Lorenzo Caprile: Biografía de un Maestro de la Moda Española

Sangre 100% italiana mezclada con el encanto de las calles de Madrid, donde nació y transcurrió su infancia hasta que con 18 años se fue a Nueva York para estudiar moda. Lorenzo Caprile, nacido en Madrid en 1967, es un modista español de renombre, reconocido por su talento y dedicación al mundo de la moda. Su trayectoria, marcada por la formación internacional y el trabajo con destacadas firmas, lo ha consolidado como un referente en el diseño de trajes de novia y vestidos de alta costura.

Directo | El vestido de “La reina Isabel de Farnesio”, con Lorenzo Caprile

“Mi familia todavía no se había arruinado y me lo pudo costear”, recuerda Lorenzo Caprile, el prestigioso diseñador de trajes y vestidos de boda de alta costura con el que GRAN MADRID se cita en el Viena Capellanes de la calle Génova, su «segunda casa», como la llama, desde que llegó a esta zona de la capital en el año 2001.

«A este barrio lo llaman de muchas maneras: Alonso Martínez, Justicia, Chueca Alta o Chueca Baja... no tengo ni idea. Pero para mí es Alonso Martínez», explica con su renovado aspecto sin barba, su socarronería innata y su inconfundible tono de voz.

«Pasé mi infancia y mi adolescencia en Puerta de Hierro. Ahí es donde vivían mis padres, en una casa espectacular que luego se vendió, y ahora mi madre vive en un pueblecito en la Sierra de Madrid. Mi colegio estaba a tomar por saco. Fui al Kostka del RACE, enfrente de Santo Domingo y Ciudalcampo. Eran finales de los 70 y los 80», recuerda.

Su cambio de look, sin barba, es porque le han tenido «que manipular la mandíbula» por cuestiones de salud, y en cuanto pueda se la volverá a dejar porque se ve «muy raro». «Parezco mis hermanas», dice divertido.

Formación y Primeros Pasos

Caprile inició su carrera en el mundo de la moda colaborando con la firma italiana Ratti, especializada en confección femenina y complementos. Antes de dedicarse a la moda, Lorenzo Caprile se graduó en Lengua y Literatura Española por la Universidad de Florencia. Posteriormente, se traslado hasta Estados Unidos para iniciarse en el mundo del patronaje, cursando estudios en el Fashion Institute of Technology de Nueva York. Más tarde, volvió a Florencia para continuar su formación en el Politécnico Internacional de la Moda de la ciudad italiana.

Pero volvamos a Nueva York. «Yo en aquel momento era muy modosito, aunque también tuve, claro, algunas aventuras». Como cuando conoció al gran Basquiat, que se acercó a él porque, según cree, le hizo gracia por gordito, tímido y español. «Este es otro friki, debió pensar de mí».

De la Gran Manzana se mudó a Florencia, donde finalizó su formación en moda, ya que el Fashion Institute of Technology había inaugurado en esa ciudad una nueva sede. «En esa época se casaron en Florencia David Bowie e Iman. Lo celebraron en un hotel espectacular que se llama Villa La Massa. Iman fue una de las grandes musas de Saint Laurent», explica Caprile, que continuamente salpica su conversación con anécdotas relacionadas con la moda.

En 1988 viajó a Roma para convertirse en el asistente del diseñador italiano Pino Lancetti para sus colecciones de prét â porter y accesorios.

Experiencia Profesional en Italia

Tras acabar los estudios de Florencia, Caprile se queda a trabajar allí (su padre y su madre son italianos). Primero en Roma, donde fue becario en una casa de alta costura «ya en absoluta decadencia, con el señor Lancetti, que fue un poco el rival de Valentino», y después en Turín, con el monstruo del prêt-à-porter de aquellos años, el Gruppo Finanziario Tessile. «Allí fue donde realmente aprendí la profesión. Mi maestra, que ya falleció y que me protege todos los días, fue la señora Cesarina, que había sido la interlocutora en el grupo con Ungaro. Ella fue mi maestra de la costura». Caprile se emociona al recordarla.

Emanuel Ungaro, diseñador con quien colaboró la señora Cesarina, maestra de Caprile.

Consolidación en Madrid

Más adelante, y tras sus primeras crisis de vocación -ha tenido varias a lo largo de su vida-, abrió su propio taller en el número 95 de Claudio Coello, ahora ubicado en el 20 de la misma calle. Y es en aquella época cuando comienza su relación de amor con la zona de Alonso Martínez, tras comprar una casa en la calle Campoamor que actualmente tiene alquilada. «Será mi jubilación», asegura.

