El Nacimiento y los Primeros Años de Miguel Delibes

Miguel Delibes nace en Valladolid el 17 de octubre de 1920. Era el tercer hijo del matrimonio formado por Adolfo Delibes, Catedrático y Director de la Escuela de Comercio, y María Setién; después nacerán otros cinco hermanos.

Volvamos a la casa en la que nació Miguel Delibes. ¿Sabías que aquí estuvo ubicado, tiempo antes del nacimiento de Delibes, el periódico El Norte de Castilla, que el escritor llegó a dirigir? ¿Cómo no admitir en la vida de los hombres un cierto determinismo?

La Fundación Miguel Delibes quiso recordar hoy, en el tercer aniversario de su muerte, al escritor vallisoletano y descubrió una placa conmemorativa en el número 12 de la Acera de Recoletos para recordar el lugar donde nació el autor de 'El camino'. «Me ha gustado mucho la frase que han elegido suya, que era un poco lapidaria pero resumía muy bien la idea de que él siempre se encontró muy a gusto viviendo en Valladolid», explicó Germán Delibes, uno de sus hijos.

Alfonso León explicó que Belén González ha desarrollado «un proyecto artístico» de fuerte contenido simbólico, para resaltar «el arraigo de Miguel Delibes con Castilla, con esta región, y con la ciudad y provincia de Valladolid». La elección de un membrillo para presidir la placa alude a un sentido de arraigo y pertenencia, pero también «de lo fructífero, alejándonos de conceptos más funerarios como podría haber sido el ciprés».

Según comentó la autora de la obra, desde su juventud ha mantenido una relación fluida con la literatura de Delibes. «Los libros de Delibes han sido siempre una especie de lenitivo para mis problemas. Leerle me ayuda a liberarme siempre de un montón de tensiones y horrores personales.

Rememorando a su padre, Germán Delibes apuntó que homenajes como el que hoy le ha tributado su ciudad «le agobiarían un poco». «Cada vez que veía que le daban su nombre a una calle, a un auditorio o a una sala de teatro, se sentía un poco agobiado.

En su intervención ante los medios adelantó algunos de los trabajos en que actualmente se encuentra inmersa la Fundación, y anunció que con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte se están preparando «unos recorridos delibeanos», que se completarán con unos textos que está preparando Ramón García «para que se puedan escuchar a través de los teléfonos móviles». Esos recorridos trascenderán la propia ciudad de Valladolid y se extenderán a espacios emblemáticos en la vida del escritor como Sedano o los escenarios de sus cacerías».

Y en el centenario de su nacimiento, hemos querido recordar al maravilloso periodista y escritor, a través de algunos de los edificios que acompañan su biografía personal y que formaron parte de las páginas de relatos y novelas.

“Mis campesinos, mi tierra... A las raíces iniciales que me ataban a mi ciudad, había que ir añadiendo otras nuevas de las que nunca podría ya desasirme: mis queridos muertos, mi familia, mis amigos, mi Norte de Castilla, mi Escuela de Comercio, mis calles de todos los días, mis campesinos, mi tierra”. Todo su universo formaba parte del imaginario de su obra, y en las calles que lo vieron nacer y desarrollar su vida laboral, encontraba la inspiración.

Pero con El hereje rinde su particular tributo a Valladolid, ciudad de la que no quiso irse ni a dirigir el periódico El País porque decía, que “irse a vivir a Madrid supondría alejarse del Real Valladolid”.

Para ello eligió uno de los episodios más oscuros de la historia de nuestro país, la contrarreforma y la Inquisición, de la mano de Cipriano Salcedo, comerciante que nació el mismo día que se iniciaba el cisma de la Iglesia Romana.

Le gustaba recordar que el Teatro Calderón estaba ligado a sus antepasados, pues la fábrica donde trabajaba su abuelo se encargó de realizar “el piso móvil que tuvo la sala principal hasta su última reforma”.

El apellido Delibes proviene de Francia. Alar del Rey - Santander. Fréderic pasó a ser Federico. Se estableció en el pueblo cántabro de Molledo, donde Miguel pasó sus primeros veranos y ambientó su novela El camino.

Miguel Delibes pasea por el Campo Grande. En la imagen, junto a la Fuente de la Fama.

Tras realizar sus estudios en el Colegio de La Salle, se matricula en 1936 en la Escuela de Comercio y, a la vez, en la Escuela de Artes y Oficios, pues muestra especiales facultades para el dibujo.

