La carrera política de Natalia Chueca (Zaragoza, 1976) ha sido meteórica y, en sus propios términos, azarosa. Se han cumplido ya los cien días de su nombramiento como alcaldesa de la cuarta ciudad española en número de habitantes.
Formación y Trayectoria Profesional
“Estudié Administración de Empresas en Zaragoza, luego completé en Barcelona mis estudios con un MBA en EADA y empecé a trabajar. Tengo 47 años, y soy madre de tres hijos”, resume la alcaldesa de Zaragoza. Se licenció en 1998 en Administración y Dirección de empresas con premio extraordinario por la Universidad de Zaragoza y MBA en EADA Escuela de Alta Dirección y Administración en Barcelona.
Su carrera profesional ha estado enfocada al márquetin realizando estudios especializados como Senior Management Program in Digital Business, Senior Management Program in Strategical Marketing y el Programa Superior en Dirección de Marketing y Comunicación Digital en ESIC. Antes de llegar al Ayuntamiento de Zaragoza ha trabajado en el departamento de márquetin y comunicación de varias empresas y agencias de publicidad.
Tras pasar por las agencias de publicidad Bassat Ogilvy y McCann Erickson, y dirigir el Marketing y Comunicaciones de Imaginarium, en 2019 cambió su carrera por la política.
Inicios en la Política
Realmente se cruzó en mi camino la política a través del que hoy es presidente del gobierno de Aragón, Jorge Azcón. Nos conocimos en un curso y me insistió en que me uniese a su equipo y es verdad que en ese momento Zaragoza estaba en manos de Zaragoza en común, y me sentía muy poco identificada con los representantes que teníamos.
Su incursión en política comenzó en la precampaña electoral de 2019, tras conocer al candidato del PP, Jorge Azcón, colaboró en el área de comunicación y publicidad de la campaña. En las elecciones de ese año se presentó en la lista del Partido Popular como independiente y tras salir elegida como concejala se le designó la cartera de Servicios Públicos y Movilidad.
“Me sumé a este proyecto tras 20 años trabajando en la empresa privada y convencida de que Zaragoza necesitaba un cambio”, indica la propia Chueca.
Durante cuatro años, Natalia Chueca estuvo como teniente alcalde de servicios públicos y movilidad, encargándose de temas como la gestión de residuos, las infraestructuras verdes, y los espacios públicos. En enero de este año, cuando Jorge Azcón decidió presentarse como presidente regional, me propuso como candidata para ser su sucesora como alcaldesa de mi ciudad.
Alcaldesa de Zaragoza
En enero de este año, cuando Jorge Azcón decidió presentarse como presidente regional, me propuso como candidata para ser su sucesora como alcaldesa de mi ciudad.
En Zaragoza soy la segunda alcaldesa, la primera fue Luisa Fernanda Rudi, ya en el año 1995. Luego fue presidenta de la Comunidad y del Congreso, sigue siendo muy querida. Creo que la figura de una mujer alcaldesa que cuida de su ciudad a los vecinos les gusta.
Tenía un reto complicado, porque Azcona ha sido un alcalde excepcional, al que no le dejaban casi irse y el reto de ocupar su papel tenía dificultad. Pero he sido acogida con muchísimo cariño... ¡de jóvenes y de mayores! Ser alguien que está muy cerca de sus vecinos. En la calle. Que conoce sus problemas y trabaja para solucionarlos. Esos son objetivos estratégicos. Pero a la vez hay que gestionar los problemas y necesidades de cada uno de los barrios. Lo que afecta a los vecinos.
En las últimas décadas Zaragoza ha sido exportadora de talento. Los jóvenes estudiaban ahí y después se iban. Ahora somos una ciudad que está liderando en Europa el modelo de ciudad del siglo XXI. Todas las ciudades europeas van a tender a ese modelo en 2050. Lo que estamos haciendo en Zaragoza es innovando, probando nuevas tecnologías y así éstas tendrán el aval de la Comisión Europea para ser exportadas a otras ciudades, que del 2030 al 2050 se implantarán esos modelos. Estamos siendo una ciudad laboratorio, pero redundando en calidad de vida y salud para las personas que viven en la ciudad. Nuevas profesiones y centros de investigación en torno a estas tecnologías con salud urbana, para que cada vez se pueda vivir mejor.