1993 fue un gran año para Lorenzo Caprile. Tras trabajar con la colección Farnesio para la firma Lienzo de los Gazules, fundó su propia empresa, Lorenzo Caprile S.L.

El modisto recuerda: “Cuando yo empecé, hace más de 25 años, la formación en España no era la que tenemos ahora. Empezaba tímidamente, había alguna escuela un poquito más seria en Barcelona, el Politécnico en Madrid estaba en sus primeros pasos. En ese sentido tuve la gran suerte de que mi familia me apoyara: ‘y para irte a Barcelona, pues ya ¡vete a Nueva York!’. Estoy muy contento de aquellos años de formación. Pero vamos, que ahora las cosas han cambiado mucho y cualquier joven que quiera empezar a formarse, ya ahora en España el nivel es otro, gracias a Dios.

Como mi familia me ayudó, en ese sentido tengo una biografía muy tranquila, no tengo ninguna anécdota de hijo incomprendido que me tuve que escapar de casa. Para nada, al contrario, he tenido mucha suerte desde el principio.

Caprile se mudó a esta zona de Madrid por varias razones; tal vez la más imperiosa fueron las librerías a las que acudía desde joven. En la Librería Gaudí, por ejemplo, compró su primer libro sobre moda, «un catálogo de colección de una de las exposiciones que hizo Diana Vreeland en el Metropolitan Museum». Caprile tiene allí una «lista de bodas literaria» a la que él y su librera, Conchi, llaman «el pantano», una zona donde van poniendo los libros que le gustan para que los amigos que quieran hacerle un regalo vayan y escojan uno de los muchos que tiene reservados. Nos lo cuenta mientras hojea un libro sobre Jesús de Nazaret que, cómo no, termina en «el pantano».

También influyó en la elección del barrio el hecho de que muchos amigos empezaron a vivir por la zona, y es que «está muy cerca de Chueca, eso es cierto», explica Lorenzo. «En este barrio los hombres son muy guapos», dice riendo. Ante la pregunta de cuál ha sido el más bello de la historia, responde sin dudar que «el Sean Connery maduro, el de El nombre de la rosa». En cuanto a la más elegante, se confiesa «un abanderado de Nati Abascal».

GRAN MADRID continúa hilvanando la biografía de Caprile por sus calles y rincones favoritos, como su peluquería, una ferretería «donde podemos encontrar de todo», la administración de lotería, ya que cree en la suerte «y en la serendipia esa» o el estanco.

Otra parada obligatoria en el peregrinaje por su barrio es la Galería Gurriarán, en la que se expone la pintura que le gusta. «Mi sueño es poderme comprar algún cuadro de Alessandro Taiana, que pinta paisajes de la Sierra de Guadarrama, ya que también son parte de mi vida, de mi infancia, e incluso de ahora, pues mi madre vive en un pueblecito de la sierra, a los pies de La Pedriza».

Entre sus bares y restaurantes preferidos se queda con la Taberna de Argensola, «uno de los pocos bares de barrio que ha quedado», y a los restaurantes Bogotá, «donde venía siempre a comer Juana de Aizpuru y ahora le llevan la comida a casa, porque está muy mayor, y donde he venido mucho con mi jefa Macarena, que no lo conocía y ahora le encanta», o al Ocafú, «una taberna gallega cuya especialidad es la tortilla de Betanzos.

De dos, para ser exactos. «En un momento dado reformé el piso de Campoamor y busqué un hotel en el barrio, un NH, y cuando terminaron la reforma estaba tan a gusto que alquilé el piso y me instalé permanentemente allí». Caprile reconoce que fueron años muy felices.

El antiguo NH lo dejó a finales del 2021, y en el Hotel Sardinero estuvo viviendo durante 2022, hasta que se fue a un piso de la calle Sagasta que comparte con un amigo al que considera su «hermano pequeño».

Sobre las diferencias de aquel barrio que conoció hace 22 años con el de la actualidad, el diseñador de moda lo tiene claro: «Antes era mucho más barrio, como sucede en todo Madrid. Había muchísimas tiendas que han ido cerrando. Ahora es todo más cuqui, todo mucho más de diseño, más impersonal. Había dos agencias de viajes que ya no existen». Lo dice alguien que ni siquiera ha sucumbido a la fiebre de los teléfonos inteligentes.