En la revista colegial publicó sus primeros relatos, aunque no fue hasta 1946, casado y con su primer hijo en camino, cuando se decidió a escribir su primera novela, La sombra del ciprés es alargada.

La relación de Miguel Delibes con el colegio no terminó con el fin de su etapa académica. Eligió la capilla de este centro para contraer matrimonio con Ángeles de Castro. La pareja se casó el 23 de abril de 1946 -quiso la casualidad que el enlace tuviera lugar, precisamente, el Día del Libro-. Años después, cuatro de sus hijos y varios nietos estudiarían en este mismo colegio.

“Aquí se fueron publicando sus primeras creaciones, entre las que destacaban unos cuentos y narraciones. Y en la memoria escolar que todavía conservamos, su maestro destacaba de él que, sin ser enciclopédico en sus conocimientos, poseías una sólida formación general”, cuentan desde el propio colegio.

En 1938 se alista como voluntario en la Marina, en el bando nacional, y es destinado al crucero “Canarias”. El propio Delibes explicará posteriormente esta decisión, motivada por el temor a ser llamado a filas y destinado a infantería; parece que le aterraba la idea de luchar cuerpo a cuerpo; la Marina le parecía un tipo de combate más despersonalizado. Sus experiencias de ese año pasado en el mar se reflejarán muchos años después en su novela Madera de héroe (1987).

En uno de los permisos, conoce a Ángeles de Castro, su futura esposa. En este hermoso paraje burgalés rebosante de cascadas, desfiladeros y lagos se respiran los primeros paseos de la mano y algún que otro beso furtivo del gran escritor vallisoletano con Ángeles de Castro, su gran y único amor.

Inicios en el periodismo y la literatura

En 1941 se presenta ante el director del periódico El Norte de Castilla, mostrándole una serie de dibujos de personajes locales, y es contratado como caricaturista. Enseguida empieza a escribir también pequeñas críticas cinematográficas, acompañadas de caricaturas de actores.

El edificio que ocupa la esquina entre las calles Duque de la Victoria y Claudio Moyano fue sede de El Norte de Castilla entre 1906 y 1995. Aquí desarrolló Delibes su carrera periodística. Debutó en El Norte en 1941 como caricaturista. Su sueldo: cien pesetas al mes y entradas gratuitas a espectáculos. Su primer artículo, El deporte de la caza mayor, ve la luz en septiembre de 1942 y en febrero de 1944 ocupa el puesto de redactor para sustituir a un compañero apartado del periódico en una purga ideológica.

En esta etapa, en esta redacción y por un teletipo, Miguel Delibes se enteró de que había ganado el Premio Nadal por su primera novela, La sombra del ciprés es alargada.

Gana por oposición la Cátedra de Derecho Mercantil de la Escuela de Comercio de su ciudad natal, en 1945, lo que le permitirá contraer matrimonio el 23 de abril de 1946 con Ángeles de Castro.

Empieza a redactar su primera novela, La sombra del ciprés es alargada, que presenta al Premio Nadal en su tercera edición, de 1947. El 6 de enero de 1948, obtiene dicho premio, lo que supondrá un impulso a su vocación de escritor.

En su primera novela, prevalecen los planteamientos existenciales y se deja notar demasiado la voz autorial. No obstante, y a pesar de que el propio Delibes fue muy crítico con ella, tiene momentos intensos y está escrita con una prosa que anuncia ya el personal estilo del autor, especialmente en la primera parte, que narra la infancia del protagonista en la ciudad de Ávila.

Su tercera novela, El camino, publicada en 1950, marca su madurez literaria. En ella se mantienen algunos temas ya transitados, como la infancia, la muerte, el destino personal…, pero se introducen otros nuevos, como el drama del éxodo rural, en este caso motivado por el deseo del padre del protagonista de que vaya a estudiar a la ciudad para labrarse un porvenir. Pero el gran valor de esta obra está en el planteamiento general: aunque está narrada en tercera persona, la voz autorial va diluyéndose en la de los personajes, que cobran vida propia.

El legado de Delibes

Miguel Delibes mantuvo toda su vida. naturaleza y el campo. que refleja en varias de sus novelas.

Resulta curioso que un autor tan comprometido con su tiempo, cierre su carrera literaria con una novela histórica: Cipriano Salcedo busca, en la España del siglo XVI, la verdad y la fundamentación de su fe.