Tenemos por ejemplo el único espacio de pruebas de movilidad aérea para el uso de drones de distribución de última milla. Tenemos el único espacio de pruebas del entorno urbano de Europa, algo clave para las empresas que el día de mañana podrán distribuir las mercancías en algunos sectores con drones. Otro ha sido la distribución a través robots de mercancías. Otra de las pruebas es Digicity, para que el autobús sea no sólo cero emisiones sino autónomo... se están dando los pasos poco a poco para mejorar esa capacidad autónoma con seguridad y resistencia, y se están haciendo pruebas a nivel europeo de los autobuses urbanos autónomos y del tranvía (Zaragoza-Oslo).
Sí [sonríe], históricamente cualquier producto se ha testado en Zaragoza, cualquier campaña de publicidad, era al final el mercado test para los lanzamientos de los grandes productos. Si funcionaba en Zaragoza se extrapolaba y si no, había que seguir probando. Somos una población exigente. Tenemos un carácter que nos hace ser muy hospitalarios. Muy acogedores y nos sentimos muy españoles. Quizás es que tenemos el corazón más grande. Nos sentimos igual de orgullosos de nuestras raíces aragonesas que de España.
A principios de agosto llegó la princesa a la Academia militar y toda la ciudad estaba feliz y encantada. Muy orgullosos. Es un símbolo de ilusión, de esperanza, de continuidad, el blanco de su traje transmite esa pureza, esa transparencia que se exige de su cargo y de la monarquía. Ahí está la Leonormanía. La hemos visto crecer, todos la queremos porque la hemos ido viendo cambiar de pequeñita a la mujer en la que se está convirtiendo. Sus profesores en la Academia y sus compañeros dicen que es un ejemplo de conducta. La conocí en la entrega de despachos iniciales y en la jura de bandera. Y estuve con ella, pude saludarla y darle la enhorabuena. Es muy majica. No, majica, con jota, es una expresión nuestra. De 'maja' , es majica, entrañable, es prudente, es encantadora.
Cuando el presidente del Gobierno está intentando pactar y hay ministras que han dicho que van a hacer todo lo que puedan para que ella no reine nunca.
Las limitaciones. Estamos sujetos a la Ley de Contratos del Sector Público y múltiples regulaciones. Eso reduce la velocidad, limita la agilidad y la flexibilidad a la hora de poder trabajar rápido. Esa es otra diferencia. En la empresa privada tú te alineas con tu jefe, con el plan estratégico de tu compañía, tienes unos recursos, económicos y humanos, un presupuesto y con eso te pones a trabajar en la dirección marcada. Y como mucho tienes competencia, mercado, que se puede mover, cambios normativos... Aquí tu tienes claro hacia dónde hay que ir, te has comprometido con un programa y unas elecciones, te han votado y tienes una encomienda... ¡Y te encuentras que desde dentro de la propia institución los grupos de la oposición se dedican a paralizar y a torpedear esos proyectos! En el pasado, yo creo que no era tan salvaje. Los partidos políticos trabajaban juntos en proyectos que eran buenos y seis meses antes marcaban espacio o agenda. Ahora desde el primer día no hay un proyecto en el que colaboren. Eso lo terminan pagando los ciudadanos porque da menos tiempo a hacer cosas.
Yo creo que con los medios de comunicación siempre he tenido buena relación y son fundamentales para dar visibilidad a los proyectos del equipo de gobierno. La relación tiene que ser buena porque nosotros facilitamos mucha información también. Me critica la oposición porque las uso mucho, pero son para mí un instrumento más de comunicación y de transparencia de mi gestión. Mira, los ciudadanos saben lo que hace su alcaldesa catorce horas al día. Ven qué estamos haciendo en todo momento. Si los medios pueden contar el proyecto de la ciudad, las redes son un altavoz para que los ciudadanos puedan saber exactamente adónde van sus impuestos.
