trabajó junto con Luis Eduardo Aute y compuso canciones para Mari Trini. A finales de los sesenta grabó su primer sencillo: sus dos canciones, 'Canto' y 'La Jacinta', fueron prohibidas por la censura.

De vuelta en España, Patxi grabó una maqueta que llegó a manos de Carlos Guitart, presidente de la discográfica Movieplay. Al escuchar su voz grave y rasgada, exclamó con sorpresa: «¡Coño, un negro! Quiero verlo mañana». Con esa misma rotundidad, su carrera despegó.

Disco de gran crudeza donde ya se advierten los rasgos más característicos de Patxi Andión, un cantante de voz cazallosa al que le gustaba llamar a las cosas por su nombre, algo que en aquella época resultaba del todo escandaloso y, por su puesto, censurable en el sentido más estricto del término. Aquel trabajo despertó el interés de la casa Philips que editó su siguiente álbum: “Once canciones entre paréntesis”. Entre ellas destacan “Samaritana” y “Veinte aniversario”, una crónica del desamor, del desgaste de una pareja que lleva dos décadas conviviendo: “Qué helada está la casa, será que está cerca el río, / o es que estamos en invierno / y están llegando / están llegando los fríos”.

Tras el álbum “Palabra por palabra”, en 1973 apareció el trabajo que le consagró “A donde el agua” en el que sobresale “El maestro”, tema dedicado a un profesor de tendencias progresistas que se permite hablarles a los niños de “un tal Machado” y enseñarle otras cosas que no gustan a las autoridades y a las personas de orden. Pero, sin duda, la canción más popular de aquel trabajo fue aquella cuyo estribillo decía: “una , dos y tres / una, dos y tres / lo que usted no quiera / para el Rastro es”. Esta cantinela de charlatán de feria se quedó en el oído de mucha gente que hasta entonces no había oído hablar del cantautor.

Precisamente en el Rastro madrileño tenía el cantante su estudio…siempre le gustó la bohemia. Aquel mismo año salió a la luz un trabajo sugerido por la Real Academia de la Lengua Vasca en el que ponía música a una selección de poemas de Aitor Iparraguirre, poeta y músico del siglo XIX, guipuzcuano como el cantautor y también de talante aventurero. No fue la única ocasión en la que el intérprete recurría a la “musicación” de poemas, así en su siguiente álbum, “Como el viento del Norte” se atrevió con el lorquiano “Verde” que años después también pondría en solfa Manzanita logrando un fuerte impacto.

“El libro del buen amor” fue su álbum de 1975 en el que se recogían poemas del Arcipreste de Hita convertidos en canción, era además la banda sonora de la película de homónimo título en la que debutó como actor. Su compañera de reparto era la Miss Universo Amparo Muñoz con la que se casó poco después dando mucho que hablar a la prensa del corazón, sobre todo cuando llegó la separación matrimonial.

En 1978 apareció “Cancionero prohibido”, su álbum más descarnado. Llamaban la atención algunos versos de la canción “Mi niñez” donde el cantautor evocaba el sabor agridulce de aquellos años infantiles con un lenguaje procaz: “Me largué de mi niñez / oliendo a coño y tabaco…”, la crítica convino que esta vez el autor había llegado un poco demasiado lejos.

Éxito y reconocimiento

Desde entonces, su repertorio se llenó de títulos emblemáticos: Puedo Inventar, La casa se queda sola, Entre tu piel, Samaritana, Una, dos y tres, El maestro, A dónde el agua, entre muchos otros.

Precisamente en el Rastro madrileño tenía el cantante su estudio…siempre le gustó la bohemia. Fue el trabajo que le reportó una mayor popularidad, sobre todo gracias al tema “Una, dos y tres” dedicada al Rastro madrileño.

Canciones como 'Una, dos y tres' -una de las más célebres, que recrea el ambiente del Rastro madrileño-, 'Si yo fuera mujer', 'La Jacinta' -la historia de una prostituta- o 'Canto', éstas dos últimas censuradas por el régimen franquista.

A finales de 1973 tuvo un importante éxito con su canción 'Una, dos y tres ...', dedicada al Rastro madrileño y en febrero de 1974 recibió el premio Aplauso, otorgado por una cadena de radio.