Cree que «son adictivos y roban tiempo para hacer actividades más interesantes. Y añade: «Cosas buenas tienen muy poquitas, como el Google Maps cuando viajas».

Éxito y Reconocimiento

Le llegó la fama con el vestido de novia que diseñó para la infanta Cristina (aunque antes ya había diseñado el de Carla Royo-Villanova) y desde entonces no ha parado de cosechar éxitos, como el icónico vestido rojo que creó para la reina Letizia con motivo de la boda del príncipe Federico de Dinamarca con Mary Donaldson en el 2004 y que todos recordamos.

Con un estilo clásico y tradicional, Caprile se ganó el respeto de muchos diseñadores de moda importantes en ese momento, como el turolense Manuel Pertegaz. A pesar de que, por aquel entonces, Caprile ya poseía una carrera consolidada, no fue hasta 2004 cuando se dio a conocer completamente, gracias a Doña Letizia.

La actual Reina de España eligió para la boda de Mary y Federico de Dinamarca un fabuloso vestido rojo diseñado por el madrileño, lo que le hizo protagonizar las portadas de las revistas más importantes de la época. Desde entonces, Lorenzo Caprile ha sido un modista que ha colaborado con frecuencia con los estilismos de algunos miembros de la Casa Real, como la Infanta Elena de Borbón.

Confeccionó los trajes de Doña Letizia para la cena de gala previa a su boda, el de la visita al Papa en 2004 y los de las Pascuas Militares de 2005, 2008 y 2009, entre otros muchos otros atuendos que formaron parte del vestuario de la monarca en algunos de los momentos más importantes de su vida. También ha vestido a importantes celebrities españolas, como Paz Vega o Anne Igartiburu, a quién viste desde 2010 para dar las campanadas de final de año en Televisión Española.

Más allá de la Casa Real, Caprile es querido por un gran número de celebrities, como Anne Igartiburu o Mar Flores, dos asiduas a su taller de la madrileña calle de Claudio Coello. Pero no solo diseña trajes de novia y de fiesta, sino también el vestuario para obras de teatro, óperas, danzas y películas, como el de La dama boba, una obra de Lope de Vega que llevó a la gran pantalla Manuel Iborra y que protagonizó la actriz Macarena Gómez.

Además, trabaja como figurinista y ha diseñado vestuarios para teatro, danza, ópera y cine. Desde 2012, Lorenzo Caprile es también figurinista de la Compañía Nacional de Teatro Clásico de España.

Polifacético y tradicional son algunas de las cualidades de este gran modisto español, que ganó en 2018 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. También ganó, un año antes, la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo, la máxima distinción de concede la Comunidad de Madrid.

A lo largo de su dilatada carrera, Lorenzo Caprile ha vestido a personalidades de la talla de la Reina Letizia o la Reina Sofía, y ha recibido numerosos premios y galardones como el premio Ceres de Teatro 2013 al mejor vestuario, el premio Ciudad de Alcalá de las Artes y las Letras 2014 o la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes que concede el ministerio de Cultura.

Modista de cabecera para la aristocracia y la alta sociedad españolas y especializado en trajes de ceremonia hechos a medida, es uno de los diseñadores españoles habituales en bodas de alto copete y también sobre alfombras rojas.

En 2002 escribió el libro ‘Vamos de boda’, publicado por la Editorial Planeta, un recorrido por su carrera profesional. Asimismo, ha participado en varias conferencias y mesas redondas de las principales universidades y escuelas de diseño españolas.

"Maestros de la Costura" y Proyectos Recientes

Creador incansable de tendencias desde hace más de 30 años, Caprile, quien ha asegurado que a lo largo de su vida no ha tenido pareja ni hijos porque ha estado volcado en su carrera profesional, con los pros y los contras que eso supone, decidía en 2018 y para sorpresa de muchos de sus seguidores, abandonar su taller “ de manera temporal” para formar parte del jurado del talent show de TVE, Maestros de la costura presentado por Raquel Sánchez Silva.

El modisto que vio en este proyecto una oportunidad única de acercar la costura al gran público, no se quedó solo con este programa y a finales de 2022 estrenó en Telemadrid su propio programa llamadoCoser y contar.

El 12 de febrero de 2018, Lorenzo Caprile se estrenaba en un programa de televisión, participando como miembro del jurado en el talent show de Televisión Española ' Maestros de la costura ', junto a los también diseñadores María Escoté y Alejandro Gómez Palomo.