Muchos de los recuerdos que guarda Sedano, al norte de la provincia de Burgos, se escriben con las letras de Miguel Delibes.

En los años en los que fue director de este diario (1958-1966), Delibes sufre la presión de las autoridades, siempre atentas a cualquier postura discordante. Pero Delibes no se doblegó y, como pudo, mantuvo siempre una actitud crítica y revisionista. Posteriormente declarará al respecto: “Las ratas y también Viejas historias de Castilla la Vieja son la consecuencia inmediata de mi amordazamiento como periodista.

Delibes vuelve a plantear el conflicto campo-ciudad, esta vez motivado por un hallazgo arqueológico, en El tesoro (1985), novela que fue llevada al cine en 1988 por Antonio Mercero y presentada en la SEMINCI.

También se adivinan vivencias personales en Señora de rojo sobre fondo gris (1991). El protagonista, un viejo pintor en crisis creativa, evoca escenas de su vida, centradas en dos experiencias traumáticas: el encarcelamiento de su hija y yerno por motivos políticos y la enfermedad y muerte de su esposa. Los fieles lectores de Delibes supieron apreciar la obra como un desahogo afectivo del escritor, al evocar el episodio más triste de su vida.

Desde mediados de la década de los 80 hasta el final de su vida, los premios y reconocimientos se suceden: en 1984 Miguel Delibes recibe el Premio de las Letras de Castilla y León. En 1986 es nombrado hijo predilecto de la ciudad de Valladolid. En el 87 es investido Doctor honoris causa por la Universidad Complutense de Madrid; en el 90, por la Universidad de Sarre (Alemania); en el 96, por la Universidad de Alcalá de Henares; y en 2008, por la Universidad de Salamanca.

En 1994 recibe el Premio Cervantes, el más prestigioso galardón del ámbito hispánico, de manos del Rey. En 2001 la Diputación Provincial de Valladolid le concede el Premio Provincia de Valladolid a la trayectoria literaria del siglo XX. En 2006 los Reyes de España le entregan, en su propio domicilio, el Premio Vocento a los valores humanos. En 2009 recibe la Medalla de Oro de Castilla y León.

Pero quizás el mayor reconocimiento público a Miguel Delibes es el que le tributaron su ciudad y sus conciudadanos tras su fallecimiento, el 12 de marzo de 2010.

La ruta ciclista más romántica de España

Corría el verano de 1941, cuando España era aún en blanco y negro. Hasta el Valle de Sedano desde Molledo (Cantabria) llegaba Delibes, un lugar donde huía con su familia para escapar del calor. Esta era una ruta bastante conocida para él, ya que cada vez que quería ver a Ángeles tenía que hacer 100 km en bicicleta.

La ruta Molledo-Sedano, que transcurre en parte por territorio burgalés, es la excusa perfecta para descubrir uno de los entornos naturales más espectaculares al norte de la provincia. Te contamos todo sobre el rincón burgalés que enamoró a Delibes y los encantos que esconde una de las rutas ciclistas más románticas de España.

Si bien, fue en agosto de 2010, tras la muerte de Delibes, cuando la legión de descendientes del escritor y su mujer realizó la ruta Sedano-Molledo, rindiendo homenaje así a la historia de amor de sus padres y abuelos. Comenzaba entonces la Carrera MAX: una prueba ciclista (no reconocida por la Unión Ciclista Internacional) que revive cada año a principios de agosto la experiencia que el Premio Cervantes relató en ‘Mi querida bicicleta’, donde narra su ruta a pedales hasta Sedano.

Quizá va siendo hora de que tú también la conozcas, ¿quieres saber cómo? Para realizar esta ruta, que cruza en su tramo burgalés el impresionante Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, puedes hacerlo de dos maneras: por tu cuenta (dificultad moderada) o inscribirte para participar en la MAX. Este nombre responde al pseudónimo de Delibes en sus caricaturas. Su inicial, la de su esposa y la X por la incertidumbre del futuro que incluye la posibilidad de hacer un tramo corto.

Ese paisaje que vio en bicicleta le enamoró para siempre, quizá por eso el escritor terminó haciendo hogar en Sedano, en una casona de piedra del siglo XVII que hoy atrae a algunos curiosos que conocen la historia. Junto a la casa familiar, se encuentra una escultura de bronce del novelista, obra de Teodoro Ruiz.