En noviembre de 2018, lanzó 'La hora lobicán', con el que celebró su 50 aniversario en el mundo de la música, nueve canciones inéditas compuestas por él mismo y una más sobre un poema de Fernando Pessoa.

Patxi Andión,"Una,Dos y Tres".Actuación en DIRECTO en TVE,programa Esta Noche,emitido el 22/09/1983.

Incursión en el cine y la televisión

Pero Patxi Andión no solo fue músico. Hombre de inquietudes inagotables, combinó su carrera artística con el cine y la literatura. Compatibilizó su actividad musical con el cine, donde debutó en 1975 como protagonista de 'El libro del Buen Amor' de Tomás Aznar, junto a Marina Valverde.

En 1975, Patxi Andión inició su singladura como actor, con El libro del buen amor. Le siguieron largometrajes como Libertad provisional o La estanquera de Vallecas. También protagonizó las series televisivas Página de sucesos y Brigada central.

Se casó con Amparo MuñozEn noviembre de ese mismo año inició el rodaje de 'La otra alcoba', de Eloy de la Iglesia, donde conoció a Amparó Muñoz. Se casó con ella meses después, un enlace que atrajo todos los focos de la prensa del corazón siendo ella reciente Miss Universo y él uno de los cantautores más combativos de la época.

Entre 1976 y 1977 actuó también en 'Libertad provisional', de Roberto Bodegas, en la comedia 'Caperucita y roja', junto a Victoria Abril, y en 'Acto de posesión', de Javier Aguirre, de nuevo junto a Amparo Muñoz.

A finales de 1980 estrenó en Madrid, junto a Paloma San Basilio, la ópera-rock 'Evita', donde interpretaba el papel de Che. Al mismo tiempo rodó la película 'Asesinato en el Comité Central', haciendo el papel del mítico detective Pepe Carvalho, dirigido por Vicente Aranda.

Junto a Ana Obregón protagonizó 'Corazón de papel' (1982), película sobre una agencia de reportajes de prensa del corazón dirigida por Roberto Bodegas. Un año después, en 1983, actuó en 'La rosa de los vientos', del chileno Patricio Guzmán, una controvertida declaración sobre la historia y cultura latinoamericana.

También trabajó en series de televisión como 'Página de sucesos', dirigida por Antonio Giménez-Rico, y 'Brigada Central'.

El cierre profesional de su década más fructífera fue su papel como Marchena en la serie 'Brigada Central' (1989-1990), donde compartía reparto con los dos galanes que le tomaron el relevo: Imanol Arias y José Coronado. Casi diez años después volvió a la pequeña pantalla con un último papel, el del juez Quintero, en la mini-serie 'La virtud del asesino' (1998).

Patxi Andión y Amparo Muñoz

Vida personal

En el rodaje de la película La otra alcoba, dirigida por Eloy de la Iglesia, conoció a la actriz y Miss Universo 1974, Amparo Muñoz, con quien se casó en 1976. Se casó con ella meses después, un enlace que atrajo todos los focos de la prensa del corazón siendo ella reciente Miss Universo y él uno de los cantautores más combativos de la época.

Pero fue un matrimonio convulso que duró catorce meses a lo largo de los cuales se separaron cuatro veces, según contó el propio Andión. Un año más tarde, en 1984, contrajo matrimonio con Gloria Monis, una mujer que le ofreció estabilidad y con quien tuvo tres hijos: Jon (poeta), Marko e Íñigo.

Fue a principios de los 80 cuando conoció a su segundo amor, el más duradero: se casó con Gloria Monis, su pareja hasta este miércoles y madre de sus tres hijos en común. La vida de Gloria también estaba vinculada al cine: era hija de José María Monis, asistente de dirección que fue preso político durante el franquismo, y de Ana Castor, una de las actrices que se hicieron populares durante los años del destape.

Muchas veces hilvanábamos la hebra sobre tantas ausencias caseras por culpa de la caza y lo mal que lo llevan todas las esposas; era muy habitual esta contestación: “Gloria se empeña en hacerme feliz”…. “Nada parece realidad salvo cuando el espacio se estrecha en el abrazo y ya no queda aire para lo que no sea cariño” (Patxi Andión).