Si no hubiese sido por la cuarta temporada de 'Maestros de la Costura', «el año habría sido una mierda» para Caprile. El modista 'con a', como le gusta que le llamen, se muestra muy feliz por las diez semanas de grabación del programa de televisión de La 1 de TVE, que cerró su taller catódico la pasada semana. «Lo he pasado fenomenal, he podido viajar y encima me han pagado», asegura con entusiasmo.

Para sus compañeros de programa -Raquel Sánchez Silva, María Escoté y Alejandro Gómez Palomo- sólo tiene buenas palabras. Con ellos ha logrado cumplir la regla de oro que le enseñó hace muchísimos años Julia Otero, con la que colabora desde hace muchos años, «una monstrua, a la que desea todo lo mejor».

«Al principio me daba miedo la 'tele' y ella me animó a decir que sí. Ella, mi maestra a la hora de comunicar, defiende que tú te lo tienes que estar pasando bien, eso el público de alguna manera lo capta y así sale adelante.

Es consciente de su rol de hueso duro de roer en el concurso, pero afirma que lo que ocurre es que es el más viejo. «Empecé de becario en el sector con doce o trece años. Me sé todos los trucos. Fui cocinero antes que fraile. Los aprendices no me van a impresionar porque se vea una teta con uno de sus diseños porque he visto mucha moda». Eso sí, hay un punto en el que es tajante. «Sólo soy inflexible en la técnica».

Tampoco le preocupa la fama de antipático. Ya lo decía su abuelo: «Ten cuidado con las personas que gustan a todo el mundo». Él va por libre, como demostró al ponerse la banda de Miss Cantabria en televisión, para un programa hoy de culto.

Aprovechando que el también autor del libro 'De qué hablamos cuando hablamos de estilo' no tiene pelos en la lengua, preguntamos por los políticos mejor vestidos y no titubea. «Aunque esté en la antípodas de mi pensamiento, a la ministra de Trabajo Yolanda Díaz da gusto verla. Va impecable, bien peinada y tiene unas piernas muy bonitas. Demuestra que se puede pensar lo que uno quiera pero ir bien vestido».

Vida Personal y Reflexiones

Respecto a su faceta más íntima, él mismo ha confesado que puede parecer una persona más huraña, pero es solamente una apariencia en televisión. Además, Lorenzo se ha declarado cristiano y asistente a misa, aunque no lo hace todos los domingos. Además, cree en exorcismos y amuletos y en más de una ocasión ha echado las cartas del tarot.

En toda su carrera, Lorenzo siempre ha tenido el apoyo de su familia. Con 18 años les contó a sus padres que era gay: “Ahora ya lo soy declarado y confeso”. Así lo confesó en uno de los programas de Jesús Calleja, donde comentó que su pasión por la moda comenzó porque su madre “iba siempre muy bien vestida, de las mejores firmas”. Además, sus hermanos siempre estuvieron ahí para que tuviera los pies sobre la tierra: “Ellos supieron ponerme en mi sitio”.

Según cuenta, «vivía mi particular 'Verano Azul', de julio a septiembre, con un montón de primos y hacíamos 3.000 planes». Lo curioso es que «ese niño ya soñaba con el oficio de la moda. Empecé jovencito como becario en industrias textiles italianas, estaba allí los meses de julio y volvía directo a Laredo. Traía telas y revistas a mis primas, adelantaba lo que se llevaría», recuerda.

Él, en primer lugar, «no me pienso nada qué me pongo cada día, cero. Tengo ya mi uniforme de vaqueros y camisa». Una de sus últimas visitas a Cantabria fue para presentar otro título, el de Mariu Emilas, 'Mi Jefe', sobre la experiencia de su padre con Balenciaga.

Eso sí, espera que se le recuerde «como alguien coherente, con principios y valores que intento mantener».

Tabla Resumen de la Biografía de Lorenzo Caprile

Aspecto Detalle
Nombre Completo Lorenzo Caprile y Lucientes
Nacimiento 1967, Madrid, España
Formación Fashion Institute of Technology (Nueva York), Politécnico Internacional de la Moda (Florencia), Universidad de Florencia
Premios y Reconocimientos Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2016), Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo
Ocupación Modista, Diseñador, Figurinista
Programas de TV Maestros de la Costura, Coser y contar

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