Pero el agradecimiento de este pueblo burgalés a Delibes, por haberle dedicado tan hermosas palabras y emociones en muchas de sus obras, se manifiesta en otros puntos de Sedano como el Complejo Residencial Miguel Delibes, una de las sedes de la Universidad de Burgos y Centro de Interpretación de su vida y obra. En la biblioteca de Sedano, además, está recogida toda su obra y en sus salas se proyectan las películas que se han rodado adaptando sus novelas.

El punto de partida de la MAX se inicia en la Iglesia de Santa María (1664), un templo de portada renacentista que llama la atención por su retablo barroco y sus capillas laterales con forma de concha jacobea. Allí se encuentran La Morenita, la virgen, y una necrópolis de origen medieval.

El dorado de las fachadas de las casonas de piedra y los escudos nobiliarios guían los pasos hasta el Palacio de la Torre de los Gallo (siglo XVI) y de allí, un paseo hasta el Barrio de los Lagos, por donde se puede admirar un hermoso salto de agua que se abre paso entre un puente medieval y un antiguo molino fluvial. A las casas de los Guevara, Huidobro, Arratia y Bustillo nunca sobra dedicarles tiempo.

Para aquellos que desean perderse más allá de Sedano, son muchas las rutas que parten del pueblo hacia destinos como Tubilla del Agua. Aquí se encuentra el dolmen megalítico de Valdemuriel y se puede además realizar una ruta circular que discurre por preciosos saltos de agua como la cascada de Santa Olalla, la de Fuentona y la de los Torcos, cuya belleza aumenta al llegar al mirador que permite encuadrarla junto al cañón del Rudrón.

Entre bosques de robles, encinas y pinares, se esconden también muy cerca de Valdelateja algunos templos antiguos como la ermita visigoda de las Santas Centola y Elena, conocidas como las dos mártires de Burgos. Dos santas de finales del siglo III que fueron martirizadas por los romanos por negarse a renunciar a su fe cristiana. A este lugar tan simbólico para la historia de los burgaleses, se accede por un sendero que atraviesa el pueblo abandonado de Siero. Una vez aquí, el tiempo se detiene para disfrutar de la mejor vista panorámica de los Cañones del Ebro y el Rudrón.

Miguel Delibes y la bicicleta son un ente inseparable para entender la propia figura del escritor vallisoletano que tan recordadas e innumerables líneas dejó escritas negro sobre blanco. Es la que vivió con Ángeles de Castro, el amor de su vida. Un centenar de kilómetros les separaban entre Sedano, Burgos, donde veraneaba ella, y Molledo, Cantabria, donde lo hacía él. Lo hacía en bicicleta. Pedaleando sin parar, huyendo del sofocante calor cántabro y en busca de un refugio natural donde también se encontraba Ángeles. Allí, en Sedano, fraguaron su ya inmortal historia. Y es que esta ruta entre Cantabria y Burgos es hoy una excusa perfecta para descubrir el territorio burgalés de belleza inigualable por todos los atractivos naturales que presenta. Se trata, gracias a Delibes, de la ruta ciclista más romántica de España.

Delibes siempre tuvo tres pasiones, más allá de la escritura, y fueron Ángeles de Castro, la naturaleza y la bicicleta. Los descendientes del escritor realizaron la ruta Sedano-Molledo que Miguel Delibes hacía cada verano para ver a Ángeles de Castro una vez falleció éste en 2010. A raíz de ello, nació la llamada Carrera MAX, una prueba que cada año recuerda en agosto la experiencia que el escritor vivía cada verano. Y es así como, gracias a Delibes, ahora los amantes del ciclismo y la naturaleza pueden revivir en sus propias carnes lo que el escritor experimentaba en aquellos largos caminos por el Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. No podía ser de otra manera.

Delibes, que siempre guardó buenas palabras para Sedano por lo que allí aconteció en su vida personal, es una figura rememorada para siempre. Está, por ejemplo, el Complejo Residencial Miguel Delibes, que es por cierto sede de la Universidad de Burgos y Centro de Interpretación de su vida y obra. Obviamente, en la biblioteca municipal de Sedano también permanece inmortal toda la obra del escritor vallisoletano y en una de sus salas se visionan las películas que han sido rodadas adoptando sus novelas.

“Yo soy como los árboles: crezco donde me plantan. Hasta tal punto, que si un día me alejaran de Castilla no acertaría a vivir. infancia. y María Setién. naturaleza y el campo.

Miguel Delibes: Su mundo y su obra

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