Docencia y faceta como escritor

Además de su faceta musical y cinematográfica, Patxi se doctoró en Sociología y ejerció como profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Castilla-La Mancha, en el campus de Cuenca. Compaginó su carrera musical con la de actor en películas y con la docencia universitaria como profesor de Comunicación Audiovisual.

A lo largo de su carrera, Patxi compuso más de 500 canciones, publicó libros de poesía y hasta alguna novela. También protagonizó algunas series de televisión y 15 películas.

En diciembre de 1980 los poemas de sus canciones fueron publicados en el libro "Canciones y otras palabras previas".

Pasión por la caza

Además de ser poeta, compositor, productor, guionista, actor de cine y teatro, escritor, pedagogo, doctor en sociología, profesor y decano de Facultad de Comunicación en Madrid y Director de Departamento de Arte en Bellas Artes de Cuenca, (UCLM), y de ser cantautor reconocido internacionalmente era muchas otras cosas, y sobre todo, un cazador integral e irreductible, como fue en otras facetas de su vida: un rebelde con causa.

A Patxi Andión le gustaba pasear por el campo con su rehala de perros. Los mismos que le acompañaban en una de sus aficiones preferidas, que era la caza. El cantante, que estaba a punto de celebrar sus cincuenta años en el mundo artístico, tenía previsto lanzar su último trabajo como recordatorio.

Su amigo Raúl del Pozo, periodista, en la necrológica citó el amor por la cinegética de Patxi, con una expresión que ya había escrito un par de años antes: “Tiene muchas pasiones, pero sobresalen la caza y la guitarra. Patxi, que fue director de la Escuela de Caza, sabe que el halcón va del brazo de un rey al de un aldeano y que los mejores cazadores no son los que llevan polainas de oro”.

En 1971, creó su primera rehala y se hizo “Señor de Rehala, en cristiano Perrero”, decía él. “Si los perros pueden pertenecer in córpore al señor de la rehala, in ánima su propietario máximo es sin duda el perrero”. Cazó en montes de las dos Castillas, hasta que construyó las perreras en los Yébenes, el centro geográfico de las monterías españolas. “Allí invertí todo”.

Patxi se hizo cargo de la dirección de la Escuela Española de Caza en 2006. Apuntó con tino: “Los cazadores tenemos el deber de explicarle a la sociedad, no sólo por nuestro bien, sino también por el suyo, que cumplimos una función inexcusable en la gestión sostenible del medio natural que alberga poblaciones de animales salvajes. Tenemos que asumir que la caza es una actividad fuera de la estética de la modernidad, donde se asimila a esquemas relacionados con la violencia, más que con la gestión responsable. La sociedad debería comprendernos, incluso admirarnos, pero nunca nos amará, porque perseguimos la muerte del animal inocente”.

Fallecimiento

Patxi Joseba Andión González, más conocido como Patxi Andion, falleció en un accidente de tráfico en Soria el 19 de diciembre de 2019. El Land Rover que conducía por la A-15, en el término municipal de Cubo de la Solana, en la provincia de Soria, se ha salido de la carretera.

El trágico accidente se produjo a “la hora lobicán” (su último disco) al anochecer del diecisiete de diciembre cuando regresaba a Madrid de cazar en Cubilla (Soria), y no fue conocido el siniestro hasta las primeras horas de la mañana siguiente.

Fue sobre las ocho de la tarde del martes diecisiete, anocheciendo, cuando salió Patxi hacia Madrid desde la gasolinera donde tomó un café con Toño, que estima en quince minutos lo que tardaría en llegar al fatídico Km 59 de la A-15, Cubo de la Solana (Soria), pues conoce bien la ruta. Iba a dormir a Madrid pues al día siguiente, a las nueve, íbamos a coger el AVE a Ciudad Real para la inauguración de la exposición: La caza un desafío en evolución, en la que Patxi ha participado.

Discografía

Año Título
1968 Retratos
1971 Once canciones entre paréntesis
1972 Palabra por palabra
1972 Posiblemente
1973 A donde el agua
1974 Como el viento del norte
1979 Arquitectura
1983 Amor primero
1986 El balcón abierto
1999 Nunca, nadie